Lluvia y Besos de Fresa

Escrito por: hikari (adriana santomé)

Idea: 7 de abril del 2004.

Fecha: 8 de abril del 2004 (como unas 7 horas en total, las primeras cinco seguidas y en la madrugada ^^ y de 4 a 6 pm + tiempo de edición)

Disclaimer: No me pertenece, si lo hiciera, no estaría escribiendo fics.

N/A: Muy simplón. Horo Horo es uno de mis personajes favoritos de la serie, y aprendí a querer cada aspecto de este niño, desde su gran apetito y su peculiar manera de hacerle saber a su hermana que la quiere, hasta su valor cuando se arriesga por sus amigos. Bueno… digamos que sólo necesita un poco de lecciones de higiene. Y Tamao, pues… a pesar de todo es muy dulce, e incluso si solo la ponen como una llorona en el anime, en el manga el autor ha logrado sacar la valentía de esta chica. Es capaz de pelear por aquellos que le importan, incluso en situaciones donde arriesga su vida. Simplemente hacen, según mi opinión, una pareja muy bonita. Desde sus colores, el rosa y el azul, hasta sus cualidades se complementan. Horo podrá protegerla hasta el cansancio, y Tamao abastecerá el hambre del joven Ainu.

Ah, pero bueno, tampoco me voy a poner a hacer un ensayo de ellos, jeje. Pretendo escribir una historia bastante dulce, pero bastante real dentro lo que cabe. Espero sea de su agrado, read & review!!!

He divido la historia en cuatro partes. ¡¡¡Con sus reviews seguiré subiendo los capis!!

***

"¡Joven Yoh!" la muchacha intentaba llamar la atención del chico que se preparaba para salir a hacer las compras de la semana. Era la mañana de un sábado tranquilo, alrededor de las nueve de la mañana, con el sol brillando y enviando ondas cálidas. La brisa fresca desarregló sus cabellos y en vano trató de peinarse con sus dedos.

"Hola, Tamao," el muchacho de unos dieciséis años volteó para verla mientras se acomodaba las sandalias, "¿Necesitas algo?"

"Ah… no," pausó mientras intentaba reprimir los nervios, su vista no logrando llegar más allá del colgante con tres garras negras,  "Yo sólo quería saber si puedo acompañar…"

No terminó de decir la frase, pues ambos escucharon pasos bajar la escalera. Una joven de cabellos rubios los miraba indiferentemente, un aire frío parecía envolverla. Su vestido negro sin mangas le llegaba a las rodillas, y un rosario de cuentas azules rodeaba su cuello

"¿Ya estás lista, Annita?" preguntó Yoh cual niño esperando un premio, con una sonrisa que delataba su alegría al ver a su prometida.

"Sí," contesto la joven pasando de largo a la niña de cabellos rosados y deteniéndose frente al tocador. De su bolso tomó una bandana roja y con cuidado se la acomodó en el cuello, encima del rosario, como si fuese una mascada.

"B-Buenos días, señorita…" dijo Tamao, una sonrisa débil adornando su labios.

"Buenos días," fue sin mucha emoción la respuesta. Después de sentirse satisfecha con su apariencia, la joven, también de dieciséis años, se volteó a verla. Arqueó la ceja levemente, cómo si estuviera examinándola.

"Ah, Tamao. ¿Qué me estabas diciendo?" el muchacho interrumpió, riendo ante su propio olvido.

"N-no, nada, joven," ella dijo sonrojándose, y a la vez sus ojos se entristecieron, "Me retiro. Voy a preparar la comida de esta tarde."

"Tamao," llamó de repente Anna, su rostro un poco más suave, "¿Necesitas algo de la tienda? Ya qué Yoh ha logrado convencerme para que lo acompañé, no estaría de más que aprovechará el tiempo y comprará cosas que hagan falta."

"No, no sé preocupe. Sólo se me ha acabado mi té para los nervios, yo puedo ir a comprarlo…" la joven contestó, negando con la cabeza.

"No hace falta, Tamao. Nosotros  lo compraremos por ti, ¿cierto?" Yoh dijo mientras se levantaba, una sonrisa creciendo en su rostro. La rubia asintió mientras bajaba el escalón.

"Bueno… yo…" pensó por un momento, "De acuerdo, gracias."

"¡Pero asegúrate de preparar una gran comida!" dijo el castaño sonriendo, sólo para recibir un coscorrón de parte de la muchacha de ojos negros.

"¡Yoh!" dijo exasperada. "Tamao, no es necesario que te quedes aquí toda la mañana. Tan pronto hayas terminado tus deberes, puedes salir a pasear si así lo deseas."

