Notas iniciales: Este fict es producto de lo que ocurre cuando veo temas que me parecen muy interesantes y considero que no los desarrollan bien. La historia a continuación está basada en el capítulo Nunca Jamás (Never more), del comic televisivo Teens Titans, el mejor episodio, para mi concepto (aunque Sisters le pisa los talones n.n) a pesar de que insisto en que le faltó un desarrollo más amplio al concepto de las personalidades de Raven.

Ah! Por cierto, antes que me olvide: mi presentación en esta sección: Hikari Takaishi Y., fan del anime, de Hr-H... y como verán de cuando en cuando me desvío de mis rutinas televisivas para indagar en el género del comic, y este de aquí, junto a Hey, Arnold, son los únicos que me han simpatizado a tal punto de escribir ficts.

Mi personaje predilecto en esta sección es Raven, y como soy una romántica declarada apoyo a que ella se quede con Beast Boy ¿Por qué? Lean el fict XP


Nunca digas nunca

Capítulo Uno: Parte de ti


Sus ojos azules parecían estar concentrados en un objetivo específico e invisible. Un punto que estaba en medio del piso de la cocina.

Starfire se llevó una mano al pecho en señal de preocupación, entonces dio dos pasos hacia adelante con el fin de tocar el hombro de Raven y hablarle, pero en un rápido y ágil movimiento Robin la detuvo haciéndole gestos de alejarse.

La pelirroja negaba insistentemente y sus mímicas daban a entender que ella hablaría con Raven a como dé lugar. Robin, en el lenguaje mudo por el cual se comunicaban, le insistía en que no lo hiciera.

Raven parecía no notar la discusión silenciosa de los dos jóvenes. Sus ojos seguían fijos en la nada.

«¡¡Detesto tanto silencio!!» la femenina apretó con sus manos el borde de su capa azul que en instantes perdía tonalidad hasta volverse rojiza. Raven respiró profundamente mientras cerraba sus ojos. Las facciones de su rostro lentamente fueron tensándose, luego volvió a su monólogo mental «Me está hartando todo esto... sin embargo... no puedo...»

La joven suspiró pesadamente al instante en que aumentaba la opresión de sus manos y de sus azules ojos que son de la misma tonalidad que la capa que llevaba .

Raven ni siquiera notó cuando Robin forcejeaba con Starfire. El joven enmascarado estaba llevándose a la pelirroja prácticamente a la fuerza al tomarla de la cintura y halarla hasta la puerta más próxima.

Sus ojos azules se entrecerraban con fuerza mientras auras de diversos colores la bordeaban, la respiración de Raven se tornó pesada y agitada, como si alguien estuviese sosteniéndola con fuerza del cuello, y el semblante de su rostro sólo denotaba tensión, no dolor, mucho menos fastidio.

En la frente de Raven apenas se veía destellar dos figuras geométricas de tono rosa, ella se concentraba más en sí misma. Las auras coloridas perdían fuerza a cada instante. El cuerpo de la femenina comenzó a humedecerse debido al sudor que emanaba.

Y entonces... Beast Boy ingresa a la habitación.

Raven no lo vio directamente, pero con facilidad percibió su presencia. Y aunque no podía explicarlo ella sabía que el joven se encontraba a escasos pasos detrás de ella, seguramente indagando en el refrigerador.

Ella sabía que él estaba cerca, sin embargo no imaginaba el semblante que él tiene en esos instantes. Y extrañamente esto le preocupaba. Gotas de sudor recorrieron su rostro y tomaron la ruta de su cuello hasta perderse en el dorso femenino. El corazón de ella aceleró sus palpitaciones, denotando su intensa expectativa, como si estuviese en una sala de espera de alguna clínica.

- ¿Quieres jugo? - le preguntó Beast Boy al instante en que le pasaba un vaso lleno de un líquido amarillo - Es naranja, sin agua y sin azúcar. Contiene mucha vitamina C -

Raven abrió los ojos y tomó firmemente el vaso con la mano derecha mientras que con la izquierda seguía aprisionando su capa. Sin pensarlo mucho lo dirigió a sus labios y dejó que el cítrico le inundara el paladar. La bebida estaba helada y refrescante. Cuando el jugo llegó a su estómago todo el cuerpo de Raven pareció descansar, incluso sus manos dejaron de aprisionar los objetos.

Ella no se atrevía a mirarlo de frente, sus ojos seguían fijos en aquel punto imaginario, el mismo en el cual ella estaba concentrada cuando Robin y Starfire estaban en la cocina.

