El Copyright y la Marca Registrada del nombre y del personaje Harry Potter, de todos los demás nombres propios y personajes, así como todos los símbolos y elementos relacionados, son propiedad de Warner Bros., 2000

Ah...! Es mejor tarde que nunca. No? Mis más sinceras disculpas por no haber publicado el dichoso viernes... mi justificación s la siguiente: fui a un concurso de música a apoyar a mi colegio y los malditos dejaron a todos los números del colegio para el final... llegué a mi casa muy tarde y no alcanzé a publicar .. lo siento!

Bueno, ya llegamos al final del los finales, esta capítulo es el último... Si tuvieran título este cap se llamaría "La hora de la verdad" Casi siempre... digamos siempre el último capo me queda más largo que el resto ¬.¬ jaja Gracias por la acogida y por todos los reviews que me llegaron, y también por las personas que sé que lo leyeron y no dejaron review. Gracias a los fics que me inspiraron a hacer este, y aunque suene algo tonto... jejeje a The Rasmus, por la canción original... (Tienen unos CDs con lindas canciones, si tienen la oportunidad de escucharlos¡háganlo!) y gracias a Massú y González por ser los mejores tenistas chilenos!!! No, me equivoco... ¡los mejores tenistas del mundo!!! Eh!!! xD

Ojalá les guste el final y detenme reviews, si???


In The Shadows
Décima parte

-Como sea, no pensarás que volveremos a Hogwarts... ¿o sí?

-¿Tienes una mejor idea? -preguntó enojada.

Él negó con la cabeza.

-Entonces no me cuestiones

Draco sonrió. A pesar de todo la chica tenía mucho carácter.

Cinco minutos después apareció la lechuza de vuelta y se posó en su hombro.

-¿Cómo diablos fue tan rápido? -exclamó, sacándole la carta, la cual abrió al instante.

Ginny:

Todo esta bajo control; ya espantaron a los Dementores y el colegio quedó a cargo de McGonagall. Ya sé que estas en el Ministerio, no voy a preguntar ahora cómo llegaste allá pero cuando regreses me tendrás que dar muchas explicaciones, en especial por cierto asunto que pasó en el baile anoche, y no sólo a mi.

Hermione

-En el colegio está todo bien, podemos regresar -dijo volviendo a ver a Draco.

Él sonrió tristemente.

-¿Cómo?

-Hay que llegar a Hogsmeade primero... ¿no crees? Malfoy, estás un poco lento esta mañana... -se rió.

Caminaron hasta donde estaba la mujer que los había traído al Ministerio. Ella conversaba con otra señora de su misma edad.

-¿Señorita... -empezó Draco dando golpecitos en su brazo con el dedo.

-Becker, Magaly Becker -dijo ella sonriéndoles-. Discúlpenme por no haberme presentado antes chicos, pero con las circunstancias y todo eso...

-¿Sabe cómo podemos regresar al colegio?

-¡Oh! Claro, lo había olvidado... bien. Perdona Anne, después hablamos -le dijo a su amiga.

Se despidió con la mano y caminó hacia las chimeneas, seguida por los dos.

-Entren aquí, sólo digan que quieren ir a High Street y aparecerán en alguna tienda de Hogsmeade, luego pueden tomar un carro hacia Hogwarts

-¿Hay carros disponibles para ir a Hogwarts el resto del año? -preguntó Ginny con los ojos muy abiertos.

-¡Claro!. ¿No sabían? Tienen que pedirlos en un pequeño quiosco a la entrada de Correos

-Bueno... -Draco y Ginny intercambiaron una mirada-. Gracias por todo señorita Becker... si de alguna manera pudiéramos pag...

-No, no hay problema chicos, como creen... vayan tranquilos

Se paró junto a una chimenea y ellos tomaron polvos flú de una de las bandejas que había a los costados. Ginny entró primero y luego Draco, dejando atrás el Ministerio de Magia.

Salieron por la chimenea de un pequeño y colorido restaurante. Una mesera los saludó con un movimiento de cabeza y una sonrisa, y Ginny le devolvió el saludo con la mano, pero Draco pasó de largo hasta la salida. Ginny lo siguió un poco enojada y al pasar las puertas de vidrio lo reprendió.

-¿Qué te pasa?

-¿A mi? Nada...

-No me vas a engañar a mi, Malfoy, te he aprendido a conocer demasiado durante estos días como para no darme cuenta de tu estado de ánimo, y en este momento no es muy bueno

Draco soltó una carcajada, pero luego volvió a sonreír tristemente.

-Debemos llegar al castillo

-¿Te parece si mejor vamos caminando? No es tan lejos...

-Sí, bien

Llegaron en silencio hasta el alto portón en ese momento cerrado, aunque al tocar Ginny la reja ésta se abrió inmediatamente. Suspiró y la atravesaron.

