FIEBRE

Escrito por: Adriana Santomé -hikari-

Fecha: 13 y 14 de junio del 2003.

Disclaimer: No, Shaman King no me pertenece, si escribo esto es para ahuyentar a los abogados. :P

N/A: Konnichiwa! Este es el punto de vista de MI Yoh, para quienes amablemente me lo pidieron. Umm, si, los diálogos son los mismos pero los pensamientos y narración son distintos. Para todos aquellos que se confundieron, mil disculpas, esa era la intención. Pues aquí explicó como es que Anna esta enferma. Y sí, Yoh esta algo, um, distinto al original, digamos fuera de personaje. Pero bueno, ¿qué se puede hacer?

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Fiebre

Parte dos: Porque te quiero.

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He estado muy preocupado...

Veo como abre sus ojos, los ojos más negros y profundos que he visto en mi vida. Los más bellos e impactantes. La luz los disturba en su primer contacto con ellos, por lo que prefiere mirar al techo, su mirada perdida en un punto incierto. Aún no se ha dado cuenta que estoy a su lado...

Su cuerpo se ve frágil, enfermo. Es sólo un resfriado, lo sé, pero nunca se enferma y esto es muy extraño. Me asusté mucho al principio. No reaccionaba cuando la encontré sola, en el parque, bajo la lluvia nocturna. Se había encerrado toda la mañana del día siguiente, y del siguiente. No dejaría que eso pasara una tercera vez. Por eso, me he levantado lo más temprano, eso de por sí ya es un milagro, jeje. Y le hice algo especial... porque ella es especial.

Salgo de mis pensamientos y vuelvo mi atención a ella para ver como inútilmente intenta levantarse. Mi primera reacción es sostenerla, así que llevo un brazo a su espalda para ayudarla a sentarse. Pero el contacto con su cuerpo es cálido y necesito de ella más que nunca.

La abrazo fuertemente, ya no quiero soltarla. Apoyo mi cabeza en su cuello y respiro profundamente su aroma a flores silvestres. Sé que debe estar en estado de shock, o por lo menos, total confusión. Jiji, que divertido sería ver su cara en este momento. Finalmente, decido que es tiempo de dejarla ir pero necesito de mucha fuerza de voluntad. Lo hago lentamente, son pocas las ocasiones que al hacer algo parecido ella no me ha golpeado, y no lo ha hecho hasta ahora. Debe ser la enfermedad, supongo. Jeje.

Me mira enojada mientras sus palabras suenan más frías que nunca, pero en verdad está muy sorprendida. He comprendido que todavía hay cosas que pueden sorprender a la feroz y sabia itako.

"¡¿Qué haces aquí?!" me pregunta, su voz suena algo quebrada.

Me arrodillo al lado de ella mientras que se incorpora en su lugar. Parece que ese abrazo s que le dio una sacudida.

"Quería ser la primera persona en verte despertar..." hago una pausa para aumentar el suspenso, me encanta el suspenso, "y también quería ser la primera persona que vieras." Río como siempre al ver que su cara toma un tono rosado bastante interesante.

"Y bien," dice no muy contenta, "ya me viste, ya te vi..."

Me siento algo ofendido. ¿Tanto me desprecias que no quieres que esté a tu lado? La miro de manera curiosa. ¿Por qué estas actuando así, Annita? La miro sin cesar. Parece molestarle porque arquea la ceja con curiosidad.

"Ah..." creo que quiere saber el por qué de mi presencia, "te hice el desayuno."

"Siempre lo haces..."

"Sí, pero nunca lo he traído hasta tu cama, Anna."

No alcanza a contestarme cuando ya esta estornudando suavemente, al igual que las noches pasadas. "Salud," digo de la forma más natural.

Ladea su cabeza un poco y parece fijarse en algo que descansa a un lado de mí. ¡La bandeja con el desayuno!

"Es para dos," su oración no es una pregunta sino una afirmación. Y no suena muy 'feliz' que digamos.

Bueno, de que es para dos... eso es un hecho. "Sí, pensé que..."

"Yoh... tú no piensas," es clara como el agua.

¡¿Qué que?! Yo SI pienso. "¡Annita! Déjame terminar." Hago la mejor cara de ofensa que se haya visto en la de un Asakura. Ah, ni la Reina de hielo puede resistirse a mi carita. Al menos, no enferma, je.

"¿Entonces?"

¿Entonces qué? ¿No es obvio? "Pensé que querrías desayunar acompañada. Además sigo preocupado por tu resfriado."

¿Por qué me ve así? ¿Tengo algo en mi carita? No importa.

"Toma." Le paso el plato de mi 'receta secreta', jaja. "Esta caliente, es crema de pollo. Quise hacerte un caldo, pero esto es lo único que encontré... Esta rica."

"Gracias."

Bien, la crema no sabe nada mal después de todo. Sonrío para mí mismo. Parece que todo este 'entrenamiento' ha sido de utilidad, al menos puedo preparar una sopa instantánea. Creo que ha pasado la prueba. Unas cucharadas más. La veo de reojo, no esta comiendo. ¿Sabe mal? Pero yo...

