Una persona parte de una idea preconcebida del amor. La otra no tiene ni pajolera idea de qué va la cosa. Pero ambos tienen algo en común: no son la clase de gente que se enamora más de una o dos veces en su vida.

CAPÍTULO UNO. UNA FUNCIÓN MÁS - TOCCATA ET FUGIT

(PdV de Akane) 2 días AM*

Ha pasado casi un año desde... la aventura en China y aquel desafortunado intento de boda. Mierda, por qué tendrían que intervenir nuestros padres y joderlo todo con aquel episodio? Justo cuando todavía estaba saboreando el que Ranma me dijera que me quería... Por lo menos me podían haber dejado disfrutar de ese sueño un poquito más.

Por lo visto, no fue nada más que una alucinación por mi parte. Qué más se podía pedir en una escena como esa? Vamos a ver, tu chico (esto también es parte de mi alucinación, llamar a Ranma mi chico) luchando desesperadamente por salvarte mientras tú intentas ayudar en lo posible antes de palmarla, pero llega tarde y te encuentras muerta o casi en sus brazos. Es un clásico de cine. Y sus lágrimas se deslizan por sus mejillas y van a parar a tu cara, mientras musita que nunca tuvo la oportunidad de decirte cuánto te quería y grita desesperado tu nombre... Y entonces te despiertas de esa especie de trance y el resto del mundo tiene que intervenir en ese preciso instante para joder la escena del beso. Maldita sea.

Un par de días de vuelta a casa y enfundada de blanco, me encuentro más decidida que nunca a dar el gran salto y casarme con él, una idea que hace unos meses me hubiera parecido de lo más ridícula. Sólo porque tengo la estúpida certeza de que me quiere. Y así se lo digo cuando me pregunta por qué quiero casarme. Vale, la verdad es que podría haberle dicho que yo también lo quiero. En fin. Bueno, tampoco hace falta un genio para imaginárselo, al fin y al cabo, llevaba el vestido puesto, no?. Por qué habría de vestirme así si no quisiera realmente casarme con él? Ahora y entonces, tal pregunta está fuera de lugar. Una vez que me aclaró que él nunca había dicho nada semejante, supongo que me cabreé tanto que le dije lo del agua de la fuente mágica. Despecho, probablemente. Tampoco es que le estuviera haciendo chantaje. En todo caso, me lo había hecho a mí mi propio padre. Algunas veces, la voz de la sangre me dice que debería enviarlo al infierno, familia o no.

Este año ha sido de lo más normal. Sólo me han secuestrado un par de veces, Shampoo se está quedando sin trampas para pescar a Ranma o matarme a mí y Ukyo empieza a mostrarse un poco erosionada en su papel de eterna mejor amiga. No me extraña. Ranma sigue siendo un imbécil.

Luego hay episodios divertidos, como aquella estúpida cazavampiros... cómo se llamaba? Se nota que hace tiempo que no escribo en un diario. Con mi hermana Nabiki alrededor, es peligroso guardar textos comprometedores. Bueno, aquella aprendiz de Buffy, una vez que le echó el ojo a Ryoga y esos colmillitos tan graciosos que tiene, comenzó a albergar la noción de que era un vampiro, una clase rara a la que no afectaba la luz del sol ni los ajos o los crucifijos, muy peligrosa... en fin, nos montó un show. Joder, nos dio un susto de muerte cuando casi le clava una estaca en el corazón. La verdad es que los del club de teatro se portaron muy bien, dejándonos un montón de atrezzo. En unas horas improvisamos una cripta y con unos muñecos simulamos todo el numerito de clavar estacas y cortar cabezas. Bueno, la verdad es que nos reímos mucho, Ranma quedaba un poco ridículo en el papel de sacerdote. No ha mejorado mucho desde "Romeo y Julieta". En fin, mejor no meter el dedo en viejas heridas.

Sucesos paranormales aparte, este curso ha sido más de lo mismo. Marimacho. Pervertido. Gorda. Imbécil. Teteras de agua caliente de un lado para otro. Salvamentos. Vendajes. Es curioso cómo ambos sabemos que el otro está pendiente de lo que necesitamos o que su ayuda está al alcance de la mano. Nunca nos decimos 'gracias'. Una de mis amigas me suele comentar que si un chico arriesgara su vida por ella tal y como lo hace Ranma por mí, se derretiría a sus pies. Yo... a veces también me siento derretir por dentro. Pero antes de caer rendida a sus pies, normalmente ya estamos peleando. Además, Ranma ayuda a todo el mundo. Si Shampoo, Ukyo, cualquiera, asoma con un problema, sabe que puede contar con su ayuda. A pesar de lo que puedan creer mis amigas, no tengo la exclusiva...

También ha habido algún que otro encuentro en la tercera fase, de esos que te dejan pensando 'Y si...?', para luego acabar sepultados por la evidencia... Sin embargo, los recuerdos siguen ahí. Carnavales. El Día Blanco. Mi cumpleaños. El suyo. Nada concluyente. El resultado es que esta prórroga se está haciendo un poco cuesta arriba. La incertidumbre quema.

Pasado mañana termina el curso. Estaremos graduados y listos para ir a la Universidad. Se supone que por la tarde habrá otra ceremonia de boda programada. No sé que pensar.

Suspiro. Debo haber leído demasiados cuentos y novelas de amor occidentales. Dónde si no podría haber cogido la idea de que uno puede casarse por amor? Y lo peor es que me la he tragado, anzuelo, sedal y caña incluídos. Puede que yo sí ame a Ranma, pero hasta que no sepa si él me quiere, cómo podría casarme con él? Cómo podría pasar el resto de mi vida con una persona que no me quiere? El honor de mi familia y de nuestra escuela de artes marciales dependerán de ello, pero me da igual. Soy una egoísta, vale, no hay nada nuevo aquí. Pero creo que nuestra felicidad, la de Ranma y la mía, son más importantes que el honor. El honor no puede besarte, ni acariciarte, ni abrazarte, ni susurrarte al oído. Cómo podría irme a la cama con alguien que no me quiere o concebir un hijo con él? Y tener que buscar el amor fuera del matrimonio, tanto por mi parte como por la suya...

No sé qué pensar. Vaya, cómo me repito. Seguro que hay otras muchas adolescentes japonesas con preguntas similares rondando por la cabeza. Quizá podríamos montar un congreso. O una sesión de terapia de grupo.

Es esto sarcasmo? Pues deja un saborcillo amargo en la boca.

Quedan dos días. Dos días para averiguar la respuesta a la gran pregunta. 48 horas. Nunca me han parecido tan largos los segundos. Hay tantas cosas que dependen de estos dos días...

Me largo a dar un paseo antes de que el pesimismo me haga visitar el armario del salón donde mi padre guarda el sake. Algunas veces la tentación de pillar una buena jumera es muy fuerte. Claro que mi escasa habilidad en artes marciales quedaría aún más mermada... Lo dicho, me largo a dar un paseo.

