Capítulo 6

¿¿Aló?? ¿Hay alguien por ahí?

Bueno, espero que sí, créanlo o no, he vuelto con este capítulo, espero sea de su agrado sobre todo después de todo este tiempo, como lo habrán notado, cambié un poco el estilo narrativo, ¿qué les parece?

Agradezco mucho sus reviews a: Anzu brief,Suki-chan,Hime-chan,Ivory Amane, Minako, Elizabeth Salazar, Nina-chan,Alexa, Sao Yuy,Darkat, Urumi, la princesa osiris, mariana li moto, Milfy Sakuraba, anzu-chan15, HINO-KAGO, yugiyteaporsiempre, motoko asakura, Lia-Osaka92, Little Angel n.n, Angel.Loko XD, Reiko Navi-san, Gamy Gasny, KagomeHb, lucy, Belzer y espero no haber olvidado a nadie.

¡Gracias, muchas gracias por seguir esta historia!

Continuemos...


Un lugar llamado Domino City

Capítulo 6

Distancia

Bien dicen que la gente mayor es lenta, algo olvidadiza, sumamente sabia, pero, sobre todas las cosas, paciente; sin embargo esa tarde de domingo Sugoroku Motou descubrió que ya había agotado esta última virtud por los próximos 100 años después de estar cerca de una hora fuera del improvisado cuarto de su nieto, cansado de tocar la puerta de éste.

-En serio, contéstame o vas a empezar a preocuparme y a hacerme pensar que te fugas en la noche o algo así.

-¿¿Eh?? déjame dormir un poco más -contestó una adormilada voz del interior

-¿¿Dormir? Yami, ya es más de mediodía, si no sales por tu propia voluntad, tendré que abrir a la fuerza

-Anda, quiero ver cómo tiras la puerta a tu edad.

-Bien, no me dejas opción, allá voy –en ese momento Yami esperaba oír los golpes a la puerta de su cuarto, en vez de eso, el sonido de una llave introduciéndose en el cerrojo lo hizo abrir los ojos y voltear hacia la entrada donde enseguida el abuelo entró sin problemas al cuarto ante un desaliñado y sorprendido Yami.

-Es de sabios sacar una copia-contestó como si nada el viejo

-Pero si tenías una copia ¿por qué no hiciste eso desde el principio?

-No sería propio de un hombre educado entrar sin mas a un cuarto de alguien, pero ya, ¿hasta cuando piensas levantarte? Te dije anoche que tenía un recado que darte y sin importarte un comino viniste directamente a tu cuarto, ni siquiera me has contado lo de la fiesta de tu amiga y para colmo llegaste... este...¿usas una pijama con dibujos de Kuribos?

-Oh, vamos, no hagas tanto escándalo,¡y no te burles de mi pijama!-contestó el chico acostándose de nuevo y tapándose aún más con sus cobijas.

-Mientras estés aquí seguirás mis reglas te guste o no, y ya, a levantarse!- objetó Sugoroku al tiempo en que trataba de destaparlo y entre jaloneos alcanzó a tocar la frente de Yami - ¡pero si tienes fiebre! Pues como no, considerando las condiciones en las que llegaste, empapado de pies a cabeza. ¿Jugaste con globos con agua o algo así? Y yo que pensé que habías ido a una fiesta de adolescentes no de niños.

- No pasó nada, sólo fue una travesurilla en la fuente del parque-contestó el duelista sentándose en la cama bostezando y rascándose la cabeza- y bien, ¿qué era lo que ibas a decirme?

-Que ya estás siendo urgentemente requerido por tu todopoderoso representante

-Pues que mi todopoderoso representante se aguante porque de aquí no me moveré por el momento, -respondió el joven buscando debajo de la cama- y no creo que haya sido él mismo quien haya hecho la llamada, y menos sabiendo que serías muy probablemente tú quien contestara, considerando lo orgulloso que es y ¿en donde rayos están esas pantuflas?

-En eso tienes razón, la voz era de una chica con raro acento, Dayane Stewart, Stabart... no sé qué.

-Dayane Stuart, el cerebro tras toda esa artimaña publicitaria.

-Sea lo que sea pidió te comunicaras con Otogi lo más pronto posible y...

-Ni en sueños, primero se hace el occiso cuando quise preguntarle como diablos confirmó mi asistencia y ¿ahora le urge verme? Pues que espere como yo mientras me pongo mis pantuflas: sentado.

El abuelo se extrañó ante esa rara actitud de su nieto, considerando que si algo le inculcó desde pequeño era hacer frente a sus responsabilidades, a lo que el chico hacía exactamente lo contrario, además de parecer extrañamente más desafiante, cosa que sólo le gustaba mostrar en sus duelos.

