Ya casi habían pasado cinco años desde la guerra, todo poco a poco parecía ir normalizándose en el mundo mágico.

Parece que apenas ayer era un chiquillo que caminaba algo perdido por el callejón Diagon y hoy ya era un hombre atractivo según muchas exparejas; pero por alguna razón siempre termina con la persona incorrecta, todos sus amigos están casados o en planes de casarse y elestaba tan solo. En este momento tiene escasa vida social, el único evento al que ha ido o está por ir es una presentación de ballet o si ballet, resulta que ahora sale con sus "mejores amigas" Mione y Ginny.

por Merlín creo que el mundo me odia; pero ya que— desecho todos esos pensamientos para salir de casa quedo de encontrarse con ellas en la zona de trasladores, traía una túnica color negro eso le daba un toque misterioso, con eso en mente llego al lugar indicado viendo a su dos amigas quienes lucían bellos atuendos.

—Harry luces bien —menciono Ginny entusiasta y con una gran sonrisa, mientras corría a abrazar al ojiverde quien correspondió de la misma manera.

—si Harry te ves muy guapo, gracias por acompañarnos— menciono Hermione llegando a ellos—ya sabes que Ronald no puede debido a la misión y a su odio por el arte clásico —dijo con burla.

Su amiga seguían con Ron y de hecho dentro de poco contraerían matrimonio, incluso Ginny está por casarse con un comentarista que conoció en el trabajo; pero el sigue solo.

—Bueno vamos a Francia— no sabía bien a qué lugar específico irían.

—si al teatro en Burdeos, habrá una gran presentación de Ballet, vamos comienza a las nueve de la noche y miren ya falta poco menos de una hora— menciono la pelirroja.

Con eso en mente la mujer camino mientras era seguida por sus amigos para usar un traslador y aparecerse en Burdeos, en cuestión de unos minutos ellos llegaron al lugar. A pesar de que por su trabajo como auror conocía muchos lugares, nunca se dio el lujo de visitar Francia, Burdeos era hermoso, un lugar digno para el romance y podía ver muchas parejas de un lado a otro, dicha mirada de anhelo no pasó desapercibida por sus dos amigas.

—Harry cariño descuida, ya encontraras a alguien que te amé por lo que eres—dijo Hermione llamándole la atención y viéndolo con una sonrisa maternal.

Ante lo dicho por la mujer solo sonrió y esperaba que ella no se equivocara, decidió dejar de amargarse e ir con ellas al teatro, cuando llegaron había muchas mujeres y hombres bien vestidos "típicos sangre puras". Los tres entraron y se sentaron en los lugares indicados esperando el inicio del baile, al parecer primero habrá una presentación de canto, después de eso pasaron casi dos horas entre canciones de ópera y más, sus amigas parecían muy entretenidas; pero para él era una tortura porque acepto venir.

—Harry presta atención, mira ya va a comenzar la obra por la que vinimos—dijo Ginny con entusiasmo, así que ya comenzará el jodido baile.

—bien más vale que sea bueno— susurro para sí mismo.

De repente todas las luces se apagaron y quedo solo prendida la del escenario, comenzó a sonar un fondo de piano y otros instrumentos que no reconocía, luego una mujer comenzó cantar a dúo con un hombre; inmediatamente se levantó el telón dejando ver a un bailarín si era hombre de eso estaba seguro, su cabello era muy blanco, casi plateado, traía un traje blanco y mallas del mismo color, parecía un ángel y bailaba al compás de la música con otros bailarines; pero el resaltaba, Harry solo podía verlo embelesado era sin duda un bello ángel.

—Joder es hermoso y perfecto—pensó el de lentes.

Todo el mundo parecía embelesado con el bailarín mientras este se movía al compás de la música del "The Phantom Of The Opera", cuando menos lo espero la obra término ganándose el aplauso de todo el mundo, el bailarín al igual que los otros hizo una leve reverencia mostrando su sonrisa de superioridad.

— ¿Dónde había visto una sonrisa así? —trataba de recordar Harry.

Con el término la obra, todos fueron retirándose, cuando salieron al pasillo se encontraron con el bailarín plateado a lo lejos parecía cercano a los Malfoy.

"Diablos son los Malfoy".

Ellos hablaban con ese bello ángel, si sin duda era el afamado matrimonio Malfoy, poco después comenzaron a caminar hacia ellos, pero justo a pocos metros una mujer los intercepto.

—Draco était beau, ta présentation était très belle—menciono en perfecto francés entusiasmada mientras el bello ángel de plata le daba una sonrisa y agradecía en el mismo idioma, se despidieron y justo cuando iba a decir algo Mione interrumpió.

