Lluvia y Besos de Fresa

Escrito por: hikari (adriana santomé)

Idea: 7 de abril del 2004.

Fecha: 8 de abril del 2004.

Disclaimer: No, no es mío ¬.¬

N/A: Quiero que me disculpen por no haber publicado este capítulo antes, pero para ser sincera con ustedes, tenía miedo. Miedo porque no creo que este capítulo guste, ya que incluso yo siento que le falta algo :S Por eso, he decidido que lo voy a publicar, con la esperanza de que me digan que debo cambiar. Aún así, tampoco puedo decir que me el capítulo me desagrade, pues es algo que escribí con mucho cariño, muy mío y que a fin de cuentas, el propósito es divertirme haciendo fics, no preocuparme más de la cuenta. Así que… aquí les entregó, el último capítulo de: Lluvia y Besos de Fresa!!!!


"Todo este tiempo has querido a Yoh, ¿no es así?" preguntó él, nuevamente entrando al tema de su mejor amigo, el joven Asakura con el que había compartido tanto tiempo.

Ella se congeló por un instante antes de asentir. "Horo, la verdad yo no quisiera…"

"Sí, lo sé. Pero creo que lo mejor es que se lo platiques a alguien para que puedas sacarte ese peso de encima."

"Ah, s" ella comprendió lo que decía el muchacho.

"Si no quieres decírmelo a mí, prométeme que vas a hacerlo con alguien más, ¿sí?" la miró largamente, "No es bueno guardarse las cosas, te lo digo por experiencia propia."

"N-no. Preferiría contártelo a ti," dijo ella más confiada.

"Entonces," dijo él pasando su brazo libre por los hombros de ella, "cuéntame. Soy todo oídos."

"Bueno yo," ella se sintió un poco incómoda pero al poco rato descanso su cabeza en el brazo del Ainu, "desde que éramos pequeños, él fue la única persona con la que pude platicar sinceramente. Él siempre atendía a lo que yo decía y me daba consejos si yo me sentía triste. Además, siempre me animaba en mis entrenamientos. Siempre fui una muy mala estudiante, porque nunca lograba hacer las cosas bien o me desesperaba muy rápido."

"El joven Yoh, por lo contrario, siempre estuvo libre de preocupaciones y por eso, a pesar de que no hacía mucho progreso y que exasperaba al señor Yohmei, siempre mostraba una gran sonrisa. Y creo que fue por eso que yo… me enamoré de él. Porque lo admiraba mucho y me sentía segura a su lado."

Él joven la miró serio y ella siguió hablando.

"Después llegó la señorita Anna, como ya te conté. Y entendí que el joven jamás podría verme como mujer, sino sólo como una amiga o una hermana. Ahora me conformo con eso, pero a pesar de todo, en ocasiones es doloroso verlo y no poder decirle lo que siento."

Horo Horo apretó suavemente el brazo de la muchacha y ella soltó un suspiro. Entonces terminaron de comer sus helados en silencio. El delicado sabor de fresas inundando sus sentidos.


"Vaya, creo que ya tenemos que irnos, ¿queremos llegar a la posada para poder disfrutar una deliciosa comida, verdad?" preguntó él, siempre sonriente, cuando ello lo interrumpió con voz quebrada.

"Tan sólo espero algún día, encontrar alguien me quiera…"

Él la miró confundido, hasta que finalmente una sonrisa brilló en sus labios.

"Lo harás, Tamao," la consoló, "lo harás."

"G-gracias, Horo," ella lo miró con lágrimas en los ojos, y pronto se ocultó en su pecho. Él abrazo su espalda y descansó su mejilla en la cabeza de ella, oliendo el suave aroma de su shampoo.

"Estoy seguro… de que algún día encontrarás a alguien que te querrá tanto como tú lo quieras a él. Alguien que se preocupe por ti y quiera verte feliz todo el tiempo," dijo él con serenidad, "Alguien que te ponga por sobre todas las cosas."

