= Si no has leído el quinto libro oficial, no sigas leyendo, ya que se basa TOTALMENTE en ese libro y posiblemente habrá situaciones que no comprendas si no lo has leído. Así que si no te lo has leído, no sigas leyendo y si lo haces es bajo TU responsabilidad, ¿entendido?

Por cierto, todos o casi todos los personajes que aparecen en este fanfic pertenecen a JK y sus respectivas editoriales a lo largo del mundo.

Ahora, si has llegado hasta aquí significa que te has leído el quinto libro (si no es así, lee la advertencia ¿ok?), te lo advierto, se basa en lo que sucede en el quinto libro y puede que haya cosas que no entiendas si no lo has leído. ¿Sigues leyendo?, bueno, eso significa que SI te lo has leído, así que puedes continuar, ya puedes empezar a leer esta historia.

Si hay situaciones que no entiendes puedes ponerme un review con tus dudas, aunque contestare a las que no afecten a la historia, posiblemente este primer capitulo va a ser un poco lioso, pero ya veréis que pronto entendéis algunas situaciones.

Ahora, sin más dilación, la historia comienza (si has llegado a este punto significa que has leído el quinto libro, puedes continuar entonces).

Disfruten y dejen review con sus opiniones, me gusta leer lo que opinan de mis historias.

Ciao y que pasen un buen rato.

"Me he echado a andar por un camino desconocido

ignoro a dónde me llevará

y las situaciones que tendré que atravesar…

Sólo sé que una vez elegido este camino,

no me es posible retroceder.

No existe fuerza en el mundo,

capaz de impedirme caminar por él,

pues siento que este camino continúa

más allá de la muerte,

más allá del tiempo.

Voy a vivir.

Nunca jamás volverá nada a ser como antes."

Capitulo 1_ Comienzos

- Sh…, calla, nos pueden oír.

- Calla tú, si eres el único que habla

- Callaos los dos, estamos aquí por una razón, después ya tendréis tiempo de discutir, ahora silencio!!!.

- Vale – le respondieron los otros en una mueca de disgusto.

- Ya están aquí – dijo otra persona.

- De acuerdo, ahora todos preparados, cuando yo de la señal lanzamos el hechizo todos juntos… Uno… Dos… Tres… AHORA

Un rayo imposible de ver cruzo la estancia.

- ¿Crees que habrá resultado?

- No se, espero que si.

- Cuando veremos los resultados.

- Según mis cálculos, pronto, muy pronto.

Al cabo de un rato.

- ¿No debería ya estar aquí?

- Eso creo – consulto su reloj – oh no, ya ha pasado el tiempo establecido. – Miró con ojos tristes a las personas que le acompañaban.

- ¿Qué pasa?, ¿Por qué pones esa cara…?

- Creo que lo hemos perdido…, perdido para siempre.

- Eso significa que… no… ha…

- No, desgraciadamente no ha funcionado el hechizo. –le contestó la otra persona.

- Deberíamos haberlo sabido…, era un hechizo experimental…, nunca antes se había probado… – contestó otra persona dando un puñetazo a la pared que se encontraba a su lado.

- Sh… calla, que se pueden dar cuenta de que estamos aquí. –le dijo otra sujetándole.

- Creo que ya intuyeron algo, vamonos antes de que se den cuenta de nosotros.

- De acuerdo, vamonos, ya no hay esperanza de que vuelva.

Todas las personas que se encontraban allí desparecieron sin dejar rastro.

******

No recuerdo nada, en mi cabeza tengo un vacío total, es como si no tuviese nada, ningún recuerdo, ni una imagen, absolutamente nada, no se quien soy, no se mi nombre, soy nada. Me duele la cabeza, es una sensación extraña: el no saber donde estas, quien eres, que haces ahí…

Extraño ¿no?, no recuerdo como he llegado a este lugar, ni que es. Todavía no he abierto los ojos, pero percibo sensaciones: de paz, de tranquilidad, de bienestar… Quizás estoy muerto o quizás no, no lo se.

Me encuentro tumbado, no se donde, pero el material que toco es agradables al tacto, suave, confortable, pero no lo puedo asociar a nada conocido. Intento abrir los ojos… me cuesta… a través de los parpados percibo una gran claridad, pero no me incomoda. Todavía no reconozco el lugar donde me encuentro, mi mente sigue vacía…, sin recuerdos…, sin nada, tampoco se reconocer la luz ni nada a lo que asociarla.

