Notas iniciales: He aquí mi único fict de Tamer, sinceramente no he visto mucho la serie y no me gustaría caer en incoherencia con respecto a los personajes aunque con esta parejita sé que no corro mucho riesgo en caer en incoherencias, y si así fuera creo que se me permitiría.


LAZO DIGITAL... LAZO DE AMOR

Fanfictions


¡¡Final de las clases!! ¡¡Habrá que aprovechar muy bien el periodo de vacaciones!! Claro, lo único que hace la grande son los deberes que envían los profesores ¬¬

Hasta muy tarde se encuentra en uno de los salones del instituto educativo una joven de cabellera castaña revisando unos garabatos que parecían ser los números de uno de sus alumnos.

Con pesadez negó con la cabeza ante la incorrecta respuesta, de seguro por falta de práctica en los ejercicios.

"Y eso que quería menos tarea" Asanuma se había dicho en un murmullo un poco fastidioso retomando el documento "¿ O acaso no fui muy clara con el procedimiento?"

Con rabia cerró la carpeta y tiró el marcador rojo entre sus cosas en una cartera.

¡¡Realmente no se sentía satisfecha con su vida!! La enseñanza a alumnos de primaria no era lo que ella hubiera querido hacer con el resto de sus días, pero de nada servía pensarlo ya, pues era muy tarde para cambiar de decisión.

"Hasta el próximo periodo" se dijo con resignación recogiendo sus pertenencias imaginando que pronto aparecería su compañero de labores a lanzarle indirectas bien directas por centésima vez en lo que llevan conociéndose.

Y ella no estaba para esas cosas, así que debía darse prisa.

La tarde estaba terminando, el ambiente estaba aún acalorado debido a las altas temperaturas que había transcurrido en el día, pero ahora que la brisa de la noche se acercaba era un ideal momento para caminar.

O quizá simple pretexto para tardar más la llegada hacia la soledad de su departamento... después de todo, nadie la está esperando.

El aire puro y fresco que corría entre los árboles jugueteaba con su castaña melena, pero ni siquiera esta suave caricia lograba quitarle la tensión de su vida.

"¿Por qué no puedo estar bien conmigo misma?" volvió a pensar quitando algunos mechones que le cayeron en el rostro.

Nami se sentó en una de las bancas del parque y se dispuso a admirar el cielo medio despejado: Apenas y asomaba la luna, lo cual le daba semi-obscuridad al parque.

Quizá debería retirarse lo más pronto del sitio! No sea que fuera víctima de algún ataque como los que transcurrieron hace mucho tiempo.

Bah!! Eso JAMÁS le ocurriría a ella!! Esas travesuras eran para esas cursis parejas de enamorados que no se despejaban! Incluso lo más seguro es que el travieso les hiciera un favor al separarlos, de seguro y a esas parejas el aire no les llegaba al cerebro.

Y todo ese problema era por obra de un digimon, al menos esa fue la palabra con la que uno de sus alumnos, Takato, le había explicado el acontecimiento.

Entonces recordó la redacción que una vez le había obligado a hacer por castigo a no prestarle atención a sus clases.

Buscó entre unos papeles que tenían una composición similar a la del chico de googles, después de todo Takato había arrastrado a su castigo a 3 compañeros más y aquel día la mujer creyó que le daría un ataque de histeria al no comprender la actitud del cuarteto.

Aún así, a pesar de haber transcurrido varios meses, Nami guardaba esos documentos..

Quizá una prueba más de que ella no servía como maestra, pues no tenía ese carisma para llegar a sus alumnos y entablar una relación productiva para todos.

De hecho, ella no podía entablar ningún tipo de relación con nadie.

¿Y qué importa? ¿A quién le importa? A nadie definitivamente!!

Asanuma guardó los documentos por un extraño sentimiento de nostalgia y respeto a aquellos chicos que tuvieron el valor de enfrentarse a todo y todos con tal de seguir lo que ellos creían que era correcto.

