Pesadillas

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Lo prometido es deuda, aquí esta el otro final, para ALEJAMOTO DIETHEL.

La parte modificada esta marcada con &&.

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Parte 2

Estaba recostado en el sillón de la sala, sin moverse, ese día no había salido, pensaba en su sueño, lo que significaba; las pesadillas sobre sus padres eran sin duda alguna la sombra de su pasado, nunca se perdonaría el ser tan débil y no haber podido hacer nada.

Tres días de la llamada de Yoh y tres noches de tormento, al verlo siempre a él en sus temores, obligándolo a despertarse antes del amanecer, ya no quería dormir, había decidió hablarle al japonés para decirle que no iría a verlos, pero al final terminaba diciéndose a si mismo que necesitaba ese viaje. Durante esos días no había salido de su casa, solamente para buscar un lugar donde comer, porque a pesar de todo su cuerpo le exigía, realizaba las cosas por costumbre, sin verdadera razón, se preguntaba "cual es mi objetivo, para que existo". La depresión vivía en él, dejando un vacío en su interior que se llenaba por la monotonía.

Era otro día muerto, regreso a sus costumbres de caminar, buscar nuevos caminos, esperando perderse y olvidar quien es él. Ese día se sintió cansado, y respondiendo a su cuerpo se fue a sentar en una de las bancas, permaneció abstraído en su sombra, en un momento esa sombra tomo una forma mas congruente de él, se quedo admirándola, pensando en como el sol, podría crear tantas versiones de uno, y ser siempre el mismo. Deseo en ese momento ser esa sombra, y desaparecer junto con el sol., y formar parte de aquella parte oscura que el mundo posee.

Sin comprender lo que pasaba, vio que su sombra cambiaba, ya no era él; ese nuevo ser se levanto de su asiento, y empezó a cambiar de plano, se levanto como si hubiera estado en el suelo, no pudo evitar sentir temor, su cara mostraba pánico, el lugar estaba desierto, solo él y esa sombra; vio como ese ser, sonreía dejando pasara la luz por el espacio que formo su boca. Aumento la abertura de su boca, como si hubiera pasado de la sonrisa a la carcajada, burlándose de él, su piel se encrespo, su cuerpo sudaba, su corazón latía con fuerzas, el temor estaba presente, no por ver algo imposible de ver, sino al reconocer de quien era esa silueta.

-Hao- salio de su boca, en un murmullo casi imperceptible.

Negó con la cabeza, tratando de borrar lo que veía, una luz roja envolvió la mano de la sombra, la alzo apuntando su corazón, él aun estaba sentado, su cuerpo no reaccionada a su ordenes, su cerebro no emitía ordenes por el miedo.

La luz que pasaba por el hueco donde estaba la boca, aumentaba y disminuía, la sombra estaba hablando, pero no entendía, no lo escuchaba, es solo una sombra, como podría escucharla. Ese Hao, dio un paso, la adrenalina logro mover sus piernas y levantarse, huyo de ahí sin importarle mas, la gente que se atravesaba en su camino, lo agredía, pero el seguía en su huida.

Llego a su casa, cerró la puerta, cerró las cortinas, impediría que cualquier sombra apareciera, oculto la luz, ese ser no podría entrar. Subió a su cuarto, y se metió en la cama, esperando inútilmente que las sabanas lo protegieran. Su corazón agitado, la falta de aire, le hizo destaparse la cara, pero no abrió los ojos, no escucho nada.

No supo cuanto tiempo paso, pero estaba ya calmado, la enorme soledad que sintió en se momento, le hizo recordar su pasado, su tristeza, y su fracaso, había conseguido amigos y los rechazo, la gente despreciaba a los suyos, que es lo que había en este mundo para él, nada, nada.

Se levanto rápidamente, no estaba tan solo, lo tenia a ella, pero donde estaba ahora, donde la dejo, en la banca, salio corriendo olvidándola, como fue capaz de hacer algo así, ya una vez la trato mal, y ella lo perdono, pero él no a si mismo, su deseo de poder le hizo cometer otra de las tantas estupideces de su vida.

