Capítulo 11

"Las sorpresas no acababan para mí, y el resto de la tripulación del SDF-3. Un ejemplo claro fue la del incidente con las esferas, las cuales nos dejaron en asombro y más de una sorpresa"

Extracto de los Diarios Compilados del Almirante Rick Hunter.

La alarma general seguía oyéndose en todos los rincones del SDF-3, y el Almirante Rick Hunter y el Jefe de Ingenieros de la nave, el Dr. Emil Lang llegaron al balcón superior del Centro de Información Táctica, o más conocido como TIC. Allí los recibió el Coronel Vallenskiy, un hombre de mediana edad, contextura delgada, cabellos y ojos oscuros, y un pequeño bigote, al estilo de Jonathan Wolfe, que adornaba su rostro, y vestía un uniforme marrón.
El Almirante Rick Hunter sin preámbulos se dirigió directamente al Coronel.

- Coronel Vallenskiy, puede mostrarnos a mí y a al Dr. Lang los objetos que definió como bolas de energía en su comunicación al auditorio.

- Si, Señor. Observe la pantalla principal. No he dejado de monitorearlas. Ahora según me dicen los técnicos del nivel inferior que se deben encontrar a unos 1000 kilómetros de nuestra posición.

Rick Hunter y el Dr. Lang miraron la enorme Pantalla de Rayos Proyectores, y allí encontraron las esferas de energía tal como las había descripto el Coronel Vallenskiy. Eran como pequeños soles, de forma esferoide y brillaban con la misma tonalidad dorada de la luz que había transportado al SDF-3 al Nuevo Espacio.
Rick Hunter se dirigió al Dr. Lang.

- Dr. Lang, ¿cree que el Coronel Vallenskiy no se ha equivocado? Esas esferas tienen la misma luminiscencia dorada que nos trajo a este lugar, ¿no opina lo mismo?

- Si, Rick.

Respondió en confianza el Dr. Lang, con algo de tono de resignación. A lo cual Rick Hunter agregó.

- Voy a dar la orden al Capitán Sterling que lance los Veritechs por si son hostiles, cuando menos haga un reconocimiento de esas cosas.

El Dr. Lang no estaba del todo convencido con la idea del Almirante Hunter, ya que la luminiscencia dorada que llevó al SDF-3 a este "Nuevo Espacio" tenía señales de ser un ser vivo, y su intención, como científico era estudiarla, no hacerle daño. Pero en las condiciones que se encontraba el SDF-3 no podían arriesgarse a que resultase hostil. Por lo cual hizo una dudosa señal de asentimiento al Almirante Hunter.
Rick Hunter se dirigió a una consola del TIC, y se comunicó personalmente con Max Sterling en el hangar del SDF-3, donde los preparativos para un posible despegue se estaban realizando a extrema velocidad.

- Max, tienes mi autorización para lanzar los Veritechs, pero limítense por ahora a hacer una misión de reconocimiento. No abran fuego a menos que demuestren hostilidad, ¿esta claro?

- Si, Rick. Esta claro.

El Almirante Rick Hunter cortó la comunicación y se dirigió al Dr. Lang.

- En cuanto a usted, Dr. Lang. Regrese a la Sección de Ingeniería y trate de acelerar las reparaciones del SDF-3, tanto en comunicaciones, armamento y propulsión. Todo es indispensable. Sobre estos fenómenos lumínicos, no se preocupe por ellos, lo mantendré informado.

- Si, Almirante.

