Después de mucho tiempo (dos años, tres meses, trece días), este capítulo está terminado. No tengo mucho que agregar, han pasado muchas cosas, la inspiración se iba, regresaba, se volvía a ir… agradecería mucho sus sugerencias/críticas constructivas/reviews que puedan dar sobre la historia. De antemano, muchas gracias.

Agradecimientos especiales a , , Angel Queen Kirei, y más especialmente a SofiixBadgirl por su review que me recordó que esta historia existía y me hizo darle una repasada para continuar.

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Poco a poco los chicos fueron congregándose en la mansión mostrando lo obtenido durante la travesía. ¿Para qué les servirían los digieggs y los digispirits en un lugar como ese? Solo esperaban que Gennai les diera las respuestas, aunque el viejo no se dignaba en aparecer.

-De seguro se largó a una fiesta de disfraces – decía Rika, que al verse en el disfraz que traía puesto solo la hacía enojar mas – o quizá la fiesta sea aquí y nosotros ni en cuenta…

Todos estaban tan cansados que ni siquiera J.P. quiso contestarle a la pelirroja. Y eso era grave para él, ya que eso era un signo de completo agotamiento.

Entonces, una televisión apareció de la nada con la pantalla en estática. Takuya le dio un par de palmaditas para que se arreglara y la imagen de Gennai apareció en la pantalla, un poco distorsionada pero se alcanzaba a apreciar quien era.

.-¡Saludos mis niños! Vaya, veo que consiguieron lo que necesitamos… lamento haber tardado en establecer contacto, pero cuando un programa abarca muchos recursos es difícil poder…

-Si, si, ya entendimos – interrumpió Kouji, un poco apresurado – vaya al grano.

-Niños, lamento informarles que van a tener que pelear contra un enemigo muy poderoso y sin misericordia – la imagen empezó a distorsionarse, junto con el sonido – usen los digieggs y los digispirits – una distorsión de nuevo – valor, amistad, amor, sinceridad, lealtad, pureza, esperanza, luz, bondad, milagros… fuego, trueno, viento, hielo, oscuridad y luz… - otra distorsión – ellos serán.

Gennai no alcanzó a decir nada mas, todo comenzó a ponerse oscuro y pronto se dieron cuenta de la desaparición de la mansión para dar paso a una plataforma de color morado que flotaba como en un espacio infinito.

-Oh si, es hora de patear traseros… - mencionó Suzie para el asombro de los demás - ¿Qué? ¿Nunca tuvieron alguna reta en Melee?

-Si, pero no somos tan entusiastas como tú ni tan buenos como Rika – mencionó su hermano ocasionando que ella sacara pequeños pucheros y lo viera enojada - ¿Qué¿ Suzie, es verdad, no tienes porque enojarte.

-No me enojo por eso, solo… ¡Agh! Olvídalo.

Obviamente no había tiempo para discusiones entre hermanos si sospechaban de lo que había alrededor. Varios de los jugadores que estaban ahí tenían una ligera sospecha de lo que se avecinaba. Y rogaban porque fuera una tortuga gigante.

No había viento, ni ningún sonido que indicara nada, solo estaban parados o sentados sobre la plataforma esperando que llegara lo que tuviera que llegar.

-¿Qué habrá querido decir Gennai? – preguntó ahora Zoe, la cual miraba hacia arriba como en busca de una respuesta.

-Parece ser que los poderes que adquirimos serán la respuesta – Henry parecía estar muy confiado en sus teorías. Él era el único que podía suponer lo que pasaba en palabras simples para que los demás comprendieran – aunque no sepamos cómo funcionan en realidad.

-Pues nosotros ya tenemos nuestros digispirits y se supone que deben de funcionar – mencionó Takuya mientras intentaba activar el suyo, sin éxito. Se estaba hartando por completo de la situación – Pero esta cosa no quiere… servir…

-¡Muchachos! ¿No deberíamos de estar pensando en lo que habrá querido decir Gennai?

-Muchos nos estamos preguntando lo mismo Zoe, no solo tú.

-No te enojes Takuya, solo preguntaba…

-¡Shh! – interrumpió Alice a toda la multitud que hablaba - ¿Escuchan eso?

Una música comenzó a salir de la nada y una garra de algún digimon (Tal vez Piedmon, no lo sabían a ciencia cierta) apareció en la plataforma sorprendiendo a la gran mayoría. Suzie había sonreído y preparado para atacar, aunque a diferencia de otros que cayeron en el suelo o no sabían cómo reaccionar.

