Harry Potter pertenece a J.K. Rowling.

Estrellas (One-Shot)

-/-/-/-/-

Este Fic, está tremendamente inspirado (casi al punto de ser un plagio), del Fic "Family First" de NyghtWalker.

-/-/-/-/-

James y Lily Potter, ingresaron en la oficina del profesor Dumbledore, sorprendiéndose de ver a sus amigos Frank y Alice Longbottom.

―Gracias por venir. ―Dijo el mago de la luz.

― ¿A qué se debe esta reunión, profesor? ―preguntó Frank.

―Se ha hecho una profecía. Una, la cual creo, que habla sobre sus hijos ―dijo Albus. Lily y Alice se sonrieron, pero volvieron a la seriedad, cuando el profesor Dumbledore les miró fijamente. ―Esta profecía, dice que: "De una pareja, que ha enfrentado a Voldemort, y sobrevivido en tres ocasiones, nacerá un niño el cual contará con el poder para vencerlo y nacerá en los últimos días de Julio", les propongo cuidarse, ocultarse. ―Entrelazó sus manos y las colocó bajo su nariz, miró primero a Frank y Alice, luego a James y Lily. ―Quizás, podrían usar el encantamiento Fidelio, puedo apostar, a que... sin lugar a dudas, una de las casas de mi familia, el #4 del Valle de Godric, sería perfecto, para que ustedes se escondan, ―dijo mirando a James y Lily― y por supuesto, Peter, bien podría... ―Desde hace ya, varios meses, que James, Lily, Remus y Sirius, estaban notando varias extrañezas en Peter Pettigrew, el cuarto de los Merodeadores. Peter solo se hizo un Gryffindor, porque sabía que James, Remus y Sirius, eran fuertes, pero habían dejado de verle desde hace mucho, solo aparecía en las reuniones de la Orden del Fénix. Eso era muy extraño para ellos.

―Gracias por todo, profesor Dumbledore, pensaremos sobre el Fidelio, y estaremos avisándole. ―James y Lily, salieron de sus pensamientos, cuando Frank y Alice, agradecieron al hombre, lo mismo hicieron ellos, mientras salían de la oficina.

James liberó el hechizo Muffliato, mientras que las dos parejas caminaban lejos. ―Les seré sincero... no me fio del profesor Dumbledore, en estos momentos.

― ¿Por qué no, James? ―preguntó Alice confundida.

―Creo que... el profesor Dumbledore está agotado. ―Dijo James. ―Puedo decir, sin lugar a dudas, el haber combatido contra Grindelwald en la Guerra de Magos Global, y el haberse ganado tantos puestos políticos, así como la dirección de la escuela, le han agotado.

―No te sigo, James ―dijo Frank.

―El profesor Dumbledore, lleva ya, ¿Cuánto tiempo combatiendo a Voldemort? ―gruñó James.

―Seis años, al menos. Quizá más ―dijo Lily.

―Está agotado, ―señaló. ―Y.… de la noche a la mañana, ¿pretenden que me crea, que una adivina salió de la nada, y le ha contado una profecía, que tiene tantos detalles lucidos? ―Lily y Frank se miraron, ellos dos tenían alma de Ravenclaw, y debían de reconocer, que James tenía algo de razón.

― ¿Entonces? ―preguntó Frank. ― ¿Nos dices, que le han mentido al profesor Dumbledore, y que él está tan agotando, que se cruzará de brazos y dejará que nuestros hijos, enfrenten a Voldemort?

―Sí.

―Apresurémonos en llegar a casa, en ese caso ―dijo Lily, mientras que los cuatro salían de los límites de Hogwarts, y se Desaparecían.

Cuarenta y ocho horas después, un preocupado Albus Dumbledore, se aproximó a una hora muy entrada de la noche, a la Mansión Potter, cuyas luces estaban apagadas. Preocupado por este hecho, desenfundó su varita de Sauco y entró rápidamente en la propiedad, abriendo la puerta con un Cistem Amperio, y luego empleando el Lumus Solem, solo para palidecer, al encontrar la propiedad vacía: los muebles de la sala, el comedor, los cuadros de los Potter de tantas generaciones...

Todo eso había desaparecido.

Corrió hacía el segundo piso y encontró algo flotando en medio de la habitación principal, un sobre.

Querido Albus Dumbledore.