(PdV de Ranma, 2 días AM*)

Por fin, después de una semana buscando, he encontrado el anillo perfecto. Nunca pensé que sería tan complicado. Al fin y al cabo, es tan sólo un anillo, no? Buah, cómo se puso mi madre cuando le dije eso!!! El anillo de boda es para toda la vida, que si simboliza no sé qué rollos sobre el amor sin fin... No puedo creer que me tuviera dos horas escuchándola. Claro que tampoco tenía otra cosa que hacer mientras me ajustaba el smoking. Tiene que estar todo listo para pasado mañana.

Espero que le guste. No es que tenga experiencia en joyería (no soy Nabiki), pero a mí me parece bonito. El rubí es... bueno, me recuerda tanto a Akane. Rojo fuego, igual que ella cuando se cabrea. Me estoy riendo sólo de recordar sus cabreos. Me encanta hacerla rabiar. Se lo toma todo tan a pecho... es como una niña pequeña, tan ingenua...

Supongo que una vez que estemos casados no debería hacerlo, al menos eso es lo que dice mi madre, que tengo que tratarla con respeto. La verdad es que no me importa, me gusta más cuando sonríe. Sobre todo si me sonríe a mí, por alguna cosa que he hecho o dicho.

No sé cómo me las voy a arreglar, estoy más acostumbrado a chincharla que a llevarme bien con ella. Aunque este último año hemos cortado un poco con la tónica de insultos y peleas, no? Supongo que se habrá dado cuenta. En carnavales... o el Día Blanco. Si no me hubiera echado atrás... Para una vez que estamos solos. Tendría que haberla besado... En fin, no vale la pena llorar por la leche derramada.

Bueno, en cualquier caso, espero que mi madre me dé alguna idea. Siempre que no me tenga que poner en plan baboso, claro, con flores y demás. Bueno, las flores sí que le gustan a Akane, pero aparte de eso... Gracias al idiota de mi padre, he pasado tanto tiempo fuera de la civilización que no tengo ni zorra idea de qué hacen los matrimonios... (sonrojándose) bueno, alguna sí. Pero después de la boda, qué? Qué vamos a hacer? Seguro que Akane quiere ir a la Universidad. Yo, no lo tengo claro. Pero tampoco quiero que esté lejos de mí...

Ostras, no, ahora no quiero calentarme la cabeza... Sobre todo porque ahora me toca hablar con Ukyo. Necesito una caja de aspirinas. Mira que le he estado soltando indirectas, pero no hay tu tía, no hace ni puñetero caso y sigue insistiendo con la cosa del compromiso. Pensaba que le había quedado claro después del intento anterior.

Bueno, voy a esconder los anillos. Conociendo a mi viejo, no durarán en casa más de dos minutos.

(Tres horas después)

Dos horas. Dos horas! No puedo creer que me haya tirado dos horas intentando explicarle a Ukyo por qué voy a casarme con Akane. Y dejarle claro que no es sólo una cuestión de honor. Me alegro de haber salido vivo... wah, no recordaba que la espátula esa maldita estuviera tan afilada. No esperaba llegar a la noche de bodas con cardenales.

O quizá sí, conociendo a Akane...MWAHAHAHAHAHAHAHA.

Ntsch, mira que reírme en medio de este embolao... En fin, prefiero que me los propine Akane... Si estuviera aquí ya me habría matado, gastando la palabra 'pervertido' en el intento.

Mwahahahahahaha.

Ow, me duele el estómago de reírme. Y la mandíbula. Akane tiene razón. Soy un pervertido.

(PdV de Nabiki, 2 días AM*)

Creo que lo tengo todo listo. Sacerdote: comprobado; catering: comprobado (pobre Kasumi, ya tuvo bastante con la paliza que se dio el año pasado, aunque ya sé que eso no se va a repetir...); agencia de viajes: por confirmar la reserva, puede esperar. Chiharu, Yukino, Sokho y Yui ya se han comprometido a mantener a Ukyo y Shampoo ocupadas con un cumpleaños y entregas por toda la ciudad. Kodachi está en otra ciudad 'compitiendo'. Kuno-chan está aún en casa con la pata rota. Ntsch, cómo se le ocurre incordiar a Akane en pleno SPM... hombres. Ryoga está perdido para variar, espero que Akari lo encuentre pronto.

Creo que lo tengo todo cubierto. Bueno, los novios no. Y mira que tengo material sobre ellos para chantajearlos hasta el altar y más allá de la noche de bodas como quería papá. Gracias al cielo que Kasumi existe. No creo que ninguna de nosotras dos quiera ser tía tan pronto. De hecho, espero no serlo en varios años. Para qué están los condones? Bueno, quizá le podría pasar a Akane anticonceptivos bajo mano, sería un negocio lucrativo. Seguro que ella tampoco se ve con una panza a cuestas. Y no me imagino a Ranma con un crío en brazos.

Ufff, sólo la idea me da escalofríos. Si los dos tienen la edad mental de un crío de doce! Mira que me repatea que me hayan fichado para no boicotear la boda. Qué rácanos que son los rivales de los novios! Entre todos podían haber comprado mis servicios... Bueno, no podría volver a pisar mi casa porque fijo que me echan, pero es que... me da todo tan mala espina. Han pasado ya dos años desde que empezara este teatro y no han cambiado casi nada. Este año han rebajado un poco el volumen de sus peleas, pero los veo... igual de inmaduros.

Quién lo diría, la Reina de Hielo se descongela un poquito y siente lástima de su hermana pequeña y su futuro cuñado. Espero no hablar en sueños.

Daría cualquier cosa porque la boda no se llevara a cabo. Me da mal yuyu. Pero conociendo a Ranma, fijo que su madre lo lleva al altar a punta de katana. Y Akane se dejará llevar por el rollo del honor de la familia y las artes marciales y toda esa historia del milenio pasado.

O quizá no. Últimamente la veo un poco rara, muy pensativa. Igual decide casarse y luego se larga a la universidad. A lo mejor allí tendría oportunidad de conocer a alguien legal... o por lo menos de crecer un poco, que no le vendría mal.

Estoy diciendo tonterías. Si Akane se casa, mi padre hará todo lo posible por retenerla aquí para que cuide de su maridito y se líe a tener hijos.

No sé, me da la impresión de que se va a dar una hostia de cualquier manera.

Y Ranma, tres cuartos de lo mismo. Inmaduro y con un pa... un mal bicho por padre y una señora un poco paranoica como madre, no me imagino cómo puede afrontar sacar adelante el gimnasio y una familia. La mera noción me parece ridícula. Y es casi seguro que no quiere ir a la universidad, con Akane o sin ella.

Quisiera no haberlo planeado todo tan bien. Claro que Kasumi y Nodoka me están vigilando en todo momento. No puedo dar un paso en falso. Me juego el poder ir a la Todai, el sueño de mi vida.

Joder.

---------------------------- (PdV de Akane, 1 día AM*)

Aparentemente, mi padre me había concedido a mí un mayor tiempo de gracia (vaya, yo hubiera jurado que de angustia) que a Ranma, ya que le ha dicho lo de la boda esta misma mañana en el desayuno. Después de casi dos años de compromiso, aunque no fuera deseado, alguien hubiera apostado a que éste cambiaría de disco? No. Sólo un gilipollas hubiera apostado por la opción positiva 'sí, encantado' o la escéptica 'no sé...', en lugar de por la ganadora 'Por qué querría yo casarme con una marimacho tan inútil como Akane?', seguida de una larga ristra de mis defectos.