"¿Por qué las cosas nunca me salen como quiero?" se preguntó nuevamente en voz alta sin esperar algún tipo de respuesta en especial, ya que sabía perfectamente que jamás la tendría.

"Será porque no le pones demasiado empeño...." respondió una masculina y atractiva voz a sus espaldas "... o simplemente no estás yendo por el camino correcto"

La mujer sobresaltó y volteó para encarar al entrometido.

"Nadie te preguntó" recriminó apretando los puños mientras posaba su mirada en el hombre que se hallaba entre la luz de la luna y la obscuridad del árbol al cual se había arrimado.

"Como habías lanzado una pregunta.... " el hombre no quitó su mirada del cielo nocturno "... tan sólo pensé que podía ayudarte a buscar una respuesta"

"Pues yo estoy sola con mis propios pensamientos"

"Bueno, entonces sigue sola"

La mujer lanzó un bufido antes de levantarse.

"Nos vemos" escuchó a lo lejos que le decían.

"Sí!! Claro!!" objetó ella con sarcasmo "¡Hasta mañana!"

Lo siguiente que se escuchó en el parque era el sonido de un encendedor abriéndose y cerrándose en monótono ritmo y velocidad, por lo visto era un tic de su dueño que había vuelto a despertar después de tantos meses.

Y una sonrisa divertida se mostraba en su varonil rostro, una de esas que hace años no tenía y que hace meses anhelaba darse, quizá este había sido el mejor momento para hacerlo.


¡¡Era frustración!! No había otra palabra exacta para describir ese sentimiento: ¡Nunca le había gustado desayunar sola! Y eso que el último día de clases apenas la habían dejado cansada, pero no lo suficiente como para no pensar en el asunto como cuando tiene las horas de clases completas o están a pocas semanas de exámenes y debe reforzar los conocimientos de sus alumnos.

Pero ahora.... ahora no habían clases que dar! ¡Tendría toda la mañana y tarde en libertad! Sus alumnos se la pasarían jugando y relajándose, y ella, por experiencia de años, sabía que si de casualidad se la encontraban en algún sitio a los chicos se les acababa su diversión, como si ella les reprochara el que se divirtieran... quizá era el hecho de que en clases eso sí estaba prohibido.

Nami miró su plato con indiferencia intentando ocupar su mente en otros asuntos.... y entonces vino a sus pensamientos el eco de aquella mística voz intimidante (era de admitir que la había hecho estremecer hasta lo más profundo de su alma) aunque...

"Entrometido" se dijo a sí misma en voz alta "¡¡Es un entrometido!!"

Sí, pero un entrometido que la había perturbado y mucho.

Ella se pasó el resto del día arreglando y limpiando minuciosamente cada sitio del departamento y, para su fastidio, todo lo terminó antes del medio día.

Otra cosa que detestaba era la idea de cocinar para una sola persona.

Así que tomó su bolso, las llaves de su departamento y se dispuso a no volver en unas 3 horas.


"Por aquí" expresó un jovencito de aproximadamente 16 años quien aprovechaba las vacaciones para trabajar y obtener dinero extra.

La mujer siguió al chico quien la guiaba hacia un compartimiento privado del restaurante, era cierto que iba a almorzar sola pero no por eso todo mundo tenía que saberlo.


"¡Qué casualidades de la vida!" una sonrisa de extrañeza, quizás con algo de picardía, acompañó a su comentario.


El chico anotó en una libreta la orden de la mujer y se retiró rumbo a la cocina cruzándose en el trayecto con un rubio, un par de chicas pelirrojas y otro tipo de rollizo cuerpo.

"Nuevamente sola" murmuró Nami mientras tamborileaba sus dedos en la mesa.

Definitivamente no debió hacerle caso a sus padres. La enseñanza no era de ella. ¡Cuánto hubiese querido quedarse en su pueblo natal, con su familia! Quizás ahora estuviese casada con alguien del pueblo y con hijos.... ¡Pero no! 'Vete de aquí', le habían dicho sus padres, 'Sé una maestra profesional, no dependas de nada ni de nadie'

Y años después ya estaba dando clases en una escuela pública de Tokio.