Siempre te has mostrado como un hombre de gran corazón, quien se guiará por El Bien Común, e intentarás que la justicia y el perdón, lleguen a los corazones de todos, aquellos que puedas toparte.

La Orden del Fénix, es una muestra de que has aprendido, que lo mejor es combatir al enemigo, pero sin dejar de lado el perdón.

Sin embargo, en esta ocasión, nos ha quedado muy en claro, que buscas algo con nuestros hijos, y eso no podemos permitirlo.

Hemos buscado, y localizado a Sybill Trelawney, a quien hemos hecho beber Veritaserum, quedándonos muy en claro, que la profecía es falsa. Pero, las posibilidades de que creas esto, son limitadas, así que nos negamos, a permitir que nuestros hijos corran algún peligro.

Hasta nunca.

Atte. James y Lily Potter.

Posdata: Frank y Alice, han venido con nosotros.

Albus entró en pánico, mientras empleaba un hechizo de rastreo. Esto no podía estar pasando, él no podía estar perdiendo a sus armas, debía de encontrar a James, Lily, Frank y Alice, cuanto antes.

Antes de que fuera demasiado tarde.

Veinticuatro horas antes, empleando un Traslador internacional, los Potter y los Longbottom, acompañados por Sirius Black y Remus Lupin, abandonaban Europa, con destino al continente de América, buscando un nuevo hogar en los Estados Unidos, y a futuro, los hijos aun no nacidos de Lily y Alice, asistirían a Ilvermorny, la cual no era muy distinta a Hogwarts, así que seguir su educación, sería fácil para los adultos.

Los años pasaron, y los antiguamente bebes, eran ahora dos preadolescentes: Neville Longbottom y Harriet Potter, eran grandes amigos, y con una pasión por la música inmensa. A ellos, se unió Francesca Oldman, viuda de Corvus Parkinson, junto a su hija, llamada Pansy Parkinson.

Entre Harriet y Pansy, nació un gran cariño, que no solo compartieron en muestras de cariño, abrazos y besos, al volverse más grandes, sino que también lo compartieron con la música, decidiéndose a montar un dueto musical, en el lado No-Maj de los Estados Unidos, siendo descubiertas por el dueño de una disquera, creando las chicas, el dueto juvenil de música entre Metal y Pop, apenas a sus 11 años, siendo muy distintas entre ambas.

Harriet, manteniendo un estilo físico Visual Kei, tinturando su cabello con colores fuertes como el verde o violeta, entre otros y usando ropas muy coloridas de estética Rock o Metal.

Mientras que, Pansy tenía un estilo más calmado y conservador de sí misma, usando ropas verdes y blancas, más bien típico de una niña en su fiesta de quince años.

Cuando Dumbledore, descubrió a Harriet, lo hizo un día en un concierto, realizado en Inglaterra. Cuando acabó el concierto, trató de acercarse a la niña, cuando ella bajaba del escenario; pero fue detenido por los guardaespaldas, tanto Squibs, como mágicos de las chicas, siendo el hombre impedido de muchas formas, de alcanzar a las niñas, y ambas desaparecieron, de forma veloz, dejando a Dumbledore confundido y algo enfadado.

Ese mismo año de 1991, Dumbledore se enteró de algo impensable, algo imposible para él.

Voldemort y sus Mortífagos, fueron a un barrio, queriendo matar a unos cuantos Muggles. Teniendo la idea, de que los Muggles, al igual que los magos, seguían en la edad media y que, si alguno decidía enfrentarlos, lo haría mediante espadas y horquillas, pero, para su sorpresa, cuando Voldemort, Rabastan, Rodolphus y Bellatrix Lestrange, destruyeron una puerta, el abuelo y el padre, quienes eran policías, abrieron fueron contra ellos, asesinándolos limpiamente, con sus armas reglamentarias.

Pronto, la policía Muggle, estaba buscando más personas con las ropas de esos tres hombres, y la mujer.

Lo que obligó al Ministerio Ingles, a cerrarse ante los Muggles, por miedo a otros posibles ataques en su contra, y a decidirse a negarles la entrada al Mungo Mágico, a los Hijos de Muggles, y constantemente tener que enviar a Aurores disfrazados de Muggles, para borrar los recuerdos de los padres, sobre la Magia Accidental presentada por sus hijos, con tal de mantener el Estatuto Internacional del Secreto, en funcionamiento en Inglaterra.