"Alguien cuyo único deseo sea protegerte de todo mal y que comparta momentos de alegría contigo," Horo Horo cerró los ojos brevemente, para luego levantarle el mentón y hacerla mirarlo, "Tan sólo espera y abre bien los ojos, Tamao. Puede que esa persona este a la vuelta de la esquina, esperando a que te des cuenta que es el indicado."

"Horo…" ella lo miró con grandes ojos rosa oscuro, y en los de él podía reflejarse su carita acongojada.

"No te preocupes," besó su frente, "Todo saldrá bien."

"Tienes razón," dijo ella, finalmente dándose cuenta la situación en la que se encontraba. Se alejo de él apenada. "Ay, mojé tu ropa, lo siento."

Él negó con la cabeza, riendo.


El tiempo había pasado desde entonces, dos años, dos largos veranos...

La pensión prosperaba y los dueños de la misma estaban muy ocupados con la inauguración de los baños termales, aún más después de la boda, que había causado un gran revuelo por todo el lugar. Ni imaginarse el bullicio con la reciente noticia de que Anna estaban esperando un hijo, el nuevo heredero de los Asakura. Yoh había celebrado en grande sus amigos y claro, se había convertido en el más fiel de los vasallos de su esposa. A los dieciocho años, Asakura Yoh ya era todo un hombre de familia y Asakura Anna sabía como someter a ese hombre a la perfección.

Tamao, toda una señorita para ese entonces, los había visitado durante todo ese lapso de tiempo, especialmente durante las vacaciones de verano. Sin falta, ella estaría ahí, con una gran sonrisa y ganas de ayudar. Siempre amable y tímida como siempre, era sin duda la favorita de los clientes de la pensión.

Faltaba poco para que la señora Kino y el señor Yohmei la consideraran los suficientemente experimentada en sus habilidades espirituales y le permitieran quedarse ahí permanentemente, para ayudar en el hotel y a Anna. Conchi y Ponchi, sin embargo, habían demostrado ser bastante difíciles de controlar.

Y también, como cada verano, llegaba una visita del norte. La llegada de Horo Horo se había vuelto casi costumbre desde aquel primer día de paseo por el parque. Solía venir acompañado de su hermana y con su espíritu Kororo. La familia Asakura se abastecía con suficiente comida por si las dudas.

En aquellas ocasiones, Yoh aprovechaba para reunir a todos los demás, tal como lo hacía de vez en cuando durante el año. El hecho que Horo no sólo estaba ahí para comer en las fiestas era ya conocido por todos, aunque sobre eso nadie se atrevía a comentar.

"Con Annita embarazada hay muchas cosas que hacer. Necesitamos mucha ayuda," defendió Yoh una vez cuando el par fue cuestionado.

La cara de Tamao se había vuelto prácticamente del color de su cabello. Y con la ayuda del castaño, Horo Horo había aprovechado para evadir el tema.

"Cielos, ya lo veo… un monstruito igual a la gruñona de Anna o a Yoh corriendo por todos lados," vaciló Horo Horo, para sólo obtener un fuerte golpe por parte de la susodicha futura madre.

Las visitas al parque de la ciudad también habían sido frecuentes durante ese tiempo. Horo Horo y Tamao siempre encontraban oportunidad para pasear. De vez en cuando, el muchacho optaba por ir al cine o algún lugar diferente, y tras mucho renegar, conseguía que la niña pelirrosa aceptara.

Pero el lugar de amplios jardines y juegos infantiles era su lugar favorito de reunión, especialmente si implicaba helados de fresa.

Por siempre, aquel viejecillo pasaba por las calles, y ellos pedían nieve de fresa. Conversaban hasta tarde y regresaban para la comida o la cena, dependiendo la hora en que habían salido. Era ya una tradición.

En ocasiones llovía, y ellos, despreocupados, corrían bajo la lluvia en busca de un sitio que los protegiese.

