Atracción Magnética

Autora: Frizzy

Disclaimer: Todos los personajes y todo lo demás le pertenecen a J.K. Rowling

Tanto la historia como la información sobre la Herencia Veela y los personajes originales son de la exclusiva propiedad de Frizzy. Gracias por permitirnos traducirlo.

Advertencia autora: Esta historia es Slash entre Harry Potter y Draco Malfoy. Si no te gusta por favor no lo leas, no quiero que te ofendas. Slash, por si no lo sabes, es una relación entre dos personajes masculinos. Ya fuiste advertido.

Nota Alima21: La traducción de los primeros seis capítulos, con ligeras modificaciones, es cortesía de nuestra amiga Gala, a quien agradecemos de corazón nos permitiera utilizarlos. Un millón de gracias amiga

Capítulo 1

Nuevos descubrimientos:

Harry se encontraba en el exterior de la oficina del Profesor Dumbledore, vacilando en entrar, cuando escuchó voces elevadas que provenían del interior. Frunciendo el ceño se acercó para poder escuchar mejor, pero el sonido seguía siendo poco nítido, así que no pudo distinguir quiénes estaban en la habitación.

-No...increíble...Mortífago...Vee...enojado...loco...no puedo...creer..Harry...imposible...Malfoy.

Harry tocó la puerta ruidosamente y las voces pararon. Hubo silencio por unos momentos antes que alguien respondiera.

-Ah, Harry, pasa- invitó Dumbledore

Harry Potter entró a la oficina de Dumbledore cautelosamente, de alguna manera intuía que algo estaba mal. Sus suposiciones fueron confirmadas cuando observó a Severus Snape, Sirius Black, Remus Lupin, Minerva McGonagall y Draco Malfoy esperándolo.

Sus ojos vagaron hasta Malfoy, ensanchándose con curiosidad cuando se encontraron con las esferas grises mirándolo con una extraña emoción en el fondo. Vio a Sirius con una cara ligeramente atontada, así que asumió que había sido él quien había gritado. Permitió que Dumbledore lo guiara hacia una silla a un lado de Malfoy, ante lo cual frunció el ceño pero aún así se sentó.

-Luces igual a James- empezó Sirius con voz ahogada

Harry parpadeó, girando sus confundidos ojos verdes hacia su Padrino. Era verdad que había cambiado con los años. Había crecido, y con su 1.80 m de estatura, era uno de los chicos más altos de la escuela. También había aumentado su estructura muscular y sus hombros se habían ensanchado gracias a las prácticas diarias de Quidditch.

Su cabello era ligeramente más dócil, con un estilo despeinado en lugar del completo desastre que le era habitual; había cambiado sus lentes por unos de contacto mágicos, aduciendo que eso le ayudaría a poder ver bien bajo la lluvia cuando jugara al Quidditch. Era un prototipo que permitía que los lentes cambiaran de acuerdo con las necesidades de visión. No quiso probar la nueva poción que corregía la vista...desconfiaba de cualquier cosa que Snape hubiera inventado .

Al pensar en las fotos del álbum que Hagrid le había regalado, Harry supuso que sí se parecía a su padre. Tenía sus facciones; de hecho, era la copia exacta de James Potter excepto, por supuesto, por los ojos verdes que había heredado de su madre. Encontraba extraño que aunque mucha gente le había mencionado su parecido con su progenitor, nunca hubiera encontrado conexión con él en este aspecto. No tenía recuerdos vivos de sus padres; después de todo, todos eran momentos capturados en fotografías o que le habían sido descritos por otras personas.

-Supongo que te preguntarás por que te pedí que vinieras- comenzó Dumbledore, interrumpiendo sus pensamientos.

Harry guardó silencio.

-Antes de empezar, necesito hacerte un par de preguntas personales.

-Esta bien- aceptó Harry, inquieto

-¿Tienes actualmente alguna relación?

-No...