-¿A qué le huyes Yami?- preguntó Sugoroku sin más preámbulos, a lo que el pelirrojo tardó un momento en contestar.

- ¿De qué hablas? ¡No estoy huyendo!, estoy tomándome mis merecidas vacaciones y...

-Pues ya llevas una semana, al menos que lo que quieras es tomarte un sabático.

-Bien, bien, no tengo ánimos de discutir, si vuelve a llamar sólo dile la verdad.

-¿Y cuál es esa verdad?

-Que estoy resfriado obviamente, ¿a quien le gustaría ver a su "ídolo" estornudar frente a las cámaras? como lo hago ahorita mismo: achuuuuu

-¿Y esa es toda la verdad, Yami?- lo interrogó Sugoroku, arqueando el entrecejo mientras el chico se limpiaba la nariz con un pañuelo y evitando la pregunta, bajó hacia la cocina.


Era un poco más de medio día y ya se sentía un calor abrumador en aquel centro social en el que con mucho trabajo llegó, ¿o sería que el calor fluía más bien de adentro hacia fuera? Sea lo que fuere, en tales condiciones, la chica se esforzaba por contestar lo mejor que podía evitando causar una mala impresión en ese momento tal crucial y sobre todo después de haber hecho fila por más de una hora.

-Muy bien señorita, ¿me podía decir su nombre?

-Masaki Anzu

-¿Cual es su edad?

-16 años

-Entonces actualmente cursa la preparatoria ¿no es así?

-Sí el primer año para ser exactos

-Actualmente vive con...

-Mi madre

-¿A qué se dedica su madre?

-Es doctora

-¿Cuales son sus intereses?

-Aparte del baile, pues, el deporte y estar con mis amigos.

-¿Ha tenido alguna preparación previa? Algún estudio extracurricular?

-No señora, todo fue por cuenta propia

-Entonces ¿por qué cree que deberíamos otorgarle la beca?

En este punto, Anzu sabía que debía pensar bien su respuesta, ya que de eso principalmente dependería su futuro como bailarina, podría empezar diciendo que a pesar de sus escasos conocimientos, se defendía muy bien y que nada le envidiaba a las bailarinas profesionales, o que decir de los incontables premios a los que se había hecho acreedora en certámenes de talento, o que, simplemente, ese era su sueño.

-Porque eso es lo único en lo que pienso convertirme señora.

La entrevistadora no se inmutó ante la respuesta, solo acomodó sus anteojos, escribió la respuesta en la computadora, revisó los papeles que Anzu le había llevado para la inscripción y dio por terminada la entrevista.

-Gracias por su tiempo, nosotros le llamaremos para que complete el siguiente paso

-El cual es...

-Una prueba ante un jurado, dentro de una semana

Tras esta información, Anzu a su vez se inclinó para agradecer el tiempo a la aparentemente insensible entrevistadora –ya que ni siquiera tomó en cuenta que tenía un resfriado- y se dispuso a salir del edificio perteneciente al Centro de Artes de Tokio.

Afuera el calor era intenso, debió haberle hecho caso a su madre y llevarse una gorra, un sombrero o de plano una sombrilla, pero salió lo más aprisa que pudo para que no la viera en ese estado y evitarse preguntas o discusiones, ya se las había ahorrado al llegar una noche antes completamente empapada y encontrarla profundamente dormida en el sofá, si una madre es de hecho preocupona ni que imaginar una madre doctora.

Aun un poco mareada y esperando haber respondido bien a las preguntas dirigióse a su casa
donde lo único que deseaba era recostarse y no saber nada sino hasta el día siguiente donde esperaba sentirse mejor para asistir a clases, y ,sobre todo, mejor para verlo a él.


-Lo sentimos pero aún no podemos revelarle ninguna información, sí, es un hecho que asistirá pero le repito que aún no podemos confirmar su llegada, no, no es truco propagandista simplemente se hicieron cambios en su itinerario, sí, sí, claro, lo mantendremos informado, adiós.

Dayane suspiró, había respondido lo mismo infinidad de veces aquel día y aún no cesaban las llamadas, el ritmo de las mismas iba en aumento según se iba acercando el día de la inauguración del torneo, -lo único que espero es tener voz para el final del día- se dijo mientras se acomodaba un poco más en su asiento en la sala de juntas de la oficina y revisaba su laptop.

-Espero lo mismo o ¿perdernos de ese único acento americano?

Dayane volteó hacia la puerta para encontrarse con su jefe sosteniendo un par de latas de refresco.

-Traje la que te gusta, de dieta-dijo dándole una de las latas a la chica americana y sentándose junto a ella.

