Capítulo 15:

- Bien, con todo lo que les he dicho ganaremos de seguro – dijo finalmente Harry sonriendo a todo el equipo de Quiddittch frente suyo – Sólo esperemos que Ron no cometa errores tan idiotas como la última vez ¬¬ - a esto último Ron bajo la cabeza avergonzado – Y que ningún Ravanclaw juegue sucio...Pueden ir a desayunar y a las diez nos juntamos en los camerinos y si llegan tarde juro que les daré el mismo sermón.

- ¡Desayunemos rápido! – gritó Britney con su escoba en mano corriendo junto a John, uno de los golpeadores nuevos de este año.

- ¿Nunca tienes confianza en mí? – le preguntó Ron mientras Harry se le acercaba a él y a Hermione.

- ¬¬ Ron, a ti te tengo confianza, pero a esa cabeza no... – respondió sonriendo el pelinegro tocándole la frente con el dedo índice.

- Es cierto, tienes que hacerlo bien, Ron – agregó Hermione – De verdad no quiero perder 15 galeons con Justin y si no ganan, no te voy apode besar en días...

Ok, ganaré sólo porque me amenazan – dijo haciendo pucheritos.

- Ron, no hagas eso, te ves patético – replicó Ginny acercándose al grupo - ¿Vamos a desayunar?

- Ok – respondió Ron – Tengo mucha hambre...

- ¡Merlín! Es una señal de Apocalipsis, el mundo se acabará¡Harry, ayúdame! Será el fin del mundo, porque Ron tiene hambre... – dijo Hermione en tono melodramático – Harry y Gin estallaron en risas – Pero igual te quiero, tontito – agregó ella abrazándolo al ver que Ron quería matarla.

- Hagan esas cosas en privado, si quieren besarse váyanse a un lado apartado de mi vista – replicó Gin mientras se besaban.

- Nadie quiere morir al verlos a los dos juntos – agregó Harry cerrando los ojos.

- Ok, ok. Mejor vayamos a desayunar – opinó Hermione tomando de la mano a Ron.

- ¡¡GINNY!! – gritó desde las escaleras Lavander saltando los escalones a lo tipo de una espía internacional corriendo para desconectar una bomba – Quiero que vengas conmigo...

- ¿Ah, perdón? – preguntó confusa la pelirroja.

- No hay tiempos de explicaciones, tienes que venir ahora mismo conmigo – replicó Lavander y se llevó arrastrando a Ginny escaleras arriba.

OoOoO

El desayuno fue relativamente tranquilo. A excepción que McGonagall parecía más nerviosa que los mismos jugadores del equipo. A cada momento le decía a Harry que si la estrategia de juego era la indicada, que debían cuidarse de los oponentes y al resto del equipo les decía que no podían perder cada cinco minutos.

A esas horas sólo estaban desayunaban los jugadores del equipo Gryffindor y Ravenclaw, algunos amigos de estos y los madrugadores de sétimo que se la pasaban en la biblioteca estudiando. Por eso es que le resultó bastante extraño a los de Gryffindor notar que Britney no estaba.

- ¿Crees que lo haya conseguido? – le preguntó Harry en voz baja a Hermione mientras Ron peleaba por una tostada con Seamus.

- Creo que sí, Colin es muy manipulable, así que de seguro ya lo tiene convencido – respondió sonriendo – Como podrás ver... – agregó señalando la puerta del Gran Comedor.

Britney llegó bastante desordenada. La túnica color rojo estaba mal puesta, la polera abajo estaba toda salida del pantalón y su cabello negro estaba más suelto que en la coleta que traía.

Se sentó junto a Harry y comenzó a untarse mermelada en una tostada tarareando una canción y con una de las sonrisas más grandes del mundo.

- Esa si que es una sonrisa Pepsodent... – comentó Hermione viendo a Britney.

- ¿Y, funcionó? – le preguntó Harry discretamente.

- ¡Por supuesto! – respondió Britney - Y es más, hasta terminé encima de él sobre su cama...

- ¬¬ Sólo era un beso... – replicó Harry.

- Mejor conténtate que funcionó mi parte del plan, tienes autorización de Colin para que puedas hablar en el estadio...

- ¿Sabías que eres la mejor de las personas que conozco? – le preguntó él.

- ¬¬ Sí, se lo dices a todo el mundo: A Hermione, Lavander y ahora a mí...