Vale, no hace falta un gilipollas, sino UNA gilipollas. Una gilipollas que de pronto pierde el apetito y se limita a coger la cartera para ir al instituto. Sólo por el gusto de oír algo que no tenga que ver con la boda o con Ranma. Para mi suerte, estos últimos días se dedican exclusivamente a hablar de las salidas profesionales. Al menos puedo concentrarme en mi futuro con más claridad. Por una vez, le estoy agradecida a Shampoo de que asaltara a Ranma en el camino a Furinkan. Me ha evitado tener que escuchar alguna de sus gracias.

Entre mis amigas, es un secreto a voces lo de la boda de mañana, aunque han tenido el buen sentido de mantenerlo más o menos cubierto y no recordármelo precisamente hoy. De hecho, algunas están encargadas (por Nabiki, quién lo iba a decir) de mantener ocupadas a mis rivales mientras se desarrolla la ceremonia. Cuánta amabilidad por parte de mi hermana. Mi padre o los Saotome le deben haber soltado un buen pellizco.

Saludo a Ukyo en el periodo de descanso y me devuelve el saludo de forma cansina. Creo que ha oído algo de la boda. De hecho, se la ve un poco depre, no se da el aire habitual en preparar sus okonomiyakis. Ni siquiera se molesta en hacerle uno a Ranma en forma de corazón. Cuando todo esto pase, espero que sea feliz. Creo que se lo merece.

La vuelta a casa ha sido un trámite más, para colmo acompañada de Ranma. Justo hoy en que no me apetece verlo, no podría aparecer Ryoga, Mouse, Kuno, otra prometida...? Me conformo con cualquiera. Cualquier cosa con tal de no oírlo comentar mis 'virtudes' o cómo no sería capaz de encontrar un marido si no fuera por el compromiso, el porqué querría alguien tan maravilloso como él casarse conmigo, etc. Otras veces le hubiera dado una patada a la cerca, para que se diera un baño. Sabiendo lo mucho que le jode transformarse en chica, no sé por qué he desperdiciado esa oportunidad. Soy demasiado buena.

Me estoy riendo sólo de pensarlo. Buena, yo?

No quiero ver a nadie. Necesito pensar. Quisiera creer que mi dormitorio es mi santuario, pero nunca sé si Nabiki ha colado una de sus grabadoras por aquí. Aún así, es mejor que nada. Mejor que estar en el salón oyendo a kasumi preparar la cena, o a Nodoka, dando algún tipo de consejo. Si alguien me habla ahora de la boda creo que lo estamparía contra la pared, artista marcial o no.

(varias horas después)

Ojalá pudiera dormirme. Sería todo un descanso. Ya me he leído todas las revistas y tebeos que tenía a mano y nada. Cualquier cosa con tal de no pensar... Cualquier cosa? Estoy tan desesperada que probaría cualquier remedio.

Esta noche voy a esperar a que mi padre se vaya a dormir para probar mi primera copa de sake.

(PdV de Nabiki, 1 día AM*)

El desayuno de esta mañana ha sido de lo más curioso. Akane me ha sorprendido. Yo creía que Ranma sabía lo de la boda con la misma antelación que mi hermana y que ya se había resignado a su sino, pero ha salido con el típico rebuzno de que por qué alguien tan maravilloso cómo él debería casarse con una marimacho como Akane o algo similar. Lo he oído tantas veces que ya desconecto cada vez que ponen ese disco.

Lo curioso es que Akane no ha saltado enseguida con la típica respuesta sobre el pervertido y bicho raro y demás halagos que le dedica a Ranma. Simplemente, ha dejado el tazón de arroz sobre la mesa, se ha excusado y se ha largado. Creo que le ha dolido.

Me parece que no he sido la única sorprendida. Ranma también se ha quedado mirando cómo se iba, más aún cuando ha cogido la cartera para irse al instituto sin esperarlo. Algunas veces me gustaría creer que Ranma sólo dice esas tonterías para tomarle el pelo, pero en dos años ya podía haber averiguado que mi hermana tiene un sentido del humor muy limitado en lo que se refiere a sí misma. Y la verdad es que oír eso la víspera de su boda...

Ojalá pase algo. Dónde están esas novias de Ranma que luego aparecen hasta debajo de las piedras? No podía aparecer una nueva o dos que interrumpieran la ceremonia? Qué putada que no pueda echar mano de Genma para localizar a alguna. Está en casa de Nodoka y no le hemos visto el pelo desde hace unos días.

(Por la tarde)

Mi hermana ha vuelto a casa, con cara de haberse tragado un sapo. Está de un humor de perros. Lo curioso es que no se dedica a practicar el levantamiento de mazo sobre la cabeza de Ranma. Me está poniendo un poco nerviosa. Si estalla, espero estar fuera del radio de explosión.

(pdV de Ranma, un día AM*, después de que Akane haya abandonado la mesa)

Joder. La he cagado a lo grande... La culpa es de Soun. Por qué tenía que mencionar la boda? Si yo ya sé todo lo que tengo que saber... Bueno, al menos, lo imprescindible.

(una visión mental de su madre explicándole claramente cuándo tenía que decír 'Sí, quiero' y ponerle el anillo a la novia).

Supongo que no podía desperdiciar el último día de soltero sin tomarle el pelo a Akane. Debe tener un mal día. Ni siquiera se ha enfadado conmigo, ni verbal ni físicamente. Vale, tiene que tener un día muy chungo. Eso no ha pasado nunca, verdad? Por lo menos que yo recuerde... en fin, más vale que corra para alcanzarla.

Buah, el cabreo le ha debido dar energía de sobra para ir tan ligera. O eso, o ha salido corriendo. Mierda. Y todo por mi bocaza... eh, ahí está.

"Akane! Akane, espera!"

Ni puto caso. Ya estoy casi a su altura.

"Akane!!! Esperame! Lo de antes era... Argh, Shampoo, déjame en paz, vale? Ya te he dicho que no vuelvas a darme el follón, no? Acaso no escuchas nunca?"

Mis órganos internos están bailando la conga, con la fuerza del apretón que me está dando.

"Shampoo llevar Ailen a China"

"Déjalo ya, voy a llegar tarde al instituto... no, Akane? Akane..."

Akane está ya a unos 30 o 40 metros y sigue alejándose. Esto me está empezando a poner nervioso. Qué hacer? Qué hacer?

"Ailen quieto, Ailen quiere ir a China".

Ailen? Ailén, mis co... Esta maldita amazona ya me tiene frito.

"YA TE HE DICHO QUE ME DEJES EN PAZ. NO QUIERO QUE TE ACERQUES A MÍ EN LO QUE ME QUEDA DE VIDA, LO PILLAS?"

Me doy la vuelta y salgo pitando. Me tiene harto, se cree que porque eche unas pocas lágrimas me voy a ablandar, como antes? Ya debería haber captado que no perdono fácilmente a los que intentan hacerle daño a Ak... Argh, se me hace tarde!

