Capítulo 10

La duda se mantenía en muchos científicos e historiadores de las Guerras Robotech. ¿Cuál era la tecnología más avanzada y poderosa? ¿La Haydonita o la Robotech?
Ambas tenían sus pros y contras, pero al parecer en el campo de batalla parecían similares, si no la misma en algunas ocasiones. Invocamos a Zor y a Haydon para que nos ayuden a desentrañar este misterio, que aún sigue hasta nuestros días.

Extracto de "Los Misterios Secretos de las Guerras Robotech", de Jonas Mathews.

- ¡Malditos Haydonitas!

Exclamó fuerte y en voz alta el Capitán Vince Grant del SDFC-8 Ark Angel al ver en una Pantalla de Rayos Proyectores en ampliación completa el planetoide al cual estaban siendo atraídos con una fuerza mayor a la gravitacional del cuerpo celeste. El Capitán Vince Grant, pese a sus cambios, reconoció al planetoide como Haydon IV, el planeta artificial de los Haydonitas. Estaba cambiado, transformado como un cambio de configuración de un Veritech, pero aun era reconocible su única ciudad capital llamada Glike. Esta estaba empotrada en su superficie rodeada de grandes masas de agua. Sus enormes y altísimos edificios ahora estaban enterrados, empotrados, en la superficie del planeta. Vince había estado ahí en la Campaña de los Centinelas y aun podía reconocer el planeta y su ciudad.
El SDFC-8 era atraído hacia la superficie del planeta con grandes fuerzas gravitacionales que hacían recordar al Capitán Grant la oportunidad en que el SDF-1 Macross estuvo atrapado, inmovilizado, en la superficie del planeta Marte, en la Base Sara, debido a Minas de Gravedad Zentraedi. Una trampa puesta en escena por el inescrupuloso Señor de la Guerra Zentraedi, Khyron. Pero esta vez no eran los Zentraedi, que ya casi no existían, ni había una Caldera Réflex que volar para destruir las minas. Eran los Haydonitas y su tecnología parecía mas poderosa y desconocida que la Robotech. Los motores del inmenso Ark Angel y sus Sistemas Antigravedad eran inservibles ante esta atracción realizada por el planeta, tanto que el Capitán Vince Grant ordenó apagarlos para no forzarlos y sufrir un desperfecto. La nave seguía descendiendo hacia el oscuro planeta, y frente a ellos, sabiendo que no tenían escapatoria los Cruceros Pesados y Acorazados Haydonitas cesaron su fuego y los escoltaban desde una distancia precavida.
El Ark Angel ya se encontraba atravesando la atmósfera de Haydon IV, y el Capitán Vince Grant, de pie, pensaba frenéticamente como no ser abordado y atrapado en su propia nave al llegar a la superficie del planeta. En la desesperación, una súbita idea, una luz, atravesó su mente, y se dirigió en principio a su tripulación en el gigantesco puente del Ark Angel para que esparcieran su plan por toda la nave.

- No pierdan tiempo en cuestionar mis ordenes, pues no nos queda tiempo para ello. Una vez que la nave toque tierra no esperaremos a que nos aborden o atrapen, no sin pelear, así que al aterrizar tomaremos la defensiva y huiremos hacia Glike en todo Cyclone disponible en la nave. Eso hará difícil que nos atrapen y no estaremos condenados en la nave. Por lo cual alisten todos los Cyclones disponibles, ya sea los que se encuentran almacenados en la nave, como los que portan los Alphas. Al tocar suelo abriremos cada abertura de la nave y escaparemos por ellas.

- ¡Pero Capitán! ¿Dejaremos la nave a merced de los Haydonitas?

Exclamó Louis "Louie" Nichols, Ingeniero Robotech del Ark Angel, sentado en la consola a la izquierda del Capitán.

- Es el riesgo que tenemos que tomar. Además ¿De qué nos sirve una nave que no podemos volar? Tal vez se presente la oportunidad de recuperar la nave, si Janice puede deshabilitar las defensas de Haydon IV hackeando la Consciencia, la Inteligencia Artificial que controla Haydon IV. Pudo hacerlo una vez durante la Campaña de los Centinelas, tal vez pueda hacerlo de nuevo. ¿No es cierto, Janice?

