Capítulo 28

"El Sargento Angelo Dante y la Cabo Bello (Por no decir toda la tripulación del SDF-3) no estaban preparados para la sorpresa que encontrarían en las profundidades del planeta que estaban explorando."

Extracto de "la REF y los Hijos de la Sombra" de Joseph Gordon.

El Sargento Angelo Dante detuvo su Cyclone. La Cabo Nadia Bello lo imitó, quedando ambos a la par.
Delante de ellos, a unos 800 metros había una enorme y solitaria Colmena Invid.

- ¡Lo sabía! ¡Los Invid debían estar detrás de todo esto!

Exclamo enfurecido Angelo Dante.
La Cabo Nadia Bello levantó el visor de su casco de la Armadura Corporal.

- ¿Esta seguro, Sargento?

- ¡Te dije que no me gustaban las coincidencias! ¡Y esta es una muy grande!

Respondió exhaltado Angelo Dante. La Cabo Bello le preguntó.

- ¿Vamos a acercarnos a explorar? Parece muy solitaria. Tal vez no haya nadie.

- No lo sé, Cabo. Los Invid tienen buena fama por sus trampas sorpresa. Una táctica muy común es enterrar sus Tropas de Asalto cerca de sus Colmenas esperando por sorprendidos atacantes.

Respondió a la Cabo Bello, aun exhaltado Angelo Dante.

- Entonces procedamos con cautela, Sargento.

Sugirió la Cabo Nadia Bello.

- Muy bien.

Dijo convencido Angelo Dante. La Cabo Bello bajó el visor de su casco y ambos Cyclones aceleraron lentamente en dirección de la solitaria Colmena Invid.
A poca velocidad, lentamente se acercaban a la estructura alienígena. Para sorpresa de Angelo Dante ninguna Tropa de Asalto Invid emergió del suelo.
Al llegar a la Colmena, una semiesfera de unos 500 metros de radio, de mucho menor tamaño que el Punto Reflex en la Tierra y la Colmena del Regente en Optera, la estructura irradiaba luz multicolor y su entrada era de una cegadora luz blanca. Angelo Dante y Nadia Bello detuvieron sus Cyclones.

- ¿Qué hacemos, Sargento? ¿Continuamos?

Preguntó, algo atemorizada, la Cabo Bello.

- No hemos encontrado ninguna salida de este lugar, y deberíamos explorar esa cosa. Entremos.

Dijo seriamente el Sargento Angelo Dante.
Ambos aceleraron nuevamente sus Cyclones a baja velocidad adentrándose en la cegadora luz blanca.
Minutos después de haberles parecido que transitaban en la nada que era esa brumosa luz blanca, el Sargento Angelo Dante y la Cabo Nadia Bello llegaron a una cámara de color terracota ligeramente iluminada. Habían llegado al Núcleo de la Colmena Invid.
En la superficie del planeta, la actividad era más frenética. La nave de descenso Crusader Dos ya había arribado desde el hemisferio norte y desplegado sus tropas en la búsqueda del Sargento Angelo Dante, la Cabo Nadia Bello, los 126 tripulantes y pilotos del SDF-3 y los no menos importantes Generadores de Transposición y Fábrica de Protocultura desaparecidos.
Las tropas y Mechas del Crusader Dos se pusieron a las órdenes del Almirante Rick Hunter. Otro pelotón de Cyclones se había agregado al inicial, contando con alrededor de 100 soldados y máquinas en la búsqueda de los alrededores. Cuatro nuevos escuadrones de cazas Veritechs en modalidad Guardián estaban a la espera de recibir órdenes para movilizarse y unirse a la búsqueda, mientras el Almirante Hunter trataba de coreografiar todo desde su Veritech todo terreno VM-9L Silverback.
Rick Hunter se comunicó con Max Sterling, en vuelo de reconocimiento, lejos de su posición.

- Líder Rojo-Uno a Líder Skull Bones. ¿Me escuchas, Max?

- Aquí Líder Skull Bones. Te recibo, Rick.

Respondió el Capitán Max Sterling.

- ¿Alguna novedad allí arriba, Max?

Preguntó Rick Hunter.

- Negativo, Rick. No percibimos señales de vida.