Al fin puedo abrir los ojos, con esfuerzo, pero puedo abrirlos, al principio solo un poco, lo suficiente para poder vislumbrar el lugar donde me encuentro, que extraño es este lugar, es como una gran estancia blanca, pero no distingo los limites, ¿Dónde estoy?

Recorro el lugar con los ojos, ya los he podido abrir un poco más, pero lo que distingo me desconcierta todavía más: veo columnas, muchas columnas hasta donde me alcanza la vista, columnas todas blancas, y el techo, no veo techo, solo una especia de luz que proviene de la parte de arriba, pero nada de techo o algo parecido. Todo muy brillante, la luz parece que lo ilumina todo, al cabo de un rato de mirar a lo que parece el techo me empiezan a doler los ojos, me vuelvo a repetir en mi mente ¿Dónde me encuentro?

Me levanto, parece que ya tengo fuerzas para ello, antes parecía que mi cuerpo estaba agotado, aunque no recuerdo porque estoy tan cansado. Abandono el suelo calido donde estaba antes tumbado, ahora de pie no se a donde me tengo que dirigir, ¿donde tengo que ir?, porque aparte de las columnas no veo nada parecido a una puerta o ventana, ni una indicación, no hay nada aparte de las blancas y relucientes columnas. Empiezo a caminar sin rumbo.

Todavía tengo la cabeza llena de preguntas sin respuestas: ¿Cómo he llegado a este lugar?, ¿Dónde estoy?...., y la más importante ¿quién soy?... pues no tengo ningún recuerdo, mi mente esta en blanco…

Poco a poco, al ir paseando sin rumbo marcado por la gran estancia, veo varias imágenes en el aire, imágenes encerradas en pequeñas burbujas que pasan ante mi, quizás sean mis recuerdos, no lo se, ya que no reconozco ninguna de ellas como parte de mi vida.

De pronto, una imagen me hace detenerme, esa si la reconozco, se quien es esa persona, pero… no… que no se vaya la imagen…, no te borres… por favor…, no te vayas… ¿Dónde estas?..., ¿Por qué te has ido? Otras imágenes empiezan a ocupar el sitio de la que se fue, pero estas no las reconozco… ¿pero por que se ha ido esa imagen?..., cuando por fin he recordado algo, se ha desvanecido, solo me queda la sensación de haberla reconocido un instante, pero ya no recuerdo de quien se trataba, solo que la conocía…

Otra vez empiezo a andar, ahora con la esperanza de ver alguna imagen que recuerde a alguien, cuando de repente…

- Al fin has despertado

Una voz, no veo a nadie, ¿de donde proviene? Miró por toda la estancia pero no veo nada.

- ¿Quién eres?, contesta.

- No te lo puedo decir

- ¿Dónde estoy?

- No te puedo decir, ya lo descubrirás

- ¿Qué es esta estancia?

- Lo que ves

- No veo nada, solo todo blanco, ¿Dónde me encuentro?

- Ya lo averiguaras.

- ¿Por que estoy aquí?, ¿Cómo he llegado a este lugar?

- Ya lo sabrás en algún momento.

- ¿Cómo puedo salir de aquí?

- Cuando averigües todas las respuestas a tus preguntas

- ¿Y no me las puedes contestar tú?

- No, esas preguntas las tienes que averiguar por ti mismo.

- ¿No me puedes decir algo en claro?, todo me respondes con evasivas.

- Sólo te puedo decir que este lugar esta fuera de los conceptos de tiempo y de espacio, esta fuera de esos límites.

- Con eso no me aclaras nada, todavía no se que lugar es este, ni quien soy

- Es lo único que se me permite decirte

- Pues vaya, no me aclara nada.

- Ya lo entenderás en su momento. Ahora me despido.

- No te vayas todavía…

- Nos volveremos a ver, si eso era lo que ibas a preguntarme.

Otra vez solo, ¿Qué era todo eso?, ahora, en mi mente vacía tengo muchas mas preguntas que al principio, ¿Dónde estaré?