Janice, que se encontraba de pie al lado del puesto de Louie Nichols, algo confundida respondió al Capitán.

- Tal vez, Capitán. No lo sé. He cambiado desde ese suceso. Cuando lo hice era un androide puramente de tecnología Robotech. Ahora soy una mezcla de Robotecnología con tecnología Haydonita, y tal vez eso le de ventaja a la Consciencia. No puedo asegurarle que pueda lograrlo nuevamente.

- Puede que tengas razón, pero hay que intentarlo de todos modos. Por eso te asigno a Louie como acompañante de tu Cyclone, para darte soporte en caso de necesitarlo.

Le respondió el Capitán Vince Grant, y a lo cual Louie Nichols respondió estallando en nervios.

- ¡¿Yo?! ¡Pero si apenas comprendo algo de la tecnología Haydonita!

- ¡Louie! ¡No me vengas con esas cosas! ¡Se de lo que eres capaz! ¡Acompañaras a Janice, es una orden! ¡Además solías ser un soldado en el 15° Escuadrón ATAC de Hovertanques con el Ejército de la Cruz del Sur peleando contra los Maestros de la Robotecnia!

Louie Nichols no dijo más nada y se cruzó de brazos en su asiento.
El Capitán Grant continuó hablando.

- Los de la tripulación que no sepan conducir un Cyclone tendrán que ser los acompañantes de quienes si saben hacerlo. Yo tendré que llevar a mi esposa. ¡Dios me ayude!

El Capitán Vince Grant se refería a su esposa Jean, la Medico en Jefe del Ark Angel, que si bien había visto una gran cuota de combate en la Campaña de los Centinelas contra los Invid, no había conducido un Cyclone. Y esta, a pesar de ser una gran esposa, tenía una relación muy sobreprotectora con su esposo, y por esto no lo dejaría hacer nada arriesgado, y esta situación era una en lo que debía arriesgarse todo.
Ariel, la Princesa Invid, ubicada junto a Janice y Scott Bernard, junto al puesto de Louie Nichols en el puente del Ark Angel se dirigió al Capitán Grant, interrumpiéndolo.

- Capitán. Yo nunca conduje una de sus máquinas. ¿Tendré que acompañar a Scott?

El Capitán Grant rápidamente respondió.

- No, Ariel. Tengo otros planes para ti.

- ¡Pero Capitán!

Interrumpió el amante humano de Ariel, el Teniente Comandante Scott Bernard, ante la idea de separarse de Ariel en la situación que estaban.

- ¡Lo siento, Comandante Bernard, pero necesito a Ariel! Espero sepa entender.

- ¡Eso intentaré, Señor!

Dijo Scott enojado, y entre dientes. El Capitán Vince Grant volvió a dirigirse a Ariel.

- Ariel, tu te quedarás en la nave para cuidar de ella, ocultándote gracias a tus poderes Invid hasta nuestro regreso, si eso es posible. Vigilarás a los Haydonitas que aborden nuestra nave y la cuidarás de cualquier atentado que podrían hacerle. ¿Esta claro?

- Si, Capitán.

Respondió Ariel, y luego dirigió una mirada hacia su amante humano Scott Bernard, mirada con la cual intentaba implorarle a su amado que aceptase las órdenes del Capitán Grant, pese a su enojo.
El Capitán Vince Grant dio por terminada su conversación con Ariel, y se dirigió en general a la tripulación del puente.

- ¡Muy bien! Transmitan el plan al resto de la nave, que todo el mundo esté listo para hacer una salida de la nave y enfrentarse en tierra con las fuerzas Haydonitas. Preferentemente aquellos que conduzcan solos saldrán desde las ocho Bahías de Lanzamiento Rápido de los Alphas ubicadas a ambos lados superiores de la popa, babor y estribor, de la nave. Los que seremos acompañados por alguien lo haremos a nivel del suelo desde la sección de apertura del acceso a la colonia, ahora vacía, en ambos lados de la popa, también a estribor y babor, y también en ambas bahías de atraque en la sección central de la nave.