- Y, un consejo: Arréglate, sino se darán cuenta que no estabas haciendo cosas muy...inocentes...

- ¿Déjame ser feliz quieres? – y siguió tomando su té sin tocar palabra con Harry.

OoOoO

Ginny siguió como pudo a Lavander hasta llegar al cuarto de la última, ya que Lavander daba saltos y corría a grandes zancadas.

Entraron en la pieza de las muchachas de séptimo, la cual estaba completamente y sólo había una lechuza de color negro sobre el escritorio de Parvati, que de seguro, esperaba la respuesta a una carta que le habían enviado.

- Siéntate, por favor – le pidió Lavander rápidamente empujándola hasta que se sentó en la cama de ella.

- ¡Lavander, tengo que ir a tomar desayuno! – replicó Ginny - ¿No puede ser esto después del partido?

- ¡NO! – respondió Lavander a todo pulmón – O sea...digo, que mientras más pronto mejor – con una sonrisa inocente y se giró para sacar algo dentro de su baúl.

- Ok, ok. Pero que sea rápido – dijo finalmente Ginny con algo de miedo por el grito de su amiga.

OoOoO

Hermione se levantó de su asiento junto con Britney. Las dos se miraron y dibujaron una sonrisa cómplice junto con Harry.

- Permiso, yo voy a mi cuarto a buscar una bufanda que hace mucho frío para ir afuera junto con Britney – se excusó ella – Así que vayan al campo de Quiddittch y yo los veré jugar.

- Está bien – respondió Ron.

- Buena suerte – y le dio un beso rápido en los labios – También a ti Harry.

- Gracias – respondió este.

- Sobre todo a Harry¿verdad, pequeñín? – le preguntó Britney pellizcando una de las mejillas del muchacho.

- ¬¬...

- ¡Qué amargado eres! – replicó Britney torciendo los ojos – Acuérdate de visitar a Dumbledore para el permiso...

- Sí, lo sé – y las dos muchachas se fueron.

OoOoO

Lavander tarareaba una canción muggles mientras sacaba libros, ropa y artículos de belleza de su baúl mientras Ginny veía con atención el reloj del velador de Hermione donde indicaban que faltaban pocos minutos para que fueran las nueve de la mañana y se estaba tardando mucho para ir a tomar desayuno.

- ¡Acá está! – chilló emocionada.

- ¿Qué encontraste? – preguntó la pelirroja sin prestar mucho interés.

- La zapatilla de cristal que usaste para el baile – contestó Lavander mostrándosela.

- ¿Sólo para eso me llamaste¿Para mostrarme la zapatilla? – preguntó Ginny enojada.

- Pss, no. No soy tan idiota, es que quiero pedirte un favorcito...

- Dime.

- Quiero que tengas tu zapatilla de cristal guardada en uno de los bolsillos de tu túnica mientras juegues el partido – pidió con una de las sonrisas más inocentes del mundo.

- ¿Qué¿Estás loca? – preguntó Ginny poniéndose de pie.

- No, pero ¿podrías hacerme ese favor?

- ¡Claro que no¿Cómo voy a andar con una zapatilla de cristal en un partido de Quiddittch?

- Guardándola ¬¬...

- ¿Para qué quieres que la lleve? – Lavander tragó saliva tratando de encontrar una buena razón – Vamos, respóndeme.

- ¡Porque somos amigas!

- ¬¬ Lavander, dime la verdad.

- ¡Porque el hada de las zapatillas de cristal te visitará! – respondió ya transpirando del nerviosismo y dándose cuenta que esa respuesta fue la más idiota que se haya escuchado en la faz de la tierra.

Ginny comenzó a reírse estridentemente por la respuesta de su amiga. Se sentó nuevamente en la cama de Lavander y comenzó a retorcerse de la risa, casi lloraba.

- Bien, oficialmente estás loca. Mejor me iré a tomar desayuno – dijo Ginny levantándose de la cama.

- ¡NO! – gritó Lavander – Lleva la zapatilla...

- Vamos¿por qué tendría que llevarla? – preguntó retóricamente- Que va, mejor descansas un poco para que dejes de hablar locuras...

Ginny iba a abrir la puerta para poder irse al Gran Comedor a tomar desayuno, pero hubo una cosa que jamás se espero. Hermione y Britney entraron rápidamente sin notar que la pelirroja estaba junto a la puerta.