«Bueno... llegó alguien a quien gritarle» pensó Raven tomando un gran sorbo de jugo «Sólo es cuestión de tiempo y alguna estupidez se le ocurrir

- ¿Quieres ensalada? - preguntó el joven mientras le acercaba un plato con el alimento ciento por ciento nutritivo y libre de carne, como era su lema.

«Ummm.... Eso no es motivo suficiente para reñirle»

Raven negó con la cabeza. Con el dorso izquierdo se secó un poco de sudor de la frente, y se tranquilizó al notar que ya no sudaba. La bebida sin duda alguna le hizo bien.

Beast Boy se sentó en la silla más cercana y comenzó a comer, sin ningún comentario en especial, ni siquiera parecía ofendido porque Raven le había rechazado su comida. Y esto la irritó.

Raven tomó otro poco de jugo luego de sacudir la cabeza.

«Y ahora... ¿Qué demonios le ocurrió? No bromas, no comentarios incoherentes... » Ya casi se acababa el jugo que ella bebía. Una voz más despectiva en su cabeza le hablaba «Más bien dicho... ¿Qué demonios está pasando contigo?»

Raven suspiró cansada. Si existía algo más fatigado que lo físico era lo mental. Y ella tenía muchas batallas mentales desde hace un par de horas.

La femenina abrió la mano derecha dejando caer el vaso. El sonido del cristal rompiéndose provocó que Beast Boy se levantara abruptamente de su sitio y se colocara frente a ella. El cabello lacio le cubría el rostro al tener la cabeza agachada.

- Raven... Raven - Beast Boy le llamaba insistentemente mientras la tomaba de los hombros y la zarandeaba con cierta brusquedad.

- ¿Por qué? - preguntó ella en un amenazador tono. Beast Boy dejó de sacudirla pero quedó sin habla. ¿De qué le estaba hablando? Y Raven siguió lanzando cuestiones - ¿Qué es lo que tienes? ¿Por qué está pasando esto? -

El joven trató de coordinar sus pensamientos y no sacar conclusiones precipitadas.

- ¿Te sientes mal? Te llevo mejor a tu habitación, seguro que necesitas descansar -

«¿Está preocupado?» Raven apretó los dientes - ¿¿Por qué demonios te comportas así?? -

Beast Boy arqueó una ceja en señal de incomprensión.

- Porque eres mi amiga - le replicó con sencillez.

- ¿Soy tu amiga? - le preguntó con sarcasmo y frialdad en su tono al instante en que le mostraba el rostro.

Su sonrisa vacía y despiadada.... sus dos pares de ojos rojizos.... su capa de color sangre...

Beast Boy la soltó abruptamente.

Sólo una vez había visto a esa parte de Raven y en aquella ocasión casi no sale con vida sino fuera por la ayuda de ella misma y de Cyborg.

Pero ahora... parecía que Beast Boy estaba solo frente a esa parte de Raven.

- ¿Qué ocurre? ¿Tan rápido cambiaste de opinión? - le replicó con una sutileza notablemente irónica.

Beast Boy le esquivó la mirada debatiéndose al mismo tiempo en enfrentarse a ella o buscar ayuda inmediata. Él sabe perfectamente que esa Raven no es ni una rival fácil, ni alguien a quien tomar a la ligera. Y la vida de Raven, la que él conoce y con la cual convive, está en juego.

La sonrisa se intensificó en la femenina. Un aura gris se desprendía de ella incrementándose hasta llegar a Beast Boy, envolviéndolo y arrastrándolo.

- Acabo de darme cuenta... - ella expresó con el mismo entusiasmo de quien encuentra una fuente de agua en medio del desierto.

El aura gris se tornaba cada vez más oscuro. Beast Boy observaba entre horrorizado y perturbado cómo aquella energía, ahora negra y fría, lo envolvía más, arrastrándolo a un nuevo sitio que obviamente no estaba en la Torre de los Titanes.

- Robin... - musitó débilmente el chico verde ante el asombro de la maligna Raven quien creía que Beast Boy estaba implorando ayuda para sí mismo - .... Starfire.... Cyborg.... Ayuden a Raven.... Por favor ayúdenla -

La femenina concentró más su energía en el cuello de Beast Boy, comenzando a aprisionarlo.

- ¡Oh! - Raven exclamó con fingida piedad - Beast Boy pidiendo un último deseo antes de descubrir el misterio de la muerte -

Beast Boy no contestó este cruel comentario, sólo atinó a aspirar un poco de aire.. el último, según sus pensamientos. Y luego cerró sus ojos declarando que estaba decidido a no atacarla.

