Ya saben, los personajes y blah blah blah como en la anterior...


Ya no es igual, segunda parte

Abrió la puerta. La sorpresa le llegó de golpe. Era Mimi.

Tenía los ojos hinchados y rojos... lo miró con cara de extrañeza. Luego se arrojó a sus brazos.

-Matt yo... -dijo entre sollozos.

-¿Qué pasa, qué, qué quieres? -dijo él al instante, sorprendido-. ¿Qué estas haciendo aquí? -y la separó de sí, tomándola por los hombros y colocándola frente a él.

-Yo... cometí un grave error al alejarme de ti Matt... mi vida...

Esto era imposible... ¿era ella, Mimi, diciendo que se equivocó? Realmente no lo podía creer.

-Aún te amo Matt -continuó-. Me costó mucho... pero... finalmente... me di cuenta... -otra vez se entrecortaba- que nunca quise ni voy a querer a Koushiro de verdad, como te amo a ti... mi Matt...

-No me puedes estar diciendo esto Mimi -habló con un tono de completa incredulidad, sus ojos no entendían lo que veían, ni sus oídos lo que escuchaban-. Te veías segura de ti misma, lucías feliz...

-Estaba cegada... confundida... yo no sentía que podía tenerte así, o te quería... o te quería, me entiendes? -lo miró profundamente y tomó sus manos.

-Eso trato... -la soltó, él ya la había olvidado. No quería problemas. No ahora que se iba.

-Es que...

-Mira, tú me dejaste... ¿sí? Yo ya restablecí mi vida. Ya tengo a alguien que me ame, en serio, y no duda de sus sentimientos hacia mí

-No es tan así, Matt, siento haberte... cortado, te lo juro, esta vez es en serio, esta vez lo haré mejor, por favor... entiende... vuelve conmigo Matt... -ahora sí se echó a llorar.

Matt no soportaba verla así, pero... ¿qué más iba a hacer? Él ya no la quería de esa manera que ella esperaba.

-Mimi, lo siento, de verdad, pero no puede ser. Esto no puede ser. Ya nada es igual

Ella cerró los ojos dejando caer más lágrimas y apretó los puños. Luego murmuró:

-Bien... entonces... perdóname. Sólo perdóname

Le dio un rápido beso en la boca, se dio media vuelta y salió por donde había entrado.

Matt se quedó ahí, mirando por donde acababa de salir la niña que quiso, que aún quería. Pero que no amaba. Se sentía mal. No le podía dar una segunda oportunidad, eso estaba claro... pero tampoco se podía ir así y dejarla en esas condiciones. De pronto golpearon la puerta de nuevo.

-¡Amor, soy yo! -se oyó del otro lado.

Matt abrió, aún estaba un poco consternado por lo sucedido y Romina notó su estado.

-¿Pasa algo? Vine a ver si estabas listo, pero...

-No, está bien, sí, estoy listo -dijo, como saliendo de un shock.

-Bueno...

Fue hacia las maletas pero Matt se le adelantó y las cogió primero.

-No te preocupes, yo las llevo

Matt le echó un último vistazo al departamento en el que había residido desde hace un par de años, cuando había decidido independizarse. Luego salió tras Romina y cerró la puerta. A la salida del edificio le entregó las llaves al encargado y llevo las maletas al taxi que los esperaba.

Al cabo de un rato, e intentando salir de un silencio incómodo, ella dijo:

-Estas muy callado... dime si te pasa algo, por favor angelito

-No me pasa nada Romi

-¿Te arrepientes de irte, no es así? -dijo ella algo triste, pero firme.

-No, claro que no -la miró y sonrió-. Lo que más quiero en este momento es irme contigo de una vez chiquita -se acercó a ella y la besó-. ¡Oye! Mira... -dijo mirando por la ventana, había luces por todas partes en esa oscuridad, estaban entrando al estacionamiento del aeropuerto-. Ya llegamos

Se bajaron con sus cosas, le pagaron al taxista y entraron al lugar. Estaba repleto de gente. Se chequearon dejando sus cosas, para salir hacia la zona de espera de llamada, pero Matt se puso de pie.