La puerta hizo que Ginny saltara hacía atrás para que no le pegara en pleno rostro, pero al irse tan atrás chocó con Lavander y esta fue empujada unos pasos hacía atrás. Lo que nunca las cuatro llegaron a pensar era que Lavander siguió caminando y llegó a atravesar el baño hasta quedarse atorada con el trasero metido en el water.

Todo esto pasó en tan sólo cinco segundos...

- ¡AYÚDENME QUEDÉ ATRAPADA EN EL WATER! – chilló enloquecida Lavander desde el baño.

- ¡Oops! – dijo Britney viendo todo el desastre que habían hecho.

- ¿Lavander, estás bien? – preguntó Ginny.

- ¿ESTARÍAS BIEN SI TU TRASERO ESTUVIERA ATORADO EN EL WATER? – preguntó ella.

- Nunca he experimentado eso, en realidad...

- ¡Lo siento, Lavander! – se disculpó Hermione avanzando hasta llegar al baño junto con las demás.

- ¡Sáquenme de aquí ahora mismo! – dijo Lavander, pero en respuesta recibió las carcajadas de las tres – Vamos, déjense de reír, esta posición no es muy cómoda que digamos... – y estaba en lo cierto, estaba sentada, pero con el trasero mucho más metido en el water que lo normal.

- ¡Es que...si...te vieras! – dijo entre risas Ginny.

- Es muy...gracioso... – dijo Hermione.

- ¡HOLA! AYUDEN A LA NIÑA ATORADA EN UN WATER...

- Vale, vale. Vamos a tener que jalarte de los brazos a ver si sales – opinó Hermione.

- Ok, hagamos eso – dijeron al unísono las dos estudiantes de sexto.

Ginny agarró de las manos a Lavander, atrás Hermione enrolló sus manos en la cintura de Ginny y Britney hizo lo mismo con la cintura de Hermione.

- 1, 2, 3...¡Tiren! – gritó Ginny y comenzaron a hacer fuerza para sacar el trasero de Lavander del water.

Después de unos cinco minutos lograron sacarla. Al momento que su trasero se desatoró salió disparada por los aires.

Hermione, Ginny y Britney comenzaron a gritar. Era como la escena de la Ballena Willy donde la ballena saltaba sobre el muchacho, sólo que Lavander estaba encima de ellas por los aires y ellas estaban asustadas de que les cayera encima.

- ¡CORRAN! – chilló Britney.

Demasiado tarde. Lavander les cayó encima justo cuando las tres se levantaban del suelo para escapar, así que quedó una masa de cuatro niñas enredadas entre manos y pies.

Minutos más tarde las cuatro se encontraban ya de pie y tratando de arreglarse mientras tomaban nota mental de qué habría que tener cuidado con la puerta cuando alguien entre y jamás tener la puerta del baño abierta si no hay nadie.

Resultado Final: Lavander con un dolor de trasero increíble obligó por los daños causados a su trasero que Ginny llevara la zapatilla de cristal dentro de su túnica en el partido.

OoOoO

El campo de Quiddittch se veía hermoso. El pasto estaba verde intenso y un olor de pasto recién mojado abundaba en el lugar. El cielo de color celeste con algunas nubes y con el sol amarillo con sus rayos estaba pegado en él, y eso era extraño, ya que pronto empezaría el invierno. Y a todo eso le sumamos los hermosos colores de las cuatro casas en todo el estadio.

De verdad que iba a extrañar todo eso. Se iba a ir de Hogwarts ese mismo año e iba a extrañar el capo de Quiddittch, el colorido de los adornos de cada casa, los gritos de los estudiantes, a Colin comentando los partidos, la sensación de placer de volar en una escoba, el sentimiento de alegría y energía atrapar entre sus manos la snitch.

- ¡Harry! – gritó alguien a la lejanía mientras corría con dirección a él - ¡Harry!

- Lavander, buenos días – saludó Harry viendo que a pocos pasos se acercaba ella.

- Buenos días serán para ti, pero para mí... – no pudo continuar, porque necesitaba respirar después de la corrida que había dado - ¿Sabes todo lo que tuve que haces para que Ginny tuviera la zapatilla en el partido?

- No, pero no creo que haya sido algo tan difícil...

