Nota 08/07/12: Capi revisado y arreglado, los cambios en la nota de abajo con negrita, gracias por leer! n.n


Nota: Aquí estoy de nuevo! XD (aplausos!) vuelvo a actualizar después de... . 1? 2 años?, en realidad no recuerdo , pero aquí estoy, y debo decir que en gran parte le doy las gracias a Krystal of Nol, por haberme estado apoyando, y darme animo "sin presiones" XD para seguir con el fic, y además con sus dibujos super cute de Misao y Aoshi basados en el fic (dense una vuelta por su portafolio en : krystal - of - nol . deviantart . com , eliminen los espacios en blanco, aún no sé como poner direcciones por aquí sin que las arruine). En realidad dije que quedaba 1 capi más, pero llevo mucho escrito y siento que me falta aún para llegar al final, así que decidi partir lo que llevo por la mitad, y convertirlos en 2 capítulos. Estos van a ser por primera vez, los 2 capítulos donde no he tenido ayuda de ningún "editor" xD (entiéndase editor por: Amigo/a que lo lea y opine, critique y corrija, antes de publicar), así que voy a la deriva T.T tenganme pasiencia, espero que les guste; en este capi espero su sincera opinión, así depende lo que piensen de él, lo puedo arreglar o algo que no les parezca. Gracias a todos por leer, y aclarando ahora los "( )" paréntesis, reemplazan mis asteriscos, corchetes, etc etc.. . que he puesto en capis anteriores para separar la descripción de las acciones de los personajes y las "~" virgulillas significan que el personaje lo esta pensando.

OJO: Sugiero que lean el capítulo anterior para recordar lo que pasa, si no lo recuerdan se me van a perder en lo que he escrito hoy, pongan atención a los hechos del capi anterior, gracias! XD.


Actitudes y Sentimientos

Por: Yuriko Makimashi

Capítulo 13: El Fantasma del Pasado

-Kaoru: Aún no lo puedo creer… (Caminaba despacio con un kimono negro y gris que pensó jamás usaría, con mirada triste y un tanto distante)

-Kenshin: Lo sé… es muy difícil aceptar la muerte… sobre todo de las personas cercanas a ti… (Igualmente de luto, caminaba a su paso tomándola de la mano e intentando comprenderla y hacerla sentir mejor con sus palabras)

-Kaoru: Pero… fue una muerte horrible… eran tan jóvenes… Kenshin tenían sus vidas por delante…(Tomaba con más fuerza su mano, al mismo tiempo que su mirada triste intentaba buscar un refugio tranquilo en el violeta profundo de los ojos de su amado pelirrojo)

-Kenshin: Sabes que en este mundo… nada es una casualidad… ciertamente para nosotros… es el fin de sus vidas, el final de todo lo que pudieron ser y hacer… pero eso no quiere decir que su destino haya sido malo, o triste… al final estuvieron juntos… y prefiero pensar, que éste es tan solo el inicio de un nuevo viaje para ambos… una nueva vida donde aún cuando no podamos acompañarlos… serán felices…

-Kaoru: Kenshin… (Se acerca a él rodeando su brazo con los suyos y recostando su cabeza sobre su hombro mientras seguían su camino) tú crees que… al final… tú y yo… también subiremos juntos?...

-Kenshin: No solo lo creo… (Se detiene haciendo que ella quede al frente suyo para poder verla, toma sus manos entre las suyas y la mira dulcemente) te lo aseguro… nada hará que me separe de ti…(Le da un tierno beso en sus manos para volver a verla de nuevo con esos ojos llenos de amor y esa sonrisa que siempre la hacían sentirse tranquila)

-Yahiko: Ejem… cuánto tiempo van a quedarse ahí parados?

-Kaoru: (Voltea a verlo molesta) Y cuánto tiempo vas a seguir así de impertinente?...

-Yahiko: Bah... ni que esos arrumacos fueran los únicos que se hacen como para que…(Siendo interrumpido por el puño de Kaoru impactándose sobre su mejilla con fuerza)

-Kaoru: A veces pienso que sigues siendo el mismo chiquillo impertinente e insolente de 10 años que conocí…

-Yahiko: Pues tú no has dejado de ser una bruja fea de pésimo humor y mucho menos buenos modales… (Sobándose la mejilla golpeada con su mano, cuyo dolor le recordaba que Kaoru seguía siendo igual o más fuerte que hace años atrás)

-Kenshin: Eh... bueno... bueno… ya basta... tranquilos… (Interrumpiendo el seguimiento de la conversación antes de que ambos se pusieran a pelear en plena calle, y sobre todo viendo a Kaoru irritarse por completo con esas palabras) Yahiko... tenías algo qué decirnos para estarnos esperando? (El buen Kenshin como siempre evitando más problemas)

-Yahiko: Ah! Si… hace unos pocos minutos que llegó Shiro, los está esperando dentro, salí para ver si los veía…

-Kaoru: Lo hubieras dicho antes!... voy con él ahora… (Entra corriendo al dojo que tenía justamente al frente)

-Yahiko: Cómo que lo hubiera dicho antes? Ella fue la que empezó… (Molesto se cruza de brazos)

-Kenshin: Sabes que Kaoru no ha cambiado mucho, deberías estar acostumbrado… (Sonríe risueño)

-Yahiko: Por cierto Kenshin… cómo estuvo el funeral?...

-Kenshin: Pues muy concurrido… parece que mucha gente los conocía y eran muy estimados…

-Yahiko: Kaoru se puso muy triste cuando se enteró que Akito había muerto… según ella había sido el mejor estudiante que había tenido en mucho tiempo… bah!... como si yo no fuera igual de bueno…

-Kenshin: Él era muy disciplinado, le tenía mucho respeto además de cariño y siempre la obedecía… algo que tú no haces a menudo… pero… creo que lo que más nos sorprendió a todos fue que haya muerto junto con Kanna…

-Yahiko: Hai… recuerdo que unos días antes me había contado que tenían ya mucho tiempo de pareja, que pronto le propondría matrimonio…

-Kenshin: Los ladrones y asesinos aún no dejan de aparecer en esta era… es triste que la gente joven y buena muera de esa forma…

-Kaoru: Hey ustedes dos!... Qué hacen aún ahí afuera? (Llamándolos desde la puerta del dojo) Esto es importante! Vamos entren!

La joven mujer de largos cabellos negros entra al dojo seguida de Kenshin y Yahiko, atraviesan el fresco patio que a esa hora de la tarde los frondosos árboles alrededor de él protegían del sol y filtraban pequeñas saetas de luz que se reflejaban contra el suelo. Apresurados, todos entran a una habitación algo espaciosa donde ya Shiro los esperaba sentado con cara de preocupación y aún algo de cansancio, parecía que se había esmerado mucho por llegar lo más rápido posible desde Kyoto; Kenshin y Yahiko se sientan mientras Kaoru sale a preparar un poco de té, aún cuando la noticia fuese importante, era inadecuado atender mal a las visitas y menos una que venía de tan lejos, el tiempo en que se tardaría el té en estar listo sería suficiente para que Shiro descansara un poco y hablara con más calma…

-Kaoru: Y bien Shiro? Que noticia tan importante tienes que darnos que viniste hasta aquí? (Preguntaba sin parecer tan preocupada mientras servía el té)

-Kenshin: A caso pasó algo nuevo entre Aoshi y Misao?