-¡Es hora de patear traseros!

-¡Suzie! – exclamó Henry intentando corregir el vocabulario de su hermana - ¿Qué está pasando?

-No tengo idea.

-Y menos yo. No me la paso jugando jueguitos como tú.

-¡Hey! ¡No soy la única vicia!

-Entonces expliquen… ¿Qué rayos está pasando?

-Tommy, parece que esta vez tenemos que ganar…

-Lo que si, es que este escenario no me gusta para nada…

-Final Destination… - reconoció Suzie.

-¡Hora de estrategia!

Muchos no entendieron lo que quería decir la pequeña Suzie, e incluso temían que estuviera poseída por algo. Al parecer solo Tommy y Takuya entendieron lo que quería decir y se acercaron a ella.

-¿Qué pasa? ¡Hay que planear una estrategia contra la mano!

-¿La mano?

Rika se movió hacia Suzie, entendiendo lo que ella quería decir inmediatamente. Ya con la pelirroja de su lado, Suzie llamó a los demás.

-Bien, déjenme explicarles, esto es un juego y al parecer estamos dentro de el.

-Este es uno de los escenarios, el final para ser más exactos.

-Aquellos dos tontos también saben que juego es – dijo Rika – ya que… en este juego los aplasto rápidamente y no alcanzan a saber que fue lo que los golpeo – Kazu y Kenta se hicieron hacia atrás – creo que ya recordaron.

-Tengo el plan… digo, creo tener el plan perfecto para enfrentarnos a "La mano" .

-Pues dilo.

-Los que ya hemos jugado iremos primero, primero cuatro y conforme vayan siendo derrotados ir{a entrando otro. Así los que no saben verán la estrategia que usamos y podrán llevarla a la practica, ¿Qué les parece?

-Suena bien… pero… ¿No deberíamos mandar primero a los mas débiles?

-No. Porque como ya dije, los que no saben aprenderán de los que si saben, de otra forma solo perderíamos mas rápido. Además, es muy común en estos juegos que el más débil solo llegue y prácticamente le "sople" al enemigo.

-Como en un juego de peleas por equipo…

-Así es…

-Pero recuerden que… ¡Whoa!

Un ligero temblor sacudió el escenario e hizo que varios cayeran al suelo completamente o se mantuvieran de rodillas. Y así nada mas, de la nada llego una mano blanca y se plantó a la mitad de la plataforma. Rika, Suzie, Tommy y Takuya se vieron entre si y corrieron a atacar a la mano gigante. Tommy hacía uso de un bat de béisbol para golpear al enemigo, y Takuya golpeaba con los puños y una que otra patada. Rika usaba una especie de explosivos y una cuerda eléctrica para golpear. Suzie era la única que tenía pequeños problemas porque tenía la desventaja del pesado mazo. Si lanzaba algo o golpeaba dando giros era un poco lenta.

-¡Vamos Suzie! ¡Más rápido!

-¡No puedo!

-¡Solo piénsalo y a ver si sale!

-Lo intentaré!

Comenzó a pensarlo y a desearlo con todas sus fuerzas pero no salía nada, no pasaba nada. Algo tenía que hacer, tenía que ayudar a sus amigos. Tommy parecía cada vez más cansado por tanto golpe y sería el primero en caer si no hacían algo, pero Rika y Takuya se miraban muy ocupados como para darse cuenta de eso.

¿Tienes el valor para salvar a tus amigos?

-Si, si lo tengo…

Entonces tendrás que demostrarlo…

El digiegg que había encontrado junto con Kouji brilló, dando una luz que la rodeó completamente. Podía sentir la esencia de Lopmon circulando a través de ella, brindándole su presencia. Y fue entonces cuando sintió que podía dar golpes más fuertes y más rápidos. Sorprendentemente, Suzie se volvió más rápida y en cuanto veía venir el peligro, volaba y evitaba caer de la plataforma, incluso podía subir más alto y caerle de lleno a la mano gigante, haciéndole un daño considerable, pero no suficiente.

-Esto va a ser tardado… deberíamos ayudarlos.

-No, hay que respetar la estrategia.

-¿Estrategia? Solo hay que golpear esa cosa hasta que le duela…

-Eso es lo malo, que no parece dolerle, y por eso hay que conservar toda la calma y la energía posible, por lo que pueda pasar…

Henry sonaba muy lógico en lo que decía, y los demás asintieron dándole la razón, haciendo que Kazu y Kenta se desesperaran por no tener nada que hacer. Entonces, la portadora del digiegg del valor dio un brillo aún más intenso, atacó la mano del enemigo y le asestó un fuertísimo golpe que hizo que dicha mano empezara a parpadear en color rojo. Aprovechando la ocasión, los otros tres empezaron a golpear la mano con todo lo que tuviera hasta que salió volando gracias a otro golpe de la jovencita y explotó, para que luego sus vestigios desaparecieran por completo.