- ¡Harry! Mi trasero quedó metido en el water por culpa de Ginny, Hermione y Britney – Harry comenzó a reírse – No sabes lo doloroso que fue...

- Me lo imagino...

- ¡Deja de reírte! – replicó ella – Pero, al final, llevará la zapatilla así que está todo listo para que te le declares.

- Gracias, por todo – le dijo Harry sonriendo - ¿Dónde está ella?

- Está tomando desayuno y de nada Harry. Quiero ver a Ginny feliz, además que me perseguiste tanto para que te ayudara...

- Pero...¡tu trasero en el water! –y volvió a estallar en carcajadas.

- ¡Para! El trasero es un área sensible de una persona – Lavander le pegó amistosamente un golpe en el brazo.

- Ok, ok. Paré de reírme...

- ¿Le fuiste a preguntar a Dumbledore? – preguntó de repente ella.

- Por supuesto y es más, estaban los profesores de las cuatro casas así que saben todo lo que haré – respondió Harry montando su escoba – Aunque, claro, a Snape no le hizo mucho gracias que digamos...

- Lo que pasa es que él no puede alegrarse por los demás si su vida es tan miserable. Bien, Harry. Yo me voy dentro del castillo...

- Vale.

- Atrapa la snitch y a cierta Weasley – dijo con una sonrisa maliciosa.

- ¡Eso haré!

- Adiós – se despidió Lavander dedicándole una sonrisa tranquilizadora y se fue corriendo con camino al castillo.

Harry la quedó mirando agradeciendo a Britney, Hermione y Lavander todo lo que habían hecho para poder declarársele a su pelirrojo, a su Cenicienta.

¿Pero ella iba a corresponder su amor? Ellas decía que sí, que estaba triste porque sabía que él jamás iba decirle que le amaba. Pero...Él nunca averiguó si la princesa del baile era su Ginny, se quedó de brazos cruzados y se había besado con una completa desconocida... Desconocida para sus ojos, pero para su corazón no lo era: Era ella.

Se iba a arriesgar, debía decírselo. No podía guardar sus sentimientos por siempre, ya que muchas veces lo lamento.

Guardó su tristeza con la muerte de Sirius y se apartó mucho de sus amigos el año pasado, guardó la envidia que le daba ver a otros niños con sus padres haciendo que él se volviera un niño sumiso y obediente a tal punto de ser el esclavo de sus tíos.

¿Valía la pena sufrir más por reprimir los sentimientos?

En ese instante una nube tapó el sol haciendo que todo se quedará oscuro y una sombra cubrió el pasto alrededor de Harry.

¿Qué pasaba si no le correspondía? Tal vez estaba enojada porque nunca se dio cuenta en el instante que era ella.

¿Podría soportar recibir una negativa por respuesta? No lo sabía, pero de lo que estaba seguro era que un amor no correspondido era uno de los peores sentimientos en el mundo, según le había dicho Tonks el año pasado en las vacaciones.

El mundo se trata de descubrir cosas, maravillarse con todo lo que te rodea, experimentar nuevas sensaciones y si alguna vez te caes puedes volver a levantarte...

La nube ya había dejado pasar los rayos del sol y todo volvió a ese estado de ánimo en el campo.

Harry miró el cielo sonriendo. Esa era la respuesta que necesitaba ahora, debía hacerlo sí o sí.

Tomó con fuerza su escoba en la que ya estaba montado y pateó el suelo para después encontrarse sobrevolando el campo de Quiddittch del colegio.

OoOoO

Ya estaban en los vestidores sentados todos en una banca esperando a que Harry les diera el típico sermón o el último recordatorio de la estrategia para ganar.

- Como llegaron antes de las diez en punto no les daré el sermón – dijo Harry sin sonreír – Ya saben que deben hacer...

Ginny no lo miraba a los ojos. Tenía su vista fija en un montón de polvo en la esquina de los vestidores que, al parecer, se veía mucho más interesante que observar con atención al capitán del equipo.

Pero no podía mirarlo. Si lo veía le daban ganas de pegarle por ser un cabeza hueca que nunca se fijó en ella, darle un beso como el del baile, abrazarlo por tanto cariño que le tenía, romperle sus malditos lentes porque sin ellos igual era de ciego por no darse cuenta que ella estaba a su lado y por último, le daban ganas de llorar por todos estos malditos años de sufrimiento.