Bajo, pero apenas termino su recorrido por las escaleras, cuando escucho un intenso ruido de madera romperse, objeto caerse, cosas chocar, golpes. Todos esos ruidos se concentraron en su cabeza, se llevo las manos a los oídos tratando de no escuchar, pero era inútil llegaban directo a su cerebro, penetrando en lo mas profundo de su ser.

Hacia mucho calor, no sentía su cuerpo, cayo de rodillas, deseaba que todo acabara, se recostó sobre sus piernas, sus ojos se llenaron de lagrimas de dolor, poco a poco caían, sus lagrimas rápido se calentaban por la temperatura del ambiente, irritando su piel. No aguanto más y cayo en la inconciencia.

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Abrió los ojos lentamente, sin idea clara en su mente, trato de levantarse, pero en el primer intento cayo de nuevo al suelo, su cuerpo no reaccionaba como debía, al tercer intento logro levantarse, se recargo en el barandal de la escalera. Camino hasta la sala y se recostó en el sofá, forzó a su mente recordar lo que paso, una luz de conciencia llego, se levanto del sofá como si algo lo hubiera jalado.

-Morphin- dijo en voz baja

Recorrió con la vista la habitación, esperando encontrarla, dio unos pasos, cuando un resplandor rosado le llamo la atención, ella estaba ahí, se tranquilizo al verla bien.

-perdona por haberte dejado-, la pequeña hada lo miro sin entender –lo siento, no volverá a suceder-, la pequeña criatura, tomo un dedo de las manos que había alzado al tratar de disculparse, la sujeto con sus manecitas, para indicarle que todo estaba bien, se tranquilizó.

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Se dio cuenta por un pequeño rayo de luz que se acaba de filtrar; que estaba amaneciendo. Subió, decidió tomar una ducha, refrescarse, limpiar su cuerpo del sudor y el cansancio. Una vez terminado, bajo de nuevo, sin abrir las cortinas, veía ese rayo, como una luz de esperanza enviado para animarlo, pero vio con tristeza que solo fue una ilusión, una forma de burlarse de él, ese pequeño rayo desapareció, se acerco a la ventana y con lentitud descorrió la cortina, el cielo estaba nublado, gris como su alma, triste como su espíritu.

Ella se coloco frente a él, para que saliera de sus pensamientos, le dolía verlo así, y Lyserg lo sabia, sabia que Morphin estaba triste por él, compartía su dolor, pero no sabia como alegrarla, no sabia ni siquiera por que ella seguía con él, que tenia él que la obligaba a sufrir sus penas, penas que no eran suyas, seria lastima, compromiso con sus padres, que era?.

Deseaba abandonar todo, pero no permitiría que ella se quedara sola, pero que hacer, como alejarla del dolor, solo podía hacer una cosa, la única que le ayudaría en este momento.

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Salio del aeropuerto con paso calmado, al pasar por una ventan no pudo evitar mirarse en el reflejo, su ropa ocultaba los delgado que se había puesto, pero no pudo hacer nada para cubrir las marcas de cansancio en su rostro, si preguntaban, como explicarles "ya les inventare algo" se dijo a si mismo.

Ella estaba en su jaula, le pareció extraño que la hubiera encerrado ahí, pero no se pregunto mucho, solo le importaba que ese viaje, tal vez, alegraría al chico.

Llego tarde, no importaba, realmente no le interesaba mucho volver a convivir con ellos. Toco levemente la puerta, fue recibido por una alegre sonrisa.

-pasa Lyserg, te estábamos esperando-

-perdóname Yoh, mi avión llego tarde- mentiras eran sus palabras y su sonrisa. Entro siguiéndolo, vacío estaba su corazón, no sentía.

