Capítulo 14

"Toda la tecnología Haydonita estaba basada en fuerzas electromagnéticas y gravitatorias. Es así que podían manipular y mover objetos sin la ayuda de miembros, como brazos o piernas como si fuera telekinesis. Esto no solo se apreciaba en el manejo de objetos de uso cotidiano, si no también llegaba a elementos extremos como los Campos Dimensionales Sombra o los misiles Neutrón-S.

Extracto de "La Raza Haydonita" de Arthur Howard.

En una cámara oscura, en uno de los milenarios edificios empotrados en el suelo de la ciudad de Glike, más cercana a las funcionales entrañas del planeta Haydon IV, se encontraban tres figuras líderes de su raza sintética, los Haydonitas, a las órdenes de la Inteligencia Artificial conocida como La Consciencia, creada aparentemente por su líder supremo Haydon hace milenios.
Los tres Haydonitas, Vowad, Llan y Anad, se hallaban en penumbras en dicha cámara y solo brillaba en el centro de la habitación una esfera holográfica de color rojizo que mostraba los alrededores del espacio circundante de Haydon IV.
En una de las paredes laterales se encontraba un dispositivo circular similar a un ojo que emitía un haz rojo, como un laser, gran cantidad de información a altísima velocidad con el círculo rojo ardiente que tenían los Haydonitas por rostro, apodado el Dzentile.
Los centros de comando de sus naves espaciales eran similares a esta lúgubre habitación.
Vowad, Llan y Anad, situados en este centro de comando discutían sobre la reciente invasión de las fuerzas del Capitán Grant a la ciudad de Glike. Vowad se dirigió a Llan y Anad con voz sintetizada.

- Los adictos a la Protocultura, esa peste humana, se han atrevido a invadir a la ciudad de Glike con esos mecanismos Robotech que llaman Cyclones. Hay cerca de 4000 de ellos circulando las trazas de las viejas calles de la ciudad. Eso no fue previsto.

Anad respondió.

- Aunque no fue previsto. Solo están huyendo en un lugar cerrado, como en un laberinto, como si no tuviésemos suficientes Infiltradores para darles caza.

- Es verdad.

Respondió Vowad y continuó.

- Ademas, su persistencia niega la realidad que tenemos capturada su nave. No pueden huir a ningún lado. En ella tampoco se ha encontrado rastro de la Matriz de Protocultura. Sin embargo entre su tripulación se ha encontrado la firma electromagnética del Hibrido.

- ¿Aquí? ¿En Haydon IV?

Preguntó la voz metalizada de Llan. Vowad respondió.

- Si, asi es. El Híbrido puede ser un gran recurso para los humanos en nuestra contra. La Consciencia quiere que la neutalicemos o destruyamos antes de que pueda conectarse con ella. Debemos prever eso.

Anad y Llan asintieron a Vowad, quien cambió de tema y continuó hablando.

- Debemos encontrar todavía la localización de la Matriz de Protocultura perdida. Debemos interrogar al clon de Zor capturado y a los ocupantes de la pequeña nave que capturamos en órbita a Tirol.

Anad respondió.

- Excelente idea. Comencemos con el clon de Zor. Veo más probabilidades de éxito con él. Después de todo él colaboró con la construcción de la segunda Matriz, tal vez sepa su ubicación, y en él se encuentran los genes de Zor, el creador de la Matriz de Protocultura original.

Vowad respondió.

- Si, estoy de acuerdo. Además no creo que los ocupantes de la nave capturada en órbita a Tirol nos sean de mucha ayuda. ¿Los Infiltradores capturaron algo de la nauseabunda Protocultura de la nave de los Humanos?

- Si, lo hicieron.

Respondió secamente Llan. A lo cual Vowad respondio.

- ¡Bien! Dirijámonos a los calabozos a interrogar al clon de Zor.

