Don't speak

I know just what you're saying

So please stop explaining

Don't tell me 'cause it hurts

Don't speak I know what you're thinking

I don't need your reasons

Don't tell me 'cause it hurts.

Don't speak, No Doubt.

Último momento.

Tus pasos cruzan el vestíbulo cuidadosamente. Usualmente sólo haces diez pasos hasta la puerta; ahora los haces tan pequeños que ya perdí la cuenta. No quieres despertarme, y sin embargo ya lo estoy. El silencio hace demasiado ruido como para que pueda dormir.

En otra situación te habrías dado cuenta.

Cuando jóvenes, nunca te pude engañar cuando fingía dormir. Solías brincar en mi cama, incluso en primero, para preguntarme que me pasaba. Antes de que supieras que era un licántropo, luego de que nos hicimos amigos, no te importaba nada la hora que fuera para brincar en mi cama hasta que dejara de fingir, y demandabas saber que me pasaba. A veces despertabas a Peter - nunca a James, podría haber una guerra y él no se despertaría- y yo tenía que inventar algo para que volvieras a dormir.

Seguiste con esa costumbre en segundo.

En tercero dejaste de hacer ruido para acostarte a mi lado en silencio. Era tan extraño verte en silencio en cualquier ocasión, y entonces yo me giraba y enfrentaba tus ojos fijos, y te decía lo que pasaba. En cuarto había veces en que no tenía que decirte nada, porque ya estabas ahí, tibio, constante a mi lado. En quinto te quedabas dormido con un brazo alrededor mío.

En sexto me besaste por primera vez, y dejé de tener problemas para dormir, porque tus manos en mi espalda y mi rostro en tu cuello era suficiente.

Ahora duermo solo nuevamente. Casi tengo ganas de estirar la mano para tocar la silueta que dejaste impresa en las sábanas, esconder el rostro en tu almohada, pero me mantengo quieto, con los ojos cerrados.

Debo darte crédito. De no haber sido por el silencio que ha ido creciendo entre nosotros como un tumor desde hace meses, no estaría despierto. No te habría escuchado levantarte de la cama. No estaría dolorosamente pendiente de cada uno de los movimientos que imagino haces en otros lugares. Pero este silencio no ayuda.

¿Puedes recordar cuando el silencio era cómplice de caricias y miradas? No debe de haber sido hace mucho tiempo. Yo aún lo recuerdo, aunque los recuerdos empiezan a asustarme.

Una vez me traicionaste. Te perdoné porque te amaba, pero nunca, nunca lo olvidé. Y ahora esto... quiero estar equivocado. Quiero pensar que no harías nada para dañarlos. Dañarnos.

¿Que tan terrible es que no pueda estar seguro?

Te detienes en la puerta. Me muevo entonces, como en sueño, y escondo un poco más el rostro entre las sábanas, pidiendo porque no te acerques, porque te pueda engañar. Temo que te muevas y te acerques a mi, porque entonces no sé lo que haría, y me asusta esa falta de control de mi parte, pero tú no te mueves.

Duele eso. No te había tenido un secreto desde hace tantos años, que ahora esto, por más mínimo que sea, duele.

Quisiera detenerte, pero necesitamos saber quién es el traidor. Peter parecía tan triste cuando dijo que quizá eras tú... no quise creerlo. No quiero creerle. Pero lo hago.

Sirius... estamos muriendo. ¿Lo sientes también?

Vete, de una vez. No hables, no te despidas. Deja de verme desde la puerta. Ten cuidado con la cuarta tabla desde donde me observas: recuerda que rechina, y tendré que moverme si la escucho, despertar, y te congelarás y tendremos que hablar.

No quiero que este sea nuestro último momento. No hay más plazos entre nosotros, ya no podemos fingir lo que no somos, y no quiero recordar que las últimas palabras que me dijiste fueron de adiós. No cuando creo que eres tú quien nos está traicionando, incluso a James y a Harry. A Peter, a Lily... a mi...

Vete de una vez, y deja nuestro último momento aplazado. Silencio, amor, silencio...

Silencio.