-Thanks! justo lo que necesitaba para aclarar esta garganta.

-Y ¿cómo vas con el acoso de los reporteros?

-Fatal, se multiplican como gremlings con el agua, si tan solo me dejaras hacer una rueda de prensa y...

-Ni pensarlo- Otogi negó con movimientos de su dedo índice- lo haremos en su momento, sobre todo con el implicado en la misma-contestó mientras daba un sorbo a su cerveza.

-Lo dices tan fácil porque tú no eres quien tiene que estar aguantando a todos esos reporteros y darle la cara a los patrocinadores

-Claro que no, por eso te contraté, suficiente tengo con estar detrás de mi estimado primito, por cierto, ¿alguna señal de ese pelirrojo malagradecido?

-La última llamada que realicé me contestó nuevamente el viejo, diciéndome que Yami tenía un resfriado y que no podía darle una respuesta por el momento, mucho menos viajar.

-¿Bromeas? ¿Por un resfriado? Vamos, ni que tuviera la peste o algo así.

-¿Y qué sugieres que hagamos?

-Ganar tiempo por supuesto, mientras buscó la forma de traerlo de regreso ya.

-Pues espero que sea rápido, según los comentarios de esos odiosos reporteros ya están llegando los duelistas más conocidos a Nueva York, como Kaga, Ryusaki o Kayiki haciendo más insoportable la presión.

-Así que el bicho, el cerebro de dinosaurio y el aliento de pescado ya llegaron eh?, no me extraña, siempre son los primeros en llegar y los primeros en perder.

-Y también me confirmaron que Kujyaku llegará en un par de días, por cierto, ha estado preguntando insistentemente por la llegada de Yami y en donde se hospedará y cosas por el estilo.

-¿Y qué le dijiste?

-Lo mismo que a los reporteros pero sospecho que no me cree

-Qué crea lo que quiera, esa mujer se pega como chicle.

-¡Siento interrumpirlos jefe! Pero tienen que prender el televisor en el canal 6!- entró repentinamente un joven a la sala de juntas con un control remoto en la mano.

-¿Cuál es la emergencia Hiro?- respondió el chico ojiverde dándole otro sorbo a la bebida.

-¡Kaiba, es Kaiba en el aeropuerto de Tokio!-contestó el joven mientras prendía el aparato de la sala de juntas. Al momento la imagen mostró a un gran número de reporteros y una gran cantidad de gente arremolinada en una sala de espera del aeropuerto, donde en medio de ellos resaltaba la figura de un joven alto y de cabello castaño. En eso la voz de uno de los reporteros se escuchó:

-Arizawa del canal 6, díganos Señor Kaiba, ¿cómo cree que será este torneo a comparación de los anteriores?

Con su habitual sonrisa cínica, el joven respondió –puedo asegurarles que será doblemente satisfactorio ya que no sólo contaremos con duelistas experimentados de todo el orbe, sino que ahora su número se ha duplicado al igual que lo hará la calidad de los duelos, se los garantizo-.

-¿Cómo considera que llega a comparación del actual campeón, el joven Yami Motou?

-Puedo decirles que en todo el mundo no encontrarán mejor duelista que yo y en este torneo hasta Motou tendrá que reconocerlo.

-No puedo creerlo- pensó Otogi ante esa sorpresiva rueda de prensa, jamás imagino que Kaiba haría la misma solo para presionarlo.

-Es usted uno de los primeros que llegarán a Nueva York para encarar el torneo, sin embargo, aún no hay noticias confirmadas de cuándo llegará Yami Motou ¿qué opina de esto?

-He escuchado que Motou anda jugando a las escondidas, pero al final el resultado será el mismo.

-Hay fuertes rumores que se encuentra con un familiar en la ciudad de Domino, ¿qué dice a eso?

-Que puede esconderse donde le plazca, por mí puede estar en la luna si quiere, pero al final tendrá que dar la cara y aparecerse en el torneo, al menos que tenga el suficiente miedo para enfrentarse a mí y perder su corona.

Tras esta última respuesta, el ruido de la gente evitó que se pudiera seguir con la entrevista y el joven magnate dio por terminada la misma y seguido de sus guardaespaldas se dirigió hacia su yet privado, mientras el conductor del noticiero ocupaba la pantalla.

-Este fue el canal 6 reportando la salida a Nueva York de Seto Kaiba, el magnate de la tecnología detrás del famoso juego de Duelo de Monstruos, principal patrocinador y uno de los participantes del torneo que se llevará a cabo en breve, continuamos con...