Los calabozos se encontraban varios niveles más abajo de la cámara de mando de los Haydonitas. El lugar también era lúgubre, casi a oscuras, iluminado por los barrotes laser incandescentes de color rojo de sus jaulas.
En una de sus jaulas, amontonados, se encontraban la cantante Humana Lynn Minmei, las Musas clon: Música y Allegra, el clon de Zor, Rem, y el músico Humano, Bowie Grant. Su jaula no era la única ocupada. En la penumbra, Bowie Grant podía discernir otras jaulas ocupadas. En una de ellas podía levemente ver un grupo de Karbarranos, seguramente turistas de Haydon IV que fueron atrapados durante la reconfiguración del planeta Haydon IV y sus habitantes tras el "Evento". En ella podía ver un Karbarrano de pelaje blanco con una enorme mancha oscura en su pecho y brazo derecho, una enorme quemadura producida por querer atravesar los barrotes laser de su jaula. Esto previno a Bowie de querer atravesar los barrotes y dió aviso a sus compañeros de celda del peligro que corrían si sentían el impulso de querer hacerlo.
Rem estaba tranquilo y completamente consciente sentado en el piso de la celda, mientras que Música, Allegra y Minmei sollozaban en el piso, abrazándose mutuamente buscando un consuelo y preguntándose por qué estaban allí.
Bowie, sentado frente a Rem, nervioso y con el ceño fruncido, pensaba, sin llegar a ninguna resolución, la manera de escapar de allí y se preguntaba que haría su antigua Comandante, Dana Sterling, en su lugar.
Un momento después el calabozo se iluminó completamente, y Bowie Grant pudo ver la enormidad de la sala que comprendía el calabozo y la cantidad de jaulas o celdas que contenía. Centenares de ellas, según el rápido cálculo mental que hizo. Y al fin pudo ver mejor a sus habitantes: Karbarranos, Praxianas, Garudanos, Spherisianos y otras razas alienígenas que no conocía su nombre, pero que le resultaban familiares de ver en su estadía en Tirol desde hacía casi 13 años que se encontraba allí. Todos ellos turistas o viajeros de negocios que se encontraban en Haydon IV hasta que el tan mentado "Evento", como lo llamaban los Haydonitas, había sucedido, y hábia hecho la reconfigaración del planeta, dejando su posición y el cambió de actitud de los Haydonitas, y por supuesto el encarcelamiento de las razas foráneas para que no se interpusiesen en sus planes.
Su caso había sido diferente. Ellos no se encontraban en Haydon IV, si no que fueron raptados y tomados prisioneros de la ciudad de Tiresia, en un ataque traidor a Tirol y la Fuerza Expedicionaria Robotech.
Un breve momento después que se encendieran las luces, Vowad, Llan y Anad ingresaron al calabozo arrastrando sus largas túnicas oscuras rojas y negras, escoltando un enorme y sinuoso dispositivo flotante que recordaba la esbelta figura de una botella de CoCa Cola. Rem al ver este instrumento supo que estaba destinado para él, y en un ataque de nervios y desesperación se dirigió a sus acompañantes femeninas.

- ¡Pase lo que pase, por favor no canten! ¡Mantengan silencio, por favor!

Minmei no entendía nada. ¿Por qué no quería que cantasen? Minmei se dirigió a Rem.

- Pero, Rem, ¿Qué tiene que ver el canto con esto?

- ¡Por favor, Minmei! ¡Si me amas realmente, prométeme que no cantarás!

Le respondió Rem. Lynn Minmei, sin comprender la situación y con lágrimas en sus ojos, solo atinó a asentir. Luego Rem se dirigió a Bowie.

- ¡Bowie! ¡Asegúrate de que no canten!

Bowie tampoco entendía, pero seriamente le hizo un gesto de asentimiento a Rem.
El trío de Haydonitas dejó en medio del calabozo el curioso dispositivo flotante y se dirigieron a la jaula de Rem.

- Tú, clon de Zor, vendrás con nosotros. ¡Y no intentarás nada estúpido, o tus amigos sufrirán por ello!

Dijo uno de los Haydonitas, mientras desactivaban los barrotes laser de una de las caras de la jaula que contenía a Rem y sus amigos, para que este saliera.
Rem salió extremadamente serio, pero sin oponer resistencia, mientras que Bowie Grant les dirigía toda clase de improperios. Una vez que Rem estuvo afuera, los barrotes de la celda fueron nuevamente activados deteniendo otra vez a Minmei, Música, Allegra y Bowie.
Rem fue conducido a una camilla también inexplicablemente flotante y amarrado a ella para que no pueda resistirse, y el extraño dispositivo con forma de enorme botella de la popular gaseosa Humana fue ubicada flotando sobre él, apuntando su pico sobre la frente de Rem, entre sus ojos. El otro extremo flotaba un poco más arriba sobre el otro extremo de la camilla.
Vowad se dirigió a Rem, y le dijo.

- Tiroleano, sabes que es esto y el dolor que infringe. Ya lo has sufrido una vez a mano de la Regess años atrás. Ahórrate el dolor y dinos donde se encuentra la Matriz de Protocultura.

Rem se exhaltó. Enojado y con los ojos bien abiertos les gritó.

- ¡Nunca, maldito traidor artificial!

- Como quieras, patético clon de Zor. Sufre a manos de la Sonda Mental, como has sufrido antes.

Le respondió resuelto Vowad, y activó la Sonda Mental. Un rayo se proyectó sobre la frente de Rem entre sus ojos, y Rem dejó escapar un grito estentóreo por el dolor que le infringía la sonda. Minmei, al ver esto, intentó abalanzarse a los barrotes laser de la celda mientras gritaba.