Le respondió, con algo de desagrado y decepción el Dr. Lang, y partió sin decir mayor palabra hacia la Sección de Ingeniería.
En los amplios hangares del SDF-3 la actividad era frenética. Max Sterling, como CAG, Comandante del Grupo Aéreo, estaba coreografiando todo para el despliegue de los Veritechs VF/A-6X Sombra. A toda velocidad estaba asignando hombres y maquinas a los escuadrones de caza. El más dificultoso era su propio escuadrón, recién formado, el Skull Bones. Max y Miriya volarían como el líder y segundo al mando del recientemente formado escuadrón. En esta misión volarían sendos VF/A-6ZX Sombra, reservados a los líderes de escuadrón, de color azul oscuro y gris, sin pintura personalizada debido a que el escuadrón Skull Bones recién acababa de formarse y no había tiempo para ello.
Algunas ordenes más por parte de Max Sterling al personal de vuelo, líderes de escuadrones y pilotos, y Max quedó más o menos conforme con la organización. Luego de que los cazas Veritech Sombra se hubiesen acomodado en las 6 Bahías de Lanzamiento Rápido del SDF-3 en modalidad Battloid, la forma robótica humanoide del Veritech, ya estarían listos para el lanzamiento masivo. Esto no tardó más que unos minutos adicionales, y todo estuvo listo. Max Sterling se comunicó con el puente y el TIC del SDF-3 para anunciar que estaban listos y en espera para hacer su salida. Recibió como respuesta la orden de que despegaran.
Las compuertas de las Bahías de Lanzamiento Rápido del SDF-3 se abrieron y rápidamente los Veritechs Sombra en modalidad Battloid fueron despegando a través de ellas.
Ya en el espacio vacío, sin estrellas, el Capitán Max Sterling se dirigió por la radio a su nuevo escuadrón

- Aquí Líder Skull Bones a escuadrón. Tomaré la delantera hacia esas cosas junto con Skull Bones-Dos. Los demás manténgase en formación detrás nuestro.

Y luego se dirigió al resto de los escuadrones.

- Líder Skull Bones a todos los líderes de escuadrón, mantengan posición detrás del escuadrón Skull Bones. Fuera.

Luego de estas dos ordenes dadas casi seguidas, Max recibió muchas respuestas que iban del "Si, Señor" al más clásico "Roger".
Max Sterling se sentía en su ambiente volando un Veritech, pues hacía mucho que no lo hacía, pero a pesar de eso ni su habilidad y destreza personal habían disminuido un ápice. Lo mismo para su esposa, la Zentraedi Miriya Parina-Sterling, quien se sentía otra vez jubilosa al estar con su esposo en un campo de batalla.
El Capitán Max Sterling siguió dirigiendo a sus hombres y mujeres hacia las luces doradas que se acercaban casi a 800 kilometros.

- Aquí Lider Skull Bones, cambien a configuración caza. Tengo el objetivo a la vista y me acercaré a hacer un reconocimiento junto con Skull Bones-Dos. El resto mantenga posición detrás nuestro, salvo el escuadrón Ghost, quien regresará a dar cobertura al SDF-3. ¿Esta claro Lider Ghost? Fuera.

Malcom Gabriel, líder del escuadrón Ghost, respondió un poco decepcionado.

- Roger, Señor.

Y emprendió el regreso a la periferia del SDF-3, pensando si el Capitán Sterling no estaba castigando al escuadrón Ghost, quien se había ganado una mala reputación porque muchos de sus miembros habían desertado junto a su líder, el General T.R. Edwards, hacia Optera a unirse al Regente Invid, quien había casi destruido el SDF-3 y su tripulación, cubriendo la huida del General traidor.
Miriya y Max volaban en modalidad Caza de sus Veritechs en rápido encuentro con las esferas de energía, y Max Sterling se dirigió a Miriya Parina, su esposa.

- Miriya, enciende las cámaras del Veritech. Iniciaremos la misión de reconocimiento a partir de aquí. No dispares contra esas cosas, según me dijo Rick pueden ser formas de vida alienígena, y los responsables de que estemos en este lugar.

- De acuerdo, Max.

Respondió Miriya con un tono alegre, mientras encendía las cámaras de video del Veritech.
Los Cazas Veritech de Miriya y Max se acercaban a las esferas lumínicas que venían en su dirección. Cuando estaban a un centenar de metros una de las esferas intentó colisionar con Miriya, quien al darse cuenta rompió la formación con Max, que se encontraba a su izquierda, pasando por encima de él haciendo un semicírculo y quedando ahora con Max a su derecha. Max Sterling percatándose de la situación, de la hostilidad de la esfera para con su esposa, cambió rápidamente la configuración del Veritech a Guardián, la configuración intermedia entre caza y Battloid, y desobedeciendo sus propias órdenes disparó una ráfaga de rayos de iones de 100 mm. con su arma de mano, el Desestabilizador EU-15 a la esfera. Los disparos, capaces de penetrar un campo de fuerza Invid, no parecieron hacer daño a la extraña esfera lumínica. Las demás esferas no prestaron mayor atención a Miriya y Max y siguieron su camino, que por la dirección tomada su destino parecía ser el SDF-3.