*****

En lo alto de una colina que dominaba un pequeño pueblo se encontraba una vieja mansión, hace varias décadas allí ocurrieron unos incidentes que preferían no recordar los habitantes de ese pueblo, pues habían muerto tres personas en extrañas circunstancias y, hace unos años, otra, por eso ya no se atrevían ni siquiera a acercarse a la mansión, y tampoco el aspecto de ella invitaba a admirarla pues era todo lo contrario a bella, ya que llevaba abandonada desde hace bastante tiempo.

Hace décadas la mansión fue el orgullo de sus habitantes, pero ahora el aspecto que daba era de una mansión siniestra, el viento pasaba por las ventanas rotas, algunas de ellas cegadas con tablas, y en algunos casos, estas tablas se encontraban medio caídas, dejando pasar los rayos de sol, pero no los suficientes para poder quitarle a la casa el aire de siniestralidad y maldad que pululaba por el interior. El exterior también denotaba la falta de cuidado, la hiedra crecía libremente por la fachada, y en el jardín se veían tiradas algunas tejas que faltaban del tejado, por donde se veían diversos nidos de pájaros y abundantes agujeros por donde pasaba el agua cuando llovía. En definitiva, la casa estaba medio derruida y con aspecto de estar cayéndose poco a poco.

En una sala interior de la casa, una de las pocas en que las cuatro paredes se encontraban de pie y el techo estaba completo,  se encontraban diferentes personas como celebrando una especie de reunión, no les importaba el aspecto exterior de la casa, pues ellos estaban allí por otro motivo. Estas personas se encontraban alrededor de una gran mesa redonda, todas ellas llevaban túnicas negras y con las capuchas echadas sobre la cara, para no revelar su identidad a nadie. Nadie en el pueblo se había percatado de la presencia de estas personas, pues tampoco las habían visto llegar.

Todos los presentes en la sala se encontraban de pie, esperando la llegada de otra persona, la más importante, pues la única silla sin dueño era la más ostentosa y elegante de las que allí se encontraban, dando a entender que era la persona que mandaba a las demás. De pronto, una de las puertas de la estancia se abrió de repente, dando paso a una figura siniestra que  llevaba la capucha puesta. Al llegar a la silla vacía, se echó la capucha hacia atrás, revelando un rostro cuasi humano: los ojos, rojos como el fuego recorrieron la estancia, parándose en todas las personas que allí se encontraban, mirándoles profundamente y, en algunas, provocándoles escalofríos al sentir su mirada; la boca, en una muestra de superioridad, se curvaba en una mueca como si de una especie de sonrisa burlona se tratase; y la nariz, si se podía llamar nariz a eso, constaba de dos orificios, como de serpiente. Los presentes en la sala contuvieron el aliento por unos instantes, aunque ya lo habían visto otras veces, todavía les daba escalofríos el nuevo aspecto de su amo, ya que en definitiva, el aspecto era de absoluta maldad, y eso era él, la maldad personificada.

Cuando la persona se sentó, las demás se levantaron del suelo y se sentaron en sus respectivos asientos, ya que desde que había entrado, estaban arrodillados, pero mirándole directamente a él, en una muestra de lealtad. Al sentarse todos, empezó al fin la reunión.

- ¿Qué informes tenemos, McNair? – pregunto el jefe de todos, la persona que había entrado en ultimo lugar, a uno de los encapuchados.

- Maestro, los planes están marchando bastante bien…, exceptuando el ataque al ministerio – dijo lo ultimo en un tono mas bajo de lo habitual, como si esperase que lo castigasen por decir eso.

- Ya, si no te acuerdas, yo estuve allí, ¿recuerdas?, - dijo en un tono de reproche – por cierto, debido a la imprudencia de cierta persona perdimos tres cosas muy valiosas, pero ya he castigado a esa persona, ¿verdad Bellatrix? – miro a uno de los encapuchados con una sonrisa en la cara.

- Si, mi señor, no volveré a ser tan imprudente – dijo el encapuchado con mucha humildad, inclinando la cabeza, todavía llevaba en el cuerpo las cicatrices de las torturas a las que había sido castigada por su torpeza, torturas que incluían hierros ardientes y sesiones de la maldición cruciatas, aun le dolía el cuerpo al recordar todo aquello.

- Rookwood ¿has averiguado algo sobre los que te dije? – ahora se dirigía a otro encapuchado

- No maestro, todavía no he averiguado nada

- Date prisa, quiero averiguarlo cuanto antes.