Si, dos años habían pasado desde el primer encuentro.


"Es muy fácil enamorarse de ti, Tamao…"

No pudo evitar que las palabras salieran de su boca, así de la nada. Los ojos de la pelirrosada se engrandecieron con sorpresa. Se encontraban sentados en aquella banca, la misma banca de siempre, helados de fresa ya terminados de disfrutar…

Él la miró con mucho detenimiento, su mano instintivamente sostuvo su mentón con delicadeza. La muchacha cerró los ojos mientras el rubor en sus mejillas se hacia visible.

Dudó un poco… como esperando una reacción por parte de ella. Pero no la hubo.

Tampoco pudo evitar lo que le siguió… La atrajo a sí mismo, mientras que las manos de ella buscaron apoyo en su camisa. Y la besó.

Por primera vez, ella sintió los labios ajenos tocar los suyos y con timidez, respondió la caricia. Temerosa, permitió que él abriera su boca y explorara un poco más. Ella pronto se unió al juego, a pesar de que su rostro adquiría tonos más y más rosados.

"Sabor a fresa," murmuró él contra sus labios, disfrutando la sensación de la boca de la chica.

Ella se apartó repentinamente, su corazón latiendo a mil por hora. Sentía como su fuera a salírsele del pecho, justo a donde se había llevado las manos.

"Yo… yo… lo siento Tamao," dijo él muy apenado, su cara toda roja, "No fue mi intención… disculpa. No deb"

La miró con preocupación cuando ella no dijo nada. Al hacerlo, lo que encontró fue algo que no esperaba. Tamao lloraba, las lágrimas recorriendo sus mejillas rosadas, pero ella… estaba sonriendo. Una sonrisa genuina, feliz.

"Sólo una cosa," dijo ella, limpiándose la cara con las manos, "La próxima vez, ¿podrían ser besos de chocolate?"

Horo Horo asintió mientras atraía a Tamao nuevamente hacia él.


…OWARI…

A/N: Ay, Dios. Quiero llorar…. ¡Esto se acabó! Voy a estar muy triste sin mi querido Horito. Aunque no dudaré en escribir algo con él muy pronto… A través de estos cuatro capítulos me diviertí mucho y sólo espero que ustedes también. Eso es todo por ahora, pero nos veremos de nuevo, ¿ne?

Enseñanzas del fic:

No salgas sin un paraguas, te mojarás con la lluvia.

No te quedes viendo a las personas demasiado, te puedes quedar visco.

Nunca dejes a Kororo con tu hermana, no tienes como hacer la posesión.

Jamás dejes que el hambre te controlé, puedes dejar traumado al señor de la tienda.

Siempre lleva dinero contigo, no sabes lo que puedas comprar en el camino.

Intenta dejar de tartamudear tanto, pareces tonto.

No le digas señor a alguien de tu edad, ni que fuera alguien importante como yo.

Nunca llegues tarde a casa de Anna Kyouyama… No hace falta explicarlo.

Y las más importantes:

Nunca le tengas miedo a la lluvia.

Nunca digas que no a un helado de fresa.

Nunca pierdas esperanza…

Abre bien los ojos.

Un pequeño plug: No se pierdan de "Nuestra Vida" mi próximo fic donde hay una aparición especial de mi lindo Hana-chan!! [YohAnna]

Jeje, ya los he de haber cansado. Me iré ahora… ah, no… ¡Faltan los reviews!

Ja ne!

REVIEWS

Hikari: Y para contestarlos, me acompañan, ¡¡¡Horo-kun y Tamao-chan…

Horo: ¡Hola!

Hikari: Y… ¿Tamao-chan?

Horo: Ah, pues Me esta haciendo de comer.

Hikari: -.-' pero te acabas de tragar media caja de galletas.

Horo: ¬¬ ¿Y qué? Tengo que alimentarme para crecer sano y fuerte.