Shiro con calma bebe un poco de té, respira profundo y con voz serena pero aún con rostro preocupado les cuenta la larga y dolorosa historia… si… el complot del viejo Notsumo Satsui… como el Aoiya fue destruido por completo… todas las peleas por las que tuvieron que pasar… y por último… lo más grave de todo…

-Kaoru: QUÉ? MISAO Y AOSHI ESTAN MUERTOS?(El corazón de la kendoka latía rápida y fuertemente, era como si sus emociones no pudiera contenerlas el débil embase de su cuerpo, estremecida por completo sus brazos tuvieron que alcanzar el suelo para no caer, mientras sus ojos llenos de lágrimas aún abiertos a su máxima expresión, no podían tan siquiera salir de su doloroso asombro, e inmensa tristeza)

Sin saber por qué, Kenshin se pone de pie y camina sigilosamente hasta la puerta, abre tan solo un poco, y con un simple vistazo recorre todo el patio del dojo, muy serio, cierra de nuevo, regresa a su puesto y se sienta nuevamente…

-Kenshin: Se fue…

-Shiro: Lo sé… gracias por haber comprendido…

-Yahiko: Se fue quién?... Haber comprendido qué? (Al igual que Kaoru, aún cuando el joven aprendiz no quería evidenciar sus emociones, estaba muy noqueado por la noticia, no podía tan siquiera imaginar qué pasaba en ese momento)

-Shiro: Kaoru-san… Yahiko-kun… me disculpo por este momento doloroso e innecesario por el que los he hecho pasar... (Se inclina topando su cabeza hasta el piso como señal de sincera disculpa)

-Kaoru: Qué?... pero… de qué estas hablando?... no entiendo…(Los surcos en sus mejillas denotaban que sus ojos habían sido incapaces de contener las lágrimas de dolor e inmensa tristeza que aún brotaban, su mirada distante y entristecida se confundía ahora con estos actos que, por el momento en que atravesaba, le era imposible comprender)

-Kenshin: Kaoru… había un hombre afuera espiando… me di cuenta cuando entramos al dojo… lo dejé pasar porque no parecía peligroso y estaba solo… y antes de que empezara a contarnos lo sucedido, Shiro me dio a entender con gestos que dejara al hombre escuchar la conversación…

-Shiro: Así es… ese hombre me ha seguido desde que salí de Kyoto… y la única información que buscaba era saber el estado de Misao y Aoshi.

La joven de cabello negro miraba a Kenshin y Shiro una y otra vez intentando comprenderlos, su rostro denotaba gran tristeza y al mismo tiempo confusión, se apreciaba claramente con solo verla por un instante que hacía un esfuerzo enorme para poner su mente clara y en orden, sabía que le estaban explicando las cosas, escuchaba sus palabras pero seguía sin comprender, era como si en su cabeza existiera un vacío absoluto que le impedía entenderlos; su corazón seguía latiendo rápida y fuertemente mientras sus ojos todavía sin brillo seguían dejando caer lágrimas sin detenerse.

Suavemente y con mucho cuidado, las manos de Kenshin toman las mejillas de Kaoru haciendo que lo vea a los ojos, esos hermosos ojos violeta que ella nunca ha podido resistir, tan profundos, tan dulces, tan tranquilos…

-Kenshin: Mírame a los ojos y escucha mi voz… (Habla suave y tranquilamente, Kaoru a penas y logra asentir en susurros) respira profundamente… trata de calmarte… (La chica intentaba una y otra vez hacer lo que le decían, los sollozos no la dejaban respirar con tranquilidad, a penas y lograba hacerlo de vez en cuando) eso es… así… tranquila… (El antiguo vagabundo le seguía sonriendo cálidamente, respirando tranquilamente para que ella le siguiera el ritmo, logrando así, poco a poco ir tranquilizándola hasta que su respiración se normalizó y sus lágrimas dejaron de brotar, limpia sus mejillas con cuidado y ternura) te sientes mejor?...

-Kaoru: Hai…(Susurra) demo… podrían explicarme mejor qué está pasando? (Poco a poco recuperando su voz)

-Yahiko: No entiendo nada, qué se traen ustedes dos? (Mira al pelirrojo y al onni una y otra vez, aún confuso intentaba mantener su mente clara y pendiente)

-Shiro: El hombre que me venía siguiendo, es uno de los antiguos aliados de Notsumo, tal parece, que, a pesar de todo lo que lograron destruyendo el Aoiya, aún algunos restantes no han quedado satisfechos con el resultado, aún cuando su cabecilla ha muerto, todavía guardan rencor y sed de venganza, pero por desgracia, toda esa maldad esta concentrándose en Aoshi quien no permitió que el resto del grupo muriera y salvó a Misao, y por supuesto, en ella, nuestra Okashira, quien asesinó a su jefe y a su mano derecha… (Intentaba hablar lo más detenida y claramente posible)

-Kaoru: Entonces… cuando dijiste que murieron… era simplemente para protegerlos? (Ahora ya tranquila, con el rostro serio y escuchando atentamente, aunque por dentro, presentía que no todo era tan fácil y bueno como parecía hasta el momento.), pero podemos ahora hablar tan abiertamente al respecto?

-Kenshin: Ahora es seguro, cuando entramos y cuando salí a revisar, no sentí ninguna otra presencia agresiva más que el hombre que se ha ido, creo que la información es lo único que les interesa, y por el caos que ha pasado, creo que piensan que los Oniwabanshu han quedado desorientados y no se imaginan que aún siguen tras ellos, creo que ciertamente creyó lo de la muerte.

-Shiro: Así es, y me alegro por ello, ya que ahora es imprescindible que pueda hablar claramente con ustedes, porque necesitamos su ayuda.

-Kaoru: Ayuda?, pero qué podemos hacer nosotros?, y sobretodo ahora dime, qué ha pasado con el resto de los onnis? Puedo suponer que Aoshi y Misao están bien cierto?.(Sentía nuevamente su corazón latir con fuerza, su cabeza estaba serena, pero aún presentía dentro de ella que las cosas no andaban bien)

-Shiro: Como les he mencionado, el Aoiya fue completamente destruido….

-Yahiko: Pero si eso pasó hace 2 meses cómo es posible que no hubiéramos sabido nada al respecto? Por qué el misterio? Por qué nadie lo sabe fuera de Kyoto? (Como siempre impetuoso e impaciente, el joven espadachín no resistía los silencios y los secretos, ni siquiera al punto de dejar terminar a Shiro sin que respondiera lo que le intrigaba, pero sobre todo cuando se relacionaba con personas allegadas a él, con personas que amaba, aún cuando su temple rebelde y despreocupado se acentuaba con su edad, seguía guardando aún desde niño, ese afán de proteger a las personas que quiere, aunque por fuera denotase lo contrario.)