Dejadas las últimas ordenes, el Capitán Grant fue a cambiarse, a ponerse un uniforme de combate y su armadura de combate CVR-3M, que le permitía integrarse con la Armadura Personal del Cyclone Robotech.
Una vez transmitidas las ordenes del Capitán Grant al resto de la tripulación de la nave por el Oficial de Comunicaciones, el puente fue quedando vacío en dirección de los hangares y sitios de almacenamiento de los Cyclones. Solo quedaban unos pocos. Janice M2 (Mark 2), la androide con formas femeninas, que podía tomar la apariencia de cualquier mujer y sus atuendos mediante Proyectores Holográficos esparcidos por todo su cuerpo, y que había adoptado la de una joven mujer, de largos y ondulados cabellos rosa con un arreglo floral de rosas en ellos, ojos de extraño color rojo, y que vestía una especie de corsette y pantalones ceñidos a sus piernas de color oscuro. Dicha apariencia la había adoptado durante su valiente sacrificio de intentar detener al traidor General T.R. Edwards en Optera, el segundo planeta hogar de los Invid, donde transmitió sus bancos de memoria desde Janice M1 (Mark 1), también conocida Como Janice Em, creada como una especie de espía para las altas esferas del Gobierno de la Tierra Unida previamente a la partida del SDF-3 y la Misión Pionero por el Dr. Lang. Janice todavía intentaba convencer al Teniente Louie Nichols, Ingeniero Robotech del Ark Angel, de que la acompañara a abandonar la nave en su Cyclone, mientras esta tironeaba de un brazo del científico hacia afuera del puente. Louie tenía sus reservas sobre la idea del Capitán Grant de abandonar la nave y llevar la lucha hacia las calles de la transformada ciudad de Glike, lejos de la atención de los Haydonitas del Ark Angel. Y no era miedo lo que sentía como insinuó el Capitán Grant. Como bien había mencionado, él había sido Cabo en el Decimoquinto Escuadrón ATAC del Ejército de la Cruz del Sur, al mando de la Teniente Dana Sterling defendiendo la Tierra contra los Amos de la Robotecnia en 2029/30. Finalmente, Louie Nichols se dejó arrastrar por Janice, ya que no podía resistirse a sus encantos femeninos. Pese a ser un robot, Louie se sentía atraído hacia las máquinas.
En el puente solo quedaron Ariel, la Princesa Invid y su amor, Scott Bernard, quienes al encontrarse en la soledad del puente se acercaron a fundirse en un abrazo.
Scott Bernard no sabía muy bien que decir acerca de sus tareas separados y peligrosas, pero quería decirle que la amaba. Lo mismo Ariel, pero fue Scott quien comenzó a decir.

- Ariel… Yo quería que sepas que te amo y que tengas cuidado.

Ariel rio. En dos ocasiones habían tenido una conversación similar. Uno de ellos decía al otro que lo amaba, y el otro solamente le respondía "volveré". Pero esta no fue una de esas ocasiones, ya que Ariel respondió.

- Yo también te amo, y también cuídate tú. No me gusta que vayas a enfrentarte a los Hijos de la Sombra.

- Y a mi que te quedes sola en esta nave a merced de ellos.

- No te preocupes Scott, no me encontraran.

A lo cual resignado, Scott le dijo suavemente.

- Espero que sea así.

Ariel respondió.

- Así será.