Los dos pares de ojos rojizos se encendieron con mayor furia mientras la energía negra se detenía en su cuello verde. Verde como sus ojos, como la última hebra de su cabello.

¡¡Verde, verde, verde!!

«¡Cómo te aborrezco!» meditó para sí misma con fastidio, y entonces aprisionó más el cuello del chico agregando a aquella energía sus dos manos, tan frías como el hielo, haciendo estremecer a Beast Boy.

El cuerpo del joven se tornó ligero, a tal punto que sentía flotar en el aire. Dejó de sentir la opresión de las manos frías de su atacante. Y a pesar de tener los ojos bien cerrados Beast Boy lograba distinguir una luz.

Beast Boy sintió una calidez en su cuello, el aire frío que lo envolvía desapareció con rapidez, como si repentinamente él se hubiese sumergido en una tina de agua caliente. El joven verde, extrañado por su situación actual, se aventuró a abrir sus ojos encontrándose con el rostro de Raven semi-cubierto por su capucha, y con dos amenazadores colmillos dirigiéndose a su cuello al instante en que ella gruñía sedienta por su sangre.

El joven retrocedió y gritó impulsivamente para segundos después percatarse que flotaba en la nada. Y como él no estaba transformado en ningún animal con capacidad de volar, lógicamente cayó al piso de una forma un tanto brusca.

Y ahí se encontraba Beast Boy, estampado contra el piso, confundido, adolorido y agitado por la idea de aquellos colmillos atravesándole la piel.... Entonces escuchó una risita fastidiosa proveniente de la femenina que flotaba sobre él.

Beast Boy se volvió con brusquedad hacia la femenina quien seguía en plena risa y se secaba el borde de sus ojos por las lágrimas que le salían.

- Es que... - Raven intentaba hablar entre sus carcajadas -... debiste verte -

Repentinamente Raven queda en absoluto silencio mientras observaba a Beast Boy, luego lo señala y vuelve a reírse más escandalosa que antes mientras apenas lograba decir Cara.

Beast Boy entendió la indirecta directa, como él mismo hubiese dicho, y se pasó las dos manos por la cara, por el cabello y parte de su traje logrando quitarse el polvo que lo envolvía.

- Ja, ja, ja... muy gracioso - le replicó Beast Boy con una mueca.

- ¿Verdad que sí? - respondió Raven deslizándose suavemente hasta llegar al piso, siendo especialmente encantadora la forma en que su capa púrpura se ondeaba detrás de su delgado cuerpo.

El joven la analizó rápidamente con una fugaz mirada, luego mostró su más amplia sonrisa y le asintió gustoso.

- ¡¡En verdad sumamente genial e ingeniosa!! - admitió mientras le pasaba un brazo alrededor del cuello y la agachaba ligeramente para despeinarle su lisa melena - Asustar a mí, Beast Boy, con un vampiro -

Ella soltó una pequeña risita como respuesta.

- Así es, esa era la idea - recalcó Raven mientras pasaba uno de sus brazos por la cintura del verde chico.

- Y ya que nos entendemos tan bien..... - Raven miró sonriente al muchacho, sonrisa que no desaparecía a pesar de notar que él había cambiado su semblante a uno preocupado - ... me puedes decir ¿Qué te está pasando ahora? -

La femenina asintió fervientemente, abrió los labios para responderle con mucho entusiasmo

- ¿Qué te está pasando ahora? - repitió Raven y se tapó la boca con la mano que tenía disponible, tratando de callar lo más posible sus risitas.

- No, espera... no me refería a que... - Beast Boy soltó un suspiro de resignación antes de admitir - Está bien, volviste a hacerlo... ahora quiero que me respondas qué está pasando contigo -

Raven frunció el entrecejo. Sino fuera por su capa púrpura Beast Boy creería que volvía a tener a la Raven de siempre.

- No sé cómo explicarlo - admitió Raven con un gesto de fastidio por no seguir bromeando con él.

- Vi claramente como tú y tus otros estados de ánimos se fusionaban en una sola Raven.... Entonces... ¿Por qué vuelvo a verte? -

- ¡Ah! O sea que te fastidia volver a verme - repentinamente Raven se soltó del joven y temblorosamente se cubrió el rostro sollozante.