- Aquí Líder Skull Bones a SDF-3. Las esferas parecen ser hostiles y dirigirse al SDF-3. ¿Me copian?

- Aquí SDF-3, lo copiamos Líder Skull Bones. Trate de detenerlas antes de que alcancen su destino. Son ordenes del Almirante Hunter. SDF-3 fuera.

- Roger, SDF-3.

Max Sterling no sabía como lo lograría, pero si era necesario moriría intentándolo, pero primero se comunicó con su compañera.

- Skull Bones-Uno a Skull Bones-Dos. Miriya, ¿estas bien?

- Si, Max. Estoy bien. Supongo que esto termina la misión de reconocimiento.

- Si, tienes razón Miriya. ¡Tratemos de exterminar esas esferas!

El Capitán Max Sterling cortó la comunicación con Miriya e inició otras comunicaciones.

- Líder Skull Bones a Líder Black Lions. ¿Me copia, Teniente Crystal?

- Si, Capitán Sterling. Lo escucho. ¿Cuáles son sus órdenes?

- Teniente Crystal quiero que regrese al SDF-3 a dar apoyo al escuadrón Ghost protegiendo la nave. Esas cosas son hostiles, repito, son hostiles.

- Roger, Capitán.

La eficiente Teniente Comandante Marie Crystal, era una joven mujer de 35 años, de 1,75 metros de altura, cabello negro azabache corto, que llegaba hasta su cuello y profundos ojos azules, con un carácter duro, líder del reconstruido escuadrón Black Lions que había pertenecido a las fuerzas TASC, el Cuerpo Espacial Blindado Táctico del Ejército de la Cruz del Sur, y se había unido a la Fuerza Expedicionaria Robotech al abandonar la Tierra en 2031 en el extraoficialmente apodado SDCL-15, comandado por la Teniente Dana Sterling con destino Tirol, tras no poder contener la invasión Invid a la Tierra.
El escuadrón Black Lions había sido reconstruido y conservado el nombre para mantener la moral de sus integrantes, ex miembros del Ejército de la Cruz del Sur, pero la tecnología había cambiado y ya no volaban los caza/helicópteros Veritech VFH-10 AJAC de la Cruz del Sur, si no los más modernos Veritechs VF/A-6X Sombra de la Fuerza Expedicionaria Robotech. Más precisamente Marie Crystal volaba un VF/A-6ZX Sombra reservado para los líderes de escuadrón.
Marie Crystal rápidamente obedeció la orden del Capitán Sterling y emprendió el regreso al SDF-3 para su protección mientras comunicaba las nuevas ordenes a su escuadrón.

- Aquí Líder Black Lions a todo el escuadrón. Regresen a apoyar al escuadrón Ghost. ¡Protejan al SDF-3!

Mientras tanto Miriya y Max Sterling emprendían también el regreso detrás de las esferas lumínicas, las cuales los habían retrasado.
Max Sterling abrió un canal de comunicaciones.

- Aquí Líder Skull Bones a Líder Diamondbacks. ¡¿Baker, me escuchas?!

- Fuerte y claro, Capitán Sterling.

Respondió Jack Baker

- ¡Jack! ¡Intenta detener esas esferas que van en camino al SDF-3! ¡Y ten cuidado, son probablemente hostiles!

- De acuerdo, Capitán. Fuera.

Jack Baker, reciente Líder del escuadrón Diamondbacks, anteriormente del escuadrón Wolf. Tenía 40 años de edad, 1,67 metros de estatura, cabellos rojizos y una pequeña barba en su mentón del mismo color. Jack Baker vio en la distancia a las esferas doradas acercarse a su escuadrón, ninguna de ellas se detectaban en los instrumentos de su VF/A-6ZX Sombra. Y rápidamente abrió un canal de comunicaciones.

- Líder Diamondbacks a escuadrón. Prepárense a interceptar esas cosas.