(unas cuatro horas más tarde)

Argh! No puedo creer que me haya estado ignorando todo el rato. Total, por una tontería que he dicho. Tampoco tenía por qué enfadarse tanto. Se ha ido a comer con sus amigas, así que ahora no puedo interrumpir. Mierda. Y para colmo, me he dejado el bento en casa... soy un caso. Me matará Ukyo si le pido un okonomiyaki? Se lo puedo pagar...

Ok, no ha sido una buena idea. Ukyo me ha puesto tal cara de cordero degollado que me habría atragantado sólo con el agua. Me largo a la cafetería, debe quedarles algo.

Akane parece muy seria. Sus amigas están hablándole y no parece darse cuenta. Espero, no, rezo que no sea por lo de esta mañana. Cuanto más cuece los cabreos peor es la paliza... O estará pensando en cocinar? No sé por qué, pero tengo unas ganas repentinas de mear.

En fin, supongo que sobreviviré sin comer hasta llegar a casa. Y pondré varias velas a cualquier dios que me escuche y permita que sean mi madre y Kasumi las que cocinen.

(de nuevo en el gimnasio Tendo)

Si pensaba que lo de esta mañana era grave, esto ya debe rozar los inicios de la tercera guerra mundial. Ni siquiera una bofetada, a pesar de haber estado provocándola durante todo el camino a casa. Me hubiera sentido mejor si lo hubiera hecho. Al menos así ella se desahoga y yo no tengo que disculparme. Bonita relación la nuestra. Espero que mejore a partir de mañana... (mirando al suelo) mejor no pensar en ello. Me voy al gimnasio.

(una hora después)

Tiene que tener un cabreo monumental. Ni siquiera se ha molestado en cocinar. No puedo creer que me esté esquivando de esta manera. Se ha encerrado en su habitación y ni siguiera ha bajado a cenar. Le he subido una bandeja con algo de papeo y no se ha dignado ni a abrirme la puerta. Está cabreada o no cabe en su vestido de novia? Me está empezando a mosquear. Y tiene la ventana cerrada y las cortinas echadas, así que lo del tejado también está descartado.

Maldita marimacho! Intentas pedirle perdón y arreglar las cosas y no te hace ni puñetero caso. Me voy a practicar un rato.

Akane...
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(PdV de Akane, 8 horas AM*)

Bleh, nunca pensé que el sake sería tan repugnante. Ni que tendría resaca tras zamparme un par de copas. Quizá fueran más, no lo recuerdo. En fin, ya lo sé para el futuro. Evitar el sake a toda costa.

Todavía tengo que ir al instituto. Es una mera formalidad, total, seguirán hablando del maravilloso futuro que tenemos por delante, que debemos forjar nuestro camino y contribuir al desarrollo del país y blablablablablabla. Qué coñazo. Por qué empleo tantos tacos últimamente? Qué más da. Al fin y al cabo, yo ya sé lo que va a ser de mí. Esta tarde toca función y casualmente tengo uno de los papeles protagonistas.

(PdV de Nabiki, 8 horas AM*)

Si no conociera a mi hermana, juraría que tiene resaca. Vamos a ver, se levanta temprano, quejándose por el exceso de luz, 'no chilléis, por favor' como divisa y bebiendo agua... Se ha emborrachado??? Tengo que mirar la despensa, esto no tiene precio!

(PdV de Ranma, 1 hora AM*)

Bueno, estoy listo...

Joder, a quién intento tomarle el pelo? Llevaré puesto este estúpido smoking, pero eso es lo más cerca que voy a estar de estar listo para (respiración profunda) casarme. Me estoy poniendo cada vez más nervioso. Akane no me ha dirigido la palabra en todo el día. De hecho, esta mañana estaba de lo más rara. No quisiera dar el 'gran paso', como dice mi madre, habiendo mala sangre entre nosotros. Sobre todo si está enfadada por lo de ayer... pero tampoco me ha dado oportunidad para disculparme.

En fin, aquí está el coche. Al principio lo veía un poco raro, pero en el fondo mi madre tiene razón. Si vamos andando, las posibilidades de que alguno de mis 'admiradores' aparezca aumentan hasta el infinito.

"Ranma, el taxi ya está aquí. Date prisa, por favor".

Vamos allá. No creo que pueda estar más preparado de lo que estoy ahora.

"Qué desastre eres con la corbata, hijo mío. Igual que tu padre. Y no pongas esa cara. Parece que vas camino de tu ejecución, en lugar de a tu boda". Nodoka sonrió, arreglándo la corbata torcida y las solapas. "Estás muy guapo, seguro que Akane estará encantada cuando te vea".

"Tú crees? Ayer la estuve haciendo rabiar..."

"RANMA! Qué te tengo dicho? Oh, no tienes remedio, eres como un chiquillo. Bueno, Akane se comporta también como una chiquilla, cruzada de brazos, enfurruñada y diciendo 'no t'ajunto'".

Ranma se echó a reír.

"Sí, esa es mi Akane".

"Eso está mejor. Vamos, anda, antes de que tu padre dé cuenta del catering".

(PdV de Akane, media hora AM*)

Aquí estoy, con el disfraz de novia. Vale, ya sé que debería llamarlo vestido de novia, pero teniendo en cuenta que este compromiso no ha sido más que un carnaval, no logro quitarme la sensación de que esto es otro disfraz más que tengo que llevar.

Hace un rato me he mirado al espejo. Recuerdo mi expresión del año pasado cuando llevaba el mismo vestido (bueno, Kasumi le ha añadido unos lazos y bordados para renovarlo, hubiera sido una pena tirarlo, al fin y al cabo). Vi en mis ojos la mirada de una niña ilusionada y enamorada, cálida, incluso un poquito amorosa. La de este año sólo refleja desencanto y amargura. Mi suerte es que no hay tanta gente que pueda leer emociones en los ojos. Qué demonios, ni siquiera yo creo en esta clase de cuentos chinos.

"Akane, estás lista?"

Mi hermana Kasumi, mi querida vieja hermana Kasumi. Vieja en un sentido cariñoso, claro, sólo tiene 3 años más que yo. Suspiro. La verdad es que le agradezco mucho todo lo que ha hecho por mí. Hace sólo media hora me estaba ayudando a hacer el equipaje. Espero que el Dr. Tofu se aplique algún remedio propio y se le declare de una maldita vez. O quizás..., mejor no pensar en eso.

"Ya voy, Kasumi" contesto.

Mi padre me está esperando al pie de las escaleras, llorando como una Magdalena cualquiera. Qué cruz. Me lleva hasta la entrada del gimnasio. Está realmente bien. Creo que ha sido Nodoka la encargada de la decoración. Tiene muy buen gusto. Bueno, escogiendo marido quizá no tanto... Mira, quizá el suyo también fue un matrimonio concertado.

Suena la marcha nupcial. Nunca me ha parecido tan vacía como ahora. Al cabo de unos segundos me aburro y arrastro a mi padre hasta la altura de Ranma. Su madre está a su lado, con su siempre presente katana a la espalda. Estoy segura de que Ranma está intentando controlar su risa. No me sorprende, creo que yo también me reiría si fuera un espectador. Pero en estos momentos, sólo quiero que esto termine cuanto antes.

