Capítulo 27

"Cabell y Rem, en su estadía en Praxis durante la Campaña de los Centinelas, eveluaron las instalaciones del Whaashi de las Praxianas, y a pesar de sus conocimientos de ingeniería en biogenética no pudieron comprender su funcionamiento, atribuyendo que la mano de Haydon debió estar presente"

Extracto de "La Campaña de los Centinelas" de Jack Remi.

Haydon había ordenado detener la Transposición de Haydon IV camino a las cercanías de Nuevo Praxis, Optera, el antiguo segundo hogar de los Invid donde ahora habitaban las Praxianas tras la destrucción de su planeta Praxis por la manipulación de la Regess Invid con sus experimentos genéticos.
Del planeta Haydon IV, Transfigurado ahora en un gigantesco robot de escala planetaria, partió hacia Nuevo Praxis una entidad/dios de la raza Haydon con forma femenina.
Haydon no quería asustar a las Praxianas con el enorme mecanismo que era su planeta, alterando las fuerzas gravitatorias del sistema estelar Tzuptum, y así obtener las preciosas Flores de la Vida. Además quería demostrarle a los Ancianos Robotech que había otras formas de lograr objetivos además de la muerte y la destrucción.
La ser Haydon llego a Nuevo Praxis surcando el espacio e hizo un lento descenso sobre Zanshar, la ciudad capital de Nuevo Praxis, encontrándose con miles de guerreras Praxianas esperando su arribo, después de que Haydon enviase un mensaje telepático a las Praxianas anunciando su regreso. Las guerreras Praxianas se habían vestido con sus mejores y pulidas armaduras, iluminaron el lugar con antorchas, más una tradición que una necesidad, ya que Zanshar era una ciudad que contaba con energía eléctrica.
Las Praxianas eran una raza de guerreras de solo género femenino, que en su planeta original, Praxis, se reproducían mediante el Whaashi, el centro de fecundación dado a las guerreras por Haydon milenios atrás. Al ser destruido su planeta Praxis, el Whaashi se perdió.
Al ser reubicadas en Optera, tras la derrota del Regente Invid, el planeta fue rebautizado Nuevo Praxis y el Whaashi fue reemplazado por dispositivos de clonación construidos con tecnología Tiroleana o Robotech, pero para las Praxianas nunca fue igual que el Whaashi.
Algunas Praxianas tras la contienda contra los Invid con la Coalición de los Centinelas tuvieron contacto con los Humanos o los Tiroleanos que derivaron en embarazos naturales, pero tampoco les pareció igual que el tradicional Whaashi.
Las enormes guerreras, que contaban con una gran musculatura y en altura superaban por una cabeza al más alto ser Humano o Tiroleano, tenían la viva esperanza de que el regreso de Haydon trajera aparejado un nuevo regreso del Whaashi.
En la ciudad de Zanshar, el dispositivo Tiroleano que reemplazaba al Whaashi se ubicaba al final de la avenida principal de la ciudad compuesta de construcciones reminiscentes del clásico japonés y el estilo nórdico, al igual que las vestimentas y armaduras de las guerreras de la raza Praxiana.
Bela, líder de la Hermandad Praxiana, como todas las demás, había recibido el inducido y colectivo sueño telepático realizado por Haydon acerca de su regreso y se encontraba en las calles de Zanshar no sabiendo muy bien que esperar.
Haydon con formas femeninas y gigantesco tamaño, vistiendo una gran capa flotaba encima de ellas en el cielo.

- OH, ORGULLOSAS PRAXIANAS, HE REGRESADO A USTEDES PARA IMPLORARLES UN FAVOR, SI NO ES MUCHO PEDIR. A CAMBIO LES RESTAURARÉ EL WHAASHI PERDIDO.

Se expresó Haydon con voz y figura femenina.

- ¡Si, lo que tu quieras, Primera Madre!

- ¡Si, traenos el Whaashi de vuelta, por favor!

- ¡Haremos lo que sea por ti y el Whaashi!

- ¡Dinos que quieres y lo haremos! ¡Todo por el Whaashi!

Fueron algunas de las múltiples respuestas de las guerreras Praxianas al pedido de Haydon.

- ¡ORGULLOSAS GUERRERAS PRAXIANAS! ¡QUIERO QUE RECOLECTEN PARA MÍ TODAS AQUELLAS FLORES DE LA VIDA QUE AUN NO HAN DADO FRUTO DEL PLANETA, Y YO A CAMBIO LES DEVOLVERÉ SU PRECIADO WHAASHI!

