Capítulo 3 Mi papá vistió como abuela

Luego del banquete, los alumnos fueron dirigidos por los respectivos prefectos a los dormitorios. El profesor Snape trató de ver a su hijo, quien le desvió la mirada, pero Snape igualmente lo cogió del brazo y le llevó a saludar a Dumbledore.

-¡Severus, estás tan grande niño!, yo te vi tan pequeño ¡y mírate ahora!- Dumbledore saludo amablemente a Sev- Es un gusto tenerte por fin en Hogwarts.

-Como sabrá Sr. Director, me han traído aquí en calidad de paria, obligado y déjeme decirle que no estoy a gusto con la situación.

Snape fulminó a Sev con la mirada.-Sabes perfectamente que es lo mejor para ti y también para todos.

-Como digas padre, ya fuiste lo suficientemente claro al decirme que a mi edad no estoy en posición de elegir. Con su permiso Sr. director.-Sev se alejo y ni siquiera se despidió de Snape.

-Severus, tu hijo no está nada feliz, ¿estás seguro que era lo mejor para él?

-Sí director, el tiene muchas capacidades y las estaba desperdiciando en ese otro colegio.

Sev ingresó a la sala común de Gryffindor, donde estaban todos los chicos charlando animadamente sobre las vacaciones.

-Mi madre me regaló una escoba nueva, una centella 5, no es la más veloz, pero está genial- relataba Seamus Finnigan.

-Podrías probar para las pruebas de Quidditch- dijo Neville- si yo no le tuviese tanto miedo a volar, de seguro lo intentaría.

-Me parece muy bien Seamus, el equipo de Gryffindor necesita sangre nueva- Harry parecía muy entusiasmado al hablar del Quidditch.

Entonces Sev se acercó al grupo y preguntó- ¿cuándo se puede audicionar para ingresar al equipo?-

-Mmm...Eso debes conversarlo con el capitán, Oliver Wood, pero me imagino que la próxima semana- indicó Harry- ¿sabes jugar?

-¿Que si se jugar?, me imagino que les daré una buena lección, ya que soy un jugador bastante aventajado, poseo un handicap de 97 y estoy rankeado en primer lugar a nivel nacional en la categoría 12 a 15 años. Se dice que soy el buscador que más promete, o a caso no leen la Quidditch review?

-Lo veo difícil Snape, Harry es el buscador de Gryffindor y no creo que le derrotes.- Ron estaba bastante saltón al ver que alguien quería ocupar el puesto de su mejor amigo.

-Bueno, eso está por verse, pero les aconsejo que se vayan haciendo a la idea de que Gryffindor tendrá un nuevo buscador- Sev parecía muy seguro en sus palabras.

-Es que tú no has visto jugar a Harry- interrumpió Hermione.

-Perfecto, pero conozco los handicaps y los rankings mundiales y ni Harry Potter ni el colegio de Hogwarts tienen un nombre en el Quidditch internacional. Les recomiendo que esperen y vean, nada más- Sev se retiró muy calmado a su habitación, dejando a los demás desconcertados por su gran seguridad.

-Ese se cree mucho, pero no creo que sea bueno, ¡quizás qué escoba tiene! No creo que tenga una Nimbus 2000 Harry- Ron seguía bastante molesto por el ímpetu de su nuevo compañero.

Pero Sev alcanzó a oír y se dio vuelta para responder- Para sacarte de tus dudas tengo una Stardust, la mejor escoba de competición que hay, incluso supera a la Saeta de Fuego que está tan de moda este año, pero la Stardust es bastante escasa, y pocos conocen su poder. Buenas Noches.

Sev ya no se encontraba en la sala común y Dean Thomas comentó- Una Stardust! esas escobas son increíbles, ¡su fabricación es aún más minuciosa que en el caso de las Saetas de Fuego! ¡Dónde la habrá conseguido!

