ALGO QUE CONTARTE


Disclaimer: El mundo de «Boku no Hero Academia» pertenece a Kōhei Horikoshi. La siguiente historia no tiene ánimo de lucro, ni nada parecido. Sólo es una historia creada por divertimento.


Notas de la autora:

Lo primero que tengo que deciros es que este fic se basa en hechos recientes del manga, es decir, tiene spoilers IMPORTANTES de lo que sucede de los capítulos 300 en adelante. Si no estáis al día con el manga y no os gusta que os destripen cosas, os insto encarecidamente a posponer la lectura de este fic para tiempos mejores.

Lo segundo es que hay ligeras variaciones con el manga, por lo que la parte que se cuenta no es justo-justo como lo escribe el autor, pero se acerca más a lo que debería haber pasado en un contexto real, en vez de un manga. Además, este fic lo he escrito antes de que lleguemos a ver siquiera la primera interacción de ellos después de lo sucedido (aunque me parece que nos vamos a quedar igual ¬_¬º), así que podría acabar desviado completamente del manga, pero es un fic y es lo que hay.

Lo tercero es que este fic se ambienta al final del último curso, es decir, que están a punto de graduarse.

Y, ya por último pero no menos importante, para los que venís de rebote de «El resultado del examen», este fic no es parecido a aquél. Es muy cortito (5 capítulos) y la trama no está tan elaborada como aquélla, que es una novela hecha y derecha XD . Este fic me surgió como un cargo de conciencia muy fuerte por el IzuOcha, pues tengo fics de este manga de distintas parejas (de hecho, tengo hasta un fic KatsuDekufem que ya tiene más de 80 000 palabras y, encima, es el más hard que he escrito con diferencia »_«). Y, sin embargo, la pareja oficial seguía sin tener su historia. De modo que me dije: «MAEC, no puedes ser tan garrula de tener varias historias del manga y que ninguna sea de la pareja canon». Sin embargo, no se me ocurría nada para ellos porque, sinceramente, son un poco especiales en temas románticos. Pero fue llegar a esta parte del manga y, ¡pum! me surgió sin más.

Así que, en resumen, os dejo aviso de que este fic es cortito, que tiene spoilers importantes y que no es el fic más elaborado que tengo, precisamente. Pero a mí me parece bonito e interesante, así que espero que os guste ;-D


Capítulo 1: El altercado

—Vamos a tener que ir por encima. No podemos pasar —le dijo Tokage mientras esquivaba a otras dos personas.

Izuku asintió y la siguió cuando la vio flotar por encima de ellos. Entre la gente que huía despavorida y los curiosos que se acercaban para mirar el altercado, se estaban encontrando con muchos problemas para acercarse al lugar.

Se impulsó con la fuerza generada en sus dedos para dirigirse hacia el centro comercial. Era una edificación grande de dos plantas más dos pisos subterráneos de aparcamientos. La zona más alejada había explotado y, con eso, llamado a los héroes para desalojar. Sin embargo, no había transcurrido ni un minuto cuando les llegó el reporte de los ciudadanos diciendo que había sido provocado por un villano.

Justo antes de posar sus pies en la entrada hubo una nueva explosión y las llamas salieron por el techo que había destrozado. Una gran humareda se escapó con ella al tiempo que también alcanzó a salir por la puerta donde estaban. El interior debía haberse convertido ya en un infierno de humo asfixiante.

Un vigilante del centro comercial se les acercó en cuanto los vio.

—No podéis entrar. Hay demasiado humo.

—¿Qué ha pasado? —le ignoró Izuku.

—Entró un hombre diciendo que íbamos a confirmar la revolución de Japón gracias a nuestras muertes y, un segundo después, hizo saltar por los aires una de las tiendas —les explicó—. Debe ser un partidario de ese grupo que se está mencionando recientemente por la tele —especuló.

Izuku miró a Tokage con preocupación. De ser así, éste sería el tercer incidente atribuido al supuesto grupo disidente en menos de un mes, lo que implicaba que habría que considerar la posibilidad de que estuviesen organizados.

Después de la batalla contra All for One, quedó patente la inutilidad del Gobierno en cuanto a seguridad ciudadana se refería. No supieron gestionar la crisis humana y económica que se generó con el conflicto del Frente de Liberación Paranormal y en las elecciones celebradas el año anterior, el partido de gobierno se llevó un batacazo y la oposición alcanzó el poder. Sin embargo, eso no supuso ningún cambio para la ciudadanía. Porque lo único que había quedado demostrado en el año trascurrido desde ello, era que el poder y la misma patente inutilidad simplemente cambió de manos.