El júbilo no se hizo esperar, incluso Kouji, que tenía cierta actitud con la jovencita también fue a felicitarla. El triunfo fue reconfortador para la gran mayoría precisamente porque no querían hacer el ridículo, aunque la verdad eso no importaba mucho frente a la fuerza desconocida y sobrenatural que Suzie había activado, y que al parecer, tenía mucho que ver con salir de ese mundo. En medio de la felicitación, el juego en el que estaban desapareció, dejando a los jovencitos ya con su apariencia normal.

-Esa sí que fue una sorpresa enorme Suzie – exclamó el hermano de esta, ya dejando de abrazarla – hasta que veo que eres útil.

-Lo que necesitas es relajarte un poco hermano, y así te darás cuenta de lo mucho que valgo.

-Tanto como un tapón en una botella – le susurró Kazu a Kenta – en una botella de insecticida…

-¡¿Qué dijiste?!

-Que vales tanto como Japón en una carrera de tecnología.

-… No preguntaré…

-Mejor ni se molesten en pensar que paso – mencionó Kouji, mirando fijamente a la pequeña heroína – nuestro cerebro no podría procesar la información porque nos fala comer.

-¿Quién dijo que tenemos hambre? – le respondió Kazu, aunque su estómago lo traicionó – Yo no fui – de nuevo su estómago volvió a rugir – bien, bien, me rindo, ya dejen de molestarme…

El gemelo había dado en un buen punto porque varios de ellos llevaban buen rato sin probar algo de comer o algo líquido. El único punto malo era que no sabían cómo regresar a la mansión, además de que no sabían si había comida cercana alrededor de donde estaban. De hecho, el que les hizo notar la situación fue Takuya, cuando aprovechó que todos estaban discutiendo cosas extrañas para poder pasar desapercibido cuando viera a su alrededor.

-Perdonen por interrumpir un momento familiar – interrumpió Takuya a los chicos – creo que estamos perdidos en un bosque extraño de un digimundo aún más extraño.

-¿Bosque? ¡Más que nada parece selva!

A la exclamación de J.P., los chicos voltearon a su alrededor y se vieron rodeados de árboles y una que otra liana y arbusto. El suelo igual estaba lleno de hojas, tierra mojada y pequeñas ramitas que se confundían con raíces de los mismos árboles. A pesar del ambiente que los rodeaba, tendrían que buscar un lugar para pasar la noche, porque al parecer no podrían regresar a la mansión por alejarse demasiado involuntariamente.

El sol empezaba a ponerse, así que se pusieron manos a la obra, dividiéndose en equipos y buscando un lugar donde resguardarse. La cosa era que mientras buscaban, la mayoría de los chicos se ponía a pensar en todo lo que estaba pasando. Por ejemplo Henry, que se la pasaba pensando en alguna manera de salir de esa especie rara de digimundo, e incluso maquinaba planes que pudieran funcionar pero que al final de una u otra cosa terminaban descartados. Takuya no podía dejar de pensar en la relación que tenían los digieggs y los digispirits, ya que todo estaba lejos de ser una coincidencia; tenía que haber algo, algo que los guiara por el buen camino, y Takuya sentía que tanto los digieggs como sus propios digispirits tenían algo que ver con ese camino.

Algo de ello había probado Suzie cuando se enfrentó a esa mano gigante. Eso había sido un suceso inexplicable para ellos, pero que quizá alguien experto en la materia pudiera descifrar. Ese digimundo sacaba cosas desde lo más profundo de su ser, cosas que ni siquiera se imaginaban que tenían dentro.

Al contrario de Henry y Takuya, Kouji no pensaba en cosas relacionadas con el digimundo, sino en cómo alejar a Suzie de su hermano Kouichi. Quién sabe porque, pero Kouichi tenía la gracia de ser acosado no solo por Suzie, sino por un enorme club de fans en la escuela, cosa que molestaba a su gemelo no por celos (porque Kouji también tenía su club de fans) sino porque temía que le negaran a su hermano o se lo quitaran. Ya habían sido muchos años sin él como para volver a perderlo, y no estaba dispuesto a perderlo de nuevo por nada del mundo.