El cambio fue duro. Tuvo que comprarse un departamento para evitar pagar arriendo y tuvo que aprender a ir y venir sola. En la casa de sus padres no había teléfono por lo que el contacto con ellos se perdió de inmediato.

Y su sentimiento de soledad empeoró hace un par de años, cuando recibió una carta (que había demorado meses en llegar) en la que le informaban de la dolorosa enfermedad que afectaba a sus padres y que eran cuestión de días para que fallecieran.

Más que obvio que a esas alturas sus padres ya no existían.

Fue poco el tiempo que tuvo. Apenas estaba terminando de pagar su departamento y no pudo traer a sus padres a Tokio, de seguro que con más tiempo ella los hubiese traído a vivir acá y cualquier desorden de salud muy bien en las clínicas de la capital se hubiese hallado la solución.

Pero no fue así y aunque de nada sirve analizarlo ella no podía dejar de pensar en ello.

"Disculpe" una voz le interrumpió sus meditaciones "Esta mesa está reservada para mí"

La mujer levantó sus castaños ojos para observar a.... ¡El entrometido!

"Llegué primero" ella replicó en un tono un tanto amenazante.

"Siempre vengo a almorzar aquí y siempre tengo este sitio" el hombre acercó a la mesa una silla y se sentó.

"Estoy esperando a otra persona!" la mujer replicó de inmediato.

"¡Imposible!" el hombre sonrió triunfante logrando enfurecerla "Ya dije que siempre vengo a este sitio y esta mesa es sólo para uno"

La otra no pudo contestar.

"Aunque pensándolo bien sí es espaciosa y podríamos acomodarnos" siguió hablando el hombre "El chico es apenas un novato y no quisiera que por una simpleza como esta lo despidieran"

Así que, fulminando con la mirada al novato camarero que traía las órdenes, aceptó la proposición del desconocido.

"Bien podría ser un psicópata" replicó Asanuma antes de tomar un sorbo de jugo de naranja.

"Un psicópata no está a mi altura" el otro sonrió levemente con cierta altivez.

Ah! Ahora, aparte de entrometido, resultó ser altanero.

La mujer apretó ferozmente el vaso cuando descubrió otra sensación que le hizo acelerar los latidos de su corazón: ese cosquilleo que se produjo en su estómago y que no era producto de que estuviese digiriendo los alimentos.

Siguieron comiendo en silencio, por una parte era lo mejor, pero por otro lado ambos morían de ganas por saber más de quien tenían enfrente y así también ambos eran muy tercos en dar el siguiente paso.

"La cuenta" dijo un tanto nervioso el camarero colocando en la mesa un par de papeles.

Y el primer contacto físico se dio: Ella había cogido el papel y él había posado su mano en la de ella.

"Yo cancelo" replicó el hombre sin quitar su mano de donde la tenía.

"¿Por qué?" preguntó ella anhelado leer sus pensamientos.

"Porque es como debe actuar un caballero" fue la respuesta del rubio.

"De haberlo sabido entonces hubiese pedido algo más" ella bromeó con cierto nerviosismo.

"Joven, tráiganos una botella de vino blanco" a pesar de la petición en ningún momento desvió la intensidad de su mirada de la mujer que tenía enfrente.

Esto era lo más incoherente que alguna vez hubiese hecho en su vida, y sin embargo no quería detenerse.


¿Unas tres horas? Si el departamento hablara le reprocharía el que haya transcurrido cinco horas y ella no daba indicios de regresar y más aún cuando pasó por frente del mismo casi sin percatarse.

La caminata era lenta y agradable, envuelta por unas esporádicas preguntas con breves respuestas.

"He estado acostumbrado a que me llamen por mi apellido... " expresó el rubio "... que ya ni recuerdo mi nombre"

"Sí, como no" respondió con notable voz fingida de que le creía.

