Este fic es un lio de parejas en torno a una pareja principal: Ron y Hermione. Espero que os guste y que dejéis rr, ya que será muy corto (espero que sólo 2 o 3 cap) y se lo dedico a mi amiga Nacilme-Black(de la orden sirusiana) que me ayudó mucho a sacar la historia. Ah! Recordad que debéis pensar en Ron como si fuera... Nek y en Hermione como si fuera... Arwen, Harry sería Matt damon y Ginny sería coma la chica de Spiderman ¡Os dejo con la historia!

MAS QUE AMIGOS

1-ENCUENTROS A MEDIANOCHE

Doce y media de la noche. Sala común de Gryffindor. Justo antes de disfrutar de un merecido sueño y descanso, Ronald Weasley había tenido la desgracia de acordarse de los deberes de pociones que Snape les había impuesto tres días atrás.

"Estúpido trabajo sobre los estúpidos usos de la piel de estúpidos kneazles en las estúpidas pociones del estúpido, estúpido, estúpido Snape" pensaba mientras garabateaba el pergamino con algo parecido a letras.

Se encontraba terriblemente cansado después del entrenamiento de quidditch de esa tarde, y después de una reparadora ducha (fría) se había preparado para meterse en la cama. Y entonces fue cuando Harry (muy amablemente) le había recordado los deberes de Pociones. Y echándose por encima una camiseta y enfundándose unos raídos pantalones vaqueros (descalzo y absolutamente despeinado por la prisa) bajó a la sala común a terminar el trabajo.

Y no llevaba ni media hora escribiendo cuando oyó unos pasos por la escalera. Todos los sistemas de alarma se encendieron en el cerebro de Ron. "Oh, Merlín, que no sea McGonagall, que no sea McGonagall" pensó desesperado, y se escondió debajo de la mesa.

Pero la voz que escucho no era ni remotamente parecida a la de McGonagall, sino que era mucho más familiar, más... querida.

-Escúchame bien Crookshanks –decía la voz en un susurro, -Espero que esta sea la última vez en tu vida que me haces saltar de la cama para darte algo de comer, porque si me encuentro con alguien por ahí y me quitan puntos pienso raparte todo el pelo de la cola ¿Entiendes? –Ron oyó los pasos rápidos y decididos de Hermione bajando la escalera y se puso como un tomate al pensar la cara que pondría Hermione si lo veía debajo de la mesa. Que fue lo que pasó a continuación.

-Ejem –tosió ella educadamente - ¿Ron? ¿Qué haces... ahí?

Ron quiso salir de su escondite tan rápido que se dio con la cabeza en el tablero de la mesa y tropezó con su propia pierna, lo que hizo que cayera de espaldas todo lo largo que era sobre la alfombra. Y se puso todavía más rojo.

-Estoo... ¿estás bien? –preguntó ella con una risita mal disimulada.

-Sí, sí, sí ,sí, estoy bien es sólo que tropecé mientras buscaba... ¡la pluma! Sí, porque se me había caído y por eso... –la voz de Ron fue apagándose poco a poco mientras veía como se alzaban las cejas de Hermione con incredulidad.

-¿Qué haces aquí a estas horas, Ron? –preguntó ella mientras curioseaba por las hojas garabateadas.

Ron no pudo contestar inmediatamente, porque estaba en shock. Al levantarse del suelo y mirar un poco más detenidamente a la joven bruja se había dado cuenta de que sólo llevaba puesto el camisón de dormir (una especie de vestido de gasa más o menos hasta las rodillas) y de que su rizado cabello caía a uno de los lados de la cara al inclinar su cabeza para ver los apuntes. La débil luz de las dos velas que Ron tenía en el escritorio se reflejaba en sus pupilas y caminaba descalza, lo que le otorgaba más agilidad al andar. Y todo ello visto en conjunto y unido a la irresistible atracción que Ron sentía por Hermione hacían que el corazón del chico bombeara más rápido de lo normal.

Claro que tampoco es Hermione que estuviera muy tranquila. Lo cierto es que la visión de Ron descalzo, con aquella camiseta ajustada y los pantalones vaqueros, y el pelo rojo adorablemente despeinado habían hecho que sus piernas temblaran durante unos segundos, pero consiguió controlarse al fijar su atención en aquellos papeles que había sobre la mesa.

Cuando Ron (por fin) consiguió recuperar el control de su voz, contestó:

-Intento terminar el trabajo de Snape.

Hermione alzó las cejas mirándolo directamente.

-¿Quieres decir que aún no lo habías hecho? –preguntó con tono de reproche.