Hikari: Eh… Mejor contéstemos los reviews…

Rikku Tao

Hikari: Hoooooooooolaaaaaaaaaa!!! Que bueno que te gusto, espero que este final no este tan raro. Yo también me imaginó las escenas, no puedo evitarlo, jeje. La de Horo amenazando al intendente me persigue…

Horo: Olllo Yo nunca haría eso…

Hikari: Si aja

Horo: Bueno… es qué… ¡¡Pero es que tenía hambre!!

Hikari: U.U De acuerdo, lo que digas.

Horo: ¡¿Cómo qué… 'lo que digas', eh?! ¿¡EH?!

Hikari: Nada, nada… Nos vemos pronto Rikku, y gracias por seguir hasta el final!

rika asakura

Hikari: no te preocupes, yo también estoy un poco retrasada, ne? Y si, Horo es tuyo.

Horo: ¡Yo no soy de nadie!

Hikari: (le da un codazo) Por eso te dije, que nada más me lo traigas de visita, ¿si?

Horo: ¡LOCA! Eso dolió.

Hikari: Esa era la intención… jejeje. Hasta luego rika!!!

Deina-Black (Miembro de la Orden Siriusiana)

Hikari: Yikes, un fan de Sirius... ay, Sirius T-T

Tamao: Señorita Hikari, creo que esto es un fic de Shaman King… (llega con un pedazo de sándwich que es inmediatamente arrebatado de sus manos por Horo) ¡Ah!

Hikari: Si, si… (ignora a Tamao) Y.Y

Horo: Yag empegzó (se traga un pedazo de pan) ah, eso estaba bueno.

Tamao: Er... Gracias por tu review… Y gracias por decir que… que… te caigo bien T.T

Horo: Ya, ya, Tamao (le da palmaditas en la espalda) Yo le encanto, claro por mi belleza.

Hikari: Sirius (en su propio mundo) Y-Y

Horo y Tamao: u.u

Loconexion

Hikari: Bastante meloso, tienes razón Jijijiji.

Horo y Tamao: -lll-

Hikari: Gracias por tus comentarios!!

yukari

Hikari: ¡Claro que te agradezco! Tu opinión es importante.

Horo: Le das las gracias a todos.

Tamao: ¡Horo-kun! ¡Deja de molestar a la señorita!

Hikari: ¡Si, Tamao! ¡Tú dile!

Horo: Bah…

Hikari: Y que bueno que te guste más el HoroxTamao!!!

Horo y Tamao: olllo

Hikari: gracias por asistir al gran final!

Horo: Uy, si, gran final... -.-

Hikari: ¬¬ Toma... (lo golpea sin cesar en la cabeza)

Horo: Ayyyyyyyyyyyy..... (se desmaya con tanto golpe)

Tamao: Horo-kun!! o.o

Hikari: Ja, se lo merece...

Niki

Hikari: ¿Quieres más romance que eso? Jejeje

Horo: (ya despertó...) ¬ll¬ Te gusta verme sonrojar, ¿verdad?

Hikari: n.n ¡SI!

Tamao: Gracias por tu review nlln

Fenryr:

Horo: ¡¿Cómo que maldito?! ¬.¬x

Tamao: Calma, Horo-kun… .. Dice que eres afortunado…

Horo: Ah, ya… (termina de leer el review) Hmm… Ojalá te haya escuchado tu chica.

Hikari: NOOOO!!! (golpea a Horo en el estómago) Ahh...

Horo: Ugh.. que manía por golpearme.

Hikari: Jejeje. No le hagas caso. Y mira, ahora apresuré bastante las cosas, ¿no crees?

Tamao: OlllO Nos vemos!

Beu Rib

Hikari: T.T GRACIAS

Horo: Calma, que inundas el lugar.

Tamao: Sus comentarios son muy apreciados (mira a hikari) Si, muy apreciados.

Hikari: Nos vemos pronto!! Actualiza como siempre!

Y ahora si… T.T Me despido!!!