"Eternidad"

Por Amaltea-Síbila

**********************************************************************

Nota:

No me pertenecen los maravillosos personajes de Shaman King. Son de son de Hiroyuki Takei y TV Tokyo. Pero algún día... cuando sea rica y poderosa... jajajajaja (risa de bruja malvada de cuento de hadas) ^o^

**********************************************************************

"Para todos aquellos a quienes alguna vez han sentido el dolor de un corazón roto y aún creen en el amor. Y si no, han de saberlo, cupido también se equivoca, la próxima ocasión tendrá mejor puntería. "

"Para Miroslava-chan."

"Para mí misma."

*************************************************************************

Parte I

Es muy bello el primer amor.

Es hermoso cuando te enamoras por primera vez, todo es perfecto, aquel cariño crece día a día.

Disfrutas cada momento que estás junto esa persona especial, mientras puedas verla a tu lado el resto del mundo no tiene importancia.

Y toda mirada, todo suspiro, hace que el tiempo se detenga, porque quien tienes frente a ti es quien complementa tu vida.

Es muy bello el primer amor. Parece eterno, infinito.

Mas sin embargo un día te levantas y lo sabes. Que ese mundo quedó atrás y nada puede hacerlo volver.

Te das cuenta de eso ha terminado.

Eso es lo que casi siempre le ocurre al primer amor.

Y en mi caso fue igual.

No supe como pasó, aún me pregunto si hubo alguna razón. Quizás... sencillamente tenía que suceder.

"Muchas gracias por todo."

"¿Qué quieres decir?"

"Es mejor así, lo siento... sé que no es un pago justo después de todo lo que me has brindado, pero... sería peor dejar las cosas como están y pretender que nada ocurre. No quiero lastimarte más."

"Entonces no me dejes..."

"Perdón, sé que debí cumplir con mi deber y brindarte la vida que tanto ansías..."

"Eso... no es lo que quiero..." Y no me di cuenta que en ese momento comencé a llorar. "Te quiero a ti... No me importa si no me das otra cosa...yo..."

"Lo siento..."

"¿Es que alguien...?"

"No pienses eso, no hay nadie más. Solo... no hay nada por lo que me pueda quedar a tu lado, no como tu prometido, menos aún podría casarme contigo."

Y lloraba con un dolor tan grande como el amor que sentía por él. "¿Jamás lo quisiste?"

"Te equivocas, te amé por largo tiempo."

"¿Por qué entonces...?"

"El mismo tiempo se ha llevado todo."

"No es cierto..."

"En verdad no sabes cuánto lo lamento..." No me mires así, no me mires como si todo hubiese terminado. "Hasta pronto..."

Aunque haya sido así. Por favor. No te vayas... "Yoh..."

-*-*-*-*-*-*-*-

¿Hace cuánto que te marchaste? Creo que es ya casi mes y medio.

Me dejaste aquí en la pensión. Era parte de nuestro dote para cuando llegara ese día. Y tus abuelos me la dejaron como compensación. Ya que tú te fuiste a no sé que lugar con alguno de tus amigos para iniciar el nuevo torneo, lo sé porque Ryu vino a darme la noticia. También se marchó a seguirte.

Pero no le quise preguntar a dónde iban. Ni a Manta lo he cuestionado sobre eso. Le solicitaste que viniera a verme de vez en cuando. Jamás lo ha dicho, pero estoy segura de que tú se lo pediste.

"¿Cómo has estado Anna?"

"¿Cómo quieres que esté?" Respondo fríamente desde mi lugar en la puerta que da al jardín, ahí donde solías tomar tus largos descansos en vez de entrenar.

"Deberías salir de vez en cuando, no es bueno que te quedes aquí todo el día". Tonto enano cabezón. Quiere ayudarme, pero no sabe cómo. Ni si quiera yo sé que hacer para salir de este estado.

"¿Y a dónde quieres que vaya? No hay ningún lugar a dónde ir..." Estúpida Anna, no dejes que se quiebre tu voz.

"Mejor voy a prepararte algo para la cena. También te traje un sandía que compré al pasar por el mercado." ¿Ves? Él también lo notó. ¿Pero cómo no notarlo? Si todavía tengo  los ojos hinchados por pasar la noche en vela pensando en ti.

Nada es para siempre... Me pregunto qué tan longeva es la tristeza, que tanto pueden durar los recuerdos, cuándo he de esperar para dejar de sentir este dolor.

Me obligo a mi misma a comer algo, aunque en verdad no quiera alimentarme. Y es que esta casa está tan silenciosa desde que te fuiste, nada se disfruta estando aquí, ni siquiera la comida.

"¿Te gusta? Si no, puedo cocinarte otra cosa."

"Está bien" No, no está bien. Todo está mal sin ti.

¿Dónde estarás? De seguro con todos tus amigos, ahí sonriendo con ellos, para ellos, no para mí. ¿Me hubieses protegido con tanta desesperación como lo hiciste con Manta, Ren y los demás?

¿Lo habrías hecho...?

...

...

...

Un día viniendo de la escuela Anna pudo percibir una presencia desaparecer en las cercanías al tiempo que el viento movía las copas de los árboles. Creyó que era Yoh pero cuando se asomó a la calle, no había nadie.

Esa misma noche, subía las escaleras para ir a dormir y fue entonces cuando reconoció la energía. Era de él, no podía equivocarse puesto que la podía sentir frente a ella. Elevó su cabeza. Hao le sonreía desde lo más alto de los escalones.