¿Quién la había mandado a enamorarse de Harry Potter¡Nadie! Por eso era mejor que este año terminara rápido, ella se graduara del colegio y se vaya a vivir a otro continente cambiándose de nombre.

Ella no era la más bonita de Hogwarts, tampoco la más inteligente, ni la más coqueta con los muchachos. Pero era esforzada, sincera, divertida, risueña, entregada a lo que hacía, escuchaba con atención cualquier problema de alguien, trataba de ayudar a los demás e intentaba servirle a los demás en algo.

¿Eso era no era suficiente para 'El niño que vivió'¿Acaso debía ser como la engreída de Cho Chang¿Tenía que se como la gemela perdida de esa oriental mal nacida?

Inconscientemente desvió su vista a donde estaba de pie Harry dando las instrucciones de juego y para su sorpresa, los ojos verdes del muchacho estaban posados en ella.

- ¡Vamos a ganar! – gritó Harry sonriendo mientras el resto se levantaba de la banca y decían lo mismo.

- ¿Listo para ganar? – le preguntó Britney a Harry mientras se preparaban para salir al campo.

- ¡Por supuesto!

- ¬¬ ¿No entiendes las preguntas con doble sentido?

- ¡Ah! Ojalá que me acepte¿no crees? – preguntó algo nervioso Harry.

- ¿Creer? Nah, sucederá.

- ¿Y estás lista para que ganemos, Gin? – le preguntó Harry que se percató que Ginny estaba a su lado.

- Sí, todos años es lo mismo. Siempre ganamos – respondió la pelirroja con poco interés.

OoOoO

- ¡Buenos días Hogwarts! – saludó Colin desde su puesto de comentarista a todos los alumnos del colegio que como respuesta recibió aplausos – Bien, acá estamos en el segundo partido del año¡Gryffindor! – todos los de la casa gritaron y aplaudieron – contra ¡Ravanclaw! – los de la casa recién mencionada hicieron el mismo alboroto que los Gryffindors.

Al parecer estaban todos los alumnos del colegio, o sea, todas las casas habían venido a presenciar el partido, pero faltaba Draco Malfoy y cia. en las gradas de Slytherin.

- Me ocupe de ellos para que no arruinaran el momento romántico – comentó Hermione a Lavander que estaba a su lado.

- ¡Genial¿Sabes? No tengo ni la menor idea cómo podré sentarme con este dolor de trasero...

- ¬¬ Te sientas y punto.

Albus Dumbledore que estaba junto a todos los profesores desde la zona de las gradas sólo para los docentes del colegio estaba de lo más emocionado e impaciente de ver la declaración de amor del joven Potter.

La profesora McGonagall rogaba que le fuera bien, Hagrid estaba con un pañuelo ya que lloraba por la forma en que lo haría junto con Sprout.

- ¡Ok! Ahora presentaremos a los integrantes de equipo Ravanclaw... - bla, bla, bla, bla, bla... A nadie le interesa saber el nombre de los de Ravanclaw ¬¬ ¿verdad? – ¡Y démosle una bienvenida al equipo de Gryffindor! – aplausos, alboroto y gritos se escucharon de los estudiantes de la casa – El capitán del equipo y buscador¡Harry Potter!, Los golpeadores John McAllaster y Peter Stiller, El guardián Ron Weasley, las dos hermosísimas cazadoras Ginny Weasley, Marian Dawson y sobre todo ¡Britney Lohan! – dijo Colin mientras los jugadores salían corriendo saludando a todo el mundo.

- ¡VAMOS RON, TÚ PUEDES GANAR! – gritó Hermione al ver que Ron le hacía señas y en contestación el pelirrojo le levantó el pulgar.

- ¡HARRY, DEBES HACERLO! - chilló Lavander para hacer entrar en razón al muchacho que estaba en estado de shock ya que debía declararle su amor a Ginny frente a todo el colegio.

- Harry... – dijo Britney – Va s a ir donde Colin y harás lo planeado...

- No...estoy...preparado...psicológicamente...para...esto – contestó en shock.

- Tienes pánico escénico, eso no es muy anormal viendo que lo dirás frente a todo el colegio.

- Vale, acá voy – dijo tomando valor y montó su escoba.