Qué rollo de ceremonia. Es una pena que Nabiki haya sido alistada entre las filas de los pro-boda. Todo transcurre tranquilamente, de hecho resulta muy aburrida.

"Saotome Ranma, aceptas a Tendo Akane como tu legítima esposa y prometes serle fiel en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad hasta que la muerte os separe?"

Unos segundos de silencio. Ranma me está mirando, creo que me ha estado mirando durante buena parte del espectáculo. Un golpecito bien propinado en la cabeza con la empuñadura de la katana parece sacarlo de cualquier ensoñación en la que estuviera metido.

"Eeh, um, sí, quiero"

Vaya, cuánto tiempo lo habrá tenido su madre ensayando?.

"Tendo Akane, aceptas a Saotome Ranma como tu legítimo esposo y prometes serle fiel en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad hasta que la muerte os separe?"

Bueno, ha llegado mi pasaporte al estrellato.

"NO."

Mantengo mi mirada sobre el sacerdote, al fin y al cabo, es el director de la función. Puedo sentir cómo todas las cabezas se vuelven hacia mí. No quiero mirar a Ranma.

"Disculpe, monseñor, estoy seguro de que mi hija está nerviosa y se ha equivocado. Akane, hijita, verdad que querías decir 'Sí quiero'?" Pobre papaíto. Tendrá sus defectos, pero lo echaré de menos.

"No. Dije no y quise decir estrictamente no. Si me disculpáis..." Me doy la vuelta para ir a casa. No puedo evitar mirar de refilón a Ranma. Me está mirando fijamente, está un poco pálido, parece un pez sacado fuera del agua, con la boca entreabierta. Quizá está sorprendido de ver que yo tuve el valor de hacer algo que él no ha podido. Qué más da.

Nabiki está en la puerta del gimnasio y me mira de una forma rara, entre divertida y sorprendida. Le doy el ramo. Al fin y al cabo, a mí no me va a servir de mucho. Seguro que es capaz de venderlo por un buen precio.

Subo las escaleras corriendo y cierro la puerta de mi habitación de un portazo. Creo que puedo oír un buen barullo procedente del gimnasio. Estoy segura de que se ha desatado una tormenta como mínimo. Una tormenta que yo he provocado. Me siento un poco culpable, mi padre y mis hermanas tendrán que lidiar con los Saotome y los invitados mientras yo estoy en mi habitación peleándome con este maldito vestido. Mi tormenta particular llegará dentro de un par de horas. Necesito respirar un poco hasta ese momento. Necesito calmarme, sobre todo. Estoy soltando adrenalina por todos los poros de mi cuerpo. Ahora mismo me podría dedicar a hacer katas sin parar durante toda la noche. Lástima que no pueda permitirme ese lujo. Bueno, siempre puedo hacer flexiones de brazos. Al fin y al cabo, son buenas para desarrollar la musculatura del pecho.

(PdV de Nabiki, M*)

Esto me resulta un poco cómico. O trágico. Últimamente no tengo clara la frontera entre los dos términos. Todo lo que pasa en torno a Ranma y Akane es tan divertido y, sin embargo, si arañas la superficie, deja un poso de amargura bastante serio. No sé, como la salsa agridulce.

Ranma está bastante atractivo con ese smoking. Nodoka luce un kimono espléndido y ha hecho un gran trabajo con el gimnasio. La katana le queda un poco rara, la verdad. Sólo falta la protagonista femenina para que la obra pueda comenzar. Acto uno, escena primera: la boda. Hace falta un bardo, para novelar esto, la mejor tragicomedia de todos los tiempos.

Ah, aquí está mi hermana. Pongo el casette en marcha. Er, alquilar una banda sale muy caro, vale? Pero... Akane, qué haces? No me lo puedo creer, está arrastrando a mi padre hasta el sacerdote y lo ha soltado de muy mala manera. Pobre Soun. Ranma está intentando controlarse... en su lugar, yo me estaría carcajeando. Mi hermanita tenía tal expresión de determinación... Tanta prisa tiene por casarse?

Ufff, menos mal que le dije al sacerdote que acortara la cosa, ya se me estaba haciendo eterno. Es el turno de Ranma. Está balbuceando como un bebé. Menos mal que interviene Nodoka para devolverlo a su edad normal de doce años. 'Sí, quiero'. Qué extraño me suena.

Ahora le toca a mi hermana. No podían acortar la pregunta también?

"NO"

Perdón? He oído lo que creo que he oído?

"No. Dije no y quise decir estrictamente no. Si me disculpáis..."

Me lo repitan. La única variable con la que no había contado. Mi hermana ha dicho 'No'??? Esto es uno de esos programas de cámara oculta, verdad? Debo haber puesto una cara como para echarme una foto. La Reina de Hielo, completamente pillada.

Akane pasa junto a mí y me da su ramo de novia. Bueno, Gosunkugi pagará un buen pico por él, sobre todo cuando le diga que no se han casado. Hey, hay que reciclar.

Miro hacia el gimnasio. Caos total. Mi padre llorando que se las pela, mi hermana mayor está pálida y atendiendo a mi papaíto, que debe estar a punto de desmayarse... No, ya lo ha hecho. Ranma sigue de pié, mirando por dónde se ha ido Akane, pálido como un muerto y con una expresión de idiota como no he visto nunca. Nodoka también se ha desmayado. Creo que Genma está intentando reanimarla, sin mucho resultado. El resto de invitados está debatiéndose entre la duda, la risa y/o el llanto. Yo soy más práctica, me limito a calcular los costes. Suspiro. Habrá que devolver el importe de los regalos. El catering está cubierto. Menos mal que no pagué el viaje de novios. Es una buena cifra. Si por casualidad se olvidaran de ello... jejeje.

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(PdV de Akane, DM*)

Bajo al salón unas dos horas después de mi escapada. Mi padre está llorando, en una buena imitación del Salto del Ángel. Nabiki está haciendo cuentas, nada nuevo aquí. Kasumi está en la cocina y sale un par de minutos después con una tetera y tazas. Es reprobación lo que veo en sus ojos? No está contenta conmigo. Bueno, no la culpo. Yo tampoco lo estoy.

Respiro hondo y me siento frente a mi padre, haciendo una reverencia y tocando el suelo con la frente. Las formas, lo primero.

"Padre, sé que en el día de hoy le he decepcionado y deshonrado a la familia Tendo, por negarme a cumplir con el pacto de matrimonio con el linaje Saotome. No pido perdón ni presento excusas. Mis razones son sólo mías. Mis actos me hacen indigna de portar el apellido Tendo. En sus manos está repudiarme como su hija."

De nuevo una reverencia. Tengo que mantener la frente tocando el suelo durante esta especie de juicio. Suspiro. Espero que no tarde mucho en decidirse.

"Que así sea. Aquella que antes fue conocida como Tendo Akane será borrada del registro de familia." Me alegro de que se haya serenado tan pronto, los riñones me estaban matando.