-Shiro: Entiendo tu curiosidad, y creo que es apropiado empezar desde ese punto. Los onnis hemos sido siempre un grupo de guerreros, y eso, como ustedes mismos lo saben, siempre atrae antiguos y nuevos enemigos…

-Kenshin: Por eso usaron sus influencias para hacer que la noticia no corriera, y así evitar a toda costa que otros enemigos aprovecharan su debilidad, y al mismo tiempo, proteger a aquellos que les ayudarían mientras sanaran… (El onni asiente lentamente con su cabeza mientras tomaba un poco más de té)

-Kaoru: Pero qué pasó con Aoshi, Misao y los otros onnis? Dónde están hospedados? Y en qué necesitan nuestra ayuda?(Cada minuto que pasaba, más se desesperaba, quería saber toda la explicación, pero lo que más le preocupaba y sofocaba el corazón, era saber el estado de sus amigos)

/Flash Back/

El fuego seguía ardiendo cada vez con más intensidad, consumiendo trozo a trozo todo el Aoia, el humo aún fuera era bastante insoportable, sofocante y ardiente; la pelea que se daba afuera impedía el paso de la ayuda para los cansados y heridos onnis que aún seguían combatiendo con firmeza y sin retroceder, lo único que podía hacer el resto de la gente era impedir que el fuego se propagara, mientras esperaban con ansias la tormenta que anunciaban las nubes cargadas y oscuras, y que, a pesar que sus fuertes ráfagas de viento hacían más difícil la labor de proteger las demás casas, realmente esperaban que la lluvia contuviera las llamas.

A pesar de que las fuerzas policiales hicieron acto de presencia, no fueron capaces de ayudar como se habría esperado, los enemigos violentos y con ganas de luchar no les daban oportunidad de organizar su ataque para causar más daño, e incluso, a pesar de que sus fuerzas lograban sucumbir a algunos con sus espadas y otros con sus armas de fuego, no tenían la experiencia, ni tampoco la capacidad de aquellos que habían vivido los disturbios del cambio de era, para poder detener aquél enfrentamiento, retirándose así derrotados y con más bajas de lo que estaban dispuestos a aceptar, quedándose únicamente con la idea de hacer un plan mejor, mientras la pelea continuara, únicamente de contingencia, si es que, después de lograr su cometido, los atacantes siguieran con el resto de la población…

-Okon: Vamos! No retrocedan! No se rindan!...(Seguía peleando con fuerza y valor la onni de cabello largo)

-Kuro: Es fácil decirlo sabes?...(Intentaba no ceder en su pelea mientras trataba de hacerle un chiste con esa respuesta, la onni le contesta su esfuerzo con una sonrisa, no debían perder el ánimo.)

Cada vez más, la batalla se tornaba más difícil y cansada, el cuerpo se adormecía, las heridas dolían, sus ojos doblaban las imágenes y les costaba un poco respirar por el humo que habían inhalado en el Aoiya, no podían retroceder para tomar un poco de espacio, puesto que no se sabía para dónde caerían los vestigios de madera carbonada que cedían ante el calor intenso del incendio.

-Shiro: Omasu! Cuidado! (El onni empuja a un lado con su cuerpo a una Omasu distraída, antes que uno de los hombres con los que peleaba lograra herirla de gravedad en su pecho deteniendo el golpe con sus armas y contraatacando para alejarlo.) Estas bien? (Cubriéndola de los enemigos mientras la chica lograba reincorporarse del suelo, ya que, aunque fue un empujón suave, su cuerpo estaba perdiendo ya las fuerzas, y su mente divagaba)

-Omasu: Si… creo… que si…(Terminando de levantarse tambaleante y aún con mirada perdida)

-Shiro: Ellos están bien… (Seguía luchando sin decaer, la protegería mientras fuera necesario)

-Omasu: Qué?...(Voltea a verlo sorprendida por su comentario)

-Shiro: Misao y Aoshi están bien… estoy seguro que siguen con vida… pero por el momento tienes que preocuparte por ti, estas a cargo no?... creo que no querrás decepcionarla cierto?

-Omasu: Hai! Arigato!

La onni asiente sonriendo segura de nuevo, retomando sus armas y su posición de ataque, Shiro y los otros sonríen al verla de nuevo en la lucha; ahora entendía que preocuparse por ellos en ese momento solo la distraería de la batalla, confiaría en ambos y en sus habilidades, y sobre todo confiaría en que iban a mantenerse con vida. A pesar de estar cansada, no iba a decepcionar a Misao por ponerla a cargo, le demostraría que su equipo sobreviviría, que por muy cruenta que fuese la batalla, el espíritu y destreza Oniwabanshu vencería cualquier obstáculo, y sobre todo, viviría, viviría no solo por ella, si no por su familia, si, todos y cada uno de ellos representaba un pedazo importante e irremplazable de su vida, estaba segura que así como ella no querría perder a nadie, los demás pensaban exactamente lo mismo.

La batalla se tornaba cada vez más larga y ardua para aquellos que desde que empezó el ataque no habían tenido ni un solo momento de descanso, incluso, cuando el tiempo transcurrido era muy poco en realidad, el ambiente seguía tan hostil como lo habían empezado a enfrentar al salir del Aoiya, con la pequeña y al mismo tiempo, gran diferencia, que los atacantes se volvían de menor cantidad, algunos se habían retirado por el calor cercano y sofocante de las llamas, sabiendo que tal vez los onnis no sobrevivirían; otros huyendo cobardemente al darse cuenta que a pesar de la desventaja, los antiguos protectores de Kyoto seguían ganando terreno sin sucumbir a los ataques, heridas y ambiente en contra; aquellos que en la pelea quedaban gravemente lastimados, pero vivos, desistían de seguir luchando y así perder sus vidas a pesar del dinero que podrían cobrar; así, solo iban quedando aquellos cuyo odio era más fuerte que el hecho de perder su vida en esa batalla.

El viento empezó a soplar cada vez más fuerte, y cuando los preocupados vecinos pensaban que el fuego había ganado, los nimbos de tormenta empiezan a soltar su preciosa carga, primero lenta y erráticamente, para después de forma uniforme, caer con fuerza sobre la ciudad, mojando en instantes y por completo, patios, techos, paredes y carteles, haciendo ahora la preocupación de la propagación del incendio casi nula, pudiendo concentrarse así, en acabar, una vez por todas y con gran ayuda de la lluvia, el incendio que para las preocupadas y cansadas personas parecía como si hubiere empezado desde hace muchísimas horas atrás.

La lluvia vendría a ser un gran aliado en ese momento, que, a pesar de incrementar el humo al sofocar el fuego, traía una ola de frescura al resbalar por la piel, aún con la violencia en la que caía, algunas heridas y quemaduras dolían, pero al mismo tiempo las lavaba y permitía en ese momento hacerlas más soportables, el ambiente se sentía menos sofocante, y daba esperanzas y ánimo para terminar la pelea.