Le respondió Max Sterling, devastando un poco más las esperanzas de Rick Hunter de encontrar alguno de los desaparecidos.

- De acuerdo, Max. Mantenme informado. Líder Rojo-Uno fuera.

Le pidió el Almirante Hunter. Max respondió.

- Así lo haré, Rick. Líder Skull Bones fuera.

Luego el Almirante Hunter se comunicó con la líder del escuadrón de cazas Veritech Black Lions.

- Líder Rojo-Uno a Líder Black Lions. ¿Me recibe Teniente Crystal?

- Líder Black Lions a Líder Rojo-Uno. Lo recibo bien, Almirante.

Le respondió Marie Crystal, Líder del escuadrón Black Lions, cuyos Veritechs VF/A-6X Sombra habían cambiado a modalidad Guardián y buscaban al ras del suelo entre los espacios de los árboles cubriendo el área compartida por los dos pelotones de Cyclones.

- ¿Alguna novedad de los desaparecidos, Teniente Crystal?

Le preguntó el Almirante Hunter.

- No, Señor. Al momento no hemos encontrado nada.

Respondió la Teniente Marie Crystal.

- Gracias, Teniente. Mantengame informado. Hunter fuera.

- Así lo hare, Almirante. Líder Black Lions fuera.

Respondió Marie Crystal.
El Almirante Rick Hunter había también consultado a los dos pelotones de Cyclones, el Rojo y el Azul, cada uno provisto por las naves de descenso Crusader Uno y Crusader Dos, pero no obtuvo ninguna noticia favorable y se sentía desolado como el paisaje natural del joven planeta.
El Sargento Angelo Dante y la Cabo Nadia Bello se contemplaban mutuamente después de la sorpresa de encontrarse en el Núcleo de una Colmena Invid perdida en las profundidades de una Foso Génesis perdido en un desconocido planeta de un extraño sistema estelar perdido en el "Nuevo Espacio".
Les resultaba extraño haber llegado directamente al Núcleo después de seguir la luz cegadora blanca de la entrada a la Colmena, sobre todo porque a Angelo Dante no le gustaban las coincidencias.
Una vez algo recuperados de la sorpresa, el Sargento y la Cabo inmediatamente se encontraron con otras. Esparcidos por toda la galería que conformaba el Nucleo, se hallaron en él una vasta colección de maquinaria grande y pesada que bien podía ser Robotech. Algunas eran similares. Otras no.

- ¿Alguna vez ha visto un Generador de Transposición, Cabo?

Preguntó irónicamente el Sargento Dante a la Cabo Bello. La Cabo Nadia Bello lo miró con ojos grandes y francos, y le respondió.

- No, Señor. Nunca.

- Yo tampoco.

Respondió sinceramente Angelo Dante. Finalmente Agregó.

- Hechemos una mirada.

Los dos dejaron sus Cyclones y rápidamente se pusieron a revisar la pesada e inmensa maquinaria.
La mayoría de la maquinaria pesada almacenada tenía forma cilíndrica y estaba acostada en el suelo verticalmente. Muchas de ellas tenían un color oscuro e inscripciones, que parecían ser de un lenguaje desconocido. Hasta que Angelo Dante se detuvo en una que tenía una placa que podía reconocer lo que se encontraba escrito y que decía:

Generador de Transposición Mark IV.
SDF-03 UES Pioneer.
Grupo de Investigación Robotech.
Estación Espacial Libertad, 2044 DC.

Angelo Dante leyó asombrado la pequeña placa. Aparentemente había encontrado los Generadores de Transposición del SDF-3 y gritó a su compañera.

- ¡Hey! Creo que encontré algo por aquí.

La Cabo Bello, no muy lejos del Sargento Dante, le gritó.

- ¡Yo también encontré algo! ¡Es increíble, venga a ver! ¡No podrá creerlo!

Angelo Dante corrió a donde se encontraba la Cabo Bello asombrada por su descubrimiento no lejos de él. Al llegar la Cabo Bello le dijo impaciente.

- ¡Lea esto, Sargento!

Angelo Dante se acercó a leer la pequeña placa que tenía el gigantesco ciclindro apoyado en el suelo, que decía:

Generador de Transposición Mark I.
SDF-01 UES Macross.
Grupo de Investigación Robotech.
Isla Macross, 2007 DC.