-mi Lyserg ya llego-

-que paso chamaco, por que la espera-

-Lyserg hasta que llegas-

-vaya alguien me gano en llegar tarde-

-tu llegastes tarde por lento-

-que tal joven Lyserg

-hola Lyserg-

-joven Lyserg, bienvenido-

-mh-

-buenas noches a todos, perdonen por llegar tarde-

-vamos no te preocupes, siéntate estábamos hablando de los viejos tiempos-

-por que tienes encerrada a Morphin?-

-ah, se me olvido- abrió la jaula y salio dando una vuelta para saludarlos –será mejor que vayas con los demás espíritus, para que los saludes- la hada desapareció.

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La convivencia fue alegre, sus risas, las platicas le hicieron olvidar un momento su verdadero objetivo. Pero pronto se percato que solo su cuerpo estaba presente, su mente divagaba en el pasado, el dolor, en el olvido; nadie se dio cuenta de su ausencia, ni de su estado físico, "me siento egoísta pensando en que alguno de ellos se daría cuenta de mi dolor", "soy un estorbó, alguien que da lastima", "ellos son felices, para que entristecerlos, no debí venir", "no, si debí venir, es la única forma de dejar todo listo".

No se dio cuenta que alguien lo llamaba, hasta que sintió una mano sacudirlo.

-Lyserg, despierta-

-que pasa Yoh?-

Le sonrió –ya nos vamos a acostar, ven te enseño tu cuarto-, afirmo con la cabeza.

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La misma pesadilla, su alma se desgarraba aun mas, esta vez pudo sentir como la espada atravesaba su corazón, aun podía sentir como lo perforaban. Alzo su vista, Morphin estaba dormida en su jaula, saco una hoja de su abrigo y la dejo junto a la jaula, agarro su maleta y salio de su habitación silenciosamente.

Todavía no empezaba a bajar las escaleras cuando escucho ruidos en la planta baja, se quedo un rato pensando, cuando decidió por fin seguir su camino.

-a donde vas?- escucho una voz tras de él, cuando llego al final de las escaleras

Sin voltear –a dar un paseo-

-con tus cosas?-, no contesto –dime Lyserg, que es lo que tienes?- sin respuesta todavía, se le acerco –puede confiar en nosotros-

-Yoh, yo…-

-vente vamos a sentarnos-, se acomodaron en la sala –te sientes solo no es asi-

-si-

-entonces porque huyes-

-yo no huyo, solo… que-

-quédate unos días, convive con nosotros, ya después te iras-, el peliverde no contesto. A falta de respuesta el japonés tomo la maleta y la llevo de nuevo al cuarto. Los siguió, cuando Yoh vio la nota, la tomo y la arrugo, tirandola a la basura. –Duérmete otro rato-, afirmo con la cabeza.

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Era tarde para desayunar, pero estaba el comedor llena de invitados de la noche anterior.

-vaya, hasta que te levantas- comento Horo

-no seas impertinente- regaño Len

-se siente mejor joven Lyserg?-, no supo como contestar, no se esperaba es pregunta

-ayer estabas muy retraído-

-como?- pregunto soprendido

-te hablábamos y no nos contestabas-, se sintió extraño, realmente se habían dado cuenta de cómo estaba, él había sido quien los ignoro

-lo siento, no quise…-

-no te preocupes, quieres algo de comer, ayer no cenastes?- movió la cabeza para aceptar, después de mucho tiempo sintió hambre, aunque no sabia por que.

-a mi por que no me ofrecieron?-

-porque tu te acabarías con la comida-

-no es vedad-

-Lyserg, siéntate aquí-

-gracias-

-sabes bien que eres nuestro amigo, y puedes confiar en nosotros-

Se sintió cómodo, con ellos tal vez si se daba la oportunidad, podría sacar esas pesadillas de su cabeza. Morphin que lo acompañaba, sonrió complacida al ver que se daba una nueva oportunidad.

Ahora tenia la certeza de que una nueva oportunidad para seguir, se le presentaba.

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Fin

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N/A: Mi segundo fic con un final alternativo y mi segundo fic donde mato a un personaje. Que mala soy, y lo peor de todo es que ya estoy pensando en mi siguiente victima. Por cierto si quiere saber cuales seran mis siguientes fic lean mi bio.