Poco a poco, en esta única noche que parecía eterna, a pesar de haber tenido crueles batallas en el pasado, los onnis al fin habían podido terminar la pelea, exhaustos y dándole gracias a Kami-sama por mantenerlos aún con vida, la adrenalina que los mantenía en pie no podía decaer en un profundo descanso, aún tenían cosas que hacer, debían averiguar si la Okashira y su antiguo jefe, seguían aún con vida, vendaron con retazos de su ropa rápidamente las heridas más graves, para después separarse y dar un vistazo a las áreas circundantes del Aoiya ahora extinguido por completo por la lluvia que aún no paraba de caer, si escaparon, y no fueron a ayudarles, era porque seguramente la huída fue tan sofocante que no les permitió continuar peleando, y debían estar no muy lejos de ahí. Por suerte, no tuvieron que esperar o buscar por mucho tiempo, aunque la escena que veían era en ese momento inaceptable…

-Okon: LOS ENCONTRÉ! (Gritaba un poco desgarrante en un tono no tan fuerte ya que su búsqueda era de corto alcance por si tenían que reagruparse si volvían más enemigos; observa a unos hombres salir huyendo del lugar al verla acercarse, no tiene tiempo para ellos, lo primero es Misao y Aoshi) por Kami… DENSE PRISA!(Baja saltando de la barda de piedra y corriendo hasta estar frente a ellos.)

Misao y Aoshi yacían tirados en el suelo, uno separado del otro a poca distancia rodeados de otros enemigos ya muertos; el brazo del exokashira se extendía hacia la chica como si hubiera intentado desesperado llegar a su lado; la lluvia seguía cayendo sobre sus cuerpos sin piedad, llevándose de su alrededor mucha sangre convirtiendo la calle en un pequeño río rojo; Okon se arrodilla a su lado con temor de tocarlos y darse cuenta de que estuvieran muertos, su mano temblaba conforme se acercaba al cuello de la Okashira para esperar sentir todavía un soplo de vida en su cuerpo, su corazón latía con fuerza tal que parecía como si quisiera salir de su cuerpo…

-Omasu: Mi… sao…. A… A… o…shi…. (Apenas susurraba con sus manos entrelazadas apretando su pecho, no podía creerlo mientras se acercaba caminando, esperaba que al estar más cerca esa visión horrible desapareciera con sus pasos, pero en su camino algo la detiene, mira hacia abajo para averiguar contra qué había tropezado) Pero qué diablos… es... él… es Satsui… (Todos ahora reunidos, al escucharla mencionar al hombre que más daño les había hecho se sorprenden, realmente era él? Era su cuerpo?, el shuriken en su espalda denotaba que había tenido una muerte rápida y segura, tal parece que ahora sabían quién había planeado todo esto, y por qué Misao y Aoshi estaban así, seguramente habían tenido una dura batalla con el viejo y su arma, y sobre todo con los otros hombres que se encontraban no lejos de ahí, seguramente sus cansados cuerpos ahogados por el escape no pudieron soportar demasiado, sobre todo con esas crueles heridas mortales.) malditos….(Mientras sus ojos se empañaban) se aprovecharon de su debilidad al salir del incendio…(Sus lágrimas ya no pueden ser retenidas, cayendo una a una, de angustia, de tristeza, de enojo…)

-Kuro: Jefa… Aoshi-san… (Deteniendo a Omasu por sus hombros ayudándola a no caer, y, al mismo tiempo, obligándola a aproximarse a ellos) No puedo creer que ese tipo planeara todo esto… es un desgraciado… pensé que nunca más nos molestaría…

-Shiro: Al menos ambos se han vengado ya… por nosotros…(Aprieta fuerte sus puños al imaginar que mal tuvieron que haberla pasado para terminar de ese modo) Ahora dime Okon… están vivos?... dime que lo están….

La mano temblorosa de Okon yacía ya sobre un lado del cuello de la chica de ojos azules, intentaba ella misma calmarse para poder dar un diagnóstico correcto, el contacto de la piel de la chica contra sus dedos era fría y aterradora…

-Okon: Lo.. lo…siento… esta viva! Todavía vive! (Sonreía mientras sus ojos no pudieron contener las lágrimas de felicidad pero al mismo tiempo de intensa preocupación, angustia y sobre todo de furia por lo que el viejo Satsui había vuelto a hacerles, y la forma en que no pudieron hacer nada para ayudarlos; cada lágrima bajaba sin que en ese momento pudiera detenerlas, las cuales, se mezclaban con la lluvia que recorría su rostro) fue difícil encontrarlo, debemos apresurarnos, por lo grave que esta, no creo que pueda resistir más de una hora…(Okon es ayudada por Omasu, que, desatando el resto de sus cintas de color de sus cinturas, logran hacer algunos vendajes provisionales, mientras ninguna de las dos, podía soportar el hecho de ver a su querida Misao en ese estado y tratando de controlarse a si misma y a sus lágrimas para darse valor)

-Omasu: Y Aoshi-san?... puedes sentirlo kuro?

-Kuro: Es... muy difícil decirlo… ha perdido mucha sangre, creo… que a penas y respira…(Tratando de sentir su pulso en el cuello y acercándose lo más que puede a él para escuchar al menos su más mínimo respiro) Shiro, ayúdame a vendarlo, tenemos que tener cuidado al moverlo, parece que sus piernas y unas costillas están fracturadas… (Ambos lo voltean cuidadosamente intentando no moverlo demasiado para no empeorar su situación)

-Okon: Que bueno… (A pesar de las circunstancias respiraba aliviada como los demás de saber que aún seguía con vida)Así que también él esta muy grave… tenemos que darnos prisa…(Movía sus manos rápida y precisa terminando los vendajes de la Okashira) Misao ya esta vendada, debemos llevarla con un doctor de inmediato…(Todos asienten con firmeza, se observan a los ojos unos con otros, para después muy decididos, los otros onnis voltean a ver a aquella que ha sido siempre la más cercana a Misao.)

-Omasu: Quieren que yo me encargue? (Solo le asienten con sus cabezas mientras sus rostros aún muy decididos y serios denotaban lo inevitable del caso) Entonces… es un adiós cierto?...(Aprieta su puño con firmeza) Entiendo mi misión perfectamente… (Okon le ayuda a recostar sobre su espalda a la delicada Misao) Que tengan suerte… (Parte a gran velocidad sobre los techos sujetándola con firmeza, esta cansada, y adolorida, pero no la dejaría morir)

-Shiro: Terminamos de vendar a Aoshi-san…

-Okon: Que Kuro te ayude a llevarlo donde un médico que pueda ayudarlo y...(Se escuchan los silbatos de la policía acercándose) De prisa, puede que persigan a más enemigos, ya saben qué hacer…

Ambos onnis asienten firmes, toman a Aoshi de la forma más fácil de llevar y que al mismo tiempo logre inmovilizar lo más posible su cuerpo, así ambos con movimientos coordinados van en busca del doctor, mientras Okon se va en dirección opuesta…

/Fin Flash Back/

-Shiro: Y… solo eso sé decirles de los demás y de lo que pasó… (Cierra fuerte sus ojos intentando borrar el doloroso recuerdo del pasado)

-Yahiko: Es decir… que ninguno de ustedes sabe nada de los otros y viceversa?