Ron se puso a la defensiva. Aquella actitud era típica de Hermione: "Ron siempre tiene la culpa de lo que le pasa". Y eso hacía que él se pusiera furioso porque lo que de verdad quería era que ella lo consolara y lo tranquilizara.

-Pues no. La verdad es que he estado muy ocupado esta semana y no he podido hacerlo. Aunque supongo que tú lo tendrás hecho desde que lo mandó ¿verdad?

-Resulta que a mí no me gusta terminar los trabajos a última hora de la noche ¿sabes? Y no creo que eso sea en absoluto un problema.

-¡No, claro! ¡La señorita "Yosiemprelohagotodobien" es la mejor de todos los estudiantes, la perfecta, la maravillosa!

-¡Cualquiera puede ser mejor que tú Ron! –dijo ella maliciosamente -¡Sólo tiene que aplicarse un poco! ¡Además –añadió- de lo poco que he visto de ese trabajo está casi todo mal!

La ira de Ron iba en aumento. Discutían en susurros entrecortados y sin darse cuenta iban acercándose más y más el uno al otro.

-¡Eso es imposible, porque lo he copiado todo del libro!

Hermione también estaba muy enfadada con el pelirrojo, y al oír la última frase su enfado se disparó. Todavía susurrando preguntó:

-¡¿Copiado?! ¿Estás loco? ¡Snape se dará cuenta! ¡Nos quitará puntos!

-¡¡No va a quitarme puntos por nada!! –estalló Ron- ¡Y si tu fueras de verdad mi amiga...!

Pero Ron dejó de gritar bajito porque de pronto se dio cuenta de que Hermione y él estaban muy cerca. Muy, muy, muy cerca. Sentía el aliento de la chica al respirar casi en su barbilla y ver sus ojos de miel desde tan cerca hizo que de pronto tuviese vértigo.

Hermione también se había callado de pronto. Se había dado cuenta de lo azul de los ojos de Ron y de lo cerca que estaba de ellos. Demasiado cerca, la verdad, y al pensar en ello notó cómo le temblaban las piernas otra vez. Y de pronto notó que Ron era muy alto, y estaba bastante bien formado, gracias al quidditch.

Y muy, muy despacio empezaron a acercarse como si fueran dos imanes. Ron no quería hacerlo, pero aquel avance inexorable, milimétrico hacía la boca de Hermione era superior a sus fuerzas.

-¿De veras crees –dijo entonces ella con voz dulce, mientras se acercaba al chico- que tú y yo no somos nada más que amigos?

Ron intentó contestar "No" pero su cerebro y su cuerpo estaban demasiado ocupados acercándose más y más a Hermione y sentía como su respiración se entrecortaba. Y ya estaba tan cerca de Hermione que casi rozaba sus labios. Y entonces alzó una mano para tocar su sedoso pelo y notó como una mano de ella se apoyaba en su espalda y se decidió a acercarse sólo un poquito más, cuando...

¡¡CRASH!!

Ambos se giraron alarmados hacia las escaleras, para ver como Crookshanks se paseaba entre los restos de un jarrón que había tirado al suelo. Evidentemente, estaba enfadado porque Hermione no le había dado la comida que le había prometido.

Volvieron a mirarse de nuevo, un poco más alejados, pero la magia del momento se había roto. Y al recordar el suave roce de los labios de Hermione, Ron fue la personificación del color rojo, tanto, que Hermione notó el calor de sus mejillas y también ella se sonrojó.

-Bueno... –dijo él pasándose nerviosamente una mano por el pelo, mientras se alejaba.

-Eheem, sí –dijo ella mientras miraba hacia otro lado. Estuvieron dos segundos en silencio y volvieron a mirarse. Y al verse y sentir lo incómodo de la situación, murmuraron un "Me voy a dormir" casi al mismo tiempo.

Ron se quedó mirando cómo ella se alejaba hacia su dormitorio y por un momento se sintió terriblemente triste. Después se dio la vuelta y subió hacia su dormitorio, justo en el momento en que Hermione le dirigía una mirada melancólica.

Al día siguiente Ron y Hermione evitaron mirarse, tocarse o hablarse durante toda la mañana. Harry los miraba alternativamente y se dio cuenta de que algo había pasado y él no se había enterado. También se lo dijo a Ginny que le susurró:

-¿Qué me he perdido?

Ambos intercambiaron miradas significativas al ver cómo Hermione quitó rápidamente su mano cuando Ron estuvo a punto de tocarla sin querer.

Sólo en la clase de pociones, cuando Ron y Seamus se llevaron una buena reprimenda por parte de Snape (quien les quitó casi 100 puntos, con una sonrisilla diabólica) Hermione miró directamente a Ron cuando este volvió a su asiento. Y ambos se pusieron como tomates.