- Estoy investigando todo lo rápido que puedo.

- Quiero resultados antes de que termine el verano

- Así se hará señor – le respondió el encapuchado, aunque todavía no sabía como lo haría, lo que le había mandado era muy complicado, además sabía que, si no obtenía resultados antes de la fecha marcada, posiblemente le esperaba sesiones de tortura o incluso, temblaba al pensarlo, la muerte.

- Bien, espero que así sea. – dejo de mirar al encapuchado, y dirigiéndose esta vez a todos los presentes, empezó a decir – Os he convocado porque tengo grandes planes para este verano, planes para atemorizar al mundo mágico, vamos a desatar un horror mayor que el que se vivió hace quince años, quiero que vivan atemorizados, que rueguen por sus vidas, y que me pidan clemencia – dio una gran carcajada – aunque yo no se la daré, solo perdonare a los que muestren lealtad. Eliminaremos a los sangre sucia, y a los muggles, por supuesto, aparte de todos los que se opongan a nuestros planes. Sólo nosotros gobernaremos, vamos a iniciar una época de terror, verán el renacimiento de un nuevo Lord Voldemort, que regresa más fuerte y temible que nunca – finalizo poniendo más énfasis en las últimas palabras y sentándose en la silla, pues a mitad del discurso se había levantado.

- Estos son los nuevos planes – dijo señalando con una varita el centro de la mesa redonda. De allí salio un gran mapa y un pergamino apareció enfrente de todos los presentes. Entonces, cada uno cogio su respectivo pergamino y leyó la misión que tendrían que llevar a cabo. Al terminar de leer, en la cara de los encapuchados se podía ver una gran sonrisa de satisfacción.

- Realmente fantástico, mi señor – dijo alguien – no se me ocurre mejor forma de pasar el verano.

- Crearemos temor en todo el mundo – le respondió este – espero que todos actuéis de acuerdo a lo establecido, y seguro que a final de verano todos estarán atemorizados. Ahora iros a cumplir con vuestra parte y no lo estropeéis – dijo dirigiéndose duramente a varios encapuchados que estaban a su izquierda. Todos tenían misiones especificas que era lo que indicaba el pergamino – Nott, Mulciber, Malfoy – ahora miraba a tres encapuchados que se encontraban a su derecha - vosotros quedaos, los demás os podéis ir.

Una a una, las personas fueron despareciendo de la estancia, dejando a los tres mencionados en compañía del jefe de todos. Cuando al fin quedaron solos los cuatros, empezó otra reunión, más importante que la anterior y en la que se tratarían asuntos que los demás no tendrían que saber.

- Mulciber, ¿como van los reclutamientos? – le pregunto el Lord a uno de los encapuchados.

- Van mejorando, señor, aunque a algunos hemos tenido que aplicarles el otro método – el encapuchado era el encargado de reclutar nuevos seguidores, y cuando veían que alguien se resistía, aplicaban sobre él la maldición imperius, ese era el otro método al que se refería – En estos momentos contamos con mas de cinco mil reclutamientos en marcha en todo el mundo– dijo mirando un papel que portaba.

- Bien, bien, espero que aumenten. Ahora – miró a otro encapuchado - ¿que tal van los aprendices Nott?

- Muy bien señor, muchos de ellos son gente recién salida de la escuela que sean unido a vos por vuestros ideales, aunque también tenemos a algunos más jóvenes que todavía no han terminado…

- Esos nos servirán como espías dentro de las escuelas. – le corto – diles que esa será su misión.

- Así se hará señor. De los aprendices, el joven Malfoy es de los mas aventajados – este comentario hizo aparecer una sonrisa en uno de los encapuchados.

- Veo Malfoy que enseñaste muy bien al chico, espero que sea un buen mortifago, aunque dile que no muestre mucho su poder o podrían sospechar de él, nos sirve mucho mejor dentro de la escuela que fuera, es importante saber lo que pasa dentro de Hogwarts.

- Se lo diré maestro – dijo el aludido bajando la cabeza.

- Ahora marchaos vosotros dos, tengo asuntos muy importantes que hablar con Malfoy. Ir a cumplir con vuestras misiones.

- Si maestro, se hará lo que habéis ordenado – dicho esto, las dos figuras abandonaron la habitación haciendo un ligero ruido al desaparecer.