-¿Has tenido alguna...relación....seria en el pasado?- interrogó Dumbledore, ruborizándose

-¿A qué se refiere?- preguntó Harry, parpadeando con confusión

-No ha tenido- soltó Malfoy, viendo a Harry de una manera casi depredadora

-Cómo sabes...?- comenzó Harry, enojado, sin gustarle el hecho de que estaba discutiendo su vida amorosa nada más y nada menos que en presencia de Draco Malfoy y el Jefe de Slytherin, quienes aparentemente lo odiaban.

-Sé todo sobre ti, Harry- afirmó Malfoy, con una media sonrisa

-¿Como me llamaste?- preguntó Harry, con un ligero sobresalto ante el uso de su primer nombre.

-Harry. ¿Ese es tu nombre, no?

-¿Desde cuándo me llamas Harry?- demandó el moreno con voz entrecortada.

-Desde ahora- se burló Malfoy

-¿Y que preferencias tienes?- volvió a interrogar Dumbledore apurado.

-¿Qué?- preguntó Harry, sorprendido

- Sé lo embarazosas que son estas preguntas, Harry, pero es importante que sean respondidas-murmuró Dumbledore, ruborizándose ligeramente

De no haber estado tan avergonzado, Harry se hubiera reído ante el hecho de que Dumbledore se apenara por algo. Siempre había asumido que el hombre era incapaz de hacer algo tan humano como apenarse.

-Supongo que nunca he pensado sobre eso.

-¿Por qué no?- insistió Dumbledore

Harry miró a Sirius con expresión suplicante, rogándole que le sacara del desastre en el que, de alguna manera, se había metido. Sirius, sin embargo, estaba sonriéndole, obviamente esperando una respuesta. Harry lo miró ceñudo, sintiéndose traicionado por el único hombre que consideraba como un padre.

-Supongo que nunca me he molestado en pensar en eso, porque siempre creí que moriría antes de llegar a los dieciséis- sonrió amargamente, viendo como la cara de Sirius se nublaba de ira

-¿Entonces no tienes preferencia por un sexo en especial?- cuestionó Dumbledore precipitadamente.

-Supongo que no...creo que me daría igual si la persona me importa...

Snape resopló en lo que sonó como una risa sarcástica, Harry lo miró confundido. ¿Qué era lo que encontraba tan gracioso?. Probablemente le gustaba verlo apenado, reflexionó disgustado, lanzándole una mirada de odio a su profesor.

McGonagall miró ceñuda a Snape, claramente lista para reclamarle. Harry sonrió, divertido ante la cara de incomodidad de Snape. Era raro ver en ese rostro otra emoción que no fuera desdén. Igual pasaba con Draco Malfoy. Daba la apariencia de ser distante y frío, pero frecuentemente resoplaba, especialmente de furia, cuando llegaba al límite. Harry supuso que era debido a que ambos eran Slytherin.

-Creo que el señor Malfoy debería explicar- sugirió Dumbledore, luciendo ligeramente aliviado de entregar el asunto al chico que seguía viendo a Harry con la misma extraña expresión.

-Bien- aceptó Harry vacilante, mirando fijamente a Malfoy que parecía tener una expresión casi soñadora. El Gryffindor parpadeó sorprendido y el rostro del otro chico regresó a su renombrada mascara sin emoción, que aparentemente había heredado de su padre.

"Es sorprendente" pensó Harry "lo mucho que este chico se parece a su padre..."

-Supongo que lo primero que debes saber, es que no soy totalmente humano- comenzó Malfoy

Harry resopló

-¡Harry!- lo amonestó Dumbledore con una sonrisa.

Sirius hizo una mueca, claramente divertido.