Iban tranquilamente subiendo por el camino de piedra, cuando Ginny susurró:

-Vaya aventura que hemos tenido...

-¡Ja! -exclamó Draco-. Espero que no nos vuelva a suceder nada así...

-¡Al fin te dignas a hablar! - Sonrió Ginny. - Pensé que la lengua se te había quedado en el Ministerio...

-¿Ginny?

-¿Sí?

-¿No estás ni un poquito preocupada?

-¿Por qué?

Se detuvieron, mirándose el uno al otro.

-Estuvieron a punto de marcarnos...

-¿Y?

-Pasamos una noche fuera del castillo... no me sorprendería que todo el colegio estuviese enterado de... -pero se calló.

Continuaron avanzando, ya estaban muy cerca de la escalinata de piedra.

-¡Pensé que lo habías olvidado! -saltó Ginny de repente.

-Sabes, hablemos después... -Draco parecía cansado-. Debo cambiarme esto... -dijo apuntándose la túnica-. Te espero aquí, a la entrada del castillo, en una hora más... ¿vale?

La pelirroja cambió su expresión de sorpresa a una de tristeza. No sabía que le deparaba el futuro ahora. No sabía qué encontraría cuando llegara a la sala común, y menos de qué quería hablar Draco cuando volviese. Asintió con la cabeza y entraron a paso firme. Ella subió por la escalera de mármol y él siguió hasta el fondo del vestíbulo, para bajar a las mazmorras.

Ginny llegó a la sala común con un nerviosismo indescriptible. No se había encontrado un alma, ni en vida ni muerta, en todo el camino y eso le preocupaba aún más. Dijo la contraseña a la Señora Gorda, que la miró extrañamente y la dejó pasar sin decir comentario alguno. Al entrar se encontró con una gran multitud de gente, todos en pijama... ¿a las diez de la mañana? Sí.

Todos interrumpieron sus actividades inmediatamente y la miraron con sus ojos abiertísimos, y cuando ella se decidió a continuar hacia su habitación, empezaron a murmurar de una manera impresionantemente fuerte, tanto, que pudo escuchar varios comentarios del estilo: "¿No que se había fugado con los Mortífagos?" ó "¡Me habían dicho que ella estaba muerta!. ¿Cómo se ve tan sólida?" y también, "Quizás ahora es una espía de tú-sabes-quién. ¡mira cómo se cuela en Hogwarts otra vez!. ¡qué descarada!", que sólo la hicieron sentirse peor. Al menos no había logrado divisar ni a Hermione, ni a su hermano, ni a Harry, ni a ninguna de sus amigas... ¿y si la estaban esperando para interrogarla en su habitación?

Subió casi corriendo las escaleras hacia la habitación compartida y al llegar, movió su mano derecha hacia el pomo, pero le estaba costando un terrible esfuerzo mover los dedos. Al final lo logró, lo giró y abrió la puerta sin dificultad, aunque aún sentía un dolor en el pecho. Caminó moviendo las piernas lentamente, y vio a Diane sentada sobre su cama, abrochándose sus zapatos. No había nadie más. La chica levantó su cabeza y al ver a Ginny abrió los ojos con sorpresa, tal como lo habían hecho los otros Gryffindors en la entrada. Abrió la boca para articular palabra pero no le salió nada. La pelirroja caminó a paso decidido hacia su baúl y lo abrió violentamente, mientras Diane la seguía con la mirada.

-Ginny...

-Sí, estoy viva, no soy Mortífaga... ¿alguna otra cosita que te moleste o te inquiete? -exclamó exasperada y mirándola con odio.

De alguna forma debía dejar de reprimirse el remolino de sentimientos que tenía en el corazón.

-¡No tienes para qué tratarme así! -le respondió ella, dejando su zapato y mirándola con aprensión.

-¡Perdona, pero no tienes por qué mirarme con esa cara tampoco!

-Hey, Ginny, cálmate, en serio... es solo que estaba preocupada por ti...

-Pensamos que te había pasado algo -dijo la voz de una chica saliendo desde el baño, que era Karla.

-Bueno, ya basta, está bien -exclamó finalmente Ginny, tomando su bata y caminando hacia el baño-. ¿No lo vas a ocupar, no?

Karla negó y fue hacia su cama. Ginny procuró cerrar bien la puerta, sin duda no podía aguantar las ganas de hablar con Draco, ya la había dejado demasiado preocupada con lo que le iba a decir.