-Shiro: Me temo que es de esa manera, Kuro se quedó conmigo hasta que encontramos al doctor, luego fue mi responsabilidad y tubo que partir, creo que separarnos y cortar la comunicación entre nosotros fue lo más prudente que se nos ocurrió después de la batalla…

-Kenshin: Entonces ese es el último recuerdo que tienes de ellos… debe ser difícil no saber cómo están…

El onni giraba su taza de té con ambas manos tratando de interrumpir su reflejo sobre la superficie, como tratando que esas pequeñas ondas despejaran su mente, cada palabra era un recuerdo, y cada recuerdo era doloroso de contar, no debía encerrarse en el sufrimiento, tenía que mantener su mente en claro, terminar su misión, y esperar a que todo resultara bien…

-Yahiko: Pero si no quieren que los encuentren, por qué permitiste que éste tipo te siguiera? Y qué pasó con Aoshi entonces si tú estas aquí?

-Shiro: Debía atraer la atención de los enemigos que hacía unos pocos días atrás empezaron a seguirme, y darle la información equivocada que esperaban, haciendo eso, ahora podemos estar un poco más tranquilos que no irán tras nadie más, ya que si su objetivo fuera terminar con todos los onnis, ese tipo hubiera intentado matarme luego de conseguir la información, ahora, nuestra red de informantes mantienen silencio, incluso entre nosotros, para evitar que se cuele alguna pista que pueda decirles lo contrario… tal vez parezca un poco drástico, pero es la única esperanza de que todo se mantenga tranquilo mientras las cosas mejoran…

-Kaoru: Y Aoshi? Qué pasó con Aoshi? (Ya desesperada por saber su estado, y sobre todo la manera de cómo ayudarlo)

-Shiro: Aoshi-san ahora esta en casa de unos familiares de un excelente médico de nuestra confianza, el mismo que lo atendió el día del incidente. Pudimos trasladar a Aoshi-san junto con el doctor y unos familiares en paralelo a mi viaje, así me siguieron a mi, y Aoshi-san esta a salvo ahora en la casa de los Masamure aquí mismo en Tokio.

-Kaoru: Acaso está muy grave? (Su corazón seguía palpitando con fuerza, si era imposible ayudarlos a ambos, lo haría con Aoshi, ese sentimiento de inquietud y de pena no pasaría hasta poder hacer algo, lo que fuera) qué podemos hacer?.

-Shiro: Pues… su cuerpo se esta recuperando considerablemente bien a pesar de las circunstancias, aún faltan un mes y par de días para poder estar seguros de que sus huesos hayan soldado con firmeza…

-Yahiko: Entonces por qué tanta urgencia?, No lo entiendo!, nos tienes con el corazón en la mano toda la tarde y ahora dices que esta bien, entonces? Es otro engaño o qué? (Aprieta sus puños fuertemente mientras inconcientemente eleva su tono de voz molesto mirando fijamente al onni.)

En un arranque de desesperación, la imprudencia y al mismo tiempo la preocupación del joven espadachín hace resaltar de nuevo su carácter, ya no podía soportar más, había sido partícipe, testigo, y escucha, de muchos hechos dolorosos y perturbadores a lo largo de su corta vida, pero la madurez que la mayoría del tiempo no parecía evidente, había hecho que se preocupara aún más por las personas, esto lo hacía más impaciente de lo normal…

-Kaoru: Yahiko! Discúlpate en este mismo momento con Shiro!(Levantándole la voz como quien regañaba a un chiquillo insolente)

-Shiro: No Kaoru-san, esta bien, entiendo la actitud de Yahiko-kun, creo que tal vez he dado muchas vueltas al respecto de lo que necesito, o más bien, de lo que Aoshi-san necesita, pero al mismo tiempo, me parecía adecuado que supieran con más detalle las circunstancias de la situación para que pudieran actuar de forma correcta, ya que, Yahiko-kun (Volteando a ver al muchacho sereno), hay cosas más importantes que la salud del cuerpo, como la salud de la mente, y sobre todo… del corazón… (Baja la cabeza entristecido, apretando la taza que aún hasta éstos momentos, no había soltado como forma inconciente de darse valor a si mismo)

-Yahiko: Aún sigo sin entender…(Apenas susurrando cruzando sus brazos, y al mismo tiempo bajando su cabeza apenado por lo que acababa de hacer, y sobre todo por la gentileza con que aún lo había tratado el onni)

-Kenshin: Yahiko… cuando a una persona le suceden hechos terribles, es difícil de olvidarlo… al final de la Era Tokugawa, solo aquellos que tenían una mente y un corazón de hierro podían salir bien librados de todo el horror que se vivía por los disturbios y los asesinatos vistos y hechos… en lo personal, viví mucho tiempo recordando todo lo que había hecho y visto, cada día era una tortura, recorrí muchos lugares tratando de huir de mi propio pasado…(Kenshin hablaba tranquilo y pausado, la verdad nunca había olvidado todo aquello, a veces aún, despertaba en las noches agitado creyendo de nuevo escuchar los gritos, el sonido de las espadas chocando, la adrenalina evitando que las espadas lo cortaran, y viendo esos rostros que creyó que olvidaría, tanto de enemigos, como amigos asesinados) Las personas que pasan ese tipo de cosas quedan marcados para siempre, y no todos son capaces de sobrevivir a ello, y la diferencia, entre vivir y morir, radica en tus objetivos, y sobre todo en las personas que están contigo y amas…

La mano de Kaoru se posa suave y dulcemente sobre la suya, voltea a ver a la chica topándose con esa hermosa sonrisa, y esos ojos azules que, desde el primer momento que los vio, lo cautivaron, y supieron darle sin mayor esfuerzo la paz que siempre había buscado, si, esa calidez que hacía la diferencia, ese amor que lo hizo querer vivir eternamente solo para estar a su lado, la diferencia entre perder su mente y morir por sus recuerdos, era ella, la que lo salvaba cada noche de sus pesadillas al verla y sentirla junto a él, la que le brindaba su sonrisa y sus tiernas caricias acompañadas de una dulce mirada que le hacían olvidar todo lo malo, y sentir esa profunda paz que invadía rápidamente todo su cuerpo; por ella, su objetivo de vivir, de ya no matar a nadie más, de usar su espada solamente para proteger, nunca habían estado tan claros en su mente y en su corazón, todo lo que era ahora, se lo debía a ella, por darle aquella maravillosa oportunidad de quedarse a su lado, por ella, pudo encontrar a nuevas personas a quien querer, como el doctor Guenzai y sus nietas, Sanosuke, Yahiko, Megumi… Toda su vida cambió a partir de un pequeño momento, al cual, le estaría eternamente agradecido, porque pasó de ser un espadachín errante y perseguido por sus recuerdos, a un hombre feliz, con un hogar y con muchos amigos que lo quieren, y sobre todo, una maravillosa esposa que lo ama y le da todo lo que necesita para tener la vida perfecta que nunca pensó alcanzar.