- Pero antes de iniciar con este partido, alguien dirá algo particular frente a todo el colegio en estos mismos momentos. Aunque no lo crean Harry Potter, no creo que haga falta hacer una explicación quién es él ya que todo el mundo lo conoce, dirá unas palabras – dijo Colin haciéndose a un lado para dejar que Harry se acomodara a su lado y empezara su declaración – Este chico si que es valiente y espero que todos aprendamos de él que debemos ser sinceros y...

- ¡Colin! Déjate de andar haciéndotelas de poeta y deja al señor Potter hablar – le regañó McGonagall tapándole la boca.

OoOoO

Ginny veía confundida como Colin decía que Harry iba a decir algo justo antes del partido y el último mencionado estaba llegando junto a su compañero de clase.

- ¿Qué anda haciendo Harry allá arriba? – preguntó confundida la pelirroja.

- Ya verás, ya verás... – le contestó Britney - Por favor, pon atención a lo que dirá.

- ¬¬ ¿Sabes algo que yo no?

- ¡Claro que no! O sea, digo yo que pongas atención – "debo tener cuidado con lo que digo" pensó Britney.

- Buenos días a todos – saludó Harry después de prepararse psicológicamente – Sé que todo dirán: "¿Qué está haciendo este loco allá arriba?" Bien, me gustaría darle un mensaje a una persona que quiero mucho enfrente de todo el colegio para que ella sepa que de verdad me importa y que siempre la he querido muchísimo – al decir esto todas las muchachas estallaron en suspiros, pero menos una...

- ¿Decirle a alguien que la ama¿A quién¿A su querida Cho Chang? – preguntó enfadada Ginny.

- ¬¬...

- Cállate – le dijo Britney.

- ¡Harry, dile ya a tu querida oriental que la amas y acabemos con esta basura que... – pero todos los del equipo de Gryffindor le taparon por la boca y la abrazaron para que no dijera nada más.

- Desde el año pasado me fijé en alguien y desde entonces siempre intento pasar el mayor y tiempo posible con ella, intentar ser su mejor amigo, que me cuente sus problemas y que se fijara en mí... – explicaba Harry mientras Ginny forcejeaba con todo el equipo tratando que se calmara – Ella se había fijado en mí, pero nunca la vi como alguien más que la hermana de mi mejor amigo – Ginny se quedó quieta y casi se le cae la boca de la impresión – Yo tenía que conocerla mejor para que pudiese llegar a gustarme, así sucedió...Pero, al parecer, yo ya le había dejado de interesar...

"¡MERLÍN! No puede ser, o sea se me...está declarando...¡Harry Potter se me está declarando!...¡A mí! A MÍ, no a esa tipa de Cho" pensó Ginny sintiendo como su corazón comenzaba a palpitar más y más fuerte, su respiración se aceleraba a cada segundo y sus piernas le temblaban.

- Ginny, tú me has gustado desde el año pasado...No puedo creer que tú creyeras que de verdad no me gustabas. ¡TÚ ME GUSTAS! y mucho... Lamento no habértelo dicho antes y haberte hecho sufrir tanto, pero por eso lo digo acá, enfrente de todo el colegio... – confesó Harry observando a la pelirroja mientras los del equipo la soltaban – Te quiero mucho...

Ginny estaba llorando. Había esperado tantos años para que eso ocurriese y no era un sueño de tantos que había tenido¡era realidad! Él la quería y ella a él...

- ¡¿Sabes?! – gritó Ginny haciendo que todo el público volteara a verla mientras algunas muchachas lloraban por la emotividad del momento - ¡Siempre me has gustado¡Desde el año pasado que me gustas más, porque te conozco mejor! – hizo una pausa para limpiarse las lágrimas que rodaban por sus mejillas - ¡Y me haces muy feliz de saber que tú sientes lo mismo!

Ese momento era como de una película, debía tener la típica música emotiva romántica. Así que McGonagall junto con Dumbledore y todos los profesores con sus varitas mandaron un hechizo sobre todo el estadio y empezó a sonar una música sin letra, pero era romántica.

Suspiros, aplausos y algunos lamentos de parte de muchachas del Club de Fans de Harry Potter se escucharon por todo el lugar.

Harry que estaba en la cúspide de la emoción montó su escoba y bajo donde Ginny lo esperaba aún con lágrimas. Se acercó a ella y la abrazó lo más fuerte que pudo, como si nunca más la fuera a ver en su vida.

- No me gusta verte llorar, no te ves bien así – le dijo Harry al oído.

