Capítulo 21

"Recomendé a Raul Forsythe como mí reemplazo en el puesto de Comandante del SDF-3 porque me pareció un excelente oficial para cubrir el cargo, de grandes conocimientos tácticos y estratégicos, y por sobre todo por su preocupación por aquellos bajo su mando".

Extracto de "Recolecciones" de Lisa Hayes.

El Capitán John Jefferson inhaló y soltó el aire de sus pulmones repetidas veces para tranquilizarse.
Su nave, el SDCV-116 UES Argo, logró hacer el salto al Hiperespacio con destino a Tirol, luego de que el Almirante Forsythe, Comandante del SDCV-98 UES Apollo, diera la orden de retirada, tras la aparición del planeta artificial de los Haydonitas, Haydon IV surgiera por el agujero negro en el Sector Omicrón destruyendo en el proceso el SDBB-2 Jutland, clase Tokugawa, que intentaba traspasar el agujero negro desde su otro extremo usando la Maniobra Nichols, e impactando en el planeta.
El Almirante Aldershot estaba muerto.
Cabell estaba muerto.
El Capitán John Jefferson seguía nervioso, inhalando y exhalando para tranquilizarse y aparentaba mantenerse calmo ante su tripulación.
Sintió pena por los dos hombres fallecidos, aunque debía reconocer que más lo sentía por Cabell.
Su nave, el UES Argo, realizaba la Transposición sin problemas. El Capitán John Jefferson, como era su costumbre, preguntó al Teniente Colton sobre el tiempo estimado de llegada a Tirol. Recibió la respuesta del Teniente, quíen le dijo aproximadamente diez horas. En ese tiempo debería darle las malas noticias al Dr. Penn.
Cada nave ejecutaron por si mismas la Transposición, con lo cual el UES Argo perdió la protección de sus escoltas clase Garfish, y se desplegaba solitario por los pliegues del espacio-tiempo. Cada nave estaba por su cuenta.
El Almirante Forsythe al ordenar la retirada había avisado que Acorazados Haydonitas estaban tras ellos. El Capitán Jefferson esperaba que no lo alcanzaran en el Hiperespacio como había sucedido en el viaje de regreso desde la Tierra tras entregar el UES Perseus a la Base Lunar ALuCE. Desconocido para el Capitán Jefferson, y los Comandantes de las otras naves, era que ahora también el planeta Haydon IV estaba tras ellos. Los Acorazados Haydonitas no llegaron tan lejos la persecución, debido a que no conocían las firmas de Transposición de las naves de la flota humana y se podían confundir con las tantas otras que poblaban densamente el Sector Omicrón. Pero ese no sería un consuelo para los Humanos, ya que el planeta Haydon IV se dirigía hacia Tirol.
El SDCV-116 UES Argo llegó al espacio de Tirol después de diez horas de viaje por el Hiperespacio. Al salir de la Transposición, el Capitán Jefferson pudo ver que otras naves de la flota ya habían llegado al espacio de Tirol antes que él y su nave. Y posteriormente otras naves llegaron después de la suya, en un caos de formación, debido a que todas habían escapado como pudieron, especialmente los escoltas clase Garfish que generalmente viajaban en la burbuja de Transposición de otra nave mayor. Esta vez tuvieron que hacerlo por sus propios medios. La flota había perdido una nave, y su tripulación durante una maniobra poco convencional, la "Maniobra Nichols" que le hubiese permitido cruzar al otro lado de un agujero negro como si fuera un agujero de gusano sin ser destrozada por las enormes fuerzas gravitatorias, cuando se encontró inesperadamente saliendo del otro extremo del agujero negro con el planeta artificial Haydon IV. La nave perdida fue la nave insignia de la flota, el SDBB-2 UES Jutland, al mando del Almirante Nigel Aldershot, uno de los más altos oficiales de la Fuerza Expedicionaria Robotech en la ausencia de los Almirantes Rick Hunter y Lisa Hayes. También en el incidente había muerto el eminente científico Tiresiano Cabell, apuntado por el Almirante Aldershot como su Jefe de Ingenieros Robotech, que Cabell aceptó viéndolo como una oportunidad para buscar su estudiante asistente Rem, un clon de Zor creado por Cabell con el propósito de recrear la perdida Matriz de Protocultura de Zor, pero que con los años había comenzado a querer como un hijo, y que había sido raptado por las fuerzas Haydonitas que atacaron la Base Tirol de la Fuerza Expedicionaria Robotech y la ciudad de Tiresia, en Tirol.
Cuando el Capitán John Jefferson le contó al Dr. Harry Penn de la pérdida del UES Jutland y la muerte de Cabell durante el regreso a Tirol, el Dr. Penn rompió en llanto por la perdida de su amigo y colega.
Ahora con las naves de la flota de regreso aTirol y el Almirante Aldershot muerto, el mando recaía en los hombros del Almirante Raul Forsythe. Un Almirante que no creía en la política de mano dura del Almirante Aldershot y amigo personal de la Almirante Lisa Hayes-Hunter. Fue de la tripulación del SDF-3 al inicio de su misión y en 2023 se convirtió en Capitán del SDF-3 reemplazando en su ausencia a la Almirante Lisa Hayes, al unirse al grupo de los Centinelas junto a su esposo, el Almirante Rick Hunter.
El Almirante Forsythe al llegar a Tirol volvió a organizar la flota en formación delta, pero sin su cabeza, el UES Jutland. La nave del Almirante Forsythe, el SDCV-98 UES Apollo, mantuvo su lugar, junto a la nave SDCV-102 Hyperion del Coronel Dennis Maistroff, quien estaba abatido por la pérdida del Almirante Aldershot.
En órbita a Tirol, sobre la Base Rilac el Almirante Forsythe se comunicó con ella.

