Capítulo 5

"Con los años, y todo lo que he visto, he perdido algo de mi capacidad de asombro, pero la experiencia de ser absorbido por el agujero negro creado por la detonación de prueba del misil Neutrón-S en el Sector Omicrón hicieron que la ansiedad y asombro perdidos no los sintiera desde hace años, cuando partí hacia lo desconocido con el SDF-3 al planeta de los Amos de la Robotecnia, Tirol."

Extracto de los Diarios Compilados del Almirante Rick Hunter.

Pasaron diez horas desde que el SDF-3 había sido transportado milagrosamente a través del agujero negro del Sector Omicrón sin ser aplastado por su gran fuerza gravitatoria ejercida por él, gracias a la extraña fuerza lumínica dorada que invadió todo el espacio circundante a la nave, y a ella misma, y atravesó el agujero negro acarreando la nave, más como si fuera un agujero de gusano que uno negro.
La tripulación del SDF-3 había resultado indemne, pero no sabía dónde se encontraba, y aunque lo disimulaba, se encontraba temerosa y se dedicaba a sus tareas para tener un sentimiento de normalidad.
Rick Hunter se encontraba sentado en el asiento de Capitán del SDF-3 Pioneer abstraído, pero a la vez nervioso y ansioso por la espera, con su cabeza ladeada hacia su derecha, apoyada la sien en su puño cerrado y su brazo sostenido en el apoyabrazos del asiento. No aguantó más la situación, mientras pensaba "Al diablo con la espera", y se abalanzó hacia la consola delante de él para alcanzar los controles del sistema de comunicación, obviando al Oficial de Comunicaciones. Accionó unos pocos botones de forma hexagonal estirados horizontalmente y se comunicó con el Dr. Lang en la Sección de Ingeniería. Lang apareció en la pantalla con su bata blanca y su camisa roja con cierres amarillos.

- Si, Almirante Hunter, ¿Qué desea?

A lo cual Rick Hunter le respondió con cierta ansiedad.

- Hola nuevamente Dr. Lang. ¿Alguna novedad con las reparaciones de la nave?

Lang lo miró seriamente y con algo de preocupación.

- Lo siento, Almirante. Las reparaciones van lentas. Tengo a todo el mundo aquí, trabajando en saber dónde nos encontramos.

Rick Hunter se quedó pensativo sobre la situación. En su interior estaba convencido que todo se solucionaría teniendo el SDF-3 completamente operacional otra vez, pero le dijo al Dr. Lang.

- Entiendo… Pero entonces, ¿Dónde estamos?

El Dr. Lang seguía con su rostro preocupado y respondió.

- Lo siento también, Almirante, tampoco puedo responderle eso todavía. Pero me gustaría tener unas palabras personalmente con usted… contigo Rick, en el TIC.

- De acuerdo Dr… Eh… Emil, voy para allá.

Como con un acuerdo tácito, los dos hombres cortaron la comunicación. Rick se levantó del asiento de Capitán y se dirigió a la puerta del puente de la nave, mientras se dirigía a la tripulación.

- Teniente Toler, queda a cargo del puente. Cualquier novedad me encontrará en el TIC.

- Si, Señor.

Respondió el Teniente Toler.

El TIC, o Centro de Información Táctica de sus siglas en inglés, era el centro de operaciones tácticas de la nave, donde Rick Hunter había estado a cargo antes de unirse a la fuerza de los Centinelas. En él se coordinaban todas las operaciones del SDF-3 y el General T.R. Edwards se refería a él como "Sala de Guerra", pero a Rick nunca le había gustado ese apodo.
Al llegar a la puerta del puente, esta se abrió y de casualidad se encontró con su aun bella esposa, Lisa Hayes-Hunter, de 1,68 metros de altura, cabellos castaños atados con un rodete detrás de su cabeza y ojos color verde. Para sorpresa de Rick Hunter no iba vestida con su túnica de embajadora de la Coalición de los Centinelas, sino con su uniforme de Almirante: Saco cruzado color blanco con una gruesa y tres más finas guardas doradas en sus charreteras y empuñaduras. Camisa azul con cierres amarillos, minifalda negra con guardas amarillas que remarcaban su aun muy bien conservada figura, medias negras y botas hasta la rodilla. Rick Hunter aun sorprendido le preguntó mientras salían del puente.

- ¿Qué pasó con eso de "Un Almirante Hunter es suficiente"?

Lisa le respondió.

- Lo siento, Rick, pero la situación que estamos viviendo con el desconocimiento de nuestra posición y el estado del SDF-3, más la pérdida de contacto con el General Reinhardt hace que no sepamos cual es la situación de la Tierra en su combate con los Invid, además del ataque por parte de esas naves desconocidas hacen que la tripulación necesite una figura que les levante la moral, no una embajadora sin ninguna misión diplomática. Por favor Rick, no pasaré por alto tu posición de mando, aun serás el Comandante del SDF-3 y el Almirante de la Flota, esté donde esté. Por favor Rick, déjame regresar.

Rick Hunter titubeó un momento ante su esposa y después de unos segundos respondió.

- Bienvenida de vuelta, Almirante Hayes.

