Capítulo 7

"El Almirante Hunter seguramente no es un gran orador, pero es un líder nato, admirado y respetado por todos aquellos bajo su mando".

Comentario atribuido a la Teniente Sue Graham. Escuadrón 36. División Júpiter.

La Sala de Audiencias número dos estaba atestada. La misma era un un voluminoso espacio de asientos enfrentados a un podio sobre una elevada tarima, y detrás de ella una enorme pantalla para proyectar al orador cuando este hablase, pero por el momento mostraba la insignia de la Fuerza Expedicionaria Robotech. Tres insignias circulares de la Fuerza de Defensa Robotech entrelazadas como si fueran un diagrama de Venn gigantesco. En la tarima, a la espera de comenzar la audiencia, a la derecha del podio se encontraban el Almirante Rick Hunter, su esposa la Almirante Lisa Hayes-Hunter, el Dr. Lang, el Capitán Max Sterling y su esposa, una de las últimas Zentraedis en existencia, Miriya Parina-Sterling. El Dr. Lang se había cambiado de ropa para la ocasión con un uniforme más formal. Vestía un traje similar a los de combate, con su camisa roja de cierres amarillos y botas hasta las rodillas y una capa con tres barras en doradas charreteras sobre sus hombros sostenida en su cuello con una cadena. Uniforme común para todos los Ingenieros Robotech. En cambio los Capitanes Maximillian Sterling y Miriya Parina vestían uniformes similares a los de Rick Hunter y Lisa Hayes, con la única diferencia era la cantidad de barras doradas en sus charreteras y empuñaduras, cuatro, y el color de camisa utilizada, ambas con cierres amarillos. Azul para Max Sterling y violeta para Miriya Parina.
Las butacas del auditorio estaban llenas con los líderes de escuadrones de Veritechs y pilotos bajo su mando y demás personal del SDF-3 que quería asistir a la audiencia personalmente, aunque no era necesario, ya que la misma iba a ser transmitida por toda la nave.
El Almirante Rick Hunter, finalmente, se acercó al podio para iniciar su informe bajo la mirada atenta de miles de espectadores. La pantalla gigante detrás de él dejó de mostrar la insignia de la Fuerza Expedicionaria para mostrar un acercamiento de su rostro. Rick Hunter en un acto sobreactuado hizo una pequeña tosesita para aclarar su garganta, y se dirigió a su público.

- Damas y Caballeros, los he reunido aquí, y transmito esta reunión por toda la nave, para ponerlos al tanto de nuestra presente situación. Hay mucha desinformación y dudas alrededor de la misma, que intentaré explicar lo mejor que pueda en forma cronológica.
Hace doce horas, tras la prueba del misil Neutron-S en el Sector Omicrón, que dañó nuestros sistemas de propulsión, comunicaciones, y armamento, y dañó en peor estado la nave científica UES Deukalion, daños que aun no han sido reparados por otras cuestiones ajenas que tomaron mayor prioridad en nuestra agenda, por decirlo de alguna manera. La detonación del misil Neutron-S creó también un agujero negro que nos atrajo a los límites de su horizonte de sucesos. La nave UES Icarus proveniente de la Base Lunar ALuCE, al mando del Capitán Vince Grant, intentó socorrernos cuando fuimos atacados por una pequeña flota de naves de origen desconocido, y que no permitió que el Icarus nos transportara a la Tierra en un salto hiperespacial en su esfera creada para realizar la Transposición. La Tierra, como ya saben, iba a ser nuestro próximo destino después de la prueba de fuego del misil Neutron-S, para unirnos a la flota de la Fuerza de Reclamación de la Tierra comandada por el General Gunther Reinhardt, al mando del SDF-4 Liberator para intentar liberar nuestro planeta natal de los alienígenas Invid. En este punto no sabemos cómo resultó la batalla contra los Invid con el empleo de la nueva tecnología Sombra, y si la Tierra no fue destruida en el proceso debido al uso de los misiles Neutron-S. Si uno de ellos creó un agujero negro de considerable tamaño, no quiero suponer los resultados del empleo de la más de media docena de los mismos con que contaba el General Reinhardt. Lo único que pude hacer al respecto es enviar una advertencia de que no fuesen usados con el Capitán Grant. Solo espero que dicha advertencia haya llegado a tiempo. Hasta aquí ya tenemos suficientes problemas. Nuestros sistemas principales dañados, que nos dejaron varados en el Sector Omicrón sin noticia del resultado del conflicto con los Invid en la Tierra. Si esta aun existe, si es que fueron utilizados los misiles Neutron-S, y con un nuevo enemigo desconocido que nos ataca sin razones aparentes. Pero más problemas se agregaron a la lista. Luego de que el Capitán Grant regresara a la Tierra, fuimos invadidos, no se si esa es la palabra correcta, por una fuerza lumínica dorada, aparentemente una forma de vida, que iluminó todo el espacio circundante y el interior del SDF-3 y que se dirigía al agujero negro y que nos arrastro con ella a través de él como si fuera un agujero de gusano en una especie de Transposición. Así me lo confirmó el Dr. Lang, aquí presente con nosotros, y que ahora estamos varados en un espacio desconocido al que hemos apodado "Nuevo Espacio", que no tiene ni galaxias, ni estrellas, ni planetas a la vista. Solo vacío. Y al parecer, como me comentó el Dr. Lang, hay varias suposiciones abordo de donde nos encontramos, como que estamos varados en el Hiperespacio, en un vacío intergaláctico, más allá de la onda expansiva del Big Bang, y las más arriesgadas ¡sugieren que estamos muertos! ¡pues no! ¡no estamos muertos! ¡me niego a creer tal cosa, porque me siento más vivo que nunca! ¡así que creanlo ustedes también! ¡Tómenlo como una orden!