En la estancia se quedaron los dos hombres hablando de un asunto sumamente importante para uno de ellos, un asunto muy secreto y muy peligroso.

*****

"Al fin, por fin se había ido, no es que no me guste su compañía, pero es que a veces se pone tan pesada… no para de hablar, bla, bla, bla… Buff, menos mal que no me oye, no se que pensaría si me escuchase, pero me alegro de que ya tenga que regresar a casa…. No me desagrada su compañía, por algo es mi mejor amiga, pero es que hay ratos en que ni la aguanto…" Estos eran los pensamientos de una muchacha mientras subía las escaleras de su casa.

Llevaba tiempo viviendo en esa casa y podía recorrerla incluso con los ojos cerrados, casi como estaba haciendo ahora, ya que no había encendido la luz de las escaleras ni la del pasillo, sus pies la llevaban directamente a su habitación, al final del pasillo, conocía ese trozo desde hace años, eran varios metros desde la escalera hasta su habitación, con varios cuadros colgados a lo largo, muchos de ellos eran retratos de su familia, y cerca de su habitación se encontraba colgado un retrato de ella con sus padres. Estos no se encontraban en esos momentos en la casa, seguramente si hubieran estado, las luces estarían encendidas, no, ahora no estaban, se encontraban de viaje de negocios los dos, la habían dejado sola en casa, como hacían muchas veces desde hace un par de años, cuando vieron que se podía desenvolver por ella misma (a pesar de su edad, era muy espabilada, lo reconocía todo el mundo), ya que no le gustaban los viajes tan largos y además odiaba viajar en avión.

Hasta ese momento había estado con su mejor amiga, hasta que llegaron los padres de esta para llevarla a casa, era muy tarde y se tenia que acostar, le ofrecieron irse con ellos a su casa, pensaban que ella era demasiado joven para estar sola, pero ella les contesto que prefería su casa, se sentía mas segura allí, era una sensación que tenia, y no le apetecía irse de su casa.

Llego finalmente al final del pasillo, a su habitación, allí si tuvo que encender la luz, era necesario, su cuarto era bastante grande (como la mayoría de la casa, pensó), y se podía tropezar con las muchas cosas que había tiradas en el suelo. Fue hacia la ventana, a cerrarla, a esas horas de la tarde entraba mucho aire, además de bastante frío, (era extraño, frío en verano, no recordaba ningún verano en que hubiera hecho esa temperatura). Se puso el pijama y se tumbo en la cama a leer un libro, el libro que le regalo su padre antes de irse de viaje, él sabia que le encantaba leer y siempre le regalaba alguno de vez en cuando, sin motivo alguno.

Al cabo de un tiempo dejo el libro en la mesilla de noche, no podía leer, el frío le congelaba las manos, a pesar de tener varias mantas encima de la cama, el resto del cuerpo estaba igual. Se metió completamente dentro de las sabanas, su cabeza estaba tapada por las sabanas, y a pesar de esto tenia frío, mucho frío, se estaba congelando, y no sabia de donde venia todo el frío, pues había cerrado la ventana. Cogio la almohada y la metió debajo de las sabanas, se la puso en la cabeza, las manos debajo de la almohada y el cuerpo en posición fetal, en un intento de conseguir calor.

En un momento dado deseó tener calor, y empezó a restregarse las manos una contra otra, intentando que no se le congelasen mas de lo que ahora estaban, eso siempre le resultaba, aunque solo era para que no se le congelasen las manos. Continuó en esa posición durante bastante rato, con los ojos cerrados, hasta que empezó a entrar en calor, primero por las manos, sintió como un ráfaga de calor le aparecía en las manos hasta extenderse por los brazos, por el pecho, por las piernas, esa ráfaga le llego a todo el cuerpo y así entro en calor, ya no sentía frió, ahora tenia una sensación de calidez por todo el cuerpo.

Al tener los ojos cerrados, no se dio cuenta de que de sus manos, que estaban todavía debajo de la almohada, salían unas pequeñas chispas, destellos de varios colores, que duraron hasta que su cuerpo entero entró en calor. Así, ya sin frío, finalmente pudo dormir.

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N/A: ¿Qué les ha parecido? Espero un review con sus opiniones, dudas, lo que les ocurra o lo que pase ahora por su cabeza sobre esta historia. Ciao y hasta el próximo capitulo.