- o -

Minutos antes, Draco iba tranquilamente a su sala común en las mazmorras. ¿Por qué siempre le gustaba meterse en líos? Le había dicho a Ginny que quería hablar con ella, pero en realidad no sabía qué iba a decirle. ¿Por qué no pensaba bien las cosas antes de abrir su boca? Ahora tendría que inventarse algo... o tal vez, no. Él quería hablar de sus sentimientos, pero le costaba tener que aceptarlo. Nunca había estado tan cerca de alguien en su vida, ni de su propia madre, pero hace poco él mismo se había dado cuenta que con Ginny sí podía hablar lo que quisiera, de que ella era mucho más que una nueva compañera y amiga. Que él, de cierta manera, la necesitaba a su lado.

Llegó a la roca que estaba de entrada a su sala común. Susurró la contraseña y entró, sintiendo un pequeño escalofrío antes de mirar hacia dentro, si después de todo la última vez que había estado allí fue cuando se habían desaparecido con los Mortífagos. Pero se relajó en cuanto pasó. Allí había algunos chicos de cursos más pequeños hablando tranquilamente como cada domingo por la mañana, había otros más grandes haciendo los deberes y también la pandilla, que estaban al fondo de la sala junto a la chimenea, hablando formando un círculo. Como nadie se percató de su presencia, siguió hasta la entrada a su cuarto cuando alguien lo tomó por el brazo y lo hizo voltearse.

-Me debes una explicación, Draco Malfoy, y una muy buena

Era Pansy, que lo miraba con el seño fruncido y con una mano en la cintura. ¡Acaso no podía sencillamente ignorarlo como todos los demás!

-¿Por qué debería darte explicaciones a ti, si se puede saber? -le dijo mirándola odio.

Quizás, hace un tiempo, le podía haber importado realmente lo que Parkinson tuviera que decirle, pero ahora ya no. Ella estaba sonriendo sarcásticamente.

-¿Quizás porque soy tu novia, Draquito querido?

-¿Mi novia? Por favor, Pansy, ni que alguna vez te hubiera importado realmente lo que hago con mi vida... -al ver la cara de anonada que ponía la chica, agregó: -Realmente, dije

-Sí, si entendí... perfectamente. No soy tan tonta como tú crees

Draco se rió a sus anchas con ese comentario. Si de verdad hubiera entendido no lo estaría mirando con esa expresión tan vacía.

-Déjame en paz, quieres...

-¡Draco!. ¡Te desapareces toda una tarde, después llegas al baile con esa pobretona y luego te vuelves a desaparecer una noche completa. ¿Y así no quieres que me preocupe? -gritó tan fuerte que varios de los chicos no pudieron dejar de ignorarlos y los miraron.

Él la agarró fuertemente por la muñeca.

-Primero que nada, no llames así a Ginny, NUNCA; segundo, entre nosotros nunca hubo ABSOLUTAMENTE NADA: y tercero, no me vuelvas a dirigir la palabra... ¿escuchaste bien? Ya tuve suficiente contigo, con permiso -la soltó y entró a su dormitorio de una vez.

Le hubiera gustado echarle un hechizo a la puerta para sellarla, pero tenía la varita en el baúl. Además, no creía que Pansy se atreviera a seguirlo, después de todo pensaba que le había dejado bastante claras las cosas. Se quitó la túnica de una, y se metió al baño, pues de verdad necesitaba enfriarse la cabeza.

- o -

Aproximadamente media hora después, Draco ya había salido de la ducha y se había vestido con una camisa y pantalones negros. Siempre se había sentido cómodo con ese color más que con ningún otro. Se colocó los zapatos, sacó la varita de una buena vez y se la puso en el bolsillo posterior del pantalón.

Salió a la sala común y vio que la pandilla seguía donde antes, aunque ahora lo miraban atentamente, como lanzándole pequeños rayitos de odio por los ojos. Él caminó sin inmutarse hasta la entrada y abandonó la oscura sala. Decidió esperar

En tanto, Ginny ya hace rato que había salido del baño y ahora se cepillaba el cabello sentada en su cama mientras Karla le comentaba sobre la fiesta del día anterior.

-Y después que llegaron los Dementores¡wow, hubieras visto a todos los profesores... y los de tu grupo ese, combatiéndolos! Fue realmente genial... no duraron muchos minutos y luego apareció un tipo vestido de negro que se los llevó. Dumbledore salió hecho un bólido del Gran Comedor y los profesores y prefectos nos dijeron que esperáramos ahí, que en cuanto avisaran teníamos que volver a nuestras salas comunes... y esperamos, al rato llega Snape y dice que todos debemos ir en grupo con los prefectos a nuestras respectivas salas comunes menos los de Slytherin, que se tenían que quedar ahí...

Ginny ya estaba un poco mareada con lo rápido que hablaba su amiga.

-Así que regresamos a la torre, tu hermano Ron te estaba buscando como desesperado... en realidad nadie pudo dormir y la mayoría estuvo toda la noche hablando hasta ahora. ¡si hay algunos que todavía no han dormido!