Y vaya que la orden de amores enfermizos del día estaba para reventar, comenzando con Ryo Akiyama, el cual seguía acosando a la pelirroja de Rika Nonaka y terminando con J.P., que aún quería seguir intentando algo con Zoe a base de un acoso voluntario hacia la rubia. Lo curioso era que todo lo que hacían era para quitar su mente del hecho de que estaban perdidos en un lugar desconocido, ya que ni siquiera era garantía de que estuvieran donde creían estar.

-Hay que buscar algo para comer – dijo Ryo una vez que encontraron una pequeña ladera donde descansar y pasar la noche – hace hambre.

-Buscaré algo para hacer un poco de fuego – indicó Takuya – Vamos Tommy.

-¡Sí!

-Nosotros iremos a buscar leña para el fuego – mencionó Kenta, dándole un codazo a Hirokazu para que lo acompañara – hará falta.

-¡Yo voy con Henry a buscar algo para comer! – señaló Takato ya caminando junto a su compañero, al cual traía jalando de la camisa - ¡No nos tardamos!

-¡Hey que esta camisa es mi favorita!

-Tampoco vayan muy lejos porque así es como ocurren los secuestros y se pierden las cosas.

-Sí mamá Akiyama.

Henry estuvo un poco renuente a acompañar a su amigo para poder quedarse a echarle un ojo a su hermana, la cual estaba (de nuevo) prácticamente pegada como babosa (como el animal, no por otra cosa) al par de gemelos. ¡Por Buda, Osiris, Quetzalcóatl, Zeus, Ghandi, Dios, Jesús Raptor, el Monstruo Volador de Espaguetti y Chuck Norris! ¡Ni que fueran la octava maravilla del universo! Aunque quizá por eso mismo Takato se lo quería llevar a otro lado para evitarle el coraje. Era en momentos como ese cuando Takato daba gracias de no tener ningún hermano mayor, y que él mismo no lo era.

Poco a poco fueron regresando de sus respectivas tareas y preparado el campamento. Aún seguían sin tener noticias del mundo exterior. Con los mellizos dormidos junto a Alice, Tommy y J.P. vigilando, además de Juri cocinando, los demás solo estaban sentados en el suelo, un tronco seco o un par de piedras que se encontraron por ahí. Zoe se estaba quedando dormida en el hombro de Rika, la cual estaba demasiado cansada como para empujarla o golpearla para quitársela de encima.

Henry y Takato habían encontrado un par de frutas y un montón de bayas que el castaño había puesto en una improvisada bolsa hecha de su propia camiseta. Juri aún recordaba como lo había visto y se sonrojaba muy fuertemente de solo acordarse de un Takato sin camisa. Y no nada más había sido ella, sino también se acordó de la mirada que Zoe le había hecho al muchacho.

Juri apretó los puños del puro coraje.

-¿Algún plan?

Ryo había interrumpido sus pensamientos. Y qué bueno que lo hizo, porque así podía reprimir sus ansias de ahorcar a la rubia.

-Otro día que se acaba y seguimos sin saber nada del mundo exterior.

-Por lo menos ya vamos conociendo mas detalles y después de activar esa cosa, creo saber cómo salir.

-¿Ah sí?

-Pero para eso tendríamos que activar las otras cosas que, sinceramente no tengo idea de cómo se hace. Tengo que pensarlo bien.

-Vamos Henry, eres la mente maestra, eres quien piensa por nosotros, algo tienes que saber.

-No es tan sencillo Kazu. Menos cuando no sabes lo que te espera.

-Bien, entonces descansemos por hoy y veremos si la almohada es buena consejera – interrumpió J.P., sentándose en el suelo – o por lo menos el suelo.

-Kanbara y yo haremos la primera guardia – dijo Ryo – luego seguirán los gemelos, Takato y Henry, y para terminar, J.P. y yo de nuevo, ¿correcto?

-¿Y a ti quien te nombro líder de esto?

-Nadie, pero creo que es mi responsabilidad al ser el mayor aquí.

Rika no pudo refutar la decisión porque a la mayoría le pareció bien lo de las guardias. Antes de acostarse cenaron un poco de lo que encontraron y parte de lo que Alice y los otros chicos sacaron de la mansión en sus maletas, después racionaron la comida para otros días y en cuanto terminaron se dispusieron a dormir. Las chicas se arremolinaron para dormir juntas y los chicos por otro lado, con excepción de los que harían la guardia. Cuando Takuya y Ryo inspeccionaron el improvisado campamento, aparte de Zoe abrazada a Rika como oso de felpa y los ronquidos sonoros de J.P., no encontraron nada anormal. Lo curioso era que a pesar de los ronquidos todo parecía estar tranquilo.