Mientras se acercó a Scott y besó sus labios, y este devolvió fervorosamente el beso. Luego se separaron en silencio, se despidieron sin palabras, con la tácita promesa de volverse a ver, y Ariel corrió hacia una de las paredes del puente del Ark Angel, enfundada en su vestimenta real Invid, un ajustado catsuit azul y naranja con un gran escote, y la atravesó gracias a sus poderes Invid de teletransportación instantánea. Scott Bernard la observó irse y tardó en reaccionar. Aun no se acostumbraba a sus poderes. Cuando reaccionó y salió de su inmutabilidad, corrió hacia las puertas del puente y las atravesó camino hacia el hangar en búsqueda de su Cyclone.
El lento descenso del Ark Angel hacia la superficie del planeta Haydon IV continuaba. En el enorme Sector de Enfermería se presentó el Capitán Vince Grant vestido con su uniforme de combate y su Armadura Corporal CVR-3M en búsqueda de su esposa Jean Grant, la Médico en Jefe de la nave. El Sector de Enfermería de la nave estaba siendo evacuado en dirección de los hangares para abandonar la nave, con los heridos de la batalla anterior a ser transportados como acompañantes de conductores de Cyclones , o de vehículos todo terreno Robotech VM-9 Silverback. Entre el medio del caos, Vince Grant vio a su menuda esposa Jean ayudando a levantarse a un soldado herido de su camilla junto a dos EMT, dos Técnicos Médicos de Emergencia.
Jean era una mujer morena de 49 años, medía 1,69 metros de altura, cabello oscuro atado con un moño y con un rebelde pequeño mechón de cabello que atravesaba su rostro. Ojos azules con una tonalidad lavanda, y una muy bien conservada figura, que era realzada por su uniforme de doctora: cuello y pechera blanca similar a la de los oficiales de la Fuerza Expedicionaria, con una cruz roja en el lado izquierdo de su pecho y cinturón, camisa azul con cierres amarillos, y una bata de médico que se extendía debajo de sus caderas, minifalda blanca, medias de red blancas y botas hasta las rodillas.
Jean Grant reconoció a su esposo parado entre la circulante multitud y se dirigió a encontrarse con él.

- ¿Vince? ¿Qué estas haciendo aquí?

Preguntó Jean Grant con un tono medio entre inquisidor y enojado.
Vince Grant con firmeza le respondió.

- Asegurarme de que evacues la nave conmigo. Me acompañaras en mi Cyclone. Toma.

Y al finalizar Vince le entregó a Jean Grant los componentes de una Armadura Corporal CVR-3F, la versión femenina de la armadura estándar de combate. Esto enfureció a Jean Grant, y le dijo.

- ¡¿Estas loco, Vince!? ¡No voy a abandonar a mis pacientes! ¡Muchos de ellos no podrían montar un Cyclone!

- ¡Maldición, Jean! ¡Te crees que no lo sé!, ¡Pero tendrán que hacerlo, quedarnos quietos será nuestra perdición! ¡Los Haydonitas no esperaran una ofensiva! Los EMT sabrán cuidar de los heridos sin ti, y están capacitados para conducir un Cyclone Saber médico.

Finalmente Jean Grant se vio arrastrada por su esposo Vince en dirección de los hangares del Ark Angel, a pesar de sus múltiples y futiles quejas, que parecían no ser escuchadas por Vince Grant, dejando atrás la enfermería y sus múltiples heridos y personal.
El Ark Angel se encontraba pronto a tocar lentamente el suelo de Haydon IV, y los preparativos de los Cyclones y otros vehículos ya estaban siendo acomodados en las Bahías de Lanzamiento Rápido de los Alphas y en la sección de acceso a la Colonia de la nave., como los vehículos todo terreno Veritech VM-9H Silverback, que podían reconfigurarse en un Battloid de 4,2 metros de altura y que fueron desarrollados conjuntamente con los Cyclones, ya que compartían muchos componentes en común, más otros vehículos armados, blindados y de transporte de tropas.
Scott Bernard se encontraba en lo alto de la nave, en una de las Bahías de Lanzamiento Rápido de los Alpha, con su Cyclone VR-052F de color verde agua, acompañado de los demás miembros del Escuadrón Skull. Su líder, Maia Sterling, en un Cyclone VR-038 color azul oscuro modificado para llevar un Cañón de Riel HRG-70 y un rifle de asalto H-260 Valiant, y Marcus Rush, en un Super Cyclone VR-057, azul oscuro con el mismo armamento que Maia.
El rifle de asalto H-260 Valiant se estaba convirtiendo en el estándar reemplazando el EP-37 que utilizaban los VR-052 Battler, como el de Scott Bernard.
Marcus Rush, un joven de 18 años, de 1,68 metros de altura, cabello anaranjado y ojos color marrón claro, hermano de de Marlene Rush, la prometida de Scott Bernard que resultó muerta en su arribo a la Tierra en 2042 con la fallida misión del Escuadrón 21 de la División Marte, le gritó a Scott.

- ¡Hey, Scott! ¿Listo para patear algunos traseros Haydonitas?

Scott Bernard tardó un momento en responder y con algo de duda y seriedad le respondió.

- Eso espero, Marcus.