Y de ahí venían ellos… o, al menos, eso era lo que decían en su único comunicado hasta la fecha. Querían derrocar al «Gobierno inútil» y estaban dispuestos a hacer lo que hubiera que hacer.

—¿Llevaba armas consigo? —le preguntó Izuku.

—No, la hizo explotar con sus manos.

—¿Como Bakugo? —susurró con aprensión Tokage. Izuku entendía bien su reacción. Esa singularidad era muy problemática y ella sabía de propia mano lo que podía llegar a hacerse.

—Tenemos que entrar —decretó Izuku con apremio. Sólo de pensar que la persona que estuviera ahí dentro tuviera aunque fuese una décima parte del control que tenía Kacchan de su singularidad en combate, le ponía los pelos como escarpias.

—Y hay que sacar a la gente. Tiene que haber mucha atrapada por el humo —dijo Tokage.

—¡No podéis entrar! —repitió alterado el vigilante—. Hay que esperar a los bomberos o un héroe que pueda controlar el incendio.

Eso fue lo último que escucharon una vez traspasaron la puerta. El humo que había era sofocante y se oían toses por todos lados. Se subió el cuello de su traje para intentar reducir la cantidad de humo respirada. No podrían estar mucho tiempo allí.

—Deku —le llamó con voz ahogada Tokage señalando hacia arriba. Izuku miró al techo de cristal y no necesitó más para entender sus intenciones.

—Vas a tener que ser rápida.

—No te preocupes por eso —dijo al tiempo que veía cómo su cuerpo se separaba en un montón de trozos.

Izuku envió una potente ráfaga de viento contra el techo y éste se hizo añicos. Gran parte del humo salió por allí empujado por su smash y, gracias a eso, la zona se despejó. Sin embargo, un montón de cristales cayeron al suelo donde se encontraban algunos civiles tirados. Tokage los alcanzó con las partes de su cuerpo flotantes y los desplazó rápidamente para retirarlos de la zona central.

—No tardará en llenarse de humo otra vez —comentó Izuku preocupado.

—No importa. ¡Ve!

Asintió y salió corriendo hacia la zona donde se había escuchado la última explosión. Podía ver cómo las partes sueltas de Tokage iban recogiendo a los heridos y los sacaba por cualquier abertura que hubiera en el edificio. Tenía que darse prisa en localizar a ese villano y así poder ayudarla a sacar a la gente. El centro comercial era grande y se estaba convirtiendo en una trampa de humo y llamas.

El hombre estaba al final del corredor y no se estaba escondiendo. De hecho, parecía estar esperando a que llegara algún héroe. Llevaba una máscara protectora que revelaba la premeditación de su ataque.

—Vaya… Y yo que esperaba que viniera un héroe del top 10 —se quejó con diversión.

—Supongo que tendrás que conformarte conmigo.

—Por mucho que seas uno de los protegidos de Endeavor, no me sirves para mis propósitos.

—¿Y esos son…? —le incitó.

Pero el hombre no dijo nada; se limitó a sonreír de una manera espeluznante que le envió escalofríos por todo el cuerpo.

Hizo un gesto con la mano y una docena de tiendas estallaron a la vez. Con rapidez, utilizó el látigo negro para coger y apartar a los pocos civiles que quedaban en esa parte. Izuku estaba muy sorprendido por esa acción. No sólo podía hacer explotar lo que tocaran sus manos como hacía Kacchan, sino que podía hacer estallar cosas en la lejanía. Ésa era una singularidad muy, pero que muy problemática.

Le miró, con mucha cautela, poniéndose en guardia.

—Mi deber es aniquilar a todo aquel que entre en el top 10 —le informó socarrón.

—No podrás hacerlo estando en la cárcel, que es donde te voy a enviar.

El villano se rio… y lo hizo mucho. Sacó un sobre de uno de sus bolsillos y se lo lanzó casi a sus pies. Después, activó una muñequera y un haz de luz le rodeó.

—Si quieres pelear contra mí, primero tendrás que llegar al top 10 —repuso condescendiente antes de que la luz, que al parecer era un portal, se lo tragara y desapareciera del lugar.