-Vaya cuanto alboroto- mencionó Dayane apagando el televisor- quien hubiera pensado ver a Seto hacer tal espectáculo, ¿no lo crees así Otogi?

El chico ojiverde no contestó la pregunta, simplemente vociferó unas palabras a media voz mientras despedazaba con su mano derecha la lata de cerveza.

-¡Maldito Kaiba! ¡Maldito Yami!


-Oh vamos Shizuka, apostemos, será divertido

-Que no Ayako, no me gusta hacer esas cosas, después de todo ya vamos a llegar a su casa y podemos preguntarle personalmente.

-Pues qué ñoña me pareces, era de esperarlo viniendo la hermanita consentida de Jono.

-Llámalo como quieras pero en verdad me parece una tontería asumir que Anzu faltó a la escuela y al trabajo porque huyó con Yami Motuo, Anzu no es ese tipo de chicas, - Shizuka suspiró, se supone que Ayako era mayor que ella y en ocasiones como esas se daba cuenta que la edad física no tenía nada que ver con la mental-en serio no sé como sacas tantas cosas.

-Fácil, ¡eso es lo que hubiera hecho yo! me parece más lógico pensar eso que tu teoría de que simplemente se quedó dormida

-¿Por qué a Mina le tocó cerrar hoy?-contestó Shizuka exasperada ante su compañera de trayecto- mira, ya llegamos (gracias a Dios), éste es el apartamento de Anzu.

-Bueno, pues toquemos- contestó Ayako mientras tocaba la puerta del departamento.

Tras unos segundos, la puerta se abrió mostrando a una pálida Anzu.

-Hizuka, Adako? Qué hacen aquí?- dijo la castaña al ver a sus amigas

-Más bien debemos preguntarte qué te pasó, te ves fatal y además hablas raro, como si estuvieras...

-Enfema y pod ende un poco momada Adako y gacias pod tu fanqueza

-Lo bueno es que estás bien Anzu, ¿podemos pasar?

-Clado Hizuka, pasen pod favod

-Ja ja, suenas muy chistosa hablando así

-¡Ayako!

-Etá bien Hizuka, es Adako después de todo- contestó la castaña sentándose en el sofá mientras abrazaba una almohada.-y a qué debo su vidita.

-Pues obvio, estábamos preocupadas por ti ya que después de la fiesta del sábado no habíamos sabido nada de ti y encima hoy no fuiste ni a la escuela ni a trabajar.

-Disculpen chicas, peo en etas condiciones no podía ni levantame y menos con la asoleada que me di ayed cuando fui a inscibime a la beca, lo bueno es que ya me sieto un podo meor.

-Pues si ya estás mejor ¿cómo habrás sonado cuando estabas peor?

-Tú como siempre tan ocurrente Ayako, y dime ¿cómo te fue?

-Bien Hizuka, ahoa epeo que me eligan pada el siguiente paso que es audicionad dento de una semana.

Tras un rato platicando, Ayako, impaciente, interrumpió.

-¿Y bien?

-¿Y bien qué?- contestó Shizuka

-¿Qué pasó después?- preguntó

-¿Qué paso con qué?- fue el turno de la castaña poniendo cara de interrogación.

-Ay no te hagas Anzu, qué pasó con Yami el sábado que se fueron juntos.

Ahora sí Anzu no sabía que responder, ni ella misma sabía exactamente qué pasó esa noche o como podía interpretarlo, afortunadamente Shizuka salió al rescate.

-No la presiones Ayako, ¿que no ves cómo está? Ya habrá tiempo para preguntarle detalles, además estoy segura que ya debe de estar preparándose para ir a Nueva York, ya muchos lo están haciendo según las noticias.

-Lo dudo, de segudo él también etá enfemo -dijo Anzu al recordar lo que pasó en la fuente

Al escuchar eso ambas chicas voltearon hacia su amiga sorprendidas -¿cómo lo sabes? ¿por qué debería de estarlo también?-preguntaron

-Upss creo que la regué- pensó Anzu ante las miradas acusadoras de sus amigas, ni modo, tendría que contárselos, después de todo terminarían sabiéndolo.

-Bueno, es que, estuvimos jugando en la fuente y...

-¡estuvieron jugando en la fuente!- gritó Ayako

-déjala acabar Ayako- dijo en esta ocasión Shizuka

-...me degaló una dosa y...

-¡te regaló una rosa!!-subió aún más el tono Ayako

-y qué más pasó?- preguntó curiosa Shizuka

y...-Anzu dudaba en decir lo último

¿y?- presionaban las chicas

...y...pues...me besó- al dejar caer la bomba, ambas mujeres se quedaron petrificadas por un momento, hasta que Ayako rompió el hielo

Shizuka, ¿podrías hacerme un favor?