El pelirrojo le sonríe a la joven y entrelaza sus dedos con los de ella como agradecimiento, no solo por apoyarlo en ese momento, si no también, por todo lo que ella significaba en su vida…

-Kenshin: Así que… Aoshi…

-Shiro: Así es Kenshin-san (Respira profundo para después de un sorbo, terminar el resto de su té, coloca la taza soltándola al fin frente a él con cuidado, y así de nuevo voltear a verlos) Aoshi-san, ha quedado atrapado en los recuerdos de aquélla noche, parece no importarle en lo absoluto que se esta recuperando muy bien, incluso le molesta escuchar que se lo digan, creo que él hubiera preferido haber muerto esa noche…

-Kaoru: Así que a perdido las ganas de vivir? (Apretando más la mano de Kenshin, sabiendo lo peligroso que eso significa)

-Shiro: Así es, incluso me preocupa mucho más… no habla con nadie… cuando despertó unos días después del incidente, lo primero que me preguntó fue por Misao… y… como sabrán, no tuve otra elección que decirle la verdad, que no sabía si había podido sobrevivir, y que seguramente no sabríamos nada más de ella, es por eso que creo que se ha tirado hacia la muerte, y por eso mismo es que espero, y realmente necesito su ayuda, ya que aún cuando lo he intentado yo solo hacerlo recapacitar de lo que piensa y sobre todo darle ánimos para seguir viviendo, pues aún no he conseguido nada, es más, luego de esa vez que hablamos, ya nunca volvió a hablarme ni dirigirle la palabra a alguien más, se ha encerrado completamente en su mundo, y eso me preocupa mucho, espero que ustedes puedan hacerlo recapacitar y hacer que vuelva a vivir… por favor… espero su ayuda… (Se inclina ante ellos completamente topando su cabeza al suelo como señal de una verdadera súplica, ellos eran la última esperanza que les quedaba para poder recuperar la mente y el corazón de Aoshi; y, aún cuando en ese tipo de situaciones sería completamente arriesgado involucrarlos, se negaba rotundamente a fallar en su misión, quería salvar a Aoshi, pero no solo a su cuerpo, si no también a toda su esencia, qué le dirían los otros si permitiera que Aoshi quedara atrapado en sus recuerdos?, qué le diría a Misao si viera al hombre que ama en ese estado?, pero sobre todo, se perdonaría a si mismo por dejar a un miembro de su familia en ese estado, y sin dar su mayor esfuerzo?...

-Kaoru: Shiro, no debes hacer eso…(Levanta el rostro del onni gentilmente), desde un principio, cualquiera que hubiere sido tu petición, hubiéramos aceptado gustosos, cierto?(Voltea a ver a Kenshin y Yahiko)

-Kenshin: Así es (Le sonríe al onni), de ninguna forma podríamos quedarnos tranquilos si nuestros amigos nos necesitan.

-Shiro: Gracias…(Su cara se suaviza haciendo que la tranquilidad que le daban sus palabras fuera evidente en él, su rostro dibuja una gustosa sonrisa después de no tener una así en mucho tiempo), de verdad se los agradezco mucho…

Ahora más animado, ya no podría esperar el momento en que lograran hablar con Aoshi, sabía que no sería fácil, es más, ni siquiera estaba seguro que funcionara, pero confiaría en ellos, en sus buenos deseos, en la amistad que seguramente Aoshi no habría podido olvidar a pesar del dolor….

/-/

-Aoshi: Lluvia… la… siento… fría… tosca… pisadas… las escucho… pero… no puedo ver más que oscuridad… no puedo abrir mis ojos…

-Miren nada más lo que encontramos… la Okashira…

-Aoshi: Misao… tengo que… reaccionar…

- Termina de matarla, llevaremos su cabeza de trofeo!

- Aoshi: Misao… no!... tengo que reaccionar!... tengo que ayudarla!...

No puedes abrir tus ojos, te hundes en un profundo sueño…

- Misao?... Dónde estas?...

Oscuridad… nada frente a ti… nada a tu alrededor… a pesar que acabas de abrir tus ojos, sigues sin ver nada y sientes que llevas mucho tiempo corriendo…

- Misao?... Contestame!...

El sonido de tu respiración agitada hace eco en el vacío…

- Onegai… Onegai…

Aunque no dejes de correr… aunque grites y la llames con todas tus fuerzas, nunca la alcanzarás… nunca responderá…

- Misao!

El eco de tus pisadas ya no es hueco… ondas?... es agua la que pisas?...

- Sangre!... Sangre en todos lados!

Te asustas como niño pequeño… sigues sin poder ver nada más que la roja sangre a tus pies… como un interminable océano esparcido hasta donde alcanzan a ver tus ojos y aún más allá…

- No!... No!...

No hay donde correr… no hay donde ocultarse…

-No!... No!... Ya basta!

Es acaso que el guerrero ya no soporta la sangre?... Tu mirada asustada e inestable busca desesperada una salida cada vez que frente a ti encuentras el cadáver en descomposición de uno tus compañeros… no importa que dirección sigas… cada uno aparece frente a ti… Beshimi… Hiotoko… Shikihou…

-Hania…

Su sangre derramándose interminablemente por las heridas de sus cuerpos… si… esas mismas que tú conoces con exactitud… las mismas que te salvaron… las mismas que los mataron… todo por tu culpa… por tu estupidez… cada muerte tú la propiciaste…

-Okina!

Su cuerpo tirado sangrando sin cesar por la herida de la espada que aún lo sigue atravesando… te mira… sus ojos se nublan… te apunta con su dedo acusándote… se pudre su carne… la sangre no deja de salir… te sigue culpando….

-No!... yo no tengo la culpa de su muerte!... Yo… Yo no estaba ahí!

No te cansas de correr? De escapar?... no te das cuenta?... ése es el problema, no estuviste ahí, no hiciste nada para ayudarlo porque no estabas… corriste… huiste como un cobarde y no estuviste cuando más te necesitó… Cansado ya? Asustado?... tu corazón late fuerte y rápidamente… ya lo sabes… por qué sigues?... no puedes huir… no puedes esconderte…

-Misao?... Dónde estas?

Escuchas su voz llamándote... resonando en todos lados…

-Misao! Misao!... Contéstame!

Su voz se hace más cercana, corres lo más rápido que puedes sin que te importe salpicarte de sangre, ves una silueta a la distancia y ruegas porque sea ella, pero mientras más te acercas más profundo se vuelve y es más difícil correr…

-Misao!

No puedes correr más… la sangre te llega al pecho… intentas caminar entre el espeso y rojo líquido tratando de mantener tus brazos arriba para guardar el equilibrio… mientras más te acercas, más tienes ganas de verla, ver sus ojos azules, su rostro de ángel que te tranquiliza, ese que con una sola mirada te salvaría de ese infierno…

-Misao!... Misao!

Casi vas sonriendo de la emoción de verla, es como que todo lo demás ya no te importara más que solo ella… pero cuando te acercas lo suficiente… ves su cuerpo que cuelga horizontalmente atravesado por una vara afilada, y más abajo, en otra vara, su cabeza clavada en la punta, ambos sin dejar de sangrar…

-Mi… sa… o…

De sus ojos brotaba más del interminable líquido escarlata cual si fueran lágrimas, y para tu asombro y aún más horror, observas como se abren lentamente para mirarte… lejanos… tristes… con gran sufrimiento…

-Misao: Por qué?... por qué eres tan débil Aoshi-sama?... por qué no me ayudaste?... por qué?... por qué?...

Aún cuando esa visión te cercenaba el corazón, no podías dejar de verla… la veías a penas mover sus labios, pero sus palabras resonaban por todo el lugar…

-No… No….

El límite de tu cordura… el límite de tu fortaleza… tus ojos se pierden mientras te sientes enloquecer sin poder dejar de verla, sin poder dejar de escuchar esas palabras… eres débil… todo lo que les ha pasado ha sido tu culpa…

-NOO!