"Desearía como última voluntad, llevar conmigo algunas de las pertenencias de Tendo Akane, si es posible."

"Tienes permiso para ello."

Nueva reverencia. Subo a mi habitación a por mi mochila y mi bolso de viaje. Me llevo todo lo imprescindible para sobrevivir unos días fuera de casa, además de una foto de mi mamá. Al fin y al cabo, sólo he tenido un día para hacer planes y no me ha dado para mucho.

Vuelvo de nuevo al salón. Mi padre está muy serio, la mirada fija en el jardín, mi hermana mayor en un lateral de la mesa, preparando té. Es una ocasión solemne, por triste que sea. Debería pedir permiso...? Nah. Me acerco a mi padre y le doy un beso en la mejilla. Doy la vuelta a la mesa para despedirme de Kasumi. Me abraza con todas sus fuerzas y me da un beso en la mejilla. Me tengo que morder los labios para no echarme a llorar. Creo que estaría fuera de lugar. Con una última reverencia, me despido y cojo mi equipaje. Una vez que me pongo las zapatillas de deporte, echo un último vistazo al que ha sido mi hogar durante toda mi vida. Es posible que no lo vuelva a ver. Suspiro. Dónde está Nabiki? Ya sé que no le gustan las escenas sentimentales y que me ha jugado unas cuantas malas pasadas, pero aún así, me hubiera gustado despedirme de ella. Me alegro de no tener que hacerlo de los Saotome. Tras un último vistazo al edificio del gimnasio, cruzo el umbral de la propiedad y me dirijo a la estación de tren.

Tras unos segundos, tengo que detenerme. Estoy temblando. Si de excitación o de miedo, o de ambos, no lo sé, pero estoy temblando. Todavía tengo demasiada adrenalina encima... tengo que quemarla como sea...

"Pssssssst". Al torcer la primera esquina me sorprendo de ver a Nabiki llamándome en plan conspirador. A su señal, me acerco. Me mira detenidamente y sonríe. Me está empezando a poner un poco nerviosa. Incluso más cuando me abraza... La Nabiki que yo conozco nunca haría algo así.

"Toma- me entrega una tarjeta.- Aquí está mi teléfono móvil. Si tuvieras algún problema gordo, llámame y te echaré un cable en lo que pueda. Aquí tienes el dinero del viaje de bodas. No sé por qué, tenía el presentimiento de que no haría falta que confirmara la reserva. Creo que has sido muy valiente, Akane."

Me da un apretón en el hombro y se va. Me quedo unos momentos allí paralizada. Seguro que no estaba poseída por algún espíritu raro? En fin, es algo que ya no me concierne. Si queda algún espíritu o demonio en el entorno, Ranma se encargará de él.

Vaya, me está empezando a dar el bajón. Sólo con pensar en él, mi corazón ha dado un salto. Pero seguiré adelante. Quizá cuando haya rehecho un poco mi vida, puede que vuelva para saber qué ha sido de él. Me gustaría saber que es feliz, con quienquiera que él escoja. Y yo voy a dejar de morderme el labio ya mismito, el sabor de la sangre empieza a ser desagradable.

Adiós, Nerima.

(PdV de Nabiki, DCM*)

Ostras. Akane se lo ha tomado muy en serio lo del honor. Se ha echado toda la culpa sobre sus espaldas para que no afecte a nuestra familia. Ha hecho que mi padre la repudie. Me ha dejado de piedra. Es un acto tan... valiente? Tengo que pillarla antes de que se vaya de la ciudad. Seguro que necesita ayuda o dinero por lo menos. Me parece que no me voy a quedar lo de la luna de miel... Joder, a estas alturas y enterneciéndome. Mañana puede que incluso dé alguna limosna. Ummm, no creo, mañana estaré ocupada encargándome de que mi padre no nos endose a Ranma a Kasumi o a mí. No es mal chico, pero... voy a buscar a Akane. Tengo que despedirme de ella.

(Unos minutos después)

Le he dado mi móvil y la pasta. Espero que los utilice bien. Me hubiera gustado darle algún consejo, pero francamente, nunca he huído de casa. Creo que ella me podría dar lecciones a mí en ese aspecto. Voy a centrarme en mi Todai.

(en su habitación)

Qué raro. Ranma no ha aparecido todavía a pedir explicaciones. Hubiera jurado que vendría a los pocos minutos de dejar a su madre en casa. Pobre Nodoka. Debe haber sufrido un buen shock. Los de mi padre son tan cómicos que nunca me los puedo tomar en serio, pero ella... es de otra calaña.

Suspiro. Qué le voy a decir a Ranma? Después de lo que ha hecho Akane, si le digo que se ha autoexcluído de los Tendo le va a dar un patatús. Aparte de que sus padres áun podrían forzar el compromiso sobre Kasumi. O (escalofríos) sobre mí.

Mi hermana necesita estar sola. Y creo que a él también le vendría bien largarse un tiempo de aquí. Solo, a ser posible. Los dos tienen que crecer y enfrentarse a la vida real. No todo son artes marciales en este mundo.

Qué le voy a decir? Pillada por segunda vez en blanco, en un solo día. Si llega a saberse, será mi ruina.

(PdV de Ranma, unos minutos después de M*)

"No." Por un momento, he creído necesitar un desfibrilador. Me ha dado la sensación de que mi corazón se había detenido.

"No. Dije no y quise decir estrictamente no..."

No necesito un desfibrilador. Necesito un transplante de corazón. Tengo la sensación de que Akane me lo ha arrancado con sus palabras y se lo lleva conforme se aleja hacia la casa. Espero que no lo pisotee. Claro que ahora mismo estoy tan paralizado que no notaría el dolor. Podrían operarme y no necesitaría anestesia. Es una sensación tan... extraña, me siento como muerto en vida, igual que cuando la vi tocar el Kin Kajan y desvanecerse.

Oigo una conmoción a mi alrededor. Creo que mi madre se ha desmayado. Quisiera poder hacer lo mismo. Perder el sentido y cuando despertara, descubrir que todo esto no es más que una pesadilla. Una de tantas de las que suelo tener. Antes de llegar al Gimnasio Tendo, siempre creí que las pesadillas sobre el Neko ken eran lo peor que me podía pasar, pero después de estos dos años, el primer puesto lo ocupan por empate los sueños en que Akane muere y aquellos en que me rechaza. Dios! Espero que esto sólo sea una pesadilla. No quiero pellizcarme por temor a descubrir que no lo es.

Alguien me sacude, creo que es Daisuke, este maldito sueño me empaña la vista. Dios! Tiene que ser un sueño...

Hay varias chicas llorando, otras se pellizcan, creo que hay alguna llamando por teléfono. Nabiki me mira con una expresión extraña desde la puerta del gimnasio. Kasumi está abanicando a Soun, desmayado en el suelo. El sacerdote me mira con una expresión de perplejidad, como preguntando qué debe hacer. Siento que mis uñas se están clavando en las palmas de mis manos. Creo que incluso siento un líquido deslizarse entre los dedos. Ojalá pudiera ayudarle, pero francamente, yo tampoco sé qué hacer. Tengo 18 años, he pasado por dos bodas y sigo soltero. Debería preguntarme el por qué. Por qué, Akane?

