Capítulo 1: Solitude...(Tú estás allá y yo sigo aquí).

La chica abrió sus párpados de par en par mientras que su habitación todavía seguía en una oscuridad interna, falsa soledad se sentía en el aire cuando recorría los ojos por la habitación. El manto completo, e incluso tapando un poco la cara para impedir que la luz (si en algún motivo entrara) le despertase de su sueño. ¿Por qué últimamente sentía que el sueño se le había acabado? Es decir, siempre estaba tratando de dormir a la luz del día y pocas horas en la noche desde que comenzó a tomar cursos de modelaje - cosa que no era de su interés al 100, pero desde que Yoshiko y Yayoi le exigían, los comenzó a tomar por compromiso.

Se levantó con pesadez aunque su cuerpo le indicaba lo contrario, su fuerza de voluntad estaba junto a la cama pero tenía que levantarse o si no quedaría como roca nuevamente en el mueble. El cabello un tanto alborotado y sus ojos aún un poco hinchados por el sueño, quitándose la sábana mostrando una bata rosa de tirantes de seda muy fina y el diseño precioso e envidiable figura de su cuerpo. Cada vez que se levantaba era lo mismo, cepillar de alguna forma (digamos, pasar 3 dedos por el cabello) su 'peinado', un gran bostezo en lo que estiraba sus brazos al techo y alargando un poco las piernas...

Colocó un pie en el piso y después colocó el otro para que se acostumbrasen al peso de su ligero cuerpo y un tanto confusa se dirigió a tomar una ducha. Parecía que su corta edad no le afectaba en lo más mínimo, con 17 años de edad y aún estaba confundida de los sentimientos y afectos mutuos hacia él...

- "A ver a ver Sanae...¿en qué quedamos? Quedamos en que no pensarías en él y lo estás haciendo"- se apresuró a pensar y se llevó una mano a la cabeza dándose de manotazos a ella para evitar pensarle.

Se tomó una ducha sin prisa...realmente le agradaba mucho tomaste algo agradable para empezar el día y ¡qué mejor que eso! Sin embargo, la idea de venírsele a la mente siempre es algo detestable y ya la tiene harta. Tomó el shampoo y se lo untó en la cabeza masajeándose con fuerza y muy rápido debido al enojo...¿por qué no la dejaba en paz? ¿por qué seguía pensando en él, por qué, por qué? Se preguntaba mientras que la respiración se le vino muy cortada debido a la desesperación. Las preguntas nuevamente se le vienen a invadir su cabeza...La tensión se presentó ahora y poco a poco abrió sus ojos de par en par haciendo que sus manos cedieran al ritmo en el que estaban masajeando...terminó por que le viniera el agua en el rostro y lo restante se lo dejaba al elemento que da vida.

- "Creo que a pesar de todo, te sigo queriendo...no puedo evitar el cuestionarme ¿por qué estarás haciendo tan lejos?"- pensó Sanae esbozando una fingida sonrisa que desapareció en segundos.

Sanae cerró la llave del agua y se exprimió su cabellera que le llegaba un poco debajo de los hombros, y con la toalla la pasó un poco por su cuerpo y salió de la regadera para cambiarse. Se colocó su ropa interior y por último, como hacía un tanto de frío, se colocó una blusa negra de tirantes delgados, con una blusa 3/4 de cuello y botones, estaban todos desabrochados, sólo la ató por la cintura mostrando su ombligo y por último unos pantalones de mezclilla, pegados al cuerpo y de campana muy grandes de color morado (fiusha), unas sandalias cómodas negras y lo de su cabello lo dejó para después. Se dispuso a pintarse de sombras muy ligeras, como un rosa ligero (pastel) y lo restante de color café muy clarito, se pasó el delineador negro, rímel en ambas pestañas, polvo y rubor.

Nada mal para empezar, aunque por dentro no se mostraba del todo como ella era...sin embargo tampoco se quejaba, esa tarde iba a reunirse con sus amigos para la tocada de la noche siguiente y tenía que estar afinada tanto en cuerpo como en voz...lista para todo momento...se miró por última vez en el espejo y comenzó por secarse su cabello hasta dejarlo liso completamente baba. Se puso aretes y todo tipo de accesorios un tanto rebeldes y salió del baño para colocar la toalla en el patio, no sin antes pasar por la cocina donde encontró a su madre haciendo el desayuno.

- Buenos días mamá nn.- dijo Sanae mostrando una sonrisa, lo suficiente para convencer a su mamá que 'estaba bien'.