Mientras le hacia la venia. Lisa Hayes sonrió alegre y feliz a su esposo mientras le devolvía el saludo y le decía.

- ¡Gracias Almirante! ¡No lo defraudaré!

Luego, Lisa se acercó a Rick y lo abrazó y lo besó dulcemente en los labios. Rick respondió el beso con igual dulzura y le dijo sonriendo frente a la inmutabilidad de los soldados que guardaban la puerta del puente del SDF-3.

- Almirante, no hacían falta esas tácticas de persuasión.

Lisa rio y le preguntó a Rick.

- Y bien, Rick, ¿Cuál es nuestro próximo paso en la situación?

Rick Hunter respondió.

- Eso nos lo podrá decir el Dr. Lang, al cual encuentro algo preocupado, que me citó para hablar personalmente en el TIC.

- Entonces vamos a verlo, Rick.

- ¡Hey! ¡Me dijiste que iba a ser yo quien iba a ser el que seguiría dando las ordenes!

- ¡Oh, Rick!

Respondió Lisa riendo, mientras se dirigían al ascensor más próximo que los acercaría al TIC en las profundas entrañas del inmenso SDF-3 de 1240 metros de longitud.
Cuando Rick y Lisa llegaron al TIC, allí ya se encontraba esperándolos el Dr. Lang, quien los saludó efusivamente, dejando entrever algo de nerviosismo.
El TIC era un enorme complejo dentro del SDF-3 compuesto por dos secciones. Una superior conformada de un balcón desde donde los oficiales controlaban la sección inferior donde los tripulantes del sector vigilan toda la información táctica que acontece en el SDF-3 y sus alrededores, llena de consolas de datos y enormes pantallas semi transparentes de Rayos Proyectores.
El Dr. Lang se encontraba junto al Coronel Vallenskiy en la parte superior del TIC, quienes se sorprendieron al ver a Lisa de nuevo en su uniforme de Almirante. El Dr. Lang se dirigió a ella.

- ¡Lisa, que bueno verte también! ¡Que bueno que vinieras! ¡Esto ha de interesarte también!

Rick algo ansioso le preguntó al Dr. Lang de que se trataba todo esto, y este le hizo una seña a Rick mirando al Coronel Vallenskiy. Rick comprendió la indirecta y se dirigió al Coronel.

- Eh… Coronel, ¿Le molestaría dejarnos un momento a solas?

- No, Señor.

Respondió el Coronel Vallenskiy y se retiró.
Rick Hunter se dirigió al Dr. Lang y le preguntó lleno de curiosidad y algo de ira.

- ¡Dr. Lang! ¡¿Me puede explicar qué está sucediendo?!

Y este le respondió.

- No lo se Rick. No se que sucede, por más que lo intento.

Rick Hunter se quedó perplejo ante la respuesta quedándose congelado un momento. Luego reaccionó y preguntó.

- Esto no se trata de las reparaciones del SDF-3, ¿Verdad?

Lang sincerado y afligido respondió.

- No, Rick. Las reparaciones del SDF-3 ya no son prioridad.

Rick Hunter al escuchar la respuesta se puso colérico, pero se contuvo lo mejor que pudo.

- ¿A qué se refiere, Doctor?

- A nuestra localización, Rick. Por más que lo intentamos no hemos realizado ningún avance de saber donde estamos. Lo que puedo decir es que al parecer no estamos más en nuestro universo conocido. Ese agujero negro, o de gusano, o lo que sea, nos ha transportado a Dios sabe a que lugar.
Rick Hunter le interrumpió

- Explíquese, Doctor.

- No es simple, Rick. Las Formaciones de la Protocultura parecen actuar de formas misteriosas, allá afuera del SDF-3, por si no lo has notado, no hay nada. No hay estrellas, ni planetas, ni galaxias. ¡Nada!

Rick algo perplejo escuchaba en silencio al Dr. Lang, mientras éste activaba cámaras externas del SDF-3 y las mostraba en las gigantescas Pantallas de Rayos de Proyección, a la vez que mostraba los datos registrados por los sensores de Astrogación en una de las pantallas de las consolas del balcón del TIC. Todo se mostraba vacío.
El Dr. Lang al mostrar esto enfatizó.

- No hay nada, Rick. Solo locas teorías, como que estamos varados en el Hiperespacio, que de alguna manera estamos en un vacío en el espacio intergaláctico, que estamos más allá de la onda de expansión del Big Bang, ¡Incluso algunos sugieren que estamos muertos! ¿Comprendes, Rick?

Rick seguía perplejo y pensativo hasta que reacciono. Introdujo febrilmente unos comandos en una consola y se comunicó con el puente y ordenó.

- Quiero todos los pilotos de escuadrones de Veritechs en la Sala de Audiencias número dos, y quiero al Capitán Sterling allí con ellos, y estén listos para retransmitir la sesión a toda la nave.

- Si, Almirante, como usted diga.

Rick miró a Lisa y a Lang y les dijo.

- Tenemos que prepararnos para lo peor. ¡Y usted, Dr. Lang siga trabajando en esto y en las reparaciones del SDF-3!