Disclaimer: Harry Potter y todos sus personajes, historias y características no me pertenece, son propiedad de J.K Rowling.


Este fic participa en el Reto #44: "La magia del azar" del foro Hogwarts a través de los años.


Categoría: Familia Black.

Personaje: Sirius Black.

Prompt: Ancestral.

Palabras: 344.

Sirius siempre había odiado su apellido. Incluso desde niño, cuando ni siquiera era consciente de lo importante y clasista que era el noble y ancestral apellido de la familia Black. Walburga, su madre, no había día que no le recordase lo que significaba ser un Black, como debía de comportarse, hablar, sonreír, pensar… Lo odiaba y sobretodo, la odiaba a ella. Pero tuvieron que pasar varios años hasta que, ya en su etapa de pre pubertad, descubrió lo que realmente significaba el ancestral apellido Black. Su prima Bellatrix le abrió los ojos, aunque no de la forma que ella esperaba, acerca de la pureza de sangre y de lo ligada que estaba a su familia. A partir de entonces, no solo odió su apellido sino que le repugnaba pensar que ese ancestral apellido estuviera cargado de tanta inquina.

Siguió odiando su apellido el día que llegó a Hogwarts. La ceremonia de selección no hizo más que confirmar la disparatada teoría de su prima. Malfoy, Lestrange, Crabbe, Goyle, todos iguales de repugnantes que el suyo. Cuando fue nombrado para que el antiquísimo sombrero fuera colocado sobre su cabeza, escuchó vítores procedentes de una de las mesas. Los slytherins estaban a la espera de un nuevo miembro, no podían ocultar su emoción al escuchar su ancestral apellido.

El sombrero fue breve, mucho más de lo que le hubiera gustado. Si este había sido rápido, quería decir que no tenía dudas y que por tanto su destino estaba más que decidido. No tendría otra opción que asentir y conformarse con…

–¡Gryffindor!

Y ese fue el momento en el que Sirius dejó de odiar al ancestral apellido de la familia Black. En ese instante, mientras bajaba las escaleras que le separaban de la mesa de sus nuevos compañeros, se percató de que su odiado y repugnante apellido acababa de dejar de ser el más venerado y admirado de la comunidad mágica. Ahora era el apellido de un traidor a la sangre, el ancestral apellido de un mago que comenzaba a escribir el pergamino de su vida con libertad.