- Hola hija...¿saldrás también hoy?- preguntó la señora colocando platos y vasos en una bandeja para llevarlos al comedor.

- Sí...tengo curso y práctica en la tarde, creo que llegaré de noche, de paso creo que iré a ver a Yoshiko o a Yayoi.- dijo Sanae gritando desde el patio y regresando.

Su madre se detuvo para observarla de pies a cabeza y le sonrió de manera diferente...Sanae juró que su madre tenía algo qué decirle sin embargo no lo decía. Por último ella dijo...

- Ve al comedor hija, ya está el desayuno.- dijo su mamá evitando verla a los ojos y fue a tomar la comida para llevarla al comedor pronto.

Sanae quedó algo impactada, ¿por qué sintió que por unos momentos su mamá le tenía algo qué decir para después evitarla? No era muy común, sin embargo conocía perfectamente esa mirada...llegó no muy tarde y se sentó tomando el periódico para informarse del clima y demás, no faltó mucho para que después descubriera el motivo de actitud de su madre...se detuvo en la sección deportiva y observó...que estaba él...en primera plana, tomado de la mano de una chica rubia de cabellos lisos, tez muy blanca y ojos azules cielos. Una punzada de frialdad y sorpresiva se le vino al corazón y comenzó a latir lentamente.

"...el capitán Japonés se le ha visto muy romántico últimamente con esta chica de nombre Paulette, una brasileña muy importante en la Industria Textil de Modas y Modelo en su ciudad...no obstante, el capitán no ha negado nada acerca de la relación..."

Sanae cerró el periódico de mala manera y lo lanzó al otro lado de la mesa...una mirada superficial se le vino y cerró sus ojos dejándolos cerrados por unos segundos. Su mamá estaba del otro lado sujetando la bandeja observando los movimientos de su hija, la observó llevarse sus manos hacia el rostro cubriéndolo para después pasárselos por su cabellera lisa. Al momento en que entró, Sanae hizo como que querer despistar el momento, pero no pudo más y puso una mirada triste que causó algo de tensión entre ambas.

No hablaron del asunto, pero por dentro se sentía morir...y pensar que en la ducha pensaba en él...ja! parece que todo fue en vano...siempre era lo mismo al principio, todo es hermoso donde el corazón se nos salta, pero la mente dice: ten más juicio - SI ES QUE NO QUIERES LLORAR POR NADA. Gritaba su cerebro cada vez que tomaba el tenedor para introducir sus panquecas con miel y atragantárselo con la noticia. Se levantó antes de terminar y mencionó que perdió el apetito y se retiró al baño en donde se cepillaba los dientes de mala manera y llegó a su habitación para después toparse con algo que le vino un recuerdo muy especial...un balón de fútbol escrito con varias cosas, el recuerdo de cuando se fue por primera vez dejándola sola antes de confesarse sus sentimientos el uno al la otra. El llanto iba a presenciarse pero no lo iba a permitir, tomó el objeto y lo guardó en el clóset.

- No más...- murmuró ella en tono entre feliz y triste.

Tomó sus cosas y salió de su casa con una sonrisa mientras las miradas de varios jóvenes y semi-adultos la observaban caminar con esa naturalidad única que de alguna manera obtuvo. Sonreía a todos los que la veían e incluso a uno lo llegó a saludar de mano. Era un nuevo día, así que no tenía por qué sentirse mal por lo que vio en el periódico...además.

- "Si él es feliz con otra...yo puedo estar feliz con otro entonces..."- pensó aunque su voluntad indicaba lo contrario.

No tardó en llegar a una cochera en donde se encontraba un chico reparando el cofre de un carro rojo muy bonito y moderno, su rostro lo traía completamente lleno de grasa y sucio, su ropa era un overol de mezclilla azul (que traía grasa y pintura) y traía un trapo viejo en sus manos. Llegaba una chica que también traía el overol y una coleta baja con una gorra.

- ¿Ya terminaste?- preguntó la chica.

- No Kumi, déjame descansar tantito ¿no? TT .- dijo Ishizaki triste

- De ninguna manera, yo no tuve la culpa de que el carro se descompusiera...¡¡¡mira, ahí viene Sanae!!!- dijo Kumi alzando la mano hacia la 'modelo' que llegaba e Ishizaki se ruborizó ante la belleza de su amiga.