"Pero, señorita…"

"Yo vendré personalmente para ayudarte con la comida de esta tarde. Él estúpido de Yoh invitó a todos sus amigos y será necesario hacer comida de más," le informó mientras le daba una mirada congelada a su futuro esposo, el cual sonrío gentilmente, "Sólo quiero que llegues aquí antes de las 3 de la tarde. ¿Entendido?"

La joven había dejado sus puntos bien en claro.

"Sí."

"Bien. Yoh, vámonos," dijo, tomando su bolso de nuevo mientras el chico de cabellos castaños abría la puerta.

"¡Nos vemos, Tamao!" Yoh gritó alegremente una vez que él y Anna estaban fuera de la casa y habían pasado las rejas de bambú.

"¡Qué les vaya bien!" los despidió Tamao, viéndolos alejarse.

El joven Yoh se había colocado una vez más los audífonos naranja en la cabeza y la itako casi instantáneamente lo había abofeteado. Incluso en la distancia, podía escuchar los reclamos de la joven que gritaba que él debería ponerle más atención si estaba con ella.

Sonriendo para sí misma, cerró la puerta principal y regresó al interior de la casa.

***

"¡¡¡¡¡YOOOHHHH!!!!!"

El grito fue tan repentino qué soltó el plató que estaba lavando, sus manos temblando nerviosamente.

"¡Ahhhhhhhhh!" ella gritó, tapándose sus grandes ojos color cereza.

"Uh, ¿Tamao?" preguntó una voz masculina, el tono divertido en ella, "¿Te encuentras bien?"

La muchacha abrió sus dedos para que entre ellos pudiera ver quien le hablaba. Pudo distinguir a un joven, un tanto más alto que ella, de ojos oscuros y cabellos despeinados. Él la miraba con curiosidad y a la vez, un poco de preocupación.

"¿J-joven Horo Horo?"

"¡AH! Veo que te acuerdas de mí," río. Ella se sonrojó levemente. "Perdón si te asusté, pero como tiene tanto tiempo qué no veo a Yoh que, pues, estoy un poco emocionado," dijo, llevándose los brazos a la nuca despreocupadamente.

"Ya veo, no tiene importancia," dijo la joven, agachándose para recoger los pedazos de cerámica rota.

"Por cierto," Horo volteó hacia todos lados, "¿dónde está Yoh? No lo encontré por ningún lado."

"Él salió con la señorita Anna," respondió Tamao, "Fueron a hacer las compras."

"Er, ¿te ayudo?" dijo él, también agachándose, "Así que te dejaron sola…"

"N-no," dijo ella sonriendo, mientras ambos se levantaban. Ella tiró los restos del plato al basurero. "Lo que sucede es que el joven siempre intenta convencer a la señorita Anna que lo acompañé. Pero por lo general, ella nunca acepta. Aunque últimamente ha dicho que sí y pues… él joven Yoh se pone muy contento cuando eso sucede, por eso no me importa quedarme sola," ella explicó.

Él joven de cabellos azules la miró detenidamente. Ella tragó saliva y, sonriendo, agregó: "Además, Conchi y Ponchi siempre andan por ahí haciendo travesuras. Lo bueno es que hoy decidieron hacer sus bromas a la gente en el cementerio…" Rió ella, como tratando de aligerar la atmósfera.

"Entiendo," dijo Horo, sonriendo una vez más, "Eres una chica muy noble, Tamao."

"¡Ah! ¿Por qué dice eso, joven?" preguntó ella sonrojada.

"No, por nada… Oye, Tamao, ya que no hay nadie en casa, vamos a salir un rato, ¿sí?"

"Bueno, yo…" Ella miró el reloj, ya eran las once de la mañana. Luego miró al piso nerviosamente.

"No me digas que la odiosa de Anna no te deja salir," bromeó el joven Ainu.

"¡No! Por supuesto que no," se defendió ella, levantando la cara para enfrentar al chico, "¡La señorita Anna me dijo podía salir si yo quería! Oh…" se detuvo.

"Jejeje, tranquila," Horo sonrió, "Entonces, ¿si quieres ir?"

"Esta bien. Pero, la señorita me pidió que llegará antes de las 3 para ayudarla a hacer la comida," repuso ella. Los ojos de Horo brillaron momentáneamente.

"No te preocupes, en ese caso, estarás aquí a esa hora," dijo, "¡Vamos!"

Ella asintió y lo siguió hasta la salida.

***

A/N: AHHH, ¡qué divertido! ¿Qué les pasara a Horo y a Tamao? ¿Podrá la chica dejar de ser tan tímida? ¿Qué tiene que ver el título si no esta lloviendo? ¿Y qué onda con los besos? ¿La autora se estará volviendo loca por juntar a la pelirrosa con uno de sus amores platónicos? ¿La asesinarán las fans de Horo? ¿Intentaran matar a Tamao? ¿Mandarán los suficientes reviews como para actualizar pronto?