Manos salen de entre la sangre para tomarte del cuello y los brazos hundiéndote en aquél mar escarlata del cual tú mismo fuiste el creador al dejarlos morir a todos… no haces siquiera el esfuerzo de querer soltarte…. También quieres morir?... si… es mejor la muerte que esto?... si!… el seguir viviendo atrapado en este mundo es seguramente el castigo que decidieron para ti… cierras los ojos mientras te hundes lentamente esperando no volver a abrirlos jamás… ya nada vale la pena…

/-/

-Aoshi-san?... Aoshi-san?...

El ex-okashira trata de fijar la vista nublada hacia la persona que le hablaba y le tomaba suavemente por el hombro…

-Shiro: Disculpe por interrumpirlo… noté que observaba el patio… y… pensé que tal vez desearía hacer algo mejor…

~Aoshi: Lo observaba?... es decir que ni siquiera tenía cerrados los ojos y pude ver todo eso… ahora hasta tengo la misma pesadilla despierto…~

Pensaba el perturbado onni mientras bajaba su mirada indiferente para voltear hacia el patio de nuevo, su rostro parecía más demacrado que la última vez que lo vio el día anterior cuando partió al dojo Kamiya, parecía que entre más tiempo pasaba en ese trance más se desmejoraba, incluso le habían comentado que ya no comía, pues habían descubierto que astutamente regalaba la comida que le llevaban y la recibía solo por respeto al hospedarlo…

-Shiro:Esta igual que siempre… ignorando todo… Mmmm… creo que tal vez es mejor que se quede aquí... el día esta despejado y de buen clima… es un buen lugar para recibir visitas no cree? (Le sonríe aún cuando a Aoshi no parece importarle, sigue entusiasmado, sigue poniendo toda su esperanza en las manos de sus amigos.)

El sonriente guerrero hace un gesto con la mano, indicando a las visitas pasar hasta ese lugar, Kenshin y Kaoru entran y bajan por la pequeña escalera que daba al suelo del patio colocándose frente a Aoshi quien continuaba inmóvil y sin decir nada, parecía como si los viera directamente, pero sus ojos lejanos indicaban lo contrario; Shiro iba a hablarle y a tomarlo por el hombro, pero Kenshin levanta su mano indicándole que estaba bien, que ellos se encargarían del resto, el onni suspira fuerte y les sonríe complacido, realmente quería creer en ellos, deseaba con todo su corazón que tuvieran éxito, con su total confianza, les hace una reverencia para luego marcharse…

-Kaoru: Aoshi?... (Se inclina hasta él acercándose y viéndolo directamente a los ojos, le daba una inmensa pena verlo en ese estado, parecía no quedar nada del Aoshi decidido y fuerte que llegó al Aoiya en busca de Misao hace unos meses, solo veía una mirada triste, angustiada y lejana, su rostro y cuerpo desmejorado, mucho más delgado y su piel pálida como si se hubiera negado a ser tocado por los rayos del sol)… Aoshi?... (Toma su rostro delicadamente por sus mejillas con ambas manos)

-Aoshi: Misao?... (Por un momento su rostro reflejo una leve sonrisa, sus ojos se relajaron con un tono de felicidad) Volviste para buscarme? Vienes a llevarme? Estoy listo para morir si voy contigo…(Y fue justamente después de esas palabras que a penas se escuchaban en susurros con una voz triste y cansada, que los ojos del antiguo protector del castillo Edo pudieron abandonar su mundo de ilusión y darse cuenta que esos ojos azules no eran los mismos que él esperaba y añoraba, que esas manos que lo sostenían no eran las mismas por las que rogaba, y así la niebla en su mente se despejo por un momento dejándole ver la realidad a la cual había estado escapando…) No… (Cierra por un momento sus ojos para después abrirlos intentando terminar de diluir el rostro de Misao que seguía grabado en su mente) Kaoru… (Se suelta de su agarre haciendo su cabeza un poco para atrás mientras su rostro regresaba a aquél estado de profunda tristeza, denotando en su tenue voz una enorme decepción)

-Kaoru: Discúlpame… (Toma sus manos apretándolas con fuerza, en verdad no esperaba que la confundiera de esa forma, solamente quería llamarle un poco la atención, pero no así) yo solo…

-Aoshi: (Mueve su cabeza negativamente) No importa… Kenshin… Kaoru… (Viéndolos fijamente pero sin dejar su tono de poco interés) no deseo ser descortés con ustedes… pero no quiero hablar con nadie… (Entrelaza sus manos apoyando sus codos en sus piernas, y haciendo que su barbilla descanse sobre sus dedos, voltea su mirada hacia otro lado como ignorando así de nuevo su presencia)

-Kenshin: Por favor Aoshi… estamos aquí por ti, somos tus amigos y queremos ayudarte… ~Esta peor de lo que pensé, si no hacemos algo que dé resultado, no creo que sea capaz de resistir mucho tiempo~ (Le sonríe amablemente tratando de ocultar al mismo tiempo con ese gesto, su creciente preocupación)

-Kaoru: Shiro… nos comentó lo que pasó…(Volteando a ver a Kenshin preocupada al ver que Aoshi no respondía a sus palabras y que su mirada de nuevo empezaba a opacarse como yendo a otro mundo lejano)

-Kenshin: Aoshi… esto es muy serio…

Toma los hombros del ex-okashira con fuerza como tratando de traer de regreso su mente a su cuerpo, para lograr un poco de su atención, a lo cual Aoshi solo responde cerrando sus ojos, no quería ser molestado, simplemente deseaba estar solo, acaso era tan difícil de entender?, en verdad no le importaba nada de lo que tuvieran que decir, prefería soñar con Misao, sus ojos, su sonrisa, su voz, antes que estar escuchando un montón de excusas tontas para seguir viviendo. Kenshin empieza a desesperarse, lo cual no es tan común en él, y mucho menos en tan poco tiempo, y es porque él sabe exactamente por lo que esta pasando, y aún cuando él tenía al menos un poco de voluntad para salir de su propia pesadilla, Aoshi ya ha perdido todo el animo, y eso quería decir que sería mucho más difícil de lo que esperaba, si él no pone de su parte, hasta podían correr el riesgo de perderlo para siempre y simplemente esperar el momento de su muerte….

-Kenshin: Aoshi, míranos! Pon nos un poco de atención! Deja de actuar como un niño pequeño! (Lo sacude un poco sin dejar de apretar sus hombros alzando un poco su voz disgustada)

-Aoshi: Ya basta… me hostigas… lárgate de una buena vez! (Mira al pelirrojo enfadado y alzando su voz con cada palabra, tan enfadado como no lo había estado en mucho tiempo, estaba arto de las palabras de aliento, de las intervenciones indeseadas, de aquellos rostros y palabras llenas de lástima, de ese tipo de personas y comentarios que solo critican sus sentimientos)

-Kenshin: No me iré hasta que dejes de suicidarte poco a poco! (Lo mira fijamente a los ojos, su mirada era penetrante, filosa, parecía como si te cercenara el alma en un instante, y ese tono de voz furiosa e irritada, resultaba más amenazante puesto que era extremadamente rara la ocasión en que la usaba)

-Kaoru: Kenshin… cálmate… (La kendoka apenas y reconocía ese dulce Kenshin que ha amado desde que lo vio por primera vez, le resultaba terriblemente horrible verlo en ese estado, su corazón latía con más fuerza, qué estaba pasando? A caso éste problema estaba fuera de sus límites?, en realidad Kaoru nunca ha sentido siquiera algo parecido a ese sentimiento que había embargado a Kenshin y que ahora esta consumiendo rápidamente al onni, lo único que ella podía aportar eran palabras de aliento, a lo cual Aoshi ya no respondía adecuadamente, pero estaba pasando por un momento increíblemente doloroso, en realidad, sentía que esa forma de tratarlo agravaría más la situación…) No creo que esa sea la forma de….