-Quizás el niño maravilla del Quidditch internacional es muy regalón de su papito- El comentario de Ron arrancó risas en los chicos, quienes también se retiraron a dormir.

Cuando los chicos estaban preparándose para ir a desayunar se dieron cuenta que Sev ya no estaba en la habitación. Al minuto lo vieron ingresar bastante sudado y con ropa deportiva, pero nadie realizó pregunta alguna.

Ya en el baño común quedaron impresionados con el físico del nuevo compañero, ya que sin lucir como Crabbe y Goyle, quienes parecen gigantes súper desarrollados, se veía atlético y bien formado.

Neville le preguntó tímidamente que si realizaba alguna clase de ejercicio, a lo que Sev le contestó que sí, y que en su antiguo colegio también se le daba preocupación a la preparación física y que tenía entendido que en Hogwarts no era así, por lo que debería preocuparse el mismo de mantener el training.

- Si quieres yo te puedo enseñar a realizar una buena rutina para que elimines "lo que sobra"- ofreció amablemente, a lo que Neville asintió, sin tener un poco de miedo de compartir con el hijo del temido profesor de pociones.

Seamus y Dean también parecieron interesados y le preguntaron a Sev si podían participar también, a lo que el asintió.

-Deberían preocuparse de otras cosas, como que este colegio está rodeado de malditos dementores- dijo Ron

-Los dementores no son ningún peligro si les sabes hacer frente, sólo hace falta un buen Patronus y ya- Sev irradiaba nuevamente seguridad.

-¿Qué es un Patronus?-inquirió Harry, ya que le interesaba mucho saber como evitar a esas criaturas tan desagradables.

-Es un encantamiento muy sencillo que te puede proteger en variadas situaciones- explicó Sev-sólo basta conocerlo y practicar, cualquier brujo puede lograrlo fácilmente. A mí me lo enseñó mi padre hace unos tres años.

-Suena interesante, a lo mejor después nos puedes mostrar tu Patronus.-comentó Harry intrigado.

Los chicos dejaron la torre de Gryffindor y se dirigieron a desayunar. Durante ese momento, Seamus, Dean y Neville bombardearon a Sev con preguntas sobre su Patronus.

-¿Y cómo luce?- preguntó Dean

-Justo como una gran y luminosa pantera negra, me identifico mucho con ese animal, más de lo que Uds. se podrían imaginar- Sev no iba a revelar que a sus cortos trece años ya era un animago, en su caso ilegal, y que podía convertirse en pantera, ya que sería mucho alarde para tan poco tiempo.

Ron se dirigió a Hermione y Harry en voz baja- Me parece que este Snape resultará bastante charlatán.

Luego vieron su horario. Tenían clase de defensa contra las artes oscuras con Lupin, el nuevo profesor, así que se dirigieron al aula que el año anterior habitó el inútil y fatuo Gilderoy Lockhart.

-Recuerdas Hermione que a ti te gustaba ese patético- dijo burlonamente Ron, a lo que Harry rió alegremente.

-Todos nos podemos equivocar al emitir un juicio sobre alguien. Quizás tú mismo te equivoques con Snape y sí resulte ser tan genial como aparenta.

-No creo- Ron estaba rojo como un tomate.

El aula estaba repleta con alumnos de Slytherin y Griffindor. Antes de que llegara el profesor, Draco Malfoy, el niño más desagradable de la casa de la serpiente se acercó a Sev.

-Snape, ¿sabías que tú y yo éramos primos? Mi madre es prima de la tuya.

-La verdad es que sí lo se y francamente no me interesas ni tú ni tu familia- Sev habló con energía e indiferencia, mientras Harry y los demás veían atentamente.

-¿Qué te crees? Tu madre es una estúpida, otra verguenza para la familia, si bien se casó con un sangre pura le encantan los muggles y eso la hace una mujer común y no digna de nuestra familia.-Bramó Malfoy con su típico rostro burlón.