- Aquí el Almirante Forsythe, al mando del SDCV-98 UES Apollo a control Base Rilac.

- Aquí Base Rilac, adelante Almirante.

Dijo un joven Teniente.

- Control Base Rilac, comuníqueme urgente con su Comandante, el Capitán Carlton.

Solicitó el Almirante Forsythe.
Estaba nuevamente anocheciendo en la luna Tirol, y el Capitán Carlton estaba a punto de retirarse, cuando fue retrasado por la comunicación del Almirante Forsythe.

- Aquí el Capitán Carlton de la Base Rilac, que puedo hacer por usted Almirante Forsythe.

- Primero, decirle que nuestras defensas son un asco. Estoy con una flota de 24 naves orbitando la Base Rilac, y no fuimos detectados.

El Almirante Forsythe se expresó calmadamente y sin levantar la voz, sin embargo hizo mella en el orgullo del Capitán Carlton.

- Disculpe, Almirante. Pero justo nos agarró en cambio de turno de personal.

Se excusó el Capitán Carltón. El Almirante Forsythe hizo caso omiso de la excusa y prosiguió.

- Continuaré. Segundo, el Almirante Nigel Aldershot ha muerto. Siguiendo la cadena de mando, yo, el Almirante Raul Forsythe, tomo el mando de las fuerzas conjuntas de la Fuerza Expedicionaria Robotech.

El Capitán Carlton interrumpió al Almirante Forsythe y rápidamente lo saludó con la venia.

- ¡Si, Señor Almirante!

El Almirante Forsythe continuó.

- Le ordeno, Capitán, que toda nave operacional despegue de la Base Rilac a asistirnos. Creemos que una fuerza Haydonita nos ha seguido hasta aquí, Tirol.

El Capitán Carlton se puso lívido y le respondió casi titubeando.

- ¡Pero… Pero, Señor! ¡Tardará tiempo reunir a las tripulaciones de las naves, y que estas estén listas operacionalmente!

- No me importa, si la nave puede volar, la quiero aquí con mi flota. ¡Es una orden Capitán Carlton!

- ¡Si, Señor!, así se hará.

Respondió el Capitán Carlton.
Tras cortar la comunicación con la Base Rilac, en Tirol, el Almirante Forsythe se sentó a esperar por las naves de la base, y a que las fuerzas Haydonitas. Después de un breve momento se dirigió a su tripulación del puente.

- Damas y Caballeros, hagan un diagnóstico de los sistemas de armamento de la nave como prioridad, y luego si hay tiempo hagan los diagnósticos operacionales del resto de la nave. Preparen los escuadrones de Veritechs. ¡Tenemos que estar listos!

- ¡Si, Señor!

Le respondió uno a uno los integrantes de su tripulación. Luego se dirigió a su Oficial de Comunicaciones.

- Comuníqueme con el Coronel Maistroff abordo del SDCV-102 Hyperion.

La Oficial de Comunicaciones realizó la comunicación con el UES Hyperion. Cuando se proyectó la imagen en la Pantalla flotante de Rayos Proyectores apareció un desganado Coronel Dennis Maistroff sosteniendo la gorra en sus manos y una expresión triste y desencajada.
Al verlo en este estado el Almirante Raul Forsythe con voz baja y lentamente se dirigió a Maistroff.

- Lo siento, Dennis… Sé que tu y Nigel eran muy amigos y quería expresarte mis condolencias y que haré todo lo que esté a mí alcance para continuar esta, nuestra misión.

- Gracias, Raul. Sé que el Almirante lo hubiese apreciado.

Le respondió el Coronel Maistroff desanimado y totalmente destrozado en sus sentimientos.
Luego de despedirse amablemente y cortar la comunicación, Forsythe volvió a sus tareas y se dirigió a su tripulación.

- Teniente Davis, ¿alguna novedad de las naves de la Base Rilac?

- Si, Señor. Aproximadamente unas 50 naves han entrado en órbita. Hay más en camino.

- Gracias, Teniente Davis. Manténgame informado.

El Teniente Davis asintió y se preguntó al momento, si 74 naves serían suficientes para enfrentar las fuerzas Haydonitas que estaban en camino. Faltaban desplegar alrededor de 125 naves, ya que en Base Rilac estaban asignadas allí 200 naves incluyendo un puñado de antiguas naves clase Tristar, las cuales no disponían de Dispositivos Sombra.
Pasado el tiempo, más de 150 naves se habían sumado a la pequeña flota constituida por el fallecido Almirante Aldershot, ahora al mando del Almirante Forsythe.
Inesperadamente, una cegadora iluminación color rojiza, sumado a una atracción gravitacional sobre las naves del Almirante Forsythe y la luna Tirol, mundo hogar de los autoproclamados Amos Robotech, llamó su atención. Era el planeta Haydon IV que se había manisfestado en el sistema estelar Valivarre en búsqueda de la flota de la Fuerza Expedicionaria y la Base Rilac.