Izuku se tensó en cuanto la luz se extinguió. Desconocía la existencia de esa tecnología. Hasta la fecha, los únicos portales que había visto derivaban de una singularidad. Pero si los villanos podían andar teletransportándose a su antojo sin un portador de esa habilidad, la cosa se les iba a complicar a los héroes.

La estructura donde estaban todas las tiendas que acababan de explotar se derrumbó y abrió un gran boquete hacia el subterráneo. Un montón de alarmas de coches sonaron y eso le recordó que tenía una prioridad mayor que la de andar sacando conclusiones. Recogió el sobre del suelo que llevaba la palabra «Comunicado» y un emblema y se dispuso a sacar a la gente, con la esperanza de que el techo no le hubiera caído encima a nadie.

Abrió una brecha en la pared exterior para ayudar a la gente a salir. El lugar se estaba llenando de humo otra vez por las nuevas explosiones. Todo eran llamas, humo y ahora también escombros. Y por mucho que utilizara sus smash para empujar al humo a salir, sólo era un pequeño parche. Le daba el margen de tener aire respirable y visibilidad durante varios minutos, pero tras eso, el humo engullía de nuevo los pasillos del centro comercial.

Instó y ayudó a los que no podían moverse a salir por los huecos hechos en la pared. Cuando estaba sacando al último notó que caía agua por el techo abierto. Los bomberos o algún héroe con la singularidad de agua estaban ya en la zona; eso ayudaría con la evacuación. En cuanto encontró a un bombero, le advirtió del desplome de la estructura. No había podido acercarse debido a la visible inestabilidad. El hombre informó a sus compañeros que efectuaban la búsqueda en el interior y después se encaminó a la entrada principal para reencontrarse con Tokage.

Sólo que ella no estaba.

Miró al suelo. Había trozos inertes de su cuerpo por todas partes. Eran muchos… Deberían haber regresado a ella para evitar el desgaste excesivo de su singularidad.

—¿Lizardy no ha salido aún? —preguntó alterado.

—Hará como un par de minutos que las partes de su cuerpo quedaron inmóviles y no ha sacado a nadie más —le comentó un paramédico que atendía a un herido—. A este hombre apenas consiguió sacarlo por la puerta.

Izuku miró la puerta de entrada; aún salía mucho humo por ella. A diferencia de él, Tokage no había podido esparcirlo una vez hizo su primer smash contra el techo. Debería haberse limitado a sacar a los heridos que encontrara hasta que llegaran los bomberos y lo pudieran hacer ellos con sus trajes protectores. Tendría que haber salido ya.

Miró de nuevo los trozos del suelo, asustado. Que no hubiera sacado a nadie más se podría interpretar como que no había dado con más personas. Pero el hecho de que las partes separadas no volvieran a ella… eso indicaba que su estado era crítico.

Corrió hacia la puerta principal, dejando atrás los gritos que pedían que no lo hiciera e incorporando los suyos propios llamándola. Llevaban casi dos años siendo compañeros de prácticas; ni siquiera se atrevía a concebir que le pasara algo. Rezaba —mientras corría, la llamaba y preguntaba por ella a todo bombero que se encontrara—, por que sólo estuviera inconsciente, por mucho que supiera que incluso, en ese estado, su cuerpo era capaz de recomponerse por él solo.

—¡Deku! —le gritó un hombre a su izquierda—. ¡La han encontrado en el primer subterráneo!

¿En los aparcamientos? ¿Y qué demonios hacía allí? Se dirigió sin demora hacia el lugar que le indicaron. Había mucho humo allí también, aunque el fuego no se había extendido tanto. Sólo se veía a lo lejos en la zona donde la estructura había fallado.

Vio a un hombre dirigirse hacia él corriendo con un bulto en los brazos. Y cuando se acercó, vio que era un bulto de verdad, sólo que también era Tokage. Le faltaban las extremidades; no había llegado a regenerase.

—¿Está bien?

—No respira —contestó con apremio el hombre—. Hay que sacarla lo más rápido de aquí.

—Yo me encargo —decretó, arrancándola sin más de sus brazos. El hombre quiso objetar, pero Izuku estaba determinado.

Nadie de los que estaban allí podría sacarla más rápido que él, algo que bien demostró, pues medio minuto después había salido del subterráneo, atravesado de un salto el agujero del techo y bajado al suelo.

Con la luz del día, se visibilizó más su lamentable estado. No tenía heridas visibles, pero estaba llena de hollín y sólo su torso se había regenerado junto a algunas partes de sus extremidades. Ver que ningún fragmento desprendido volvía hacia ella ni que su cuerpo se regeneraba por sí sólo, le inundó de terror por dentro.

