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Día 2 – 00:18 a.m.

Noodle

-Russel-san…- dije su nombre en busca de su atención- ¿Crees que Toochi se encuentre bien? - le cuestione con un gran sentimiento de preocupación por mi mejor amigo.

-Lo último que supe de Dents es que fue llevado a la fuerza por Mudz, quiero pensar lo contrario a lo que creo, pero…

No deje que terminase de hablar al saber a lo que podría referirse, ambos podíamos imaginar los horrores que debería estar pasando Toochi secuestrado por Murdoc, no quería pensar en ello, pero era lo más probable; sin embargo, sé que Murdoc no le haría más daño del que podría, sabe que depende de 2-D para la voz de la banda, así que eso me dejaba con un leve aire de tranquilidad. Pasaba el tiempo y por más que Russel-san me pedía que descansará, hacia caso omiso, tenía razón, me sentía completamente agotada, me limitaba a observar el cielo estrellado, tan oscuro, pero brillante por esa gran cantidad de estrellas, no recuerdo cuando fue la última vez que deje de preocuparme por el pasado y el futuro, y por tan solo unos instantes empezaba a vivir el presente otra vez. Russel-san trato de llamar mi atención, lo consiguió al final, me preguntó por mi guitarra y que otras cosas portaba en mi mochila, cosas básicas realmente, comida que pude sacar del barco antes del accidente, fruta más que nada y botellas de agua, pero con todo lo qué sucedido, me había olvidado que también llegué a meter un instrumento más a mi mochila de viaje, era una melódica que conseguí antes de subir al barco rumbo a Plastic Beach. Quede por unos segundos viendo y sintiendo aquella melódica que me recordaba cuanto, mi mejor amigo amaba este instrumento, era una extraña, pero cálida forma de tenerlo a mi lado, no dejaba apreciar y tocar suavemente las teclas que portaba, cuando de repente Russel-san se detuvo, dejo caer con delicadeza mi guitarra en su mano derecha y con la otra me indicaba que me subiera en ella, lo miré algo extrañada ya frente a él.

-Princesa, ¿crees que te pediría mucho sí tocas algo? -me preguntó con una sonrisa capaz recordando algo- me gustaría escucharte tocar como en los viejos tiempos princesa- me dijo antes de que pudiera responder aún manteniendo esa mirada que denotaba nostalgia por el pasado y deseo por el presente.

Bajo mi máscara, él no lo podía notar, pero sin querer mi labio hizo una leve mueca de felicidad, quería que Russel me viera feliz otra vez, así que levante mi máscara hasta que solo fueran visibles mis labios y la leve mueca que Russel interpretará mi sentimiento ante su pedido. Me acercó mi guitarra, la tome dichosa de su enorme mano, pero la deje a un lado mío, Russel-san no llego a comprender mi acción.

- ¿Qué sucede princesa?

- Russel-san- mencioné su nombre para seguidamente inhalar lo más que pude y soltar todo el aire que pude retener- prefiero solo cantar si no es mucha molestia para ti.

- Para nada princesa.

Narrador(a)

Noodle agradeció el gesto de Russel, alzó su mirada hacia el cielo estrellado admirándolo, llevó sus manos juntos atrás de su cuerpo para así abrir sus labios y empezar a recitar.

Distant stars…

Come in black or red…

I've seen their worlds…

Inside my head…

They connect…

With the fall of man…

They breathe you in…

And dive as deep as they can…

Al emitir la última palabra bajo la mirada hasta encontrar el rostro de Russel, él podía sentir en cada palabra desde que inicio su pequeña el dolor de todos estos años comprimido en esa letra, le regalo unas cuantas palabras llenas de un positivismo sin perder la esencia de lo que es la realidad que viven, Noodle comprendió a la perfección y soltó una muy leve risa, denotando que, poco a poco ella empezaba a revivir ese viejo espíritu inocente y divertido que tuvo cuando niña y adolescente fue.

-Ahora sí pequeña- dijo Russel al colocar en su hombre junto a sus cosas- necesito que descanses, yo continuaré desde aquí, ¿está bien? -cuestionó con un tono muy alegre.

- ¿Y esa alegría repentina Russel-san? -cuestionó algo incrédula por su cambio de humor.

-Jajaja, descansa Noodle, descansa.

El viaje continuo sin descanso alguno para Russel, con tan solo tener a una parte de su familia con él y más siendo a quien consideraba como su hija, encontraba la fuerza de voluntad necesaria para continuar con el viaje hasta Plastic Beach. Noodle sacó una pequeña manta que llevaba consigo en su mochila de viaje, rápidamente cayo en un sueño profundo al recostarse en el hombro de Russel y así, ambos siguieron rumbo a su destino.

Día 1 – 23:00 p.m.

Murdoc

-Amo Murdoc, aquí están las nuevas canciones de 2-D- me informaba el pedazo de chatarra que cree para protegerme de los piratas que rondaban cerca a la isla.

-Sí, sí Cy, déjalas por ahí -conteste como solo un gran líder como yo puede ignorando el rostro de mi creación, tenía más cosas importantes que hacer, retome a mis asuntos.

- ¿Desea algo más amo Murdoc? -este pedazo de chatarra a veces no deja de molestar.

-Solo sigue vigilando a 2-D, no quiero que intente escapar otra vez o algo estúpido- a ver si así deja de molestarme esta cosa.

-Como ordene amo Murdoc.

Podía sentir como los pasos de Cyborg Noodle se iban alejando de mi zona Murdoc, deje un poco mis asuntos ya desencajado para revisar las letras del "cara de simio", no eran nada del otro mundo, pero una en particular me llamo la atención, la tituló… On Melancholy Hill. La letra tenía muy buena pinta, solo me bastaría escuchar la melodía que preparó Face-ache para esta canción.