Rick Hunter se detuvo e hizo una larga pausa y continuó calmado, y con tono de voz normal.

- Debido a nuestra presente situación, les pido calma y que se dediquen a sus tareas asignadas. Se que volveremos a casa de alguna manera, y pido al Dr. Lang y su grupo que sigan con las reparaciones de la nave y sigan investigando este fenómeno en el cual estamos inmersos.
Nuevamente Rick Hunter se detuvo y miró al Dr. Lang aferrado al podio y este se puso erguido y con voz segura le respondió.

- Si, Almirante. Como usted diga.

Rick Hunter continuó.

- Y como esta situación es desconocida e insegura, pongo el SDF-3 en estado de alerta y convoco al Capitán Maximillian Sterling, CAG del SDF-3 Pioneer, a volver a cumplir su antiguo rol de líder de escuadrón de cazas Veritech que formo ahora apodado "Skull Bones". El Capitan Sterling lideró por muchos años con excelencia el escuadrón Skull, mi antiguo escuadrón también, y luego por decisión mía, el liderazgo del escuadrón Skull fue transferido a su hija menor, la Teniente Comandante Maia Sterling, en servicio con la Fuerza de Reclamación de la Tierra. Como no puede haber dos escuadrones con el mismo nombre, llamo a este nuevo escuadrón "Skull Bones". E invito al Capitán Sterling a acercarse al podio a cumplir su deber de CAG y organizar las fuerzas Robotech del SDF-3 ante una posible contingencia.

El Almirante Hunter terminó su discurso, miró a Max Sterling cediéndole su lugar en el podio. Ambos hombres se saludaron formalmente haciendose la venia, pero a continuación se estrecharon efusivamente las manos. Ambos eran amigos y se conocían desde hace casi 35 años. Habían volado juntos bajo el liderazgo del joven Rick Hunter en el Grupo Bermellón de Veritechs, junto a Ben Dixon, y luego en el escuadrón Skull, cuando Rick Hunter se convirtió en el líder de escuadrón tras la muerte de su mentor, su amigo y hermano mayor adoptivo Roy Fokker, durante la Primera Guerra Robotech contra los gigantes atacantes Zentraedi. Max Sterling era considerado el mejor piloto de caza Veritech de la Fuerza de Defensa Robotech, un natural, mejor que Rick Hunter, y aun el veterano Roy Fokker.
Max Sterling tenía la misma edad que el Almirante Hunter, 54 años, media 1,81 metros, de cabello corto color azulado y usaba gafas de aviador, pero eso no fue un inconveniente para convertirse en el mejor piloto de la historia de las Fuerzas de Defensa. Su abrupta boda con Miriya Parina, la mejor piloto Zentraedi, desertora, de cabellos largos, de color verde, atados con una cola de caballo y edad incierta, resulto el punto clave para lograr la paz con los atacantes Zentraedi.
El Capitán Max Sterling tomó el lugar dejado por el Almirante Rick Hunter y dijo.

- Damas y Caballeros, ante todo agradezco al Almirante Hunter por darme esta nueva oportunidad de volar en combate con el recién creado escuadrón Skull Bones. Trataré de no defraudarlo. Como primera elección al mando, nombro a mi esposa, la Capitán Miriya Parina-Sterling como mi segunda al mando.

