(De los documentos de Doctor Juan H. Watson:)

El Detective Enfermo

En todos mis años como doctor militar, nunca he visto a un hombre que se queja mas que mi amigo, Sherlock Holmes cuando tiene la gripe.

Pasé a ver mi viejo amigo en su apartamento en 221 (doscientos veinte y uno) b Calle Baker y me sorprendí a ver su forma larga acostado en su sillón. "Ay, Doctor Watson, la persona que mas quise ver." Me saludó.

"Te ves horrible, Holmes."

"Gracias por decirme, no me di cuenta." Me dio una mirada que me hico temblar. "Me siento como minusválido." Se quejo.

"Holmes, eres el ultimo hombre que yo conozco que se debe llamar minusválido." Intente de curar su malhumor. "Aunque estés enfermo eres el hombre mas capaz en todo Londres."

"No tengo energía para moverme, pero no estoy cansado y no puedo dormir. La señora Hudson viene a molestarme cada diez minutos, que con ajustar mis almohadas y darme medicina. No sabes lo que es padecer hasta que te hacen tragar algo que no puedes identificar. No sé si me dio veneno o aspirina. Es horrible, ¡me vuelvo loco!"

"No te voy a matar." Dijo la señora Hudson, entrando con unos bocadillos y té para mi almuerzo. Ajustó algunas almohadas y tranquilizó a su victima con una sopa de pollo. Cuando salió de la sala Holmes se explotó.

"¡Mira vos! ¡Sopa de pollo! Que le parece, ¿que no puedo masticar?" Holmes empezó a levantarse y se quemó con la sopa. "¿VEZ? ¡Que mala suerte! Ahora me enyesare todo el cuerpo, vas a ver."

Me agarraron las risas y no los pude sostener mas. Holmes me miró con ojos llenos de indignación.

"Puedes reírte porque tienes tu salud, pero veras el día cuando el enfermo se reiré del medico. Esto de la gripe debe ser bien contagioso, o yo no lo tendrá."

"Ay, Holmes," dije yo, limpiando de mis ojos las lagrimas de risa que aparecieron allí. "¡Con tu estilo de vida, es impresionante que no te enfermaste antes de hoy! Todo este estrés y fumar y jugar con drogas te iba hacer mal uno de estos días. Te aconsejo ser contento que solo contrajiste una gripe, en vez de rubéola o viruela."

"Espero que la próxima vez que me pasa algo que no me deja trabajar, me mata. Prefiero ser atropellado por un coche que estar con congestión y estornudos. Es nauseabundo."

Me quede por una horas charlando con el hombre enfermo hasta que se durmió. Lo deje a su descanso. Antes de irme, hable con la señora Hudson y la di unos consejos sobre el tratamiento de detectives agitados.

La próxima vez que se enferma, espero que Holmes me consulte en vez de esconderse con su molestia hasta que yo lo encuentro.