Los miembros del escuadrón Diamondbacks respondieron uno a uno afirmativamente.
El tiempo pasaba y los contrincantes iban acercándose entre sí. Los escuadrones Diamondbacks y Skull Bones confiaban en interceptar las esferas en una maniobra de pinzas. El escuadrón Diamondbacks desde delante de la trayectoria de las esferas, el escuadrón Skull Bones desde atrás, mientras los escuadrones Ghost y Black Lions protegían en retaguardia el SDF-3.
Jack Baker empujó el acelerador de su Veritech hacia adelante ganando posiciones entre sus hombres obteniendo la posición de la vanguardia, enfrentando las esferas. Poco a poco las veía acercarse, y si su imaginación no le jugaba una mala pasada, creía ver a los miembros del escuadrón Skull Bones tras ellas. Finalmente las esferas y el escuadrón Diamondbacks estaban a distancia de fuego.
Jack Baker volaba a la delantera de su escuadrón acompañado a sus lados por dos hombres. Las esferas lumínicas estaban más cerca y Jack Baker dio la orden a su escuadrón de abrir fuego con misiles. Las compuertas de los propulsores del Veritech, que eran las piernas del Battloid se abrieron y lanzaron ocho misiles, cuatro en cada propulsor/pierna, pero estos atravesaron las esferas sin hacerles el menor daño, y se perdían en el espacio en errático vuelo. Jack Baker al ver esto instantáneamente disparó su Desestabilizador EU-15 montado en el caza entre los dos estabilizadores verticales de su Veritech. Para su corta sorpresa, el resultado fue el mismo: Los rayos de iones atravesaron las esferas sin producirles daño alguno.
Las esferas ya estaban muy cercanas al escuadrón Diamondbacks de Jack Baker, por lo cual al percatarse de esto y ver que las esferas no alteraban su curso, Jack Baker rompió la formación esquivándolas a la posición relativa de abajo.
Sus acompañantes no tuvieron tanta suerte y los dos que iban a la par de Jack Baker colisionaron con dos de ellas, desapareciendo inmediatamente en el proceso y sin embargo las esferas no tuvieron ningún daño en el proceso y siguiendo su curso hacia el SDF-3.
Jack Baker en shock gritó en vano los nombres de sus hombres.

- ¡McPherson! ¡Rhodes!

Pero el grito no le devolvió a sus pilotos recientemente perdidos. El resto de su escuadrón parecía estar a salvo ya que pudieron eludir las esferas a tiempo, pero no pudieron impedir su avance hacia el SDF-3.
Jack Baker gritó en la radio.

- ¡Escuadrón Black Lions, escuadrón Ghost, aquí Líder Diamondbacks! ¡No intercepten las esferas, repito, no intercepten las esferas! ¡Perdí a dos hombres al colisionar con ellas y las armas son inútiles!

Jack Baker volvió a repetir el mensaje frenéticamente, dejando confusos a Marie Crystal, líder del escuadrón Black Lions, y a Malcom Gabriel, líder del escuadrón Ghost. Ellos encontraban inconcebible la situación, pero las esferas ya se estaban acercando al indefenso SDF-3, por lo cual ordenaron realizar maniobras evasivas con las esferas lumínicas, mientras Jack Baker y el resto de su escuadrón emprendían su regreso delante del escuadrón Skull Bones.
Las esferas continuaban su inevitable camino al SDF-3 y los escuadrones Black Lions y Ghost hacían fútiles intentos de detenerlas, a la vez que realizaban incontables maniobras para no colisionar con ellas.
Sean Phillips, del escuadrón Black Lions y anteriormente del 15° Escuadrón ATAC de Hovertanques, medía 1,78 metros y contaba con 38 años, de enormes ojos azules y cabello castaño hasta sus hombros y aunque tenía fama de casanova era la pareja de su líder de escuadrón, Marie Crystal, y en este momento su preocupación también, ya que se encontraba realizando maniobras evasivas desesperadamente con las esferas que lo circundaban.

- ¡Marie! ¡Por favor ayúdame, no puedo más con estas cosas!

Exclamo Sean Phillips.

- ¡Sean!

Grito Marie Crystal, mientras miraba a su novio realizar frenéticas maniobras evasivas sin poder hacer nada para ayudarlo, cuando de pronto una de las esferas colisionó con el caza Sombra de Sean Phillips haciéndolo desaparecer de la existencia. Marie Crystal, incrédula, vio como desapareció Sean ante sus ojos. En un ataque de nervios, gritó por la radio inútilmente, mientras sus ojos se cubrían de lagrimas.

