Disclaimer: No soy Jotaká ni Warner. Inherentemente Harry Potter no me pertenece.

Esta compilación participa en el "Reggaetón Mágico Volumen 2" organizado por TanitBenNajash.

Canción: Creeme — Karol G.

Pairing: Dragon scars (Charlie Weasley ft. Harry Potter).

Palabras: 896.


COMO SI NADA.

...

TRATO DE ENTENDERLO.


«En el mejor momento te vas. Solo pido una oportunidad pa demostrarte que lo nuestro es amor de verdad».


Tratas de entenderlo. Tratas de entenderlo con una botella de whisky de fuego. Tratas de entenderlo vaciando tus emociones en tinta. Tratas de entenderlo dándole su espacio. Tratas de entenderlo apareciendo todos los días en la reserva, haciendo tu trabajo. Tratas de entenderlo.

Pero no puedes.

No entiendes. No entiendes siguiendo cada noticia sobre su paradero. No entiendes yendo todos los sábados a las seis al hotel que visitaban. No entiendes usando sus camisas así hayan perdido hace mucho su olor. No entiendes encerrandote en tu casa y en ti mismo. No entiendes releyendo las viejas cartas.

Tratas de entender por qué se fue; por qué te dejó con el corazón a carne viva.

No lo entiendes.


—Te ves como la mismísima mierda de Colacuerno —suelta Lilith apenas le abres la puerta. Es inteligente, porque mete un pie antes de poder cerrarsela en la cara—. ¿Dónde están los valores que te enseño mamá Molly, pichoncito?

Un vociferador en tus primeros años de cuidador y todavía cargas con sus consecuencias.

—¿Por qué? —susurras. La miras caminar evaluando despectivamente toda tu sala—. Y deja de mirar mi sala como si fuese mierda.

—¿Sala? Eso es darle mucho crédito a este chiquero, Weasley.

Es cierto. Tu apartamento es pequeño en sí: una solo gran habitación que conecta la sala, cocina y tu cuarto. Al menos hay paredes en el baño. Solo soportas cinco segundos en silencio de su mirada de mierda sobre todo.

—¿Qué carajos quieres, Cresswell?

—¿De ti? ¿Quién coño querría algo de ti cuando te ves tan de la mierda? Un demiguise sin pelo tendría más encanto que tú. Si los dementores te hacen congelarte de miedo nada más verlos, verte a ti basta y sobra pa traumarse pa toda la vida. ¿Acaso te has bañado? Huele a la muerte de toda tu dignidad, si es que alguna vez la tuviste. ¿Has comido? ¿O solo te alimentas de autocompasión y vergüenza? Ni los presos en Azkaban...

—¡Ya basta! —gritas, perdiendo los nervios. Lilith siempre hace lo mismo: presiona y presiona hasta que consigue lo que quiere—. Sí, me veo de la mierda. Sí, vivo en la mierda. ¡Y sí soy un maldito desastre! Pero no soy tu problema.

Lilith alza las cejas, sin nada de impresión.

—Das vergüenza, Weasley. Dejas que un niño te haga esto.

—¡No te atrevas! —explotas, furioso. Te sientes como uno de los dragones que cuidas: grande, dispuesto a lanzar una llamarada que queme todo—. ¡No te permito hablar así de él! ¡No tienes el derecho! No sabes nada de él ni de nuestra relación. No sabes cómo me siento y mucho menos puedes decirme en la cara cómo coño gestionar lo que siento. No puedes venir a mi maldita casa y decirme lo jodido que estoy porque ¿sabes qué? ¡¿sabes qué, Cresswell?! —la garganta se te va en ese grito, tal vez porque últimamente solo ha pasado por ella whisky, tal vez porque aparte de palabras salen sentimientos—. Lo sé. Sé que soy un desastre de ser humano.

Lilith, evidentemente, no pierde el control. Nunca la has visto perderlo. Siempre imperturbable, siempre displiciente, siempre con su expresión superior. Si hubiese ido a Hogwarts, hubiese sido una Slytherin de puta madre.

—¿Lo merece? —pregunta, cruzando los brazos sobre su pecho—. ¿Harry Potter merece que te hagas esto?


«¿Te acuerdas de Lilith Cresswell? La conociste la primera vez que viniste a la reserva. Aunque, considerando lo que ha pasado en las últimas semanas, creo que ni yo mismo la conocía. Durante años creí que era la perfecta Slytherin: insensible, indolente, indiferente. Tonks siempre me jodia con que tenía que ver más allá de lo que una casa dice que somos y ¿sabes qué? Nunca dejo de maravillarme de lo inteligente que ese desastre con patas era. Ahora creo que Lilith también pudo ser la perfecta Hufflepuff: honesta, empática, leal. También pudo haber quedado perfecta en Ravenclaw: jodidamente lista y excéntrica. Y si hubiese quedado en Gryffindor no le hubiese ido tan mal, ¿sabes? Es una persona valiente, osada, capaz de enfrentarse a una horda de crías de dragón por lo que cree.

También es un dolor de culo.

Ha vuelto mi apartamento un sitio que de verdad es digno de llamarse casa. ¡Y me cortó la barba mientras dormía! ¿Qué clase de perturbaciones tiene que tener una persona para cortarle la barba a otra mientras duerme? No quedo mal, de hecho, me gusta, pero me gusta más ofenderme frente a ella.

Ah, y si no hubiese sido cuidadora de dragones le hubiese ido de puta madre como psicomaga.

Esta es la última carta que te escribo Harry. Te fuiste hace un año. Y jamás te lo he reprochado: ni en cartas ni en persona. He tratado, dentro de mi caos mental, de entenderte.

Pero ya no puedo. Ya no puedo solo entender que irte era lo mejor para ti; que te estabas ahogando en Inglaterra; que veías gente que se había sacrificado por ti en todos lados; que no creías merecer mis "te quiero".

Lo siento, Harry, mi amor, pero ya no puedo solo entenderte a ti.

Tengo que entender que también merecía que cuidaran mi corazón. Que merecía respuestas o un simple adiós en vez de una cama vacía. Que también merezco sanarme.

Hoy te digo adiós, Harry. No me permitiste hacerlo hace un año, hoy yo me lo permito.

Con amor,

Charlie».