- Déjame llorar¿quieres?

- Te quiero...

- Y yo a ti – los dos se separaron y acercaron sus rostros para fundirse en un beso.

Tal vez fuera algo extraño, pero el nerviosismo de cada uno por estar enfrente de todo Hogwarts desapareció. Era como si ellos dos solos estuvieran y el tiempo era su esclavo, estaba a su disposición porque sentían que el tiempo se detenía y podrían estar así por toda la eternidad.

- Espera... – le dijo Harry separándose con la mirada de confusión de Ginny - ¿Quieres ser mi novia? – le preguntó sacando de su túnica la zapatilla de cristal.

- ¬¬ Una zapatilla de compromiso...Que original – comentó entre risas Ginny - ¡Por supuesto! – respondió sacando de su túnica la zapatilla del pie derecho – Bien, no me las pondré ahora, porque vamos a jugar...

- Tienes razón, eso lo dejamos para después.

- Presumo que Lavander, Hermione y Britney andaban como tus ayudantas en esto.

- ¡Oh, sí! Mira que por hacerte esto Lavander terminó atorada en el water del baño – los dos sonrieron nerviosamente.

En las gradas...

- ¡Es tan hermoso! – chilló Hermione llorando abrazada de Lavander.

- ¡Y todo gracias a nosotras! – dijo igual que la castaña.

- ¬¬...Suéltame...

- ¡Tú me abrasaste primero!

- ¡Mentira! Tú eres la llorona de todo esto – replicó Hermione señalándola con el dedo índice.

- Muérete, yo no pierdo tiempo contigo – finalizó Lavander cruzándose de brazos.

- Y yo con personas que se quedaron atoradas en un water.

- ¬¬...

Volviendo al campo de Quiddittch...

- Te quiero mucho – le dijo Harry sonriendo.

- Y yo mucho más a ti – y volvieron a besarse.

Así es como Ginny y Hermione se dieron cuenta que todos los sentimientos que tenían a esa persona especial eran correspondidos terminando como sus novias oficiales.

Y sobre todo, es que, a veces, los Cuentos de Hadas pueden hacerse realidad.

Aunque, claro, hay algunos príncipes azules que son unos sopencos...

- ¡Hermione, ven acá! – le gritó Ron, ya que al ver la declaración de Harry le dieron ganas de estar con su novia - ¡Ven conmigo! – le volvió a gritar montado en su escoba cerca de las gradas donde estaba la castaña.

- ¡Ven acá tú, no me pienso mover! – replicó Hermione.

- ¡Tú ven!

- ¡No, tú!

- ¡Tú!

- ¡Tú!

- ¡Tú!

- ¡Tú!

- ¡Tú!

- ¡CÁLLENSE! – gritaron todos los del estadio, a excepción Harry y Gin que se estaban besando en esos instantes.

Aunque a pesar de ese tipo de cosas, debemos aceptar que siendo sopencos o no igual los quieren.

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado... Pero no crean que vivieron felices por siempre, ya que esto no es un cuento de hadas, sólo lleva el nombre de tal.

FIN

¡Ahh! Olvidaba poner el detalle de que Gryffindor le ganó por 300 a 65 a Ravanclaw y extrañamente Draco Malfoy y cia. fueron encontrados atados en un armario y ahora huyen de Hermione cada vez que la ven en un pasillo.


Notas de la autora: Hola!! Uff... Fue difícil terminar este capítulo, ya que quería que fuera cómico, romántico y a la vez reflexivo en cierto modo. Creo que lo logré, con lo de Lavander atorada en el water me reí tanto al escribirlo y la forma en que Harry se le declaró con la "Zapatilla de compromiso" es muy tierna, bueno, para mí lo es.

Record: Este capítulo es de 11 páginas en Word (y eso que yo escribo con letra pequeña).

¡He quedado muy contenta! Esta vez me llegaron muchísimos reviews y de verdad que me han hecho estallar en felicidad.

Vaya, algo de pena me da terminar esta historia que partió con una inspiración pasajera después de ver la película "A Cinderella History" .

Gracias a tooooooooooooooooooooooooodas las personas que la siguieron y espero sus reviews a ver que tal ha estado el final y toda la historia en general.

Algún día volveré con otro HG, pero por el momento sigo con mis RHr a veces con algo de HG.

Besitos a todos, adiós!