Pidió la Primera Madre, como se referían las Praxianas a Haydon. Quien podía encargarse ella misma de la tarea, como había hecho antes, pero sentía la necesidad de la veneración de sus súbditos.

- ¡Esas Flores serán tuyas!

- ¡Consideralo Hecho, Primera Madre!

- ¡Enseguida, Primera Madre!

Respondieron algunas de las excitadas Praxianas.
Bela, quien sufrió una revelación ante el pedido de Haydon, preguntó insolentemente como líder de la Hermandad Praxiana.

- ¿Para qué la Primera Madre quiere Flores de la Vida sin madurar, la materia prima para obtener Protocultura?

Haydon no respondió. Sin embargo tuvo una inesperada reacción de sus hermanas Praxianas, quienes se pusieron violentas amenazándola con las antorchas ante la pregunta de Bela, su líder.

- ¡¿Cómo cuestionas los deseos de la Primera Madre?!

- ¡¿No quieres recuperar el Whaashi?!

- ¡Ríndete a los deseos de la Primera Madre!

Recriminaron las Praxianas al tiempo que algunas apuntaron las antorchas contra Bela, mientras que otras tomaban la empuñadura de sus espadas con su mano derecha.
Bela vio estos signos de violencia contra ella por parte de sus hermanas Praxianas, e instintivamente agarró con su mano derecha la empuñadura de su espada y puso su mano izquierda sobre la pistola de asalto que colgaba de su cinturón. Un recuerdo moderno al cual se había acostumbrado en su campaña en contra de los Invid. Su pájaro de caza que permanecía parado sobre su hombro, el Malthi llamado Hagane, que hasta el momento se encontraba tranquilo, ahora desplegaba sus alas y chirriaba nervioso.
De pronto, Bela se dio cuenta que estaba a punto de batallar sus propias hermanas de batalla, de las cuales era su líder de la Hermandad, y que seguro por la diferencia numérica no tendría oportunidad, e igual Haydon se saldría con la suya.
Bela soltó las armas y calmó a Hagane.

- Prosigan.

Dijo Bela a sus hermanas en armas con impotencia y apretando sus dientes.
Las Praxianas se dispersaron para satisfacer los deseos de Haydon, mientras esta esperaba flotando en las alturas.
Las Praxianas en todo el planeta se dedicaron a reunir las Flores de la Vida sin madurar, haciéndolo con sus manos desnudas, espadas, machetes y la maquinaria dejada en el planeta por la Fuerza Expedicionaria Robotech para tal fin.
La Fuerza Expedicionaria Robotech había cultivado y cosechado la Flor de la Vida en el planeta Nuevo Praxis, que había sido Optera, el planeta de los Invid, donde la flor había tomado raíz prolíficamente, sin mutaciones, como había sucedido en otros planetas y rápidamente, con su liberación de oxígeno, había limpiado la atmosfera y el suelo de la degradada Optera. Esto había permitido a la Fuerza Expedicionaria obtener la materia prima para su recientemente construida Matriz de Protocultura, que permitió alimentar su flota y Mechas Robotech.
Las Praxianas en todo el planeta trabajaron incansablemente y por incontables horas en la recolección de las Flores de la Vida solicitadas por Haydon.
Luego fueron entregadas y transportadas en cada carguero espacial disponible.
Haydon agradeció a sus esmeradas súbditas.

- ¡BIEN HECHO, MIS HIJAS! ¡AGRADEZCO QUE HAYAN CUMPLIDO EL PEDIDO DE MI FAVOR! ¡SERÁN RECOMPENSADAS POR ELLO CON UN NUEVO WHAASHI!

Como Haydon no podía dejar de hacer todo en grande, el dispositivo de clonación Tiroleano ubicado al final de la avenida principal de Zanshar explotó por los aires y en su lugar apareció una unidad de Whaashi, tal como lo recordaban las Praxianas.
Mientras Haydon se alejaba volando por el cielo de Nuevo Praxis arrastrando los cargueros que contenían la Flor de la Vida cosechada, a encontrarse con el Planeta Haydon IV mientras las Praxianas gritaban su agradecimiento infinito por la bondadosa cesión del nuevo Whaashi. Bela, sin embargo, permanecía calma, sin emitir emoción, preguntándose cual sería el propósito de esas Flores de la Vida.