Hacía mucho, mucho tiempo que no intentaba algo como esto, pero la necesidad del momento así lo impone. Primera vez que escribo aquí, y espero que tenga una buena acogida de parte de ustedes.

El hombre más fuerte del mundo

Mentiras. Puras mentiras.

Sabía que no lo hizo con mala intención, pero igual dolía tener que darse de bruces ante la cruenta realidad.

La realidad. Esa cosa indeseable de la que en ese momento desearía escapar al toda velocidad.

Pero eso no era posible.

Ese miserable episodio en su vida no podría ser olvidado jamás.

Y todo por culpa de esa repugnante orden y su obsesión por darle vida a un supuesto dios que parecía más bien ser la encarnación del demonio, especialmente viendo las condiciones exigidas para tal fin.

A Heather no le interesaba en lo más mínimo ese dios oscuro, ni las elucubraciones de la perra sucia de Claudia, ni sus nexos con Dahlia Gillespie, ni el infierno de Silent Hill, ni el papel que ella misma estuvo destinada a cumplir allí. No. Su única prioridad era lamentarse por haber perdido para siempre al hombre más fuerte del mundo, al hombre que la había protegido de esos cerdos.

Harry Mason.

Su padre.

La persona más importante de su todavía corta vida.

Douglas había tenido el tacto para alejarse cuando ella se lo pidió. Heather deseaba con todo su corazón un momento para llorar ante la tumba de su padre, pensar en lo que tenía que hacer de ahora en adelante. Muchas cosas terriblemente oscuras le estarían esperando, y desde ese mismo momento necesitaba prepararse. Estaba segura que esa orden oscura volvería a ir tras ella, todo sea por cumplir sus pútridos objetivos.

Harry nunca más la podría defender. Su actitud algo paranoica mucha razón tenía de ser, y Heather deseaba poder haber sabido de ello para así poner más de sí misma y no permitir que ocurriera aquella funesta situación. Pero ya nada se podía hacer en ese sentido.

Harry Mason hizo más que defenderla. Tenía razón cuando escribió aquellas cosas: Heather no es sino el resultado de las dos "muertes" de su yo original, Alessa Gillespie, y también es la consecuencia de la desaparición de la amada hija de Harry, Cheryl, impactándolo de diversas formas al descubrir la naturaleza original de su hija y la razón que la orden había asignado a su existencia. Y pese a todo, Harry jamás la abandonó. Siempre le dio el amor que ella no llegó a conocer de la mano de nadie más. La protegió y procuró lo mejor para ella sin tener la más mínima seguridad de qué era ella realmente. Él mismo tuvo muchos temores a los cuales debió hacer frente todos esos años, y todavía así se dio la oportunidad de cuidarla, sabiendo también que él mismo nunca estaría seguro. Había anticipado que la orden iría tras él, y con gran valor les hizo frente, escudó a Heather hasta el final, incluso si eso significa morir a manos de sus enemigos. Su valentía, en realidad, no conoció límites por ella.

No. Aquello no fue ninguna mentira.

Incluso la muerte no fue suficiente para hacerlo menos en absoluto.

Heather mira una vez más la lápida. Con la yema de sus dedos roza la fría piedra y contempla el grabado, el cual tenía escrito exactamente lo que ella había pedido. Ahí estaba, ante sus ojos. Una declaración tonta e infantil, pero llena de significado y sentimiento, algo que Heather inevitablemente hizo para mostrar a su padre como el héroe que realmente fue.

Harry Mason

El hombre más fuerte del mundo

Esas palabras las tendría presentes por siempre, grabadas a fuego en su memoria, rogando que su padre se encuentre en un sitio mejor, donde las preocupaciones y el sufrimiento no tengan cabida para él. No fue mentira lo que él le había dicho. Él sí que fue el hombre más fuerte del mundo, aunque el dolor por su pérdida no sea menos por ello. Era ella quien tenía que hacerse fuerte ahora.

Heather hace todo lo posible para parar de llorar. No deseaba que su padre la viese llorar desde allá, desde el cielo. Él le había enseñado el camino, y ahora estaba de su parte recorrerlo, sin él, pero a la vez teniéndolo presente en todo momento.

Ahora tenía que irse. Douglas esperaba por ella. No sabía cuándo podría volver para estar cerca de él un poco más, pero sí sabía que para entonces ya ella se habrá vuelto más madura e independiente, y que de paso sería capaz de estar un paso por delante de la orden para que sus planes nunca se hagan realidad. Era su compromiso de vida.

Fin


Y así es como me queda mi primera historia en Silent Hill. Durante un tiempo me debatía sobre si escribir sobre Heather o James, pero ya ven ustedes por quién me decanté al final. Ojalá haya estado a la altura, y volveremos a leernos (creo).

Hasta otra