Maia Sterling se dirigió a Marcus y le dijo.

- Marcus, recuerda que Scott ya pateó traseros Haydonitas cuando estos intentaron abordar el Icarus.

- Es cierto, tienes toda la experiencia, amigo.

Le dijo Marcus a Scott, mientras le guiñaba un ojo y le enseñaba un pulgar apuntando hacia arriba.
Scott Bernard quería tener la confianza de Marcus Rush, pero había visto el poder de las máquinas de guerra Haydonitas, y eran de temer. Además le preocupaba la seguridad de Ariel, quedándose sola abordo del Ark Angel. Scott le respondió distraído y sin ganas.

- Si, Marcus.

Y le esbozó una tímida sonrisa.
Muchos niveles más debajo de las Bahías de Lanzamiento Rápido de los Alphas, a nivel del suelo, en las aperturas de acceso a los compartimientos a la Colonia, lugar vacío en el Ark Angel por no transportar ninguna, Jean Grant, ya se encontraba enfundada en su Armadura Corporal CVR-3F, y montada detrás de Vince Grant en un Super Cyclone VR-057, de típico color azul oscuro, a la espera del tan ansiado desembarco de la nave. Jean Grant miró a su alrededor y vio cientos, si no miles de Super Cyclones a la espera de la salida de la nave. Muchos de ellos, por los que se sentía preocupada, las versiones médicas de los ya algo viejos Cyclones VR-041 Saber. Tambien vio varios Veritechs todo terreno VM-9H mezclados entre la maraña de Cyclones, y cerca de ella reconoció a Janice al mando de un VR-038 modificado, con el Ingeniero Robotech Louie Nichols sentado detrás del mecanismo Robotech. Jean no entendía toda esta locura. Evidentemente debía ser un plan de su esposo Vince por lo cual alguna importancia táctica o estratégica debía tener, pero solamente a ella le parecía una locura y no terminaba de entenderlo, después de todo su campo era la medicina y no la guerra. A pesar de haber tenido su cuota de guerra durante la Campaña de los Centinelas.
El SDFC-8 Ark Angel finalmente toco suavemente el suelo artificial de Haydon IV, y cuando lo hizo sonó un gran estruendo al golpear su enorme casco con la superficie del planeta.
La sección de estribor de la nave miraba hacia un inmenso mar liquido artificial que cubría parte del planeta. La de babor, en cambio lindaba con la reconfigurada ciudad de Glike, donde se empezaban a agrupar docenas de Haydonitas controlando mentalmente a igual cantidad de Infiltradores para darles una cálida "bienvenida".
Afortunadamente por estar tan cerca de la superficie no había cazas Haydonitas. Al observar todo esto, el Capitán Vince Grant ordenó realizar la salida por la sección de babor. Los Haydonitas no realizaron ningún movimiento, como si esperasen la incondicional rendición de los tripulantes de la nave. Vince Grant ordenó que abrieran las compuertas de las Bahías de Lanzamiento Rápido de cazas de babor en lo alto de la nave, y luego ordenó que se levantaran las cortinas de apertura de acceso al almacenamiento de la colonia del Ark Angel. Al comenzar a levantarse lentamente la cortina y aperturas de las Bahías de Lanzamiento, Vince Grant dio la orden de abandonar la nave comunicado con los demás Cyclones por una banda de baja frecuencia modulada que, hasta ahora, no era captada o bloqueada por los Haydonitas. Dada esta orden, miles de Cyclones, ya sea en Modalidad de Armadura o de motocicleta, y otros vehículos Robotech abandonaban la nave sorprendiendo a las filas Haydonitas. Desde lo alto de las Bahías de Lanzamiento Rápido de los Alphas, los Cyclones se dejaban caer configurados en Modalidad Armadura, cayendo sobre los sorprendidos Infiltradores. En el suelo, los que salían de las aperturas de la Colonia, en Modalidad Motocicleta porque llevaban un acompañante, avanzaron velozmente hacia la refriega con los Infiltradores frente a ellos, que comenzaban a abrir fuego con los cañones de sus patas delanteras y los lasers en lo alto de su cuerpo, en lo más parecido a una cabeza que tenían.
El Capitán Vince Grant, ya en medio de la refriega, vio cercano a él al Cyclone de Janice y Louie Nichols, y se dirigió a ellos por la radio.

