Una Graduación para Recordar

Autora: Magdelena1

Traductoras: Alima 21

Nota de la autora: No soy propietaria de ninguno de los personajes (solo la trama me pertenece, además de a otros cincuenta mil autores de fanfic que les gusta ver a Severus Snape en la cama con alguien!) Todos los personajes del universo de Harry Potter son propiedad exclusiva de J.K. Rowling. Yo publico únicamente por mi propio deseo egoísta de hacer feliz a Severus Snape.

Esta historia es SLASH, enfocada en la relación entre Severus y Harry. Harry es mayor de edad en este fic.

Este capítulo va dedicado a fénix, quien nos comento sobre esta historia

Capítulo 1

La Libertad Puede Cambiar a un Hombre

Cuando Severus Snape se despertó esa mañana, se sintió completamente vivo por primera vez en veinte años. ¡Al fin era libre! ¡No más lazos con Voldemort, no más el doblegarse ante mocosos mojigatos como Malfoy, no más doble vida! Podía dejar su trabajo en Hogwarts si así lo deseaba. Se rió entre dientes mientras entraba en el baño, desnudándose y introduciéndose bajo la caliente rociada de su ducha. No es que quisiera partir en verdad, y menos ahora. Albus Dumbledore le había ofrecido un santuario cuando más lo necesitaba. Hasta poco tiempo atrás, Albus era la única persona en quien verdaderamente confiaba. Probablemente nunca partiría del único hogar verdadero que había conocido. Pero era agradable, finalmente, poder tener una opción

Para ser un hombre que rara vez se preocupaba por su apariencia, Severus pasó una buena cantidad de tiempo asegurándose que su cabello y ropa estaban presentables. Su recién descubierto amante lo había estado animando durante sus años de amistad que no afectaría su tapadera como espía mostrar un poco de su verdadero yo al mundo exterior, pero hasta ahora se había negado esa opción. La duplicidad era más fácil cuando se tenía claro los papeles de blanco y negro. Ahora, no había nada que lo contuviera. Severus se detuvo frente al espejo de cuerpo entero admirando su elección de vestuario, deslizando el pasador superior que cerraba su túnica. Por una vez, el espejo encantado pareció impresionado.

-¡Querido! ¿Has estado ocultando ese cuerpo bajo las túnicas todos estos años?

-Mmmm. Eso me temo. ¿Por qué?¿Te gusta?- - Severus se rió de si mismo por flirtear con su propia imagen.

-Querido, si me lo preguntas, van a hacer fila por tener una oportunidad contigo. Deberías reír más a menudo. Luces delicioso. ¿Qué inspiro este cambio en ti?

Severus consideró las palabras del espejo. En realidad esto no había representado un gran esfuerzo. Había elaborado un champú especial para eliminar las toxinas que los gases de las pociones dejaban en su cabello de forma que ahora lucía brillante y sedoso. Lo había atado hacia atrás con un cordón, pero varios mechones cortos habían escapado, enmarcando su cara de manera encantadora. Su piel también había sido tratada con un limpiador facial poco común, que había eliminado la grasa acumulada. Vestía una camisa de seda color canela con varios botones abiertos en la parte superior, revelando un asomo del negro pelo del pecho, y unos pantalones de cuero color chocolate oscuro, que se estrechaban ligeramente en las rodillas y se embutían en un par de botas de montar de ante negro, altas hasta las rodillas

Lanzando una amplia sonrisa a su reflejo, se encogió de hombros.

-Supongo que siempre lo tuve encerrado en mi interior. Sólo que nunca tuve la habilidad de dejarlo salir y jugar.

-¿Por qué ahora?

-En realidad, hay dos razones. La primera es que finalmente me he liberado de un peso que he llevado por veinte años. Y, la segunda, es que en menos de treinta días estaré libre de otro- sin dar al espejo oportunidad de replicar, Severus salió de la habitación con paso majestuoso, silbando en voz alta. Saludó a los retratos al pasar, ofreciéndoles una sonrisa y un amistoso gesto con la mano, incluso se detuvo pretendiendo combatir con Sir Cadogen, en su camino hacia la sala de profesores, para asistir a una reunión con Dumbledore antes del desayuno y organizar la manera en que actualizarían a los profesores sobre los sucesos de la batalla del día anterior.

Mientras doblaba la última esquina antes de alcanzar la sala de profesores, accidentalmente tropezó con un grupo de Hufflepuff de primer año, golpeando a una de las jovencitas quien cayó al suelo, sus libros dispersándose por todas partes. Cuando los niños vieron que había sido su temible Profesor de Pociones quien había tropezado con ellos, temblaron de miedo, y sólo notaron el cambió en las ropas y en su apariencia después que él se hubiera enderezado y dirigido a ayudar a la joven a sus pies.

-Señorita Banks, ¿se encuentra bien? Mis más humildes disculpas, querida. Me temo que estaba soñando despierto y simplemente no me di cuenta de lo que hacía- Severus emitió una brillante sonrisa que sobresaltó a la pequeña, y rápidamente recuperó sus libros por ella. Le acomodó los libros en los brazos y basó con gentileza su coronilla antes de continuar su camino-. Que tengan un lindo día, niños.

*****

Si Algus Dumbledore no lo hubiera visto con sus propios ojos, seguramente hubiera pensado que era una ilusión. Se giró hacia su compañera, Minerva McGonagall, para asegurarse que, de hecho, sus sentidos estaban funcionando correctamente. Considerando la mirada de impresión e incredulidad evidente en las facciones de la bruja, por lo menos se sintió aliviado al darse cuenta de que no había sufrido ningún daño irreparable durante la batalla pues, aparentemente, el pobre Severus sí.

Primero habían captado el sonido de un silbido proveniente del hueco de la escalera de las mazmorras. No les llamó la atención hasta que el sonido del silbido cambió al de una canción proveniente de una familiar voz de barítono. ¿Por qué, en nombre de Merlín, podrías estar cantando Severus Snape? ¿Y especialmente cantando *ESA* canción? Momentos más tarde el canto cesó abruptamente, y mientras se apresuraban hacia la sala de profesores, dieron vuelta a una esquina justo a tiempo para ver a Severus gateando y ayudando a la pequeña Hufflepuff

Mientras, Severus dirigió su marcha hacia ellos, reanudando su canción. Los Hufflepuff lanzaron una última mirada al Director y a la Jefa de la Casa Gryffinfor y huyeron asustados. Albus escudriñó inmediatamente los ojos de Severus, buscando señales de que hubiera sido puesto bajo la maldición Imperius, pero inmediatamente fue distraído por la brillante sonrisa que le brindó el Maestro de Pociones. Éste hizo un guiño de saludo a Minerva y a Albus, y los precedió rumbo a la sala de profesores. Lanzando sus brazos abiertos para abarcar a los profesores reunidos, reinició el coro.

-Oh, que hermosa mañana.....

Bueno, aquí el primer capítulo de esta historia, esperando que les haya gustado. ¿Qué les parece? ¿Estará Severus bajo una maldición Imperius? ¿Le habrán hecho algo en la batalla? ¿o sencillamente está feliz?¿Y cuál será esa segunda razón para el cambio? Sigan con nosotras y lo sabrán.