Demasiado.

No se escuchaba ni un ruido, ni siquiera había viento que pudiese sacudir las ramas de las plantas.

-Puedes irte a dormir – mencionó Ryo a Takuya – yo me hago cargo.

-¿Seguro? ¿Y si pasa algo?

-Soy el "Tamer Legendario", ¿qué crees que pueda pasar? – y añadió – Además se despertarían con tanto alboroto en caso de que pasara algo.

Takuya lo miró un poco desconcertado al principio, pero le tomó la palabra y se fue a dormir, dejando a Ryo pensando, repasando de nuevo todos los hechos, desde el principio hasta lo que pudiera recordar.

Los gemelos lo relevaron un par de horas después, haciendo que tomara su lugar junto a los otros chicos, terminando dormido de tanto cansancio mental. No solamente él estaba confundido, también los otros chicos.

Un par de horas después los gemelos levantaron a Takato y Henry para su turno, aunque para levantar al castaño tardaron un poco más. Era obvio que todos estuvieran cansados después de todo lo que habían pasado, más aún así lo levantaron y Henry se encargó de que permaneciera despierto hasta que J.P. y Ryo se levantaran para montar guardia.

Ya de mañana, las jóvenes intentaron improvisar algo de desayunar, y todo iba bien hasta que Henry terminó y los miró seriamente.

-Estuve pensando en los hechos y en todo lo que ha pasado y llegue a una conclusión.

-Tira la bomba Henry, no hay nada que perder.

-Para no hacer largo el cuento y omitiendo detalles técnicos… estamos dentro de una computadora real, más bien en la "Mother Board" y llegamos aquí a través de una fuerza oscura y maligna llamada "Internet".

Todos los presentes se quedaron sin palabras, parecía algo de lo más loco pero eso aclararía muchas cosas en caso de que fuera real.

-Sé que es un poco complicado, pero si se los dijera con todas las palabras que pensé no entenderían a menos de que supieran dichas palabras.

-Yo si entendería – dijo Ryo, alzando su mano como si aún estuviera en la primaria – estudié todo eso.

-Akiyama, no es lo mismo "estudiar" a "conocer" – lo interrumpió la única pelirroja del grupo.

-Rika, me estas sacando el tapón, no me busques porque me encuentras.

-¿Perdón? ¿Eso lo dice mi acosador número uno?

-¡Ya basta! – exclamó Henry – No vamos a discutir por niñerías cuando se necesita discutir otras cosas – Henry puso su cara más seria, haciendo que Rika volteara hacia el lado contrario al de Ryo y este soltara un bufido de enfado – dejando los conflictos maritales por otro lado, tenemos pistas para salir de aquí. Y me refiero a lo que paso con mi hermana.

-¿Quiere decir que tenemos que despertar lo mismo que Suzie? – esta vez habló Kouji, haciéndose presente por primera vez. Era uno de los pocos que ya estaban hartos de pensar y pensar.

-Algo así, pero no aseguro lo que pueda pasar.

-Esto es una locura – exclamó Rika – no hay garantía de que salgamos de aquí por eso.

-Nada es seguro aquí, pero es una posibilidad y hay que aferrarnos a ella.

-Todo sería más fácil si pudiéramos hablar con el anciano de antes – mencionó J.P. refiriéndose a Gennai – nos diría que hacer en esta situación.

-¿Pero ya nos había dicho antes, no?

-Tommy, intenta recordar todo cuando estas atrapado entre la vida y… una computadora.

Según explicó Suzie, antes de sentir el poder en sus manos tuvo un momento de desesperación donde escuchó unas palabras pero que no recordaba cuales. Era como si supiera cuales fueran pero que no pudiera recordarlas en sí. Algo confuso, pero así podía sentirse menos mal de lo que ya se sentía.

Había que buscar la manera para conseguir eso. O buscar al anciano.

De cualquier forma, no había pista alguna que pudiera ayudarlos en ese momento. Takato y Takuya se pusieron de pie y vieron como desde el cielo caía otro cubo como los que habían visto antes, e iban a dirigirse hacia ese lugar. Quizá la situación los unía más de lo que creían, porque todos miraron al cubo caer lentamente del cielo azul, y como si estuvieran sincronizados empezaron a correr hacia dicho cubo.

Era una corazonada que quizá se volvería realidad.