-¿Y a caso tu madre, con ese rostro que parece estar oliendo su propia mierda las 24 horas es muy especial?-Sev le clavó sus brillantes ojos negros a Malfoy, mientras Harry y sus amigos reían al ver como el niño nuevo le hacia frente a su peor enemigo de la escuela.

-¡Cállate! ¡Tú no eres nadie!-Malfoy estaba muy molesto y comenzó a acercarse más y más a Sev y en el momento en que estaban lo suficientemente cerca se dio cuenta de lo pequeño y enclenque que era en comparación a su primo. Igual le profirió un empujón, el cual no le sirvió de nada, pues no logró ni siquiera mover a Sev. Igual se sentía seguro de saber que sus gorilas, Crabbe y Goyle irían en su auxilio si así lo necesitaba.

Pero Sev no era de lo que se dejan tocar así como así y sin dificultad empujó a Malfoy, quien cayó a varios metros. En ese momento Crabbe y Goyle se lanzaron sobre él, pero corrieron peor suerte, porque Sev los golpeó con rudeza y pesar de que los chicos de Slytherin tenían gran tamaño no eran para nada ágiles.

En ese preciso momento el profesor Lupin ingresó al salón. Los alumnos se dispersaron y quedaron al descubierto los tres Slytherin golpeados.

-¿Quién golpeó a estos chicos?- preguntó el maestro

-Fui yo- sin ni siquiera dudarlo, Sev asumió su culpa.

-Sr. Snape, al final de la hora recibirá su castigo, por ahora 20 puntos menos para Gryffindor. Ahora no perdamos más tiempo y comencemos la clase de hoy-

En ese instante los alumnos dirigieron su atención a un armario, el cual se movía como si alguna criatura viviente estuviese en su interior.

-¿Qué hay dentro de él?- preguntó Lupin

-Es un Boggart Sr.- respondió Parvati

-Muy bien Srta. Patil y cuáles son las características de los Boggart?-volvió a interrogar el profesor.

-Son criaturas que asumen la forma de nuestros miedos, Sr.-respondió Hermione

-Muy bien, ¡cinco puntos para Gryffindor! ahora se enfrentarán al Boggart, pero deben saber cómo. Al estar frente a él ustedes pensarán en algo gracioso y dirán decididamente "Ridiculus", OK? y así el Boggart asumirá esa forma, ya que ellos no soportan la risa. Neville, pasa adelante por favor.

Tímidamente Neville dio un paso al frente y no parecía estar muy convencido.

-Vamos, sin miedo. ¿A qué le temes más en el mundo? - preguntó Lupin.

-Al profesor Snape- contestó Neville, sin ni siquiera dudarlo.

Los chicos rieron.

-Bien Neville, entonces el Boggart asumirá la apariencia del profesor Snape. Sé que vives con tu abuela, así que quiero que te imagines al profesor con el atuendo que ella suele utilizar, te parece?

-Bbuenno...-contestó el chico de cara redonda.

El armario se abrió y salió de él el Boggart el cual parecía ser el mismísimo Snape.

-Ridiculus!- dijo Neville rápidamente y en un segundo el salón estaba frente a un profesor Snape vestido como una vieja de vestido verde y ajado, sombrero y para colmo un horrible buitre disecado.

Todos rieron alegremente y luego le dirigieron la mirada a Sev, ya que más que mal habían olvidado que ahora compartían el aula con el hijo del odiado maestro, pero se sorprendieron al ver que este reía de buena gana.

-Me gustaría tener una fotografía de esto para mi cuarto- fue el único comentario del muchacho.

Cuando fue el turno de Harry, el Boggart se transformó en un horrendo Dementor, y antes que el niño que vivió pudiese reaccionar, el profesor Lupin se puso frente al Boggart, el cual asumió la forma de una esfera blanca suspendida en un fondo de color negro. Todos encontraron gracioso el "miedo" del profesor y no le dieron mayor importancia.

Así Lupin dio la clase por finalizada y todos abandonaron el aula recordando la hazaña de Neville.