"Umm, ¿no quieres comer, Annita?"

No habla, es como si de pronto hubiera perdido la habilidad de pronunciar una oración completa. No, ni siquiera ha dicho una palabra.

Uh, ¿qué voy a hacer ahora? Este...

"Annita, ¿estás b...?" ni siquiera puedo terminar la frase.

"¿Por qué?"

"¿Eh?" ¿De qué esta hablando?

"¿Por qué te preocupas por mí?" su voz es apenas un murmullo, tengo suerte de escucharla.

Nervios. Nervios. Nervios.

Me quedo mirándola, pero en realidad estoy perdido en mis pensamientos. No tengo idea de cómo contestarle.

¿Ahora qué hago? ¡Madre santísima! Si le digo... No, no, no... ¡Anna me va a matar! Yo, yo... Este, yo es... ¡Ya sé! Eso es... Es lo mejor.

"Eso es lógico," digo como si fuera natural que ella lo entendiera, bueno, creo que en parte debe de saberlo, "porque eres mi prometida y es mi obligación cuidarte."

Silencio.

¡Rayos! Mala elección de palabras. Si apenas me estaba hablando ahora se ha quedado muda.

"Ya veo."

¡Uff! Creo que no estuvo mal del todo, ya esta comiendo, lentamente. Necesito aclarar mi garganta tal vez se lo pueda decir... tomo un poco de jugo de mi vaso, ella imita mis movimientos.

Estornuda suavemente.

"¿No crees que sería mejor que tomarás algo? ¿Alguna medicina?"

Es evidente que si no toma algún medicamento, su condición podría empeorar. Pero eso es algo de lo que incluso ella esta consiente.

"Yo..." comienza a hablar pero no la dejo.

"¿Y si te voy a comprar algo? Pero... yo no sé que debas tomar." Me desanimo un poco.

"En el botiquín." ¿Eh? Dejo que termine de hablar, presto mucha atención. "Hay unas pastillas en un frasco ámbar."

"¡Sí! Enseguida vengo." Dejo mi vaso y plato en la bandeja y con eso salgo disparado en dirección al cuarto de baño, donde guardamos el botiquín.

¿Por qué lo hizo?

La pregunta no deja de molestarme todo el trayecto hasta el baño.

¿Qué es lo que quería lograr con eso?

Me puse como loco cuando no la encontré en su cuarto, hace ya dos noches. Yo había llegado de hacer las compras de la semana tal y como ella me lo había pedido aquélla tarde, incluso había traído margaritas para adornar su tocador. Sé que le gustan mucho, se les queda viendo durante el camino de la escuela a la casa y...

¿Por qué no estaba ahí?

Comenzó a llover justo cuando había terminado de guardar las cosas del mandado en los gabinetes de la cocina. Subí apresurado a verla y enseñarle su regalo. Estaba muy emocionado por conocer su reacción. Abrí la puerta para encontrarme solo con la ventana abierta y para ver como un relámpago iluminaba su recámara vacía, siguiéndole entonces un estruendoso trueno. Le pregunté a mi espíritu, Amidamaru, si sabía donde estaba, ya que él había decidido quedarse para hacerle compañía, pero él tampoco tenía idea de lo que estaba pasando...

Había salido de la casa tan rápido como pude, en cuanto me aseguré de llevar una sombrilla o algo para cubrirla una vez que la encontrará. Estaba seguro que ella no contaba con la lluvia, pues la tarde había estado fuera de nubes y con un sol radiante... Corrí hacia el exterior de la casa, atravesando los portones de madera. Corrí hasta el parque, no sé hasta dónde más. Di vueltas por todos los lugares en los que pensé podría encontrarla. Me quedé entonces con una sola opción... La encontré más tarde, en una banca en el lado del parque que no era muy frecuentado por transeúntes. Aquel lugar donde solíamos ir a ver las estrellas reflejadas en el lago. Yo ya estaba desesperado. La tomé en mis brazos y me di cuenta que estaba ardiendo en fiebre...

Aún no logro entender.

Tomo el frasco indicado y me dirijo de regreso a su cuarto. Debo ser rápido, no quiero hacerla esperar.

"¿Aún tienes algo de jugo para pasar la medicina?" pregunto cuando llego a su habitación.

Mueve la cabeza y murmura sí mientras toma las pastillas de mi mano.

"Anna," digo una vez que se las ha tomado, "no deberías hacer esto. Quiero decir," ah, mi garganta esta seca, "dejar esto a la ligera, el resfriado pudo ser mucho peor."

Baja su cabeza, pero aun así, debe oír lo que quiero decirle.

"Lo que aún no logro entender... es qué hacías a esas horas fuera de la casa y bajo la lluvia." Bien eso es todo, creo. "Me asuste mucho."

¡Diablos! No se suponía que debía decir eso. No me mira, sigue viendo al piso. Ella... ¿Anna? Esta llorando. ¡¿Qué?! ¿Habrá sido algo que hice, algo que dije? ¡Diablos! Las mujeres me rompen la cabeza... haces algo mal y lloran, haces algo bien y también lloran.

¿Por qué?