- ¡No! ¡Déjenlo!

Afortunadamente, Bowie Grant se lanzó sobre ella, deteniéndola de lanzarse a los barrotes lumínicos y puso su mano derecha sobre la boca de Minmei para ahogar sus gritos, al tiempo que le decía.

- ¡Tranquila, Minmei! Si te escuchan te utilizarán para hacer hablar a Rem.

Minmei vió la lógica en las palabras de Bowie y se tranquilizó reprimiendo sus sentimientos. Recordó también el pedido, inexplicable para ella, de que no cantase. Solo Rem sabía que el canto de Minmei hacía que recordase las memorias de Zor ocultas en lo profundo de su mente.
Rem gritaba de extremo dolor, mientras Vowad insistía.

- ¡¿Dónde está la Matriz de Protocultura?!

Rem se resistía al dolor del efecto de la Sonda Mental, pero unas imágenes se formaban en el otro extremo del extraño dispositivo. La primera de ellas fue la imagen de la Fortaleza de Batalla de Zor, el SDF-1.

- ¡Ahí, no! ¡Esa imagen es de la memoria de Zor! ¡Piensa en la Fábrica de Protocultura que has creado para uso en la flota de los Humanos!

Rem se resistía, pero parecía inútil. La Sonda Mental mostró al propio Rem, trabajando junto a Cabell y el Dr. Lang. Incluso algunos planos parciales de la Matriz, pero eso no es lo que buscaba Vowad, por lo cual este insistió, mientras que Rem se resistia.

- ¡Habla Tiroleano! ¡¿Dónde está la Matriz de Protocultura?!

Después de un rato y varias imágenes de la vida de Rem y la de Zor, Rem llegaba al límite de su resistencia y comenzó a balbucear.

- S… SD… SD… SDF…

Ninguna imagen se formó en la Sonda Mental. La mente de Rem estaba exhausta y por eso no formo ninguna. Luego de esto Rem se desmayó. Vowad se dirigió a Llan y Anad.

- ¡Maldito clon! ¡Su mente no resistió el sondeo mental! ¡Siguió insistiendo con ese viejo recuerdo del SDF-1! Devolvámoslo a su celda. Volveremos a intentarlo más tarde, cuando se haya recuperado. ¡Y lo haremos tantas veces como sea necesario! Mientras tanto tenemos otras cosas que hacer.

Vowad, Llan y Anad desataron a Rem y lo devolvieron a su celda en el enorme calabozo. Allí, Bowie, Minmei, junto a Música y Allegra tomaron el cuerpo inerte de Rem y lo arrastraron al interior de la celda. Los barrotes volvieron a activarse y Minmei abrazó el exhausto cuerpo de Rem mientras lloraba y se abstenía de cantar, porque Rem se lo pidió. Afortunadamente Rem no llegó a decir "SDF-3" en sus últimos balbuceos, y el trio Haydonita creyó que se refería al SDF-1, la Foraleza de Batalla de Zor, donde este había ocultado la Matriz de Protocultura creada por él y la envió a la Tierra, donde resultó destruida a fines de la Segunda Guerra Robotech por Zor Prime, otro clon de Zor, para que no la obtuviesen los Maestros de la Robotecnia.
Vowad, Llan y Anad abandonaron el enorme calabozo. Juntos se dirigieron a una habitación aun varias veces más grande que el calabozo. La misma era de color claro y ampliamente iluminada. Esta se encontraba vacía, salvo por una pequeña nave, no mayor que un satélite artificial o módulo de comando de las primitivas naves espaciales Humanas Apollo o Soyuz.
Vowad, como líder del triunvirato Haydonita, ordenó que cortaran con rayos laser la estructura de la pequeña nave alienígena capturada en órbita a Tirol durante el ataque Haydonita.
Tres gruesos cables surgieron del piso con emisores laser en sus extremos que parecía que tenían vida propia y comenzaron a cortar las planchas de metal y cerámica que eran la estructura de la pequeña nave. Poco tiempo después quedó al descubierto.
Vowad se dirigió al resto con su voz sintetizada, que pareció que tenía un tono de burla.

- Esto si que lo habíamos previsto.

En el interior de la desglozada nave se encontraban tres cuerpos ancianos y decrépitos enfundados en túnicas negras abiertas y en su interior ropajes rojos. Su piel, pegada a sus huesos, tenía un color grisáceo, seca y llena de arrugas, calvos con patillas largas. Inmobiles los tres, apenas con vida, estaban afferrados a un dispositivo irregular con teclados táctiles y lectores de palmas, que se encontraba apagado por falta de energía. Los tres ocupantes se llamaban Nimuul, Hepsis y Fallagar, ¡Eran los Ancianos Robotech! ¡Los líderes supremos de los Amos Robotech!