-Tengo sangre Veela por mi lado materno- explicó Malfoy

-¿Y?- preguntó Harry, sin entender a dónde quería llegar el otro chico

-Las personas que son mitad Veela difieren de las Veelas normales en muchas formas. No se transforman cuando están enojadas sino que conservan su forma humana, aunque si heredamos su fuerza y belleza inhumana. A los dieciséis años, la Herencia se hace presente- continuó Malfoy

-¿Qué es eso?- preguntó Harry con curiosidad

-Es cuando la sangre de Veela adquiere todo su poder, la atracción magnética está en plena fuerza y tienden a buscar una pareja- explicó Malfoy, con ojos insondables.

-Cómo lo hacen?

-Se guían por el olor, seleccionando a la persona por la que se sienten atraídos. Usualmente, antes de llegar a los dieciséis, ya los Veelas se siente inclinados hacia esa persona. Pero en cuanto los cumplen, todo se intensifica. El día de su cumpleaños suelen desear unirse a su pareja, enlazarse a ella...!

-¿Cómo hacen eso?- interrogó Harry

Cayó en cuenta de que todas las personas en el cuarto se ruborizaron y Malfoy sonrió débilmente

-Los Veelas, durante el sexo, arrojan un hechizo de unión, permitiéndole dejar algo de su atracción en su pareja. Sin embargo, eso tiene sus desventajas; el Veela se vuelve sobre-protector, especialmente durante la primavera, que es la época de apareamiento. El deseo por su pareja crece rápidamente, incrementando la necesidad de una relación física....en cualquier momento o en cualquier lugar.

Para ese momento Harry estaba en un rojo carmesí, así como las otras personas en la habitación.

-Sin una pareja, la atracción queda totalmente fuera de control. Hasta el momento he podido controlarla, pero sin una pareja, no podré caminar por la escuela sin gente tratando de...acosarme...

-¡Así que lo que tratas de decirme es que para tu cumpleaños vas a estar buscando una pareja! -concluyó Harry

-Sí.

-Pero dijiste que ya tienes la atracción Veela....tu cumpleaños fue la semana pasada- comentó Harry frunciendo el entrecejo, recordando la fiesta de Slytherin que terminó con esa Casa en pleno con resaca en la enfermería.

Harry aguantó la risa al recordar la pálida cara de Pansy Parkinson y el momento en que vomitó sobre Snape. Todos los Slytherins fueron severamente castigados y, sorprendentemente, fue Snape quien lo hizo. "Tal vez tuvo que ver con Pansy vomitando sobre su túnica", pensó Harry mientras se dibujaba una sonrisa en su cara.

-Sí- confirmó Malfoy

-¿Entonces por que no lo siento?- preguntó Harry con curiosidad-. Es decir, si has sido un Veela durante toda esta semana debería haber sentido alguna atracción por ti, pero no la he sentido....

-Esa es una buena pregunta-comentó Draco volviéndose hacia Dumbledore

Los ojos de Dumbledore brillaron, haciendo estallar un caramelo de limón en su boca. Ofreció uno a Harry quien rechazó rápidamente, no quería que Dumbledore comenzara a hablar de nimiedades. Tenía que admitir que el Director era brillante, pero tenía sus momentos de locura.

-Supongo que recordaras las Veelas de la Copa de Quidditch?- observó Dumbledore gentilmente

Harry asintió.

-¿Entonces fuiste consciente de la atracción del señor Weasley hacia ellas.... y hacia la señorita Delacour?- agregó con una sonrisa.

Harry sonrió, Sirius tosió y Snape hizo una mueca Mcgonagall miraba con desaprobación mientras Remus le pegaba a Sirius en las costillas para silenciarlo

-¿Puedes recordar la reacción de la Señorita Granger?- insistió Dumbledore

-¿Que es lo que.....? Ah!, habla de Ron fantaseando por Fleur y Mione celosa- Harry sonrió.

-Sí- Dumbeldore rió entre dientes.

-Si, fue hilarante, siguen negando lo que sienten el uno por el otro, incluso sabiendo que están perdidamente enamorados. Es extraño, siempre creí que Hermione era lista, pero sigue negándolo.