Max Sterling miró a Miriya al decir esto y ella le devolvió una cómplice sonrisa de satisfacción. Max siguió su discurso.

- Como segunda cosa quiero decir que a pesar de nuestros actuales contratiempos haremos lo mejor posible para estar preparados para una posible contienda contra los Invid o cualquier otro agresor que se pueda presentar. Por ello hay que ultimar los detalles de composición de los escuadrones de Veritechs. Tarea que estaba postergada para cuando nos reuniésemos con la flota de la Fuerza Expedicionaria Robotech en la Luna, previa al ataque a la Tierra para liberarla de los invasores Invid.

Dicho esto, Max Sterling hizo una pausa, acomodo unos papeles que traía con él, los cuales consultó y comenzó a decir.

- El escuadrón Diamondbacks será liderado por el Teniente Comandante Jack Baker, quien entregó el liderazgo de su anterior escuadrón Wolf, debido a una misión encomendada, al Teniente Comandante Daryl Taylor, quien partió hacia la Tierra con la flota Robotech. El escuadrón Black Lions, anteriormente del Ejército de la Cruz del Sur, seguirá liderado por su actual líder, la Teniente Comandante Marie Crystal. El escuadrón Ghost, antiguamente liderado por el traidor General T.R. Edwards, será comandado por el Teniente Comandante Malcom Gabriel. Buena suerte con ello. Va a necesitarla.

Así, el Capitán Max Sterling continuó asignando personal y recursos de los escuadrones de Veritechs a bordo del SDF-3, mientras que en otra parte de la nave, el Coronel Vallenskiy en el TIC miraba en el amplio monitor que tenía frente a él los sucesos que acaecían en la amplia Sala de Audiencias número dos, cuando fue interrumpido por un joven Teniente del piso inferior del Centro de Información Táctica.

- ¡Coronel Vallenskiy! ¡Señor!

El Coronel se acercó más al borde del piso superior y respondió al joven Teniente.

- ¿Qué sucede, Teniente Johnson?

El joven excitado, le respondió.

- ¡Una de las pantallas de alerta táctica detectó movimiento de unos objetos hacia nuestra posición!

El Coronel Vallenskiy ordeno.

- ¡Pongalo en la pantalla principal!

La gigantesca imagen de Max Sterling, aun hablando a la audiencia fue reemplazado en la pantalla principal del TIC por una imagen del vacío del "Nuevo Espacio", como comenzaban a llamarlo. Pero este vacío ya no estaba solamente poblado por el SDF-3, en la pantalla se visualizaban unos pequeños puntos amarillos a la distancia. El Coronel Vallenskiy apenas los discernía y ordenó.

- ¡Quiero una ampliación total!

El Teniente Johnson introdujo unos pocos comandos en su consola, y una ampliación de los puntos amarillos tomo forma en la pantalla. Los nuevos habitantes del Nuevo Espacio parecían unas bolas de energía color dorado, similar a la luz que transportó al SDF-3 a la vacuidad del Nuevo Espacio.
El Coronel Vallenskiy, sorprendido, preguntó con algo de ira.

- ¡¿Alguien me puede decir a que distancia estamos de esas cosas?!

Otro joven Teniente sentado en la consola próxima del Teniente Johnson respondió.

- ¡Aproximadamente 2000 kilómetros y acercándose, Señor!

El Coronel Vallenskiy se comunicó con la Sala de Audiencias número dos, interrumpiendo a Max Sterling, buscando a los Almirantes Hayes y Hunter. Una pantalla de comunicaciones se formó sobre la imagen de Max Sterling. Vallenskiy se dirigió a los presentes.

- Almirantes, Capitanes, Dr. Lang. Lamento interrumpirlos, pero quería avisarles que lo que parecen se varias bolas de energía similar a la que nos transportó aquí se dirigen a gran velocidad hacia nosotros. Se encuentran a aproximadamente a 2000 kilómetros y acercándose, y no puedo decir si son amistosos o no.

El Almirante Rick Hunter al escuchar esto dio ordenes.

- ¡Coronel, que hagan sonar la alarma general! ¡Lisa, encárgate del puente de la Fortaleza. El Dr. Lang y yo nos dirigiremos al TIC! ¡Max y Miriya, alisten los Veritech para su pronto despliegue contra estas cosas, por si son peligrosas!

La alarma general comenzó a sentirse en todos los rincones de la nave y todos corrieron a tomar sus posiciones.