El Copyright y la Marca Registrada del nombre y del personaje Harry Potter, de todos los demás nombres propios y personajes, así como todos los símbolos y elementos relacionados, son propiedad de Warner Bros., 2000

Al final decidí poner cada anti-fic como historias separadas, porque por muy one-shot que sea y aunque traten del mismo tema y todo eso… no sé, siento que no se ven muy bien todos juntos. Este anti-fic lo pongo en dos capítulos, porque sé cuál es el final pero no se cómo llegar a él... a ver si me regalan algunas ideas :P

Dedicado a: jajaja, no lo diré... bueno... sí. A las que compran revistas chismosas todos los meses (mi placer culpable xD) para entretenerme un poco y leer caaada cosa que puede decir ahí... u.u (Si, lo confieso, si estuviera en Hogwarts definitivamente me haría una suscripción a la Corazón de Bruja... ¡no podría evitarlo! jejeje). También a todos los que han leído mis fics alguna vez... ¡ojalá vaya conociendo más lectores! Y por qué no decirlo, a las personitas que me pidieron un anti-fic de Snape: Lunita-L y Amarie :P

Los anti-fics de Harry Potter
El anti-fic de Severus Snape: Cabello reluciente, parte I

- ¡Lavendeeeeer adivina qué! - Gritaba eufórica Parvati Patil una mañana en el desayuno, haciendo que todos los Gryffindor voltearan a verla.

Una lechuza acababa de dejarle una revista de título y portada muy llamativa, cubierta de un celofán.

Lavender Brown iba llegando a la mesa de los Gry, cuando vio a su amiga agitando algo en el aire. Corrió a sentarse junto a ella.

- ¿Llegó? -

- ¡Sí! Es la revista Corazón de Bruja de este mes -

Observaron embobadas la portada unos segundos y luego, con sumo cuidado, Parvati rasgó el celofán que la cubría. Lavender tomó una tostada y comenzaron a ojearla.

Después de leer un artículo sobre un nuevo grupo de música, Parvati volteó la hoja. Y de primera vista, al no encontrar nada interesante, iba a voltear a la siguiente, pero la mano de Lavender la detuvo.

- Espera, mira ahí -

- ¿Qué? - Preguntó, mirando a su amiga. - Es sólo el horóscopo de esa falsa de Kiara Jackson -

- ¡No, eso no! - Le apuntó la otra página. - El anuncio -

Efectivamente, en la página derecha, había un anuncio escrito en letras blancas con fondo de color fucsia.

- No lo había visto antes - Dijo Parvati, leyendo. - Debe ser un nuevo producto... ¿¡Qué!? - Chilló, y volvió a leer el anuncio. - No puede ser... - Agregó casi murmurando.

- Es el mismo que vimos hace dos ediciones de la CDB (N/A: Corazón de Bruja)... ¿te acuerdas? Era de un casting para elegir a una persona de cabello corto para probar un nuevo shampoo acrecentador -

- ¡Y el mes siguiente salió un artículo sobre la chica que ganó el casting, junto a su prima que fue quien mandó sus fotos y muestras de cabellos a la dirección del anuncio!.¡Aparecía el antes y el después! -

- ¡O sea que tenemos la oportunidad de salir en la revista! -

Les brillaron los ojos por tal descubrimiento y sonrieron, pero en pocos segundos Parvati entristeció y dijo:

- Pero dice para pelo graso... -

- Tú no tienes el pelo graso - Dijo Lavender, angustiándose también.

- Tú menos... -

Notaron que sus compañeros ya se ponían de pie para ir a la primera hora de la mañana, Pociones. Se pusieron de pie y los siguieron camino al vestíbulo.

- Oye... no necesariamente tiene que ser una de nosotras... - Dijo Lavender, repentinamente.

Parvati se detuvo en seco.

- Sólo hay que encontrar... -

- ...a alguien... -

- ...de Hogwarts... -

- ...con el cabello lo suficientemente grasoso... -

Llegaron a la bajada para las mazmorras. Parvati miro hacia todos lados todo el camino, como tratando de encontrar a un alumno-víctima. Al final decidió buscar bien a la hora de la cena, donde tendría más tiempo.