- ¡Sean! ¡Sean! ¡Respóndeme!

Las esferas finalmente alcanzaron al SDF-3, y al llegar a él atravesaron el casco a su interior sin hacerle daño. Allí, las esferas redujeron su tamaño para poder transitar por los laberínticos pasillos de la nave, así las esferas escudriñaron los puntos clave de la fortaleza. Visitaron el puente, donde una sorprendida Lisa Hayes ordenó como medida precautoria no intentar hacerles daño. También el TIC, donde se encontraba Rick Hunter, quien había sido advertido por su esposa de no tomar ningún tipo de acción hacia las esferas. Recorrieron la nave y escudriñaron detenidamente la enorme Matriz de Protocultura desarrollada por Rem, Cabell y el Dr. Lang abordo de la nave en la Sección de Almacenamiento. También prestaron atención a los Sincro Cañones, los Sistemas Sombra, los Generadores de Transposición y las Calderas Réflex, estos dos últimos ubicados en la Sección de Ingeniería de la nave. Los científicos localizados allí se encontraban petrificados y a la vez admirados por los fenómenos lumínicos, lamentando no tener la oportunidad de examinar más profundamente las esferas.
El Dr. Lang no se encontraba en la Sección de Ingeniería mientras las esferas revisaban minuciosamente el equipamiento y tecnosistemas Robotech de la Sección. Volvía de sus cuarteles de cambiarse el uniforme utilizado en la audiencia del Almirante Hunter. Ahora vestía sus más relajados y cómodos pantalones negros, zapatos, camisa roja con cerramientos amarillos y bata de laboratorio blanca. Al llegar a la entrada de la Sección de Ingeniería una esfera lumínica intercepto su camino y se dedicó a escudriñarlo. El Dr. Lang sorprendido se quedó inmovilizado en su asombro. La esfera se quedó quieta unos minutos, luego se acercó al Dr. Lang y se detuvo a unos pocos centímetros de él. No emitía ni frio, ni calor, solo esa brillante luminiscencia dorada. La esfera parecía estar observando, aprendiendo, cada mínimo detalle del Dr. Lang, cuando de repente lo abandonó, atravesando una de las paredes del pasillo que llevaba a la Sección de Ingeniería. Las demás esferas esparcidas por la nave la siguieron atravesando el casco del SDF-3 y perdiéndose en el apodado Nuevo Espacio. Mientras tanto los escuadrones de Veritechs, Skull Bones, Black Lions, Diamondbacks y Ghost aterrizaban sus Mecha en la pista de aterrizaje ubicada en la parte superior de la popa, atrás del puente del SDF-3.
Una vez en el hangar, Marie Crystal lloraba la perdida de su pareja Sean Phillips siendo consolada en los fuertes brazos de Angelo Dante, otro miembro del escuadrón Black Lions, también ex miembro del 15° Escuadrón ATAC de Hovertanques y Dennis Brown, segundo al mando del escuadrón Black Lions.
El Capitán Max Sterling bajó de su Veritech y se dirigió a uno de sus subordinados.

- ¡Quiero saber la cantidad de desaparecidos en acción por culpa de esas cosas doradas!

- Aquí lo tengo, Señor. Tres del escuadrón Ghost. Dos del escuadrón Diamonback. Uno del escuadrón Black Lions, y ninguno del Skull Bones. En total seis, Señor.

Max Sterling agradeció que no fueran más, y se dirigió al TIC a darle un reporte al Almirante Rick Hunter.
Una vez que las esferas doradas abandonaron el SDF-3, un milagro sucedió. Como si alguien hubiese activado un interruptor el milagro se hizo presente.
En el puente del SDF-3 y en la Sección de Ingeniería fueron los primeros en percibirlo.
El Dr. Lang se comunicó con el Centro de Información Táctica para comunicarle la noticia al Almirante Hunter.

- Si, Dr. Lang. ¿Qué sucede?

El Dr. Lang, con una inusual sonrisa le respondió.

- Mire hacia afuera, Almirante. Se llevará una sorpresa.

Aunque Rick Hunter no estaba de ánimo para adivinanzas, mandó activar una Pantalla de Rayos Proyectores con el exterior de la nave, y lo que vio lo sorprendió.
Así, como si nada, el vacío del Nuevo Espacio se había llenado de estrellas.