"¿Es que acaso no habías muerto?"

"¿Yo? No, menos cuando el tonto de mi hermano fue quien trató de eliminarme. Es demasiado gentil."

"Explícate."

"¿Acaso nunca te lo dijo? ¿O es que ni siquiera él quería pensarlo?" Rió con burla. "Su  golpe fue lo suficientemente grande para detener al Espíritu de Fuego y neutralizar mis poderes en ese momento. Pero Yoh, jamás mataría a nadie. Aquel último movimiento no tenía como fin aniquilarme.-

"¿Y aún deseas terminar con él para convertirte en el Shaman King?" Replicó avanzando hacia arriba.

"Mmm... pues no estoy seguro. Claro que quiero el trono, pero... muy a mi pesar creo que el distraído de mi hermano ha logrado hacerme reflexionar sobre muchas cosas."

"Ajá. ¿Ya no eres 'el malo'? " Preguntó con sarcasmo Anna y recibió como respuesta una fuerte risa, pero no era la misma que solía escuchar de Hao, no aquella llena de malicia.

"Si quieres verlo de esa manera... "

"Él no está aquí de cualquier manera y no va a regresar."

"Ya lo sé, fui testigo del pequeño contratiempo que hubo entre ustedes." Esas palabras congelaron la expresión de la muchacha y desvió con furia su mirada. "No quieres recordar ¿eh?"

"¡Cierra la boca! Si quieres saber su paradero, tampoco tengo idea así que..."

"Viene a verte a ti." Interrumpió el shaman quien ahora estaba frete a frente con Anna en el pasillo. "Con todo y lo que Yoh me hizo, mis sentimientos hacía ti no han cambiado en nada."

"No lo demostraste mucho la última vez que nos vimos." dijo en tono desafiante, tratando de ocultar el temor que caía sobre ella.

"¿Te importó? No lo creo. Quedaste tan pasmada al observar a Yoh inconsciente. Ese estúpido, no sabe lo que ha dejado. ¡Y tú llorando por él! Jamás creí verte así, tan frágil... " Se aproximó aún más hablándole en susurros.

            Anna se apoyó contra el barandal de las escaleras, pero no hizo esfuerzo alguno por moverse. Hao era idéntico a Yoh, excepto por esa mirada fría y cruel que lo caracterizaba, y sin embargo esos oscuros ojos se habían tornado cálidos y enmarcados por el calculador rostro del shaman creaban aires de sensualidad en toda su persona. La itako se sonrojó mientras él continuaba con sus palabras.

"... En verdad lo amas ¿no es así?" Preguntó con algo de melancolía. "Me tenía sin cuidado el hecho de que hayas colaborado en un intento para acabarme, al fin y al cabo, primero terminaría con todos los amigos de mi hermano, luego te tomaría a ti." Pasó su mano por el rostro de Anna con suavidad.

"Si ya lo sabes," Dijo en un vano intento de sonar tan imponente como siempre. "¿porqué...?"

"Porque no me rindo así de fácil, no es por nada que reencarné dos ocasiones  tratando de obtener el título de Rey Shaman." Y como si la voz de Hao fuese un hechizo, al dejar éste de hablar con sutileza, Anna pudo reaccionar e intentó quitar al chico con una bofetada,  la cual para su sorpresa fue certera. No trato de detenerla, pero tampoco se movió.

"Déjame intentarlo... " La tomó por la cintura y lentamente se posó sobre los labios de Anna, quien no consiguió hacer nada al sentir su suave boca que la ahogaba en un beso dulce y hermoso.

Y cuando ella le empezó a responder, el beso de Hao se hizo más apasionado, mientras recorría con su mano la delicada espalda de la rubia. Se detuvo un instante y la cargó en su regazo llevándola a su habitación, la acomodó en el futón y se despojó de su capa. La luz tenue proveniente del alumbrado en las afueras se reflejaba en su piel tersa, cual ceñía un ancho pecho y una musculatura muy bien marcada. Sus largos cabellos marrones le caían con elegancia sobre la espalda y le cubrían ligeramente la cara como si estuviera tras un velo cual escondía una sublime sonrisa.

Yoh pasó por la mente de la muchacha, pero su recuerdo rápidamente se desvaneció cuando sintió como su opresor acariciaba uno de sus muslos por debajo de la falda y una vez más sus labios eran tomados en un beso. Luego, al volver a fijar sus ojos en él, lo único que le cubría ya era su extensa cabellera. Y poco a poco, con toda delicadeza, Hao también la desposeyó de sus ropas al tiempo que su boca pasaba por la blanca piel de Anna  quien se estremecía a cada nuevo paso de su amante, siempre más osado que el anterior.

Hubo un momento en el que ella dejó dudar en sus movimientos y se dejó llevar por Hao, sintiendo la fuerza de sus brazos, la agilidad de su lengua y el salvaje mecer de sus caderas acompañado por tiernas palabras que se escapaban en murmullos y el nombre de la itako que era pronunciado con agitación... Y al final Anna había quedado envuelta en su cálido abrazo, recargada sobre su perfecto torso, cayendo en un sueño tranquilo, como ningún otro desde hacía mucho tiempo.

*********************************************************

Notas de la Autora:

Fin del capitulo uno, están planeados tres, aún ni termino el segundo... Si me dejan reviews, me esfuerzo y lo termino jejeje, porque la verdad no tengo ni idea de cómo seguirle.

¡Gracias por leer!