-Karla... -la interrumpió.

-¿Qué? -se detuvo su amiga en seco.

-Están golpeando la puerta...

Era cierto. Alguien golpeaba insistentemente pero no se atrevía a abrir. Karla se paró y fue a abrir, dejando entrar a Hermione, que venía con una expresión de enfado hacia Ginny y se paró enfrente de ella.

-¿A qué hora llegaste?

-A las...

Pero la castaña se echó sobre ella abrazándola fuertemente. Ginny estaba un poco estupefacta.

-Hey... tranquila... -dijo dándole golpecitos de apoyo moral en la espalda.

-Ginny, no sabes lo preocupados que estábamos por ti -dijo ella separándose y secándose las lágrimas. Ginny hubiera reído a no ser por la situación a la que ahora se enfrentaría.

-¡Pero estoy bien! Ya vez que no pasó nada

-No te voy a obligar a nada... pero de verdad hay cosas...

-Si, ya sé, que tengo que decirles... pero ahora no puedo... tengo que... -pensó un momento en decirle si se iba a juntar con Draco, pero luego se arrepintió-. Hacer algo... afuera

-¡Pero por orden escolar no podemos salir de las salas comunes hasta que nos avisen!

-Acabo de llegar atravesando medio castillo y no encontré absolutamente nada fuera de lo normal

-¡Acabas de escapar de un problema y quieres entrar en otro a propósito!

-¡Cálmate! Se cuidarme sola... estuve en una habitación llena de Mortífagos... ¡dos veces!. ¿y voy a tener miedo a salir al colegio si me dicen que no puedo?... ya no importa que me quiten puntos ni nada... ¿tú crees que a alguien le importa una cosa tan estúpida como perder puntos después de lo de anoche?

Todavía faltaban como quince minutos para la hora en que había quedado con Draco, pero si tenía que salir antes y esperarlo, lo haría... no tenía ganas de seguir escuchando a la chica, después "quizás" le diría lo que quería saber, pero no iba a dejar que nada retrasara esa junta. Cada vez sentía más ansiedad para verlo de nuevo, aunque sólo hubiesen pasado 45 minutos.

Sus amigas la miraron impactadas. La menor de los Weasley se puso de pie y se marchó. Bajó la escalera casi corriendo, atravesó la sala común y pasó a la Señora Gorda, que otra vez la miraba extraño.

Resopló. Una vez fuera de aquel lugar ya se sentía mucho más relajada. Fue con lentitud hacia las escaleras y las bajó con cuidado. Al llegar al vestíbulo se echó el pelo hacia atrás y salió por las puertas de roble. Afuera hacía la misma brisa de hace un rato pero el sol estaba un poco más alto. Se sentó al pie de la escalinata de piedra y se puso a mirar el paisaje, sin notar que alguien la observaba apoyado desde una de las paredes exteriores del castillo.

-Llegaste antes

Ginny miró hacia su derecha y se encontró con Draco.

-Tú igual¿qué no había nada interesante para hacer en tu sala común? -le dijo poniéndose de pie y caminando hacia él.

-No, en la tuya menos según veo

Cuando estuvieron frente a frente él la rodeó con sus brazos, y ella apoyó la cabeza en su hombro.

-¿Qué vamos a hacer ahora? -dijo Ginny, con voz adormecida.

-No sé... ¿tú? -respondió Draco, mirando hacia el horizonte detrás de ella.

-No sé...

¡Qué monotonía!. ¿Tan difícil era comunicarse con palabras? Tenían una vida por delante... ¿juntos?

-¿Te preocupa lo que vendrá? -se preguntaron a la vez, haciendo que luego rieran y se miraran a los ojos.

Draco sonrió, mirando avergonzado un segundo hacia abajo y luego levantando la vista de nuevo.

-No... ¿sabes por qué?

-No... ¿por qué? -dijo ella sonriendo a la vez.

-Porque estoy contigo...

Ginny se sonrojó notoriamente, porque en ese segundo Draco le robó un beso rápido en los labios. ¿Cuánto había esperado para ese momento?

Él, a su vez, se sintió finalmente realizado. Ya lo había decidido, una vez más. Porque las diferencias, los problemas, el mundo, se hacía pequeño, muy pequeño junto a lo que sentía por ella. Y que no había otra forma de expresarlo. Decir te quiero, o decir te amo, sería demasiado... demasiado poco para expresar lo que sentía. Ella era una luz grande al final del túnel, y ahora sentía que la había alcanzado.

Ginny lo notó, y le devolvió el beso. Él nunca le diría nada, pero el estar con ella le bastaba. Aunque tuviera que enfrentarse al mañana del que siempre había estado escapando.

I've been searching
I've been living
For tomorrows
All my life

El mañana comenzaba ahora.

- FIN -