Negación; No poseo estos caracteres, ellos soy la característica de las comicas DC.

Nota de la autora: Esta historia era para mi clase de español. Necesitamos escribir una historia para practicar los tiempos pasados. Me disculpen si hay mushos errores. ¡Gracias!

Era un noche oscura y tempestuosa. En su casa, Bruce Wayne se paseó desesperadamente por la habitación mientras esperaba noticias sobre el localidad de su némesis, el Bromista. Normalmente buscara por el payaso asesino, pero esa noche no pudo porque el Bromista secuestró su hijo, Dick. El Bromista quiso mucho dinero, y Bruce nesesitó esperar información de la policía. No pudo salir de casa, y eso era la problema, porque Bruce Wayne tenía otra personalidad. Bruce Wayne era... ¡BATMAN! Único Batman podía atrapar el Bromista. Con su imagen del terror de un murciélago, solo Batman podía rescatar su hijo y compañero. Porque Dick tenía otra personalidad también; estaba Robin. El teléfono sonó, y Bruce respondió.

"¿Sí?" dijo. El voz en el teléfono era suave y malvado.

"Si quieres tu hijo, traiga quinientos mil dólares a los muellos. Le puesto en la conservera abandonada a las doce exactamente, o ¡nunca lo verá tu hijo otra vez!" El Bromista rió como un maníaco, porque un maníaco era que era. Batman supo como encontrar el Bromista y Dick. Cambió su ropa y condució su coche, el Batmobile, a los muellos. Buscó para pistas silenciosamente. Mientras buscaba, oyo un sonido detrás de él. Volvió y vio el Bromista con Dick. El Bromista tenía una arma señalado a la cabesa de Dick.

"¡No movas, Murciélago, o el niño muere!" Dick puso los ojos en blanco y acoceó el Bromista. Mientras el payaso saltaba arriba y abajo, Batman le dió un puñetazo. El Bromista se cayó, inconsciente. Batman se ató, y llamó la políca. Entonces, tomó Dick a casa y los dos comieron pasteles, hacía por Alfred, su mayordomo y amigo. Ellos vivía allegre, hasta Tosiguero escapó de Arkham, pero esa es una historia diferente.