—buenas noches, fue una bonita presentación Malfoy—dijo sincera mientras los tres rubios se detenían.

"el bello ángel no era otro que Draco Malfoy".

—Gracias Granger— menciono en un oxidado inglés signo inequívoco de que no vivía en Inglaterra desde hace bastante tiempo, los padres de este se limitaron a saludar corteses, y el bueno él no sabía que decir y para el rubio parecía no existir, sin más se despidieron y vieron alejarse a los tres rubios.

— ¡Oh!, Harry conozco esa mirada— dijo Ginny burlona.

— ¿Que mirada?

—Esa de cuando alguien te interesa— respondió Mione con un toque de burla.

—aunque me guste, no creo que el acepte siquiera algo conmigo—respondió el ojivede algo decaído.

—vamos no seas negativo, hasta Neville conquisto a Nott—dijeron las dos.

Cierto olvido ese raro detalle, su amigo Neville se casó hace no mucho con Theodore Nott ahora Longbotton; pero Draco Malfoy era otro nivel, seguro que al primer intento de cita lo crucia, con eso en mente dejaron el teatro y volvieron a Inglaterra.

Desde eso paso casi un mes entero y si Harry Potter era muy bueno para algo era para obsesionarse y ser un acosador, cada que había una presentación de Ballet en la que el ángel plateado participaba él iba a verlo.

Al parecer hoy era su día de suerte, Draco no parecía acompañado de sus padres, así que como buen acosador lo siguió a su camerino donde antes de siquiera mencionar algo fue interrumpido por el rubio.

—Potty, Potty no dejas esas mañas de acosar a la gente verdad— dijo Draco con un deje de ironía mientras se recargaba sobre un mueble permitiendo a Harry apreciarlo en todo su esplendor, su rostro perfilado, cabello rubio platinado, labios carnosos y rosados, ojos grises como el mercurio, piel inmaculada, cintura estrecha y piernas largas.

—Malfoy yo….

— ¿Tu qué?, me has estado siguiendo y me he dado cuenta— eso sorprendió al de lentes, él pensó que fue muy discreto con su investigación o acoso.

—yo...

—Perdón — eh que dijo el rubio— perdón Potter por lo de la escuela— finalizo el rubio, eso sí que Harry no se lo espero jamás.

—bueno no es nada, en ese caso yo también pido perdón por lo de la escuela.

—Perdonado, bueno me voy Potty— dijo el rubio mientras tomaba una gabardina y se la colocaba.

—Espera— dijo el ojiverde reteniéndolo, tomo ligeramente su mano, eso extraño al rubio— ¿tú no quieres saber si te perdono?

—Potter yo cumplo con disculparme; pero si tú no me pendonas yo no te rogare— dijo el rubio, si como no seguía siendo un bastardo arrogante, pero era un lindo bastardo arrogante.

—yo te perdono, ¿tu sales con alguien? — pregunto con rapidez sorprendiendo al rubio— porque si no es así, tu aceptarías una cita conmigo, sé que no soy sangre pura y tampoco refinado o un aristócrata como tu; pero en serio me gustas o más bien siempre me gustaste desde el colegio—finalizo el ojiverde tan rápido que hasta el mismo se sorprendió.

— ¡Eh, salir contigo en una cita!— dijo muy sorprendido el rubio mientras veía al hombre frente a él.

—Sí, ¿qué dices?— pregunto con esperanza el ojiverde.

—yo Potter...

SIETE AÑOS DESPUÉS

—Muévete Harry, llegaremos tarde a la cena con mis padres y Bella se muere por verlos —dijo un rubio mientras esperaba cerca de la chimenea en la sala junto a una pequeña azabache con largos rizos y unos bellos ojos grises.

—mami los abuelitos van a enojarse con papá de nuevo— dijo con leves titubeos y con una voz dulce de una infante.

—lose amor; pero tu padre se lo gana a pulso— menciono el rubio mientras sonreía su hija, poco después un hombre pelinegro bajaba rápido las gradas.

—ya estoy aquí y tú no hagas corajes le hará mal al bebé— dijo acercándose al rubio y acariciándole su pequeño vientre, mientras depositaba un pequeño beso en los labios de su bello esposo.

—idiota.

—Pero soy tu idiota— menciono mientras su rubia adoración rodaba los ojos y salían de la casa ya que sus padres no vivían muy lejos.

"Los amo mucho".

Fu lo último que pensó, quien diría que hace siete años esto sería posible y todo por ese baile de Ballet.

FIN