No tenía pulso ni tampoco respiraba. Tal y como sus más sombrías sospechas decían, su cuerpo no se estaba regenerando porque no estaba inconsciente.

—Dios mío… —susurró un curioso de los que andaban por allí.

Izuku le observó al instante, siendo consciente de pronto de que había gente a su alrededor mirando con horror la escena.

—¡Ve a por un paramédico! —le ordenó señalando hacia la explanada de la entrada donde estaban las ambulancias—. ¡Corre!

El hombre se sobresaltó, pero acató la orden de inmediato. Izuku no perdió más tiempo y le realizó una RCP. No sabía el tiempo que llevaba en parada; no podía quedarse a esperar al paramédico si quería aumentar sus probabilidades de supervivencia.

Apenas había empezado con ello, cuando se acercó una mujer para apoyarle con las compresiones. Pero que estuviera sollozando mientras contaba, no le estaba ayudando mucho en su propio ánimo. No sabía bien de dónde estaba sacando la fuerza para no echarse a llorar él también. No podía morirse… Simplemente, no lo permitiría.

Tokage tosió de pronto y ambos se separaron. La mujer se largó a llorar lo que se había estado conteniendo, pero tuvo el detalle de separarse un poco para dejarla respirar. Vio a Tokage intentar incorporarse, pero se quedó en intento cuando no pudo apoyarse en sus brazos. La extremidad que más regenerada tenía era el brazo derecho y sólo le llegaba al codo.

La incorporó para que pudiera respirar mejor y la dejó apoyada contra su pecho. El hombre que había salido corriendo volvió con un paramédico que portaba un botiquín. Sacó un balón insuflador según llegó hasta ellos y se lo puso a Tokage para facilitarle la respiración.

Sólo tuvo que apretar dos veces y una nueva porción de pierna se le regeneró. Sin poderlo evitar más, se echó a llorar de alivio.

—Deku…

—No hables; tú sólo céntrate en respirar. —Tokage asintió e Izuku se dirigió al paramédico para cogerle el balón—. Lo puedo hacer yo; usted revísela.

El hombre le cedió el insuflador, aunque miró con desconcierto el cuerpo de Tokage, a fin de cuentas, no podía revisarla bien cuando le faltaban tantas partes de él. Izuku la afianzó un poco más contra él para evitar que se escurriera presionando en la zona del vientre y así evitar entorpecerle la respiración. El paramédico aprovechó para auscultarle el pecho y comprobar su respiración.

—Me has dado un susto de muerte…

—Lo siento.

—No hables —dijeron a la vez tanto él como el paramédico—. Céntrate en respirar —le repitió.

Setsuna le miró y compuso una media sonrisa, consciente de que Deku iba a aprovechar ese momento para darle un sermón sin que pudiera replicarle.

—No se te ocurra volverlo a hacer —empezó—. No puedes agotar tus fuerzas hasta el punto de hacer peligrar tu propia evacuación.

¿Y lo decía él?, pensó ella con ultraje. Además, no había sido tan irresponsable. Había bajado al aparcamiento porque, de lo contrario, no podría presentir a las personas que hubiera allí. Y en ese piso no había habido humo hasta que no se cayó parte del techo.

Escuchó su diatriba de forma vaga. No le preocupaba gran cosa el sermón que le estaba dando. Sabía que era la preocupación lo que hacía que estuviera tan alterado. De modo que se quedó quieta, asintiendo de vez en cuando para que se quedara más tranquilo haciéndole entender que estaba de acuerdo. Y cuando sintió que su mano derecha se regeneraba, aprovechó para coger la suya en un gesto de conformidad. Porque, mientras estuviera en ese estado alterado, no podría hacerle ver sus propias contradicciones.


— * —


Fin del Capítulo 1

27 Diciembre 2021


Notas finales del fic:

Antes de que alguna piense: «¿cómo va a desarrollar toda esa trama en 5 capítulos?», estoooo... no, es que este fic no va de eso. Esto es sólo para dar pie a lo que va a suceder entre Izuku y Ochaco. De hecho, a excepción de este capítulo, el fic se cuenta desde la perspectiva de ella.

Y bueno, no tengo mucho más que añadir, porque aún estamos empezando XD. Pero espero que os haya gustado la introducción ;-D

¡Saludos!