Comienza a temblar violentamente mientras llora de una manera desesperada. La sostengo firmemente intentando tranquilizarla... mis manos presionan un poco más sus hombros. ¿Qué es lo que le esta pasando?

"Anna, ¡¿qué tienes?!"

"Yo... yo..." su voz se quiebra, "¿Por qué Yoh? ¿Por qué?"

La miró con mucha sorpresa y a la vez mucho miedo. ¿Qué es este sentimiento? La sostengo con tal fuerza que tengo miedo de lastimarla. Yo... no sé que hacer. Se tira a mis brazos y lo único que puedo hacer es atraerla a mí y abrazarla. Me mira con los ojos más rojos que he visto, se ha aguantado esto todo este tiempo y yo no he hecho nada por ayudarla... yo...

"¿Por qué?" murmura una vez más.

Tranquila, estoy contigo. Comienzo a acariciar su espalda...

"Tranquila. Tu fiebre aún esta muy fuerte," digo cuando noto que su temperatura corporal esta mucho más alta de lo común.

"¿Por qué?" su voz suena llena de sueño.

"Deberías saberlo. Pensé que lo sabías."

"Dímelo..."

Esta mucho más calmada, ya no tiembla, su voz suena cansada. Yo también comienzo a sentir la pesadez del sueño.

"Porque me importas... porque te quiero." Sonrió para ver como se acomoda en mi brazos y murmura algo. Me ha dejado sorprendido.

"Yo también..." alcanzó a distinguir mientras cierra sus ojos y relaja su cuerpo.

Se duerme. Los trazos de sus gruesas lágrimas apenas se desvanecen. Creo, que me quedaré a cuidarla... La acomodo en el futón y la miró intensamente. Finalmente me decido y me acuesto a un lado de ella con mucho cuidado. Debo procurar no despertarla.

Siempre estaré a su lado.

Porque la quiero.

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N/A: Creo que eso es todo. -.- Estoy exhausta... Este es el final de nuestra historia y con él me despido. Ah, recuerden que los reviews no me molestan en lo más mínimo, jeje. Cualquier comentario sobre las cursilerías que he escrito aquí, lo tendré en cuenta. Ja!

Reviews chapter 1:

chibi: Gracias por tu review, ¡espero que este capítulo también te haya gustado!

anna15: Arigatou!! blush A mi siempre me agrada leer tus comentarios. Aquí esta el final, espero que no te hayan quedado dudas.

Anna Kyouyama I: GRACIAS!!! Tus palabras me dieron mucho ánimo.

Hana Dawn: Tus comentarios son muy bienvenidos. Sé que hay varias confusiones en el primer capítulo, pero fue con un propósito en específico que es poder explicar esos detalles en esta segunda entrega. El problema fue que jamás pensé que tardaría tanto en subirlo. (sigh) Sobre el título, sí, sé que es bastante patético, pero a mi mentecita no se le ocurrió otra cosa, pero ya lo he cambiado. Jeje, nos vemos pronto. n-n

Seinko: Mil gracias, aunque a pesar de lo que dices, yo pienso que si caigo en lo cursi, ya que YO soy cursi. U.U Lo aceptó, soy cursi... sigh Gracias por tu apoyo de nuevo!

ana: Gracias, y aquí esta la muy demorada segunda parte.

Chareik: Muchas gracias - Espero que te haya gustado como terminó.

Jacqueline: Me dio mucho gusto recibir tu review. Espero que no te haya molestado tantas confusiones, todas ellas tenían su propósito de ser, y con suerte ya han sido explicadas. Gracias por leer mi fic!

Itako Anna: ¿Me lo ordenas? Oo Bien, de acuerdo, aquí esta.

Beu Rib: Thanks por el review; yo también pienso lo mismo, cuando uno esta enfermo, no se comporta igual, puedes mostrar tanto tu lado vulnerable u oculto, o volverte agresivo o a la defensiva. Bueno, al menos eso pienso. Nos vemos pronto en el próximo capítulo de "Tardes Negras"

Lady Kaoru: Gracias. Oo ¿En verdad crees que quedó fenomenal? Pero si esta bien boba la historia, jeje. Gracias de nuevo por el review, nos vemos.

The Dark: No te preocupes, la intención es lo más importante. Gracias por dejar un review. Espero te haya gustado.

Reviews chapter 2:

anna15: Gracias por seguirle fiel a esto. Lamentablemente, hasta aquí se acabo, pero prometo seguir escribiendo. Muchas gracias por tus comentarios!!! Nos vemos pronto.

Andrea-k-16: Muchas gracias. Uh, si, escribí ese fic. En realidad, aunque soy mexicana me gusta más escribir en inglés. -- Ahh, si, lo sé... es tonto... pero me cuesta expresarme, supongo. Ya pronto escribiré una traducción para mis fics en inglés.

chibi: Gracias!!! n.n

Seinko: Thankies! Sie, ya terminó, pero pronto habrá más, hehehe.

Beu Rib: Muchas gracias por tu review! Nos vemos pronto.

stefanie hidalgo: Ya era hora, no? ehehe. lamento las demoras, espero te haya gustado.