Angelo Dante y Nadia Bello se miraron asombrados al mismo tiempo que se preguntaban como eso había llegado allí. ¡Habían descubierto un misterio de hace 35 años atrás! Al no encontrar una respuesta satisfactoria decidieron reemprender su investigación del extraño lugar.
Angelo Dante se preguntó de dónde serían esos otros extraños Generadores de Transposición, con indistinguibles inscripciones, que serían alrededor de cincuenta.
Unos cuantos pasos más alejado de los inertes cilindros, Angelo Dante vio una maquinaria distinta a las demás que llamó su atención. Era un dispositivo que tenía la forma vaga de una representación de un átomo, formado de conductos y esferas unidos a una esfera central mas grande, de colores dorado y plateado de unos 60 metros.

- ¿Qué demonios es eso?

Se preguntó Angelo Dante, al tiempo que decidió acercarse a darle una mirada más cercana, cuando de repente una luz cegadora se corporizó en la forma de una mujer calva de ojos verdes de aproximadamente tres metros de altura de gran hermosura, vistiendo un vestido blanco en vez del rojo utilizado antes de la Transubstanciación, adornado con lo que parecían rostros color verde en el pecho y a los costados de su rígido cuello del vestido.

- ¡EL ENJAMBRE HA SIDO CONTAMINADO, NUEVAMENTE!

Dijo la extraña mujer telepáticamente con ira. Sus labios no se movieron, pero Angelo Dante la escuchó perfectamente dentro de su cabeza. El Sargento Dante asombrado ante la sorpresiva aparición retrocedió y cayó de espaldas al suelo. La Cabo Bello, asustada, corrió a socorrer al caído Sargento.

- ¡LOS HIJOS DE LA SOMBRA NO PARAN DE HACECHARNOS!

Continuó la extraña y alta mujer calva hablando telepáticamente. Angelo Dante aun en el suelo con la Cabo Bello petrificada de miedo junto a él titubeó al contestar.

- ¿Qué? ¿Quiénes? ¡No somos ningún Hijo de la Sombra!

- ¡SI, SON HUMANOS, PERO TIENEN LA TECNOLOGÍA DE LOS HIJOS DE LA SOMBRA Y EL ESPÍRITU MALIGNO DE LOS MAESTROS DE LA ROBOTECNIA! ¡NO DEBÍ SER TAN BENEVOLENTE NI CURIOSA CON SU ESPECIE! ¡AHORA INVADEN MIS DOMINIOS, LOS DOMINIOS DE TODOS LOS INVID! ¡YO SOY LOS INVID!

Seguía argumentando la extraña y alienígena mujer, mientras Angelo Dante estaba perplejo y Nadia Bello estaba asustada y sin palabras.

- ¡Como dijimos, no somos los Hijos de la Sombra, quienes quiera que sean! ¡Y nosotros combatimos a los Maestros de la Robotecnia, y antes de ellos a los Zentraedi!

Argumentó a la defensiva Angelo Dante.

- ¡PERO ADQUIRIERON SUS COSTUMBRES, LAS PEORES DE SUS RAZAS! ¡Y AHORA HAN CONTAMINADO EL NÚCLEO! ¡HAN CONTAMINADO EL DOMINIO INVID! ¡Y SERÁN EXPULSADOS POR ELLO!

Dijo la mujer a la vez que levantaba su extenso brazo derecho y el Sargento Angelo Dante y la Cabo Nadia Bello salían levitando, expulsados con fuerza conjuntamente con sus Cyclones de la Colmena Invid, luego atravesaron la extensa caverna que los llevó allí y penetraron el techo de la misma y su manto de blanca energía, y salieron expulsados con inusual fuerza a la superficie del planeta cayendo en el duro suelo.
Un Cabo del pelotón Rojo de Cyclones vio al Sargento Angelo Dante y la Cabo Nadia Bello salir expulsados con fuerza de la superficie del planeta y reportó a su superior.

- ¡Rojo-32 a Rojo-4! ¡Cabo Thompson he encontrado al Sargento Dante y la Cabo Bello!