Caminaron hasta la sala de Snape, entraron y se sentaron en uno de los puestos del medio. Segundos después entró el profesor.

- ¡Silencio! - Les espetó. - Ahora continúen la poción de la última clase, sus mezclas aparecerán tal cual las dejaron en los calderos. ¡A trabajar! -

Efectivamente, sus calderos individuales se llenaron intactos a como quedaron en la clase anterior. Lavender se puso a la cola para sacar algunos ingredientes que le faltaba echar a su poción mientras Parvati pensaba mirando un punto fijo en su caldero cómo poder encontrar a la persona indicada.

- ¡Despierta! - Le dijo Lavender, agitando una mano entre los ojos de Parvati y el caldero.

- Ah... ya - Murmuró quedamente, irguiéndose en el banco.

Las dos horas de clase parecían no terminar nunca. Algunos alumnos, especialmente Slytherins, ya habían terminado de trabajar y ahora cuchicheaban en sus puestos, lanzando miradas risueñas de vez en cuando hacia los Gryffindors.

- ¿Qué tal Theodore Nott? - Dijo, echándole una mirada inquisidora al cabello castaño y algo grasiento del desmejorado Slytherin.

- Vamos, piensa bien... tiene que haber alguien con el pelo peor... más asqueroso digo... -

Y como si las casualidades existieran, Snape acababa de pararse frente a sus calderos.

- Señoritas Patil y Brown, hágannos el favor de callarse la boca y trabajar en sus pociones -

Pero ambas miraban con los ojos notoriamente sorprendidas al cabello de éste, y ni se inmutaron de la reprimenda ni las risas de los Slytherin. Snape se dio media vuelta para ir a regañar a Neville, a quien se le había volteado el caldero fuera de la mesa. Ambas intercambiaron una mirada alucinada.

- El profesor Snape - Susurraron a la vez.

- Es perfecto... -

- ¡Ese pelo! -

- Asquerosamente grasiento -

- Justo lo que pide el anuncio -

- ¡Silencio! - Les gritó Snape desde el otro lado de la sala.

- Después vemos que hacer -

Siguieron trabajando en las pociones, pero esta vez mucho más entusiasmadas. A siguiente hora les tocaba Historia de la Magia, y, cómo siempre solían hacer, se pasaron hablando todo el rato.

- No tengo ni la menor idea de cómo le vamos a tomar una foto - Comenzó Lavender releyendo el aviso una vez más.

- ¡Qué tomar una foto! La pregunta es cómo vamos a conseguir un mechón -

- ¡Cierto! Ay, que mala suerte -

- Vamos Lav, somos brujas... En alguna parte debe existir un hechizo para hacer que se le caigan casualmente unos pelos... -

- ¿Y la fotos? -

- ¿Tienes una cámara? -

- No¿tú? -

- La tiene Padma, creo, o sino está en casa -

- Haz que te la envíen, o pídesela a tu hermana -

- Si sé... ¿hasta cuando hay plazo? -

- Hasta... - Miró las letras chicas al final del anuncio. - ...tres días más¡no tenemos nada de tiempo! -

- ¡Bien! - Exclamó Parvati, irónicamente, y apoyando su cabeza con una mano y con expresión aburrida en la cara agregó: - Tenemos lo justo para fotografiarlo y sacarle algo de cabello -

Antes de la hora de la comida, Parvati pudo conseguir que su hermana le prestara la cámara, mientras Lavender, por primera vez en voluntad propia, entraba a la biblioteca para encontrar algún libro de hechizos que hablara del cabello. Se sorprendió gratamente al encontrar uno titulado "Cabello mágico" con una bruja de cabello largo y sedoso en portada. Quizás qué utilidad tendría para estar en la biblioteca pero se apresuró a sacarlo y llevarlo con expresión triunfante a Parvati a la mesa de Gry en el Gran Comedor.

- ¡Lo conseguí! - Exclamó.

- ¡Yo también! - Le expresó Parvati, dando unos golpecitos a la mochila. - ¿Estas segura que habrá algo útil en ese libro? -

- Yo creo, en todo caso... igual nos sirve a nosotras - Le sonrió.