Sí,dime?

¿Podrías detenerme?

-¿Detenerte? Por qué?

Porque si no lo haces ¡voy a terminar asesinándola!- al terminar la frase Ayako se lanzó contra la castaña, y apenas si Shizuka pudo detenerla

Chicas pod favod no es pada tanto- dijo Anzu mientras trataba de hacerse lo más atrás posible. Hasta la gripe se le había olvidado.

-¡En serio me alegro que estés viva y que no hayas huido para que pueda asesinarte en estos momentos con mis propias manos!- contestó Ayako forcejeando con Shizuka

-¿Huid? De qué etás hablando?-preguntó Anzu nerviosamente

-Tranquilízate Ayako por favor!- suplicaba la pelirroja

-Les juro que yo no lo planeé, él fue quien me empujó a la fuente, él fue quien me regaló la rosa y él fue quien me besó!

-Sí claro, culpando al que no está presente- contestó la chica gordita ya habiéndose calmado un poco.

-No en sedio, se los judo!-explicó la chica desesperadamente

-Tranquila Anzu, te creo- contestó Shizuka -y al menos te ha llamado o has sabido algo de él?

-No, nada, bueno, de hecho ahoda que lo pienso, ni le he dado mi teléfono, sólo sabe que vivo aquí.

-Pues si también está enfermo no creo que sepas de él un rato

-¿Cómo sabes eso Ayako?

-Los hombres cuando se enferman son muy orgullosos, por eso

-Uy, ¿y ahora como es que sabes tanto de hombres?

-Simple Shizuka, lo vi con el novio de mi prima, cuando éste se enfermó no supo de él en dos semanas.

-Pues él no puede darse el lujo de desaparecerse dos semanas, ya que el torneo empieza éste fin de semana.

Ante éste último comentario de la pelirroja, un pensamiento cruzó por la mente de Anzu, el cual tuvo repercusiones en su sentir – Si eso es cierto ¿significa que ya no lo volveré a ver?-


Se dio unos últimos retoques en los labios y a su largo cabello rubio, se ajustó bien sus lentes oscuros, cruzó las piernas y se acomodó en su asiento. Miró hacia el ventanal más próximo para observar el cielo, el clima había estado extraño y loco, apenas unos días antes el calor era insoportable y ahora mostrase totalmente nublado. Suspiró y se encogió de hombros, después de todo dentro de unas horas estaría muy lejos de ahí. En eso notó que estaba acaparando las miradas sobre todo masculinas en esa sala de espera del tren de Okinawa. No le importó, estaba acostumbrada a ello, -no es fácil ser una celebridad y una belleza al mismo tiempo- pensó mientras sacaba un cigarro de su bolso. No era afecta a fumar, pero ante tal aburrimiento no veía nada mejor qué hacer.

Sin prestar importancia a la admiración que provocaba, la rubia fijo su mirada hacia el televisor donde empezaron a transmitir la repetición de una entrevista con cierto duelista que ella bien conocía. - Ya veo que es cierto que el televisor engorda, ya que acaba de inflarle aún más el ego a ese engreído de Kaiba- pensó dándole una bocanada a su tabaco y continuó viendo la entrevista; sin embargo, fue un fragmento de la misma la que acaparó toda su atención:

"-He escuchado que Motou anda jugando a las escondidas, pero al final el resultado será el mismo.

-Hay fuertes rumores que se encuentra con un familiar en la ciudad de Domino, ¿qué dice a eso?"

-Vaya, vaya, así que ahí es donde te escondías. En ese caso...-la chica sonrió, apagó su cigarrillo, tomó sus maletas y como impulsada por un resorte se levantó en dirección hacia la taquilla del tren.

-¿En qué puedo ayudarle?- preguntó el joven que atendía la taquilla

-Quiero cambiar estos boletos

-Lo siento señorita, pero cualquier cambio requiere 24 horas de anticipación a la misma y...-explicó nerviosamente el chico

-Pero sé que tú puedes hacer una excepción ¿verdad tesoro?-contestó la rubia quitándose los lentes oscuros y dirigiéndole un coqueto guiño al empleado.

-Eh? Pues...creo... que no habrá problema tratándose de usted, señorita Kujyaku, después de todo soy su admirador y...

-Menos charla y más acción tesoro -interrumpió la rubia extendiéndole los boletos

-oh sí, sí, claro, si ya no se dirige a Tokio, ¿a dónde desea viajar ahora señorita?

-A Domino City por favor


¡Guau! Esto se está poniendo interesante ¿verdad? ¡¡Los espero en el siguiente capítulo!!