-Espérame un momento, regreso enseguida -le dijo, para alejarse hacia otro costado del aeropuerto.

Cuando regresó, toda el grupo estaba allí. Sus amigos de siempre, los "niños ya no tan niños" elegidos (claro, menos Mimi) y otros chicos, los de su ex-banda. Claro no podía faltar el club de fans encabezado por Jun.

Después de un buen rato de abrazos, llantos, recuerdos y saludos; anunciaron su vuelo. Hubo una última despedida general. Casi antes de entrar a la sala de embarque, Matt tomó por el brazo a Sora y la llevo un poco más allá de los otros.

-Sora... ¿me puedes hacer un favor?

-¡Claro! Dime Matt

-Necesito... -empezó, mientras sacaba un sobre del bolsillo interior del abrigo- que le entregues lo antes posible esto... -se lo pasó- a Mimi, debido a que tu eres su mejor amiga y mi mejor amiga... te lo encargo mucho

Sora miró el sobre, luego a Matt.

-Lo tendrá lo antes posible, lo juro, palabra de mejor amiga -rió mientras levantaba la mano libre en señal de promesa.

-Bueno... y -le dijo algo al oído, provocando que ella se sonrojara.

Se fue hacia la entrada al embarque. Y Finalizando dijo:

-¡Adiós a todos, que estén bien! - Mientras movía la mano en señal de despedida.


Querida Mimi:

Pienso que quizás ésta no es la mejor forma de decirte las cosas, pero es la única que tengo ahora. Tú siempre fuiste muy especial para mí. No creas que no me importó que llegases llorando al que fue mi hogar, porque me dolió mucho. ¡Pero que querías que hiciera! Te quiero, y te quiero mucho, pero sólo como amiga, y eso es algo que puede te cueste razonar. Porque las cosas cambiaron entre nosotros hace mucho tiempo, desde que me dejaste, y tampoco quiero que creas que esto lo hice para vengarme. No te voy a negar que me costó mucho desprenderme de ti, pero tenía que hacerlo, tú no me dejabas otra opción. Ahora me voy lejos, y espero ser feliz con la persona que amo, y quiero que tú te olvides de mi, porque seguramente encontrarás a alguien que te quiera más de lo que yo lo hice. Y algún día espero volver, para verte con una gran sonrisa en los labios, para ver brillar tus ojos otra vez, para verte completamente feliz. Si sigues llorando en este momento, lo voy a sentir, y de verdad espero no volver a saber que lloras por mi. Toma ese optimismo que siempre te caracterizó y sigue andando, porque tienes una vida por delante.

And be happy.

Con cariño, Matt.

No sabía qué hora era. No le importaba. Estaba sentada en el borde del pasamanos del puente. Acababa de terminar la carta y se puso a mirar el infinito. Estaba bloqueada, no era capaz de pensar. Miró hacia abajo. No había motivos para tratar de entenderlo. Era muy simple... saltas, y se acaban los problemas... Poco a poco se fue soltando...

Pero en el último microsegundo se arrepintió. Ella amaba a Matt, y por ese gran amor que le tuvo siempre decidió no quitarse la vida. Y, como él dijo, seguir adelante.

Fin


¡Auch! Final decepcionante... Pero bueno, si no quise matar a Mimi, fue porque no iba al caso. El fic se me ocurrió en un arranque de creatividad con la canción (que no me gusta mucho, pero como que me llegó xD) Ya no es igual, de mi compatriota Leandro Martínez. Originalmente no lo quería hacer tan así pero todo fue fluyendo de una manera que procesaba la info 2 segundos y la escribía, por lo que hubiera extendido más la idea, pero no me hubiese gustado luego. Gracias a las personas que lo leyeron, y más a las 2 que dejaron reviews... carla morgendorffer y Angel-Fuu.