Mi padre me sacude y creo que intenta decirme que llevemos a mamá a su casa. No podría encargarse él de esto, maldita sea? Tengo que hablar con Akane, tengo que saber por qué.

Mi padre no quiere ni oír hablar de ello. Se despide de Kasumi y Nabiki mientras yo llevo en brazos a mi madre. No me reconozco actuando así, con tanta calma. Esto tiene que ser un sueño. Dios! Necesito despertar.

Mi padre ha pedido un taxi. Me resulta tan extraño, para un tipo tan miserable como él, que por un momento dudo si es realidad o sigo inmerso en mi sueño.

Una vez en el asiento trasero del taxi, con mi madre en brazos, me descubro hiperventilando. Otra cosa rara. Yo nunca haría algo así en mi vida normal. Dentro de unos minutos despertaré e iré camino de mi boda. Sabía que no debía haber comido tanto sukiyaki, pero mi madre cocina tan bien... supongo que quería un recuerdo bueno antes de someterme a los experimentos culinarios de Akane.

Dios! Me duele el pecho. Parece que mi corazón ha decidido dar señales de vida. Y mis pulmones también, después de estar unos minutos boqueando como un pez fuera del agua. Agua... Necesito agua, agua muy fría. Seguro que eso consigue despertarme. Ojalá lleguemos pronto a casa o a donde sea, necesito terminar con esta pesadilla como sea.

Después de dejar a mi madre en su habitación he corrido hasta el baño. El furo está lleno de agua. A estas horas debe estar fría. Allá voy.

He cerrado los ojos, como si eso pudiera evitar que me enfrente a la realidad, pero no me ha servido de mucho. El cambio afecta a todo mi cuerpo, al fin y al cabo. Me he transformado en chica y todavía llevo puesto este estúpido smoking. Siempre me he preguntado qué pasaría si una de mis pesadillas se hiciese realidad. Bueno, deseo concedido: lo que me pasa es, sencillamente, que no sé qué hacer.

Si sigo restregándome los ojos así, me los voy a arrancar... o la piel, qué más da. Necesito sujetarme la cabeza, hasta notar cómo se clavan los dedos en el cráneo. Siento que me va a estallar de un momento a otro y quisiera evitar demasiada casquería en el suelo del cuarto de baño. Me tiemblan los labios. O quizás soy todo yo el que está temblando. Me siento como si me fuera a dar un ataque de... histeria? Los hombres no sufrimos ataques de histeria. Ni lloramos. Qué casualidad, justo ahora nadie diría que parezco un chico. Este cuerpo de chica sí puede permitirse el lujo de llorar.

*************

No sé cuánto tiempo he pasado aquí. Posiblemente sean horas, es ya de noche? Joder, realmente se me ha ido la olla. El furo destrozado, los azulejos, tres cuartos de lo mismo, el baño inundado. Es sangre lo que tengo en las manos? Uf, mierda, creo que me he roto los nudillos. Hacía tiempo que no tenía un accidente tan estúpido. Y eso dorado...? El anillo... pero éste es el mío, dónde tengo el de Akane? Con lo que me costó elegirlos. No lo llevo encima? Joder, espero que no esté arañado o algo. El rubí era... rojo fuego, como Akane. Dónde demonios está? Sólo me falta perder la cabeza por segunda vez esta tarde. No es suficiente con una? Ah, aquí está. Ostras, está intacto. Por una vez, tengo algo de suerte. Me hubiera gustado tanto vérselo puesto...

Las palmas de mis manos empiezan a quejarse de tanto maltrato. Creo que también me he mordido el labio inferior. Estoy hecho un cristo. No puedo ir así a ver a Akane. Tengo que saber por qué...

Hay una pelirroja que me mira con extrañeza desde el espejo. Y si... y si fuera... por la maldición? El año pasado... la otra boda... hubiera seguido delante de no haberse bebido Happosai el agua? Tiene que ser eso. Maldito seas, viejo! No sólo me arrebataste mi hombría con aquel estúpido viaje a Jusenkyo, ahora la maldición me aleja de Akane!

En la cocina hay una tetera. No es la primera vez que recibo quemaduras por agua caliente. Tengo que hablar con Akane lo antes posible. Le prometeré ir a China y liberarme de la maldición. Le prometeré cualquier cosa sólo porque se quede conmigo...

Este maldito smoking es un coñazo para ir saltando por los tejados, qué tejido más poco flexible. Creo que ya he oído crujir las costuras. El segundo que destrozo en un año. La próxima, paso de smoking. Llevo mis pantalones negros y una camisa normal y voy que me estrello. Al menos esas ropas aguantan bastante el ajetreo.

Espero que haya una próxima vez.

Un último salto me deja encima de la habitación de Akane. Al descolgarme por la canalera del tejado, me doy cuenta de que la habitación está desierta. Y ordenada. Normalmente, Akane la tiene llena de trastos. Bueno, igual después del numerito ha decidido dedicarse a poner en orden sus cosas.

Ya, vale. Y meterse a monja después.

La única habitación con luz es la de Nabiki. Espero que no me cobre mucho, no creo llevar dinero encima.

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"Nabiki..., er, puedo pasar?"

"Ranma! Te esperaba mucho antes, la verdad. Qué te ha pasado? Un camión por encima o un tren?".

"Déjate de historias, Nabiki. Dónde está Akane?"

"Bueno, lamento informarte de que no tengo ni idea"

"Qué?"

"No lo sé, por si necesitas traducción. Si tengo que repetirlo otra vez, empezaré a considerar lo de cobrarte".

"Deja de tomarme el pelo, Nabiki. Tengo que hablar con ella".

Nabiki suspiró. 'Aparte de crecer, me parece que los dos teneís un serio problema a la hora de escuchar', pensó para sí.

"Quieres saberlo de verdad? - Ranma asintió-. Mi hermana se ha fugado de casa. Cuidado con ese lector de cd, tienes la cabeza demasiado dura y no me gustaría que se rompiera".

"Se ha... fugado?"

'Bueno, voy a clavarle la puntilla'.

"Sip. Dejó una nota diciendo que no intentásemos localizarla, que no tenía intención de volver".

"Me da igual. Iré a buscarla..."

"Lo de no ir tras ella iba dirigido especialmente a ti".

Parón. 'Si el corazón sigue jugándome estas malas pasadas, no llegaré muy lejos' pensó Ranma.

"Puedo ver la nota?"

"Lo siento, con la inundación que ha provocado mi padre el papel se ha hecho trizas. No creo que te ayudara mucho, de todas maneras".

Ranma bajó la cabeza, mordiéndose el labio.

"Qué te pasa, Ranma? Qué estúpida soy! Supongo que debe sentar mal que te planten en el altar, no?"

"Y a tí qué más te da? Además, ahora podrás volver a poner el circo en marcha, sacando la pasta a toda la gente que va detrás de mi pellejo o detrás de una foto de Akane o mía". La voz de Ranma destilaba veneno.

