Buffy miró calle abajo, hacia las casas vacías, no había sitio en donde esconderse, un final se acercaba, aun no estaba decidido si iban a ganar o a perder, pero sentía confianza, confianza en todas las cazadoras potenciales, confianza en sus amigos, confianza en Faith, confianza en Spike, y sobretodo, confianza en Willow, quien iba a llevar la responsabilidad total para que el plan funcionara, y funcionaría, algo en su interior le confirmaba que iba a funcionar, la cazadora en su interior así lo sentía.

Un pensamiento comenzó a rondar su mente, Spike, solo en el sótano, solo, igual que ella, se decidió y entro en la casa, bajo silenciosamente la escalera, él, más que oírla, la sintió, dejo el talismán y se volvió, ahí estaba ella, la cazadora, la mujer de ideas audaces, tan fuerte y tan frágil al mismo tiempo.

No dijeron nada, no había necesidad, ella se acerco lentamente, y por alguna razón la misma canción comenzó a sonar en sus mentes mientras la distancia entre ellos desaparecía.

Dime que no existe mañana

Dime que el mundo es esta habitación

Dime que no hay más días ni nada

Que en este momento paraste el reloj.

Spike acarició la mejilla de Buffy y sintió como ella se estremecía bajo su mano, casi como antes, casi, por que ahora sabía que ella estaba ahí para entregarse por completo a él, para amarlo, porque así lo quería y no porque quisiera usarlo, como antes, esta vez la entrega era total por parte de ambos.

Dime que quieres amarme despacio

Toda la noche hasta que salga el sol

Piel sobre piel prisionero en tus brazos,

Ámame y hazme perder la razón.

Y perder la razón, y perder la razón.

Lentamente se quitaron la ropa, saborearon el momento como si fuera el primero, reconociendo cada milímetro de la piel del otro, reclamando las caricias que desde hace tanto se debían.

Mañana

Que importa que no haya mañana,

Que el mundo se acabe mañana,

No vernos otra vez.

Cayeron juntos en el colchón sin dejar de besarse cada vez con mayor pasión, dándose tiempo para mirarse a los ojos, para comprobar que aquello era real, que estaba sucediendo.

No quiero saber donde estarás mañana,

Tampoco que rompas mi corazón

No quiero sentir el dolor de tu ausencia,

Que sea infinito este instante de amor.

Llegaron al clímax al mismo tiempo y se quedaron abrazados recuperando el aliento, besándose suavemente, haciendo tiempo para comenzar de nuevo.

Última noche, la noche más larga,

No quiero que pase, sé que te irás,

Quisiera ser tú, pegarme a tu espalda,

No separarme de ti nunca más

Y dejarme llevar hasta la eternidad.

Mañana

Que importa que no haya mañana,

Que el mundo se acabe mañana,

No vernos otra vez.

No quiero que dejes de besarme,

Tampoco que vuelva a amanecer

He pedido a la luna que se quede

Para siempre si puede ser.

MAÑANA

(Carlos de France – Rafa Legísimo)

Grupo Español Vertigogo.