"Se acab" decidió Hermione a mediodía, después de huir del comedor para no tener que sentarse al lado de Ron. "Tenemos que hablar de esto y solucionarlo como personas civilizadas" pensó. Y deslizó en la mochila del pelirrojo una nota citándolo para la noche en el aula al lado de la biblioteca.

Ron llegó pronto y tuvo que esperar casi diez minutos. Pero mereció la pena sólo por ver entrar a Hermione con la vela y un suéter de cuello alto, negro, al igual que los pantalones vaqueros, con el pelo recogido, aunque con unas cuantas mechas sueltas.

"Oh, por Merlín el mago" pensó mientras la miraba, pero de pronto se recordó a sí mismo porqué estaba allí. "Hermione es una amiga, S"LO una amiga" se repetía. Pero no parecía que funcionara mucho.

-Ron –dijo ella muy despacio. La simple mención de su nombre hizo que sintiera unas ganas terribles de besarla. "¡Piensa en otra cosa!" se dijo a sí mismo. "A ver, piensa en algo que no te gustaría besar, como... ¡Harry! Piensa que es Harry y así no querrás besarla"

-Tenemos que solucionar esto, Ron –dijo Hermione. Tampoco ella estaba muy tranquila, aunque al menos podía controlarse.

-Sí, yo también lo creo –contestó él, y se dio cuenta de que pensar en Harry no servía para nada. Quería besarla. "¡Neville!" pensó desesperado. Tampoco funcionó. "¡Malfoy! ¡Snape! ¡Si pensar que es Snape no funciona, nada podrá funcionar!"

Durante unos segundos pareció que pensar en Snape funcionaba. Pero luego la desagradable imagen del narizota-pelo grasiento fue sustituida por la de Hermione y le pareció que era todavía más adorable. Y no pudo controlarse más.

-Se acabó –dijo con voz autoritaria mientras recorría los cuatro pasos que los separaban –no puedo luchar contra esto, Hermione. Y no pienso hacerlo –concluyó con voz ronca, mientras Hermione se dejaba llevar por su abrazo mientras le deshacía la coleta y dejaba caer el pelo. Y después él rodeó su cintura con las manos y se dispuso a besarla. Y entonces escucharon las voces de fuera, que se dirigían hacía ese mismo aula.

-¡Mierda! –dijo Ron, mientras Hermione miraba a su alrededor desesperada buscando un lugar para esconderse.

-¡El armario! –susurró Hermione.

-¡¿QUÉ?! ¡¿Pretendes que entre en el armario?!

-¡¡Entra ya y CÁLLATE!!

Hermione agarró a Ron por el brazo y le hizo entrar en el armario, cerrando la puerta tras de sí. Justo a tiempo, porque poco después se abrió la puerta del aula.

-¿Estás segura? –preguntó una voz masculina. Hermione reconoció a Harry.

-Completamente. Los vi entrar aquí por separado hace un rato –dijo otra voz. Esta vez la reconoció Ron: era su hermana Ginny.

-Tal vez han salido mientras venías a buscarme –dijo Harry mientras se acercaba a las mesas a curiosear.

-Es posible, porque como he tenido que abrirme paso a través de tu club de fans... –dijo Ginny maliciosamente.

-Eres una envidiosa –dijo Harry riendo, mientras Ginny se acercaba a él.

-¿Sabes? No me extraña que eligieran este sitio.

-¿Porqué? –preguntó Harry mientras Ginny lo abrazaba.

-Es muy acogedor ¿no crees?

Ron estaba a punto de ponerse azul, según pudo notar Hermione, y había empezado a apretar los dientes mientras murmuraba. Hermione se imaginó sobre qué o sobre quién.

Y Ron se puso verde cuando vieron que Harry y Ginny se besaban. Y se puso morado cuando vió que se seguían besando. Y finalmente se puso rojo de ira cuando Harry comenzó a bajar peligrosamente su mano por la espalda de Ginny, quien se reía despacito de vez en cuando. Y ya no pudo soportarlo más.

-¡¡MALDITO CERDO PERVERTIDO, DEJA EN PAZ A MI HERMANA!!

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Bueno, bueno, bueno, cómo se ha puesto Ron... No sé que puede llegar a pasarle a Harry en el próximo capítulo, pero seguro que nada bueno, jijiji, que mala soy! Bueno y no nos olvidemos de los protagonistas, que todavía no han conseguido besarse...

Si os ha gustado dejadme rrw, si no, también, que los necesito.

Besos, Nagini86.