"Eh, eh, para el carro. Te recuerdo que yo estaba en el bando de los buenos. Si hubiera dependido de mí, ahora estarías disfrutando de tu noche de bodas. No, no me mires con esa cara. Agradécele a mi hermana mayor que intercediera por vosotros, o ahora estaríais 'dale que te pego'. Tu papaíto y el mío querían que os chantajeara hasta la concepción de vuestro primer hijo. Akane está ovulando". 'Lamento ser cruda, pero... la vida es cruel, Ranma querido'. "Contaba con que tu madre te llevara de la mano al matadero. Es una pena que nos olvidáramos de la otra variable".

"Al matadero... Sí, desde luego..." musitó en voz baja, agachando aún más la cabeza.

'Hay algo aquí que no me cuadra. Y si...?'

"Ranma... RANMA! Qué opinabas de la boda? Querías... querías casarte con mi hermana?"

"Importa eso ahora?".

Nabiki detectó el descenso en el nivel de toxicidad en la voz. Cambió de postura, sentándose en el borde de la mesa, mirando a la ventana, las paredes, cualquier sitio menos a Ranma. A la tercera va la vencida. Pillada en blanco de nuevo. 'Ranma estaba dispuesto a pasar por el aro?'

Silencio sepulcral.

"Crees... -la voz de Ranma era apenas audible- crees que tiene algo que ver con mi maldición?"

Un nuevo mundo de posibilidades se abría detrás de esa pregunta. "No tengo ni idea". 'Bueno, estoy perdiendo facultades a la velocidad de la luz'.

"No lo sabes? Se trata de tu hermana, Nabiki!"

"Eh! Acaso tengo cara de ser la confidente de Akane?" preguntó, mirándolo a los ojos.

"No, olvídalo, ha sido un comentario estúpido".

"Lo siento, Ranma. Lamento de verdad no haber empleado algo de tiempo en conocer a mi propia hermana. No parece que vaya a tener tiempo ahora. Francamente, nunca pensé que algo así pasaría. A veces la gente te da sorpresas- paró para tomar aire-. Sé que a Akane le molestaba que te metieras con su figura, no hace falta ser un genio para saberlo. Y sobre todo que la compararas con tu forma femenina, debía resultarle bastante insultante. Además, antes de tu llegada, alguna gente hacía comentarios sobre su orientación sexual... - ante la mirada interrogante de Ranma, aclaró-. Algunas chicas comentaban que era lesbiana - ante la mirada sorprendida del pobre chico de la trenza siguió-. Ir gritando a pleno pulmón 'Odio a los chicos' no ayuda mucho a hacerte una reputación de chica heterosexual, la verdad. El hecho de que puedas cambiar de sexo no contribuyó mucho a acallar ese tipo de rumores"- 'Uf, he cargado la tinta. Y no he dicho nada que no sea estrictamente cierto...'- Al fin y al cabo, no todo el mundo era consciente de que estuvo colada mucho tiempo por Tofu, un ejemplar del sexo contrario bastante interesante..."

Ranma bajó de nuevo la cabeza, ponderando la información. La conclusión le parecía tan obvia... Era la maldición. Una maldición que lo convertía en un bicho raro a él y en una desviada a Akane a los ojos de los demás. 'No me extraña que se haya largado y no quiera tener nada que ver conmigo...'. Se sintió invadido por la desesperación, un sentimiento que no conocía con tanta intensidad desde el último episodio en China.

China. La única cura conocida estaba allí...

"Gracias, Nabiki. Perdona que te haya molestado a estas horas. Adiós".

"De nada". No había perdido su talento para adelantarse a los demás. Casi podía leer lo que pensaba cuando bajó la cabeza y al cabo de unos segundos la elevó de golpe: Ranma saldría de allí y buscaría la cura para su aflicción. 'Espero que tengas suerte'. Cerró la ventana. 'Me estoy volviendo una sentimental'. Empezó a reírse quedamente. 'Si alguna vez se reencuentran, espero que no den comienzo al Apocalipsis'.
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Unas horas más tarde, Ranma salía de su casa, mochila al hombro, preparado para no volver hasta que se librara de su maldición. Había dejado una nota para su madre. La echaría de menos, pero si se quedaba a explicarlo por qué se iba, lo más probable era que intentara retenerlo. Quizá incluso convencerlo de que probara a comprometerse con otra de las hermanas Tendo. O Ukyo.

No. No funcionaría. Sólo había una persona para él.

'Qué tiene Akane que sea tan especial?' le había preguntado Ukyo. Una pregunta que él mismo se había hecho con frecuencia. Ciertamente, era un poco marimacho, tenía un genio de aúpa, era una manazas en tareas domésticas, nada que ver con la idea de la típica chica 'kawaii'... pero al menos era ella misma. Era capaz de tomar sus propias decisiones, de eso no había ninguna duda. 'Es Akane' le había respondido a su otra prometida. En ese momento de iluminación, le pareció que eso lo explicaba todo.

Bueno, mejor no remover la herida. Ahora lo importante era encontrar la Nannichuan y volver a Nerima. Habría tiempo de pedir y dar explicaciones. NOTAS DE LA AUTORA

1) abreviaturas empleadas AM* = antes del matrimonio DCM* = después de la ceremonia de matrimonio

SÍMBOLOS Generalmente, "" indican diálogos; '' indican monólogos en medio de un diálogo.

2)Comprendo que este estilo de escribir resulta un poco confuso. Aclarar que no se trata de que los personajes escriben en un diario, sino de lo que les pasa por la cabeza. Consuelo: el resto del fanfic será en un estilo narrativo normal.

3)Nunca he escrito fanficción en castellano. Al menos es mi idioma materno, así que espero que no haya muchos errores gramaticales u ortográficos. Me doy cuenta de que empleo muchas expresiones coloquiales que es posible que alguien no entienda. Son difíciles de traducir, incluso entre variantes de castellano. Si alguien tiene dudas, mi correo es: hecateb1@yahoo.com

Sí me gustaría aclarar una en particular. La puntilla es un tipo de cuchillo especial, con forma de cuña, que se emplea en las corridas de toros para pinchar a los idem en el cerebelo y matarlos. Secciona los grupos nerviosos que controlan el corazón y la respiración. La muerte es inmediata. La expresión 'clavar la puntilla' significa dar el golpe definitivo, acabar con algo o alguien de una forma rápida.

4) En la escena 1, desde el punto de vista de Ranma, cuando dice 'Akane tiene razón, soy un pervertido'. Bueno, en realidad no es que estuviera pensando en nada especialmente porno, nada sacado del Kamasutra ni similares. No tiene tanto mundo como para ser pervertido. Es simplemente la idea de tener algo de intimidad física con Akane la que lo hace ponerse rojo.

5) El título del capítulo. En términos musicales, debería ser 'toccata et fuga', pero el tiempo verbal 'fugit' me parecía más adecuado. Es una chorrada a la que no merece la pena hacer caso.

6) Sobre el uso de 'kawaii'. Traducirlo por 'bonita' como suele ser lo habitual es un error, porque es un concepto muy complejo que no puede contenerse en una sola palabra en español. Para una revisión, consultar www.kunoichi.org (espero que no haya ningún error en el link) hay una explicación bastante detallada.