-Un punto para Gryffindor- espetó Snape

-¡Severus!- exclamó Mcgonagall impactada.

-¿Que?. El chico por fin dijo algo que tiene sentido- se apresuró a decir Snape

-No te atrevas a insultar a mi ahijado- tercio Sirius furioso.

-Caballeros- rugió Dumbledore

Todos se callaron instintivamente y tanto Sirius como Snape lucieron avergonzados.

-¿Recuerdas un pequeño regalito que les dio en su quinto año?- inquirió Dumbledore

Harry lució confundido por un momento antes que la comprensión lo golpeara y enrojeciera, viéndose decididamente incómodo. La mirada de Sirius vagó de Dumbledore a Harry con diversión, mientras Malfoy lanzaba a Harry una mirada indescifrable.

-¿Qué te dio?- Sirius se rió, claramente pensando que podía ser algo con los que podría molestar a Harry más tarde

-Me llevó a una sala de tatuajes- explicó Harry, retrocediendo.

-¿Que?!- chillo McGonagall

-¿Qué hiciste?- Malfoy sonrió con una mirada llena de interés, mientras se inclinaba ligeramente, sus ojos devorando a Harry de forma incomoda.

-Me chantajeó para que me perforara un pezón- se ruborizó, su voz era tan tenue que apenas se escuchaba

Sirius se carcajeó sonoramente

-¿Es una broma verdad?- le preguntó entre risas

Harry vaciló antes de sacudir la cabeza, observando como Sirius lo miraba fijamente con incredulidad. Snape hizo una mueca, Remus ahogó una carcajada, McGonagall casi se desmaya, los ojos de Dumbledore brillaron y Malfoy lamió sus labios haciendo que Harry lo viera con un sobresalto

-¿Te importaría enseñármelo, Harry?- pidió Dumbledore alegre

Harry asintió en silencio y subió su túnica, levantó la camisa polo roja que usaba debajo revelando un bronceado pecho. Todos parpadearon cuando la camisa fue jalada hasta su barbilla revelando el pezón derecho, perforado por un pequeño arete dorado

-¿Por qué no me dijiste que te habías hecho eso?- gruñó Sirius

-Pensé que te enojarías conmigo- susurró Harry, evitando los ojos de Sirius

Malfoy hizo un sonido gutural y los ojos de todos se fijaron en él

Estaba en la orilla de la silla con la cara ruborizada y los ojos fijos en el estomago desnudo de Harry. El deseo en sus ojos era evidente. Harry se bajó rápidamente la camisa, evitando los ojos del joven Veela

-Creo que la señorita Granger los encantó, a ti y al señor Weasley, haciéndolos inmunes a la atracción. Mientras lo usen, no podrán ser atraídos por el encanto de las Veelas, ni cualquier otro hechizo, poción o forma de deseo, a menos que sea real- informó Dumbeldore animadamente, tratando de cubrir el silencio en el cuarto.

Harry entendió la razón por la que Hermione había hecho eso. Llevaba tiempo enamorada de Ron, aunque el muchacho ignoraba ese hecho. A Harry le había parecido sospechosa la insistencia de Hermione. Quizás el arete era un modo de mantener el hechizo invisible a ojos curiosos; después de todo, ninguno de los muchachos mostraría sus pezones, puesto que no era permitido en Hogwarts.

-Así que por eso Hermione se aseguró que Ron estuviera usándolo cuando los alumnos de Beauxbatons nos visitaron a principio de este año" Rió Harry

Recordaba la cara fija de Hermione mientras ayudaba a Ron a cambiarse el arete. Había estado sonriendo secretamente, haciendo que Ron la mirara boquiabierto. A veces Hermoine era demasiado lista por su propio bien. Quizás sería mejor decirle a Ron

-Así que es por eso que no te has sentido atraído por mí....no hay duda, Granger se reirá cuando se entere...-murmuró Malfoy tratando de controlar la urgencia de atacar a Harry

-Señor. Disculpe por preguntar, pero ¿qué tiene que ver todo esto conmigo?- inquirió Harry incómodo.