El hombre parecía pensar un poco "Te digo mi nombre pero no te reirás"

Aquella mujer sonrió suavemente, como hace mucho tiempo no lo hacía "Lo prometo"

Entonces, como para que nadie más escuchara, el rubio se acercó hacia su oído y susurró suavemente haciendo que ella se perdiera en aquella acción.

Yamaki no se apartó, sino que aspiró la suave emanación que ella desprendía, un olor que lo embriagaba y por lo que parecía, un aroma al que se volvería adicto.

Y Asanuma percibía esa intensidad con la que él la estaba acorralando, de hecho, sintió claramente como la arrimó contra un árbol y posó con cierto temor sus masculinos labios sobre la femenina y sonrosada mejilla.

La mujer sin querer recordó la forma en que uno de sus compañeros la pretendía y eso siempre la disgustó a pesar de que llevaban años conociéndose y sin embargo, con este hombre al que apenas vio por primera vez el día anterior, ese beso le había fascinado y eso que sólo era en su cara.

El hombre se apartó ligeramente observando su siguiente objetivo, la respiración en ella se volvió más profunda incentivándolo de una indirecta forma y sin desearlo pues ella no buscaba eso, es más, ni siquiera imaginaba las intenciones del tipo por lo que la unión de sus labios sí la tomó por sorpresa o quizá sea porque antes estaba embobada.

El primer impulso de la mujer fue clavar sus dientes en los labios del osado provocando una pequeña herida y que de inmediato el hombre se apartara.

Extrañamente lo que ella sentía ahora no era lo que esperaba sentir: tristeza.

"Tu acción da cabida a dos posibilidades" observó Yamaki sin apartar mucho su rostro del de ella.

Ella intentó preguntar sobre esas suposiciones pero sólo tartamudeó un par de sílabas que no se enlazaban entre sí.

"O no te gustó y por eso me mordiste" Yamaki se acercó más a sus labios provocando un roce que la estremeció "O por el contrario te gustó y buscabas que no me apartara"

"No te interesa" apenas pudo murmurar llevándose una mano al lado izquierdo de su pecho para intentar desacelerar, si acaso era posible, los latidos de su corazón.

El rubio sonrió ampliamente antes de volver a besarla, ni dos segundos cuando ella devolvió el beso al instante en que envolvía el cuello del atrevido.

Después de todo, por la forma en que ellos estaban, Ipmon los hubiese convertido en su punto predilecto para fastidiar.

Continuará.......


Notas finales de la autora: (antes de escribir algo Hikari Takaishi Y. vuelve su mirada al escrito, lo lee unas 4 veces y con orgullo exclama: 'Esto es mío' Obviamente que sólo la historia puesto que los personajes no ¬¬)

Y bien, aquí está el único ficts que haré de Tamers con esta linda pareja!! Ja, ja!! Nada de Ruki y Jianliang (que de paso agrego que me encantan, pero no!!) A que no se lo esperaban! Admítanlo! Y dejen reviews! Sé que no es una parejita conocida, y si mal no sé creo que soy la primera persona en escribir sobre ellos, ahora si alguien me informa sobre ficts de ellos por favor me informa y si a alguien más le picó por escribir ficts con esta pareja también me avisa.

Ah!! Muchas, muchas gracias a Lara!! Por el nombre de la profesora, por el ejemplo que eres como escritora, por ser tan maravillosa como eres y por escribir miles y miles de ficts Takari ^^U (Mensaje subliminal para ella, pero sería bueno que otros escritores se contagiaran XP)

Y bueno, por otro lado veo que he contagiado a alguien!! Muchísimas gracias a Kaishi Miharashi, pues ahora puedo corregir este fict, y de hecho, la aparentemente pequeña información de las edades me servirá mucho!! Y sí, demoraré un poquito en el siguiente capítulo porque tendré que hacer otras correcciones. Ah... por cierto... también soy una fanática de Mitsuo (aunque me pareció que debió tener mucho más desarrollo pero, como dice una amiga, para eso están los ficts!!)