- ¡Janice, Louie, encuentren la Consciencia y apáguenla, para que las defensas del planeta sean nulas contra nosotros y podamos escapar con el Ark Angel!

- "Apagar" no es el termino adecuado…

Le respondió Louie al Capitán Grant, a lo cual el Capitán le respondió.

- ¡Louie, este no es el momento para tus juegos! ¡Entendiste perfectamente cual es tu misión!

- Yo lo entendí, Señor. Intentaré hacerlo, Capitán.

Respondió Janice, a lo cual el Capitán Grant respondió mientras devolvía fuego con su Cañón de Riel HRG-70.

- Gracias, Janice. Buena suerte a los dos.

Janice no agregó nada más. Aceleró el Cyclone y se alejó del Capitán Grant, esquivando el fuego enemigo y los Infiltradores, perdiéndose en la reconfigurada ciudad de Glike.
El Capitán Grant siguió disparando su Cañón de Riel contra las patas armadas de los Infiltradores, abriéndose camino para dirigirse detrás de Janice en la extraña ciudad Haydonita de Glike, mientras Jean Grant miraba con terror el violento espectáculo que se presentaba frente a sus incrédulos ojos. Es así como Jean Grant vio un Cyclone médico VR-041M Saber dejar a su acompañante herido en el suelo en la mitad de la batalla, reconfigurar el Cyclone a Armadura de Batalla Corporal, desplegar de sus brazos sus cuchillas de cerámica vibratorias de alta velocidad CADS-1 y lanzarse contra las patas del Infiltrador, que no cesaban de abrir fuego contra el Cyclone, y destrozarlas con ellas. Mientras que Vince Grant aceleraba su Cyclone a las mas seguras calles de Glike.
Mientras tanto, Scott Bernard acompañado de Maia Sterling, Marcus Rush y demás miembros del Escuadrón Skull se habían lanzado desde lo alto de una de las Bahías de Lanzamiento Rápido de los cazas Veritech. Configurados en la Armadura Personal del Cyclone y aminorando el impacto en el suelo gracias a sus propulsores integrados en los Cyclones, y empleados como retrocohetes. Scott Bernard tocó el suelo rodeado por Infiltradores. Inmediatamente activó los propulsores de su Cyclone y saltó arriba de la espalda de uno de ellos, y comenzó a masacrar el mecanismo Haydonita con ráfagas de su arma EP-37 para evitar que los otros Infiltradores Haydonitas pudieran dispararle, luego saltó al cuerpo cuadrúpedo de otro Infiltrador y repitió el proceso, haciéndolos añicos. Luego finalmente saltó al suelo y convirtió el Cyclone en motocicleta nuevamente, y habiendo abierto un hueco en las filas enemigas, huyo por él, junto a sus asombrados compañeros, a la laberíntica ciudad de Glike.
Pasaron alrededor de dos horas desde el enfrentamiento de las fuerzas comandadas por el Capitán Grant y la de los Haydonitas. Ariel se encontraba oculta dentro del Ark Angel, tal como se lo había ordenado el Capitán Grant. Se encontraba en una de las bodegas de suministros, donde entre otras cosas se almacenaban los contenedores de Protocultura, los cuales albergaban cuatro baterías de esta Bio-energía en cada uno de ellos. Ariel se sobresaltó al escuchar pisadas de Mecha, pero estos no pertenecían a las Fuerzas Robotech, si no a los Hijos de la Sombra: Los Haydonitas como los llamaban los Humanos. Dos Infiltradores habían penetrado y explorado el Ark Angel buscando algo. ¿Tal vez sabían de Ariel? No. Estaban buscando otra cosa y lo habían encontrado. Dos figuras envueltas en una túnica oscura descendieron de los Mechas, y con sus habilidades telekinéticas tomaron cuatro contenedores de Protocultura cada uno y volvieron a sus mecanismos, los Infiltradores, sin percatarse de la presencia de Ariel, oculta en las cercanías, se retiraron por donde habían venido. Ariel, más tranquila pero extrañada, se preguntó ¿Para qué querían los Hijos de la Sombra la Protocultura, si negaban su uso y temían su enorme poder?