Sirius dejó salir un lamento y Harry lo miró. Estaba mirando a Malfoy con lujuria. Al observar de soslayo a Snape, McGonagall y Remus descubrió reacciones similares. Hasta Dumbledore parecía trastornado mientras el joven Veela lamía sus labios, sus ojos brillando con lujuria. Incluso Harry tuvo que admitir que era atractivo.

Durante los pasados 2 años, Draco Malfoy había crecido hasta medir más de metro ochenta, su cuerpo se llenó, haciéndose musculoso, su cabello seguía siendo de un color oro blanco pero ya no estaba aplastado con gel, sino que caía naturalmente rozando sus hombros, enmarcando una cara fuerte y bien parecida, con un par de ojos grises brillantes. Era la copia exacta de su padre, hermoso, pero fatal. Era el perfecto Slytherin: una serpiente mortal con una mordida venenosa

Ahora que lo pensaba, había escuchado que muchas de las chicas y algunos chicos de Gryffindor comentaban el nuevo look de Malfoy, especialmente Parvati, Lavender, Seamus y Dean. A Malfoy nunca le faltaban admiradores; era, quizás, uno de los muchachos más populares en la escuela, aún cuando sólo cursaba su sexto año.

-La pareja del señor Malfoy está en Hogwarts- gruño Snape

-¿Quién?- preguntó Harry alegre

Harry tuvo una imagen mental de Malfoy tratando de seducir a un Gryffindor o peor aún, a un Hufflepuff. No pudo reprimir una risa imaginándose a Malfoy emparejándose con Neville Longbottom; apenas alcanzó a taparse la boca con una mano y disimular la risa con un ataque de tos, preguntándose si a la pareja de Malfoy le gustaría él.

Los adultos se quedaron en silencio, y de pronto un pensamiento vino a Harry, quien se quedó helado, mirando al joven Veela

¿Que demonios?, no podía ser, se odiaban uno al otro......y aún así tenía sentido. Malfoy había estado evitándolos últimamente, apenas les había dirigido la palabra...... eso era extraño, cuando salía a su camino para molestarlos al menos una vez al día.

-No lo creo.

-Harry- comenzó Dumbledore, apresuradamente

-¡Ron lo va a matar!

-¿Qué tiene que ver Ron en todo esto?- preguntó Sirius confundido.

-¿Quieres decir que no es Ron?- interrogó Harry, relajado instantáneamente

Todos quedaron con la boca abierta

-¿Qué te hizo pensar que yo estaría interesado en esa comadreja?- preguntó Draco arrastrando las palabras

-No lo sé....yo solo....bueno....

-Harry, debo decirte esto antes que lo averigües; es posible para la persona no aceptar el unirse a Draco, la persona puede ignorarlo...

-Oh...- exclamó Harry, no muy seguro de entender

-El único problema es que una vez que el Veela decide quien será su pareja, va a seguir tratando de seducirlo hasta que se unan....los Veelas son unas criaturas muy persuasivas....

De repente todo encajaba. Dumbledore quería saber sobre su inclinación sexual...le había cuestionado sobre si tenía alguna relación...habían discutido sobre las Veelas con él...Harry sintió una repentina urgencia de correr, mientras veía con pánico al chico de cabello plateado. ¡¡Oh por Dios!!, gritó su mente

Esto no podía estar sucediendo, su rival no estaba tratando de seducirlo, ¡no podía ser el!...¡no podía ser posible!.

-Eres tú- gimió Malfoy, era claro que no deseaba otra cosa que lanzarse sobre el atontado, horrorizado muchacho enfrente de él, que lo miraba fijamente como si hubiera admitido estar enamorado de Voldemort

Continuará.......

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