- Sí, y bueno... - Tomó un sorbo del jugo de calabaza. - Siempre habrá alguien en este castillo que pueda saber -

- Y también está el método muggle... - Parvati la miró desconcertada. - Ya sabes, cortarle algunos pelos... sin que se de cuenta... con... tijeras... -

Lavender se percató de lo que había dicho y ambas se taparon la boca gritando previamente "¡Asco!".

- Ok amiga, éste es el plan - Parvati se giró de lado y quedo mirando de frente a Lavender. - Hoy a las seis, cuando estemos libres de clases, en el dormitorio vas a leer y buscar lo más rápido que puedas... - Ignoró el "¡¿Por qué yo?!" de Brown. - ...la forma más simple de sacarle cabello a Snape, y yo, mientras tanto, andaré rodeando las mazmorras para ver si le puedo tomarle furtivamente una foto en cuanto lo vea -

- No te vayan a descubrir -

- ¡Vamos! Solo me hago pasar por Padma y digo que estoy en ronda... o que se yo, pero no te preocupes, no me descubrirán -

- Espero... Adiós -

Parvati se paró y se fue del Gran Comedor, hacia Adivinación. La verdad era un plan algo inútil no volver a hablar con Lavender hasta que hubiesen cumplido sus objetivos, pero era su forma de darle mayor discreción al asunto.

Eran las seis y cuarto cuando Parvati bajaba las escaleras de mármol hacia el vestíbulo del colegio. Había llevado su última edición de la CDB por si tenía que fingir que leyendo sin darse cuenta había llegado hasta las mazmorras, pues se dio cuenta que lo de hacerse pasar por su hermana era arriesgado más siquiera si no tenía una insignia de prefecto en la túnica. Llevaba la cámara de fotos colgando casualmente del cuello.

Se quedó esperando un rato, hasta que diez minutos más tarde, se decidió a bajar. Caminó lento, si bien tenía permitido pasear hasta las nueve treinta por el colegio, no iba a perder toda su tarde allí, porque para variar, tenía un lote de tareas. Se puso la revista un poco más abajo de la altura de los ojos, para observar sobre ésta por si venía alguien. Estaba todo oscuro, y no sólo ahí, sino también en las afueras del colegio, por la cercanía del invierno.

Caminó sin rumbo por lo que le parecieron horas, y aunque se cruzo varias veces con grupitos de Slytherins, pudo pasar desapercibida. Luego, en una esquina, lo encontró. Frente a ella.

- Señorita Patil¿se puede saber qué anda haciendo por estos… -

- ¿Yo? - Miró a su alrededor, como fingiendo no saber donde estaba. - ¡Vaya! Emmm… nada Profesor Snape, con permiso -

Avanzó lentamente hacia la entrada, y apenas Snape se dio vuelta, antes de que se le perdiera de vista, abrió el estuche de la cámara, bien podía recordar perfectamente como usarla. La levantó, la enfocó y caminó rápidamente hacia Snape, tomándole una foto directo en la parte de atrás del pelo. Aunque hubo un problema. El flash.

Severus Snape lo había notado y se volteó hacia ella, pero viendo que ya no podía arreglar su error, le tomó una foto de frente.

Luego, no recordaba haber corrido más rápido en su vida. Salió a la máxima velocidad que sus pies podían alcanzar hacia la torre Gryffindor. Dio la contraseña y fue directo a una mesa donde se hallaba Lavender escribiendo una redacción.

- ¿Qué pasó? - Dijo volteándose hacia ella.

- Que qué pasó... ¡que me descubrió! -

- No te dije que tuvieras cuidado -

- Es que me vio y luego se iba y luego creí que esa era mi única oportunidad de fotografiarlo así que lo hice y luego se dio vuelta y le tomé una foto de frente y me vine corriendo - Tomó aire, mientras Lavender analizaba pensativamente los hechos que le había comunicado su amiga. - Pero bueno, al menos las tengo -

- De todas maneras ya te vio… -

- ¿Y qué? Ahora te toca tu parte, y vas a tener que hacerlo a más tardar mañana, no podemos arriesgarnos a que esa carta no llegue… -

- Ay, no sé - Se dio contra la mesa con la cabeza, pero luego se levantó de la silla. - Esta misma noche... -