-Kenshin: No! Es exactamente la mejor forma de tratar el berrinche de un niño tonto! (Interrumpe cortantemente a la preocupada chica de cabello largo, su voz seguía firme, tosca, hiriente, y sus ojos furiosos, impacientes, y amenazantes, no permitían que el onni lograra retirar su mirada de ellos)

-Aoshi: Cómo te atreves?, quién te crees que eres para venir a sermonearme de esa manera!, deja de tocarme con tus asquerosas manos samurai demacrado y lárgate ahora mismo!(Se suelta del agarre del pelirrojo mientras se ponía de pie amenazante al mismo tiempo en que hablaba, ni él mismo sabía de dónde venía esa furia incontrolable, ese inmenso dolor que crecía con solo verlos, esa fuerza que de pronto brotaba de su cuerpo poco a poco aún cuando sus heridas no habían sanado del todo y su cuerpo estaba débil por la falta de alimento.)

-Kenshin: A quién le dices demacrado? Simplemente mírate! Delgado, pálido, sin fuerza… me parece que el demacrado eres tú!

La tención aumentaba, ambos se veían a los ojos sin desviar un segundo la mirada, se sentía como si un aura de enojo y frustración envolvía a los dos hombres, qué estaba pasando?, la joven de ojos azules aún no lograba entender lo que tenía frente a sus ojos, lo que les escuchaba decir, eran personas completamente desconocidas en ese momento para ella, y claro que podía reconocerlo, nadie más que ella sabe la verdadera esencia del samurai pelirrojo, y la nueva vida que llevaba el antiguo protector del Castillo Edo antes del incendio, ahora verlos en ese estado de furia y frustración le parecía realmente extraño y hasta un poco aterrador, de dónde venían esos sentimientos, qué provocaba tanta violencia entre ellos, esa no era la forma de hacerlo reaccionar, o acaso si lo era? qué estaba pasando por sus cabezas solo ellos lo sabían, pero mientras tanto la angustiada kendoka no podía reaccionar, su cuerpo se paralizo por completo, sus ojos no se despegaban de ambos hombres, sus manos empezaban a temblarle, era tan intimidante verlos discutir de esa manera…

-Aoshi: Lárgate en este instante! Estoy arto de ti y tu estúpida palabrería!(Sin dejar de mirarlo a los ojos y alzando la voz molesta e irritada.)

-Kenshin: Acaso tu cerebro ya se encogió hasta desaparecer?, no me voy hasta que dejes de actuar como si el mundo estuviera en tu contra!. (Contestándole de la misma manera, era como si estuviera soltando en esa riña toda la frustración de su pasado, que incluso hasta el día de hoy, había guardado en si mismo.)

-Aoshi: Qué te importa déjame en paz! Deja de actuar como si lo supieras todo!, Qué sabes tú de lo mal que me siento?(Estaba arto de todos y de todo, qué no se daban cuenta que lo único que deseaba era morir, morir como seguramente su querida Misao lo estaba, morir e irse con ella, no fue capaz de protegerla, no era digno de seguir viviendo, y tampoco quería estarlo teniendo ese inmenso sufrimiento de nunca más tenerla a su lado.)

-Kenshin: Ya te dije que no lo haré!, compórtate como un hombre y enfrenta tus sentimientos, deja a un lado el pasado! (Él creía que en verdad si sabía por lo que Aoshi estaba pasando, y lo había superado, por eso actuaba tan altanero, dejar a un lado el pasado era exactamente lo que él había hecho y sentía que era la mejor solución, pero en sus adentros, en lo más profundo de su corazón, aún existía ese espacio oscuro y frío donde el antiguo Hitokiri Battousai habitaba, ese que a pura fuerza de voluntad y amor hacia Kaoru habían reprimido y nunca más había vuelto a dejarlo salir, pero vivía, seguía ahí, el corazón del asesino latiendo al mismo ritmo que el del vagabundo, que el del que ahora tiene todo lo que nunca soñó, la sangre, sus recuerdos, los rostros de los que asesinó, de los que sufrieron por su culpa, todo seguía ahí...)

-Aoshi: Basta! Estoy arto de ti! Si tú no te vas yo me largo! (Subió al piso de la casa con un pequeño salto hacia atrás sin dejar de ver a los ojos al samurai) Espero no volver a verte nunca más…(Se voltea dándole la espalda empezando a caminar)

-Kenshin: Qué a caso estas huyendo de mi?(Sube igual siguiéndolo hasta que el onni se detiene)

-Aoshi: Huir de ti? No vale la pena hacerlo, me voy antes que mis ganas de matarte se hagan más fuertes…(Voltea a verlo por sobre su hombro, sus ojos fríos, y distantes, esos mismos que desgarraban el alma de quien los mirara, justamente como era el antiguo Aoshi al que se enfrentó por primera vez, el Aoshi que buscaba ser el más poderoso.)

-Kenshin: Tienes ganas de morir y ni siquiera tienes el valor de acabar con tu vida rápidamente, eres un cobarde, y por eso no me intimidan tus palabras…a caso quieres pelear?

La ahora más asustada Kaoru no lograba salir de su asombro, de su miedo, sobre todo cuando ve en él esa horrible mirada, la misma de Battousai, la misma que hiela la sangre y te paraliza, pero no era el asesino, sus ojos aún seguían violeta, pero eso se veía aún peor, como si Kenshin el vagabundo y Battousai el Destajador se hubieran fusionado en una sola persona, sus voces ahora calmadas y arrogantes demostraban ahora que para ambos hombres, el fantasma de su pasado los había alcanzado de nuevo…

Se miran a los ojos sin desistir de sus palabras, para luego rápidamente como un parpadeo, ambos se encontraban ya uno frente al otro cada uno apretando con sus manos los hombros del otro con toda la fuerza que sus cuerpos les permitían…

-Aoshi: Te mataré…(Hablándole calmada y seriamente y viéndolo directamente a los ojos)

-Kenshin: No si yo lo hago primero…(Sin desviarle la mirada y respondiéndole como el antiguo asesino.)


Nota2: Y? qué les parecio? Espero piensen algo bueno , como digo en cada capi, espero me dejen su adorado y venerado review, recuerden, su opinión es muy importante por algún cambio o algo de la historia, ahora ustedes serán mi comunidad de editores xD, muchas gracias por leer, y espero seguir con el otro capi y no dejarlos esperando tanto tiempo ._.U, n0n gracias a todos!