«¡Oh, no! ¡Tímida!» pensó Beast Boy golpeándose la frente con la palma de la mano. - No, no es eso... no te pongas así -

- Es lo que dijiste claramente - dijo Raven y de pronto tuvo un repentino ataque de hipo entre su llanto.

- No, no, no, no, no, no!!! ¡¡No llores!! - insistió Beast Boy pasando sus manos por sus cabellos desordenándolos más de lo que normalmente ya estaban.

El llanto de Raven abruptamente se volvió en carcajada, no transcurrieron ni 3 segundos para que Beast Boy se percatara que el color púrpura no había abandonado la capa de Raven.

- Lo siento - dijo ella entre sus risitas que bien pudieron fastidiar a cualquiera, pero no a Beast Boy, no cuando la preocupación le carcome el alma.

«Después de todo....» pensó Beast Boy «.... eres parte de Raven»

- Está bien.. está bien... prometo ponerme seria. Bueno, no seria porque esa no sería yo - Raven soltó otra de sus ya famosas carcajadas ante sus propias palabras - ¿Me entiendes? seria - sería -

- Sí, y te lo vuelvo a repetir, eres muy ingeniosa - Beast Boy esbozó una amplia sonrisa, la que mayor pudo lograr.

- ¿En verdad lo crees? - Raven tomó sus propias manos y las entrelazó en sí mismas, luego las puso a la altura del pecho y le mostró dos encantadores ojos brillantes de felicidad - ¿Acaso las palabras que acabo de escuchar no son una cruel broma de mis ocultos pensamientos? -

Beast Boy se sonrojó notablemente mientras rascaba su mejilla derecha en señal de nerviosismo. Pero bastaron unos segundos más para que Raven se alejara de él.

- No, no, no, no... - dijo para sí misma en voz alta - Esa no soy yo, ella es la novata -

- Ummm... este... Raven... - le interrumpió Beast Boy ya sin saber si ella estaba definitivamente bien -... no es que quiera interrumpir tu monólogo... pero tengo unas preguntas: Primero ¿En dónde estamos?; Segundo ¿Qué pasó con aquella Raven?; Tercero ¿En dónde está la chica que yo conozco?; Cuarto ¿Cómo es que primero estaba con una Raven, y luego otra, para finalmente encontrarme contigo en cuestión de segundos? -

Raven hizo la mímica de escribir en un papel imaginario, de cuando en cuando hacía el gesto de morder el supuesto lápiz con el que escribía, y además se pasaba la mano constantemente por la frente, como si estuviese sudando a chorros.

- Cada pregunta vale 25 puntos.... Este cuestionario sí que está difícil.... Veamos... comencemos por lo más sencillo.... no mejor al final - Al final Raven alzó su supuesto papel y exclamó llena de felicidad - ¡¡¡Ninguna de estas respuestas te las puedo dar yo!!! -

Gotas de sudor recorrieron la frente de Beast Boy.

La femenina mostró su más amplia sonrisa y le guiñó un ojo mientras le hacía un gesto de complicidad.

- Pero no te preocupes, conozco a alguien que sí puede responderte todo lo que preguntes - Raven se rascó la barbilla e hizo una mueca de preocupación - Aunque si ella viene yo deberé irme.... además aún están batallando contra esa fiera... y la otra ella no reacciona -

- ¿Y por qué te irás? ¿Quién es la otra ella? - Beast Boy estuvo a punto de lanzar otra cuestión pero Raven, en un ágil movimiento, quedó frente a él y le tapó la boca.

- ¡¡No más preguntas!! ¡¡Me vas a enloquecer!! - luego Raven suspiró cansadamente - Debes creerme, yo no sé cómo explicar todo esto... Esto es tan complejo y lo mío es la diversión y las risas; no las lágrimas, ni los problemas, ni el drama -

Raven quitó las manos de la boca del joven antes de seguir hablando

- Me queda poco tiempo... muy poco, y no estoy bromeando.... Yo tan sólo quería pasarla muy bien contigo... la primera vez que nos vimos te dije que siempre me parecieron graciosas tus bromas y no te mentía - Raven se mordió el labio inferior - Pero ya comenzaste a hacer preguntas y entonces debo retirarme... -

La femenina le golpeó suavemente la quijada, en un gesto bromista.

- ¡¡Espera!! ¡¡No quiero que te vayas!!- le replicó Beast Boy al momento de querer sujetarla de la mano, pero en un sólo parpadeo la divertida y feliz Raven desapareció.

Sin embargo Beast Boy tenía entre sus dedos un manto amarillo.

Continuará....