- ¿Esta misma noche?.¿Esta misma noche qué? -

- Esta bien, te contaré mi idea - Bajó la voz. - En el libro que encontré, Cabello Mágico, salía un buen hechizo para cortar pelo a distancia… me lo aprendí en unos minutos, utilizando como conejillos de indias a unos niños de primero, pero eso no importa, lo que importa es que voy a entrar a la habitación de Snape cuando sea lo suficientemente tarde y le cortaré el cabello desde la puerta… -

- …y luego lo traerás hacia ti con Accio… -

- Correcto -

- Es más arriesgado que lo mío -

- Lo sé, pero... ¿qué otra opción tenemos? -

Se quedaron pensativas.

- Bueno, esta bien -

- Y ahora mejor comienza también el trabajo de Transformación, porque sinceramente cuesta mucho buscar toda la información sola… -

Esa misma noche, Lavender dejó de mirar por la ventana y observó su reloj. Eran las 2:30 de la mañana y a pesar del sueño que tenía que aguantar ella sentía que sacarle el pelo era lo mínimo que podía hacer para salir en la revista junto a su amiga. Salió de la habitación de las chicas y subsiguientemente de la sala común. Había usado un hechizo para hacerse invisible que este mismo año había aprendido, además por precaución había hecho desaparecer su voz, para que con solo modular los hechizos, sin emitir sonido alguno, pudiera realizarlos. Tenía poco tiempo pues solo duraba dos horas y no tenía la menor idea de cómo llegar ni dónde estaban las habitaciones de los profesores.

- ¿Dormirán todos juntos en una habitación o cada uno tendrá la suya propia? - Pensó. - Creo que la segunda es la más probable -

Fue hasta las mazmorras. El despacho de Snape estaba cerca y, según la teoría que ella misma se había inventado, la habitación de Snape no podía estar muy lejos de allí. O quizás estaba en el mismo despacho. ¿Cómo podía saberlo?

- Me gustaría tener un mapa... o algo que me dijera dónde está Snape ahora - Volvió a decirse a si misma.

Llegó frente al despacho y pudo notar una débil luz en esa completa oscuridad saliendo por el resquicio debajo de la puerta de aquella sala. Snape estaba allí, eso era lo más probable, pero... ¿qué haría a esas horas de la noche?

- Alohomora! - Moduló apuntando con la varita a la puerta.

¿Sería capaz el profesor de Pociones creer que era una corriente de viento la que abrió la puerta?

Quizás sí, porque Lavender, en su estado de invisibilidad pasó a través de ella y Snape, quien estaba escribiendo algo sobre un mesón, miró hacia atrás algo asustado, pero luego volvió a cerrar la puerta con un hechizo de la varita.

Ella caminó sigilosamente hasta ponerse prudentemente cerca del profesor, y levantó la varita con cuidado.

- Cabelluscortos! -

El hechizo salió en dirección a la cabeza de Severus Snape, con una estela azulada, cortando su cabello hasta la altura de las orejas. En un millar se segundo Lavender se asustó. ¡Cómo saber que le iba a cortar tanto pelo! Snape se levantó de pronto y lanzó un hechizo desarmador hacia el sitio en el cual había creído creer que provenía la estela azul.

Pero pronto, se vio reflejado en el vidrio de uno de los estantes en la pared. Se tomó la cabeza con cuidado, tocando el lugar dónde segundos antes había estado su melena. ¡Qué rayos había pasado!

Lavender tomó el impulso de pillar a Snape desconcentrado y gritó "Accio cabello!", y apenas los mechones tocaron su mano los tomó fuertemente y corrió tan rápido como nunca antes había logrado correr, abrió la puerta de golpe, golpeando sin querer un caldero detrás de ésta, y corrió de regreso a la sala común. Casi dos minutos después, entraba tras el retrato de la señora gorda -que no evitó reprocharla por despertarla a esa hora- y subió a su habitación.

Sin querer hizo sonar la puerta muy fuerte, fue allí cuando escuchó un murmullo.

- ¿Lavender? -

Ella hizo una especie de "¡Shht!" como respuesta. Pero la voz volvía a insistir.

- ¿Lav, eres tú? -

Continuará...