- Hola, ¿siguen con el carro?- preguntó Sanae sonriendo

- Sí, lo que pasa es que Ishizaki no se concentra muy bien que digamos últimamente, pero tiene que estar listo esta misma tarde o si no me las paga.- dijo Kumi dando un ligero golpe en el hombro de Ishizaki, éste se quejó diciendo un ligero 'aouch' pero no le tomó importancia después.

- Ya veo, así que será mejor que te apures antes de recibir la 'paliza'.- dijo Sanae provocando que Kumi sonriera.

- De acuerdo.- mencionó Ishizaki tomando sin dejar de mirar el cuerpo de Sanae una llave, no sabía lo que hacía.

Ishizaki se fue sonrojado y golpeándose con la llave "tonto, tonto" decía muy seguido mientras que Sanae levantaba una ceja y Kumi encogía los hombros sonriendo en tono de "yo no sé qué le pasa (se ve que estaba babeando por ti)" Sanae movió la cabeza de forma negativa y después suspiró.

- ¿Estás bien?- preguntó Kumi

- Si...es que...¿no viste el periódico?- preguntó Sanae

- Ah, eso, ¿te refieres a lo de Tsubasa? Sí lo vi, pero sinceramente Sanae, no puedo creer que le tomes tanta importancia a los diarios.- dijo Kumi tomando el trapo viejo de Ishizaki y limpiando varias cosas dentro del cofre del carro

- ¿Qué quieres decir con eso?- preguntó

- Los diarios no siempre dicen la vdd, sólo son personas haciendo su trabajo, pero son solamente rumores, quiero decir: no son verdade--

- Pero tampoco afirma que estén mintiendo.- interrumpió Sanae y Kumi se levantó.

Kumi observó la reacción de su amiga y comprendió que la mirada seria que le brindaba era signo de que realmente le enfadó el comentario de la noticia...era cierto, no podía afirmar que era verdad o mentira.

- Sí...sé que no es ni vdd ni mentira...pero ¿de vdd prefieres escuchar esa noticia por un diario o por Tsubasa mismo?- preguntó Kumi volviendo su vista al coche.

- Jah! lo dices como si viniese todos los días solo a reclamar lo que dicen de él, por lo visto ni se molesta para tomar el teléfono, me suena como si le costara estirar el brazo para llamar...- dijo Sanae.

- Pues sí, es perezoso entonces, nn...bien, creo que será mejor que Ishizaki regrese, ¿te quedarás a la práctica?- preguntó Kumi.

- No, voy a ensayar, mañana me toca cantar en vez de Yoshiko y pues, tengo unas canciones nuevas que quiero ver si el grupo le puede sacar un tono.- dijo Sanae

- ¿Enserio? ¡¡¡qué bien!!! las canciones que tu compones son maravillosas Sanae...además el tono que le das es único, no muchas cantan de esa manera, se ve que te inspiras.-

- Sólo me gusta cantar, sólo es eso...- dijo Sanae.

- Bueno, como sea, nos vemos entonces amiga.- dijo Kumi entrando a la cochera en donde Ishizaki confundía varias cosas que se le caían al suelo.

Sanae dio media vuelta por instinto y regresó por varias calles hasta llegar al parque en donde encontró una pareja dándose abrazos y besos...rápidamente cambió su vista, sin embargo por el rabillo del ojo le vino nuevamente la imagen en la mente: ¡¡¡cómo envidiaba a las parejas de ahora!!! Bueno, no por que ella esté muy molesta, pero realmente le molestaba la cierta manera de los afectos y cariños que se daban, tanto como para desear ser igual a ellos, tener a alguien a su lado.

Ooo soledad....¡qué triste soledad! Pensaba mientras caminaba sujetándose los brazos por su ser, como intentar ocultar lo triste que se sentía...

-

2, 3, 4
How many times have you told me you love her?
As many times as I wanted to tell you the truth.
How long have I stood here beside you?
I lived through you, you looked through me.

Ooo, Solitude
Still with me is only you
Ooo, Solitude
I can't stay away from you

How many times have I done this to myself?
How long will it take before I see?
When will this hole in my heart be mended?
Who now is left alone but me?

Ooo, Solitude
Forever me and forever you
Ooo, Solitude
Only you, Only true

Everyone leaves me stranded,
forgotten, abandoned
left behind.
I can't stay her another night
Your secret admirer, who could it be?
Can't you see all along it was me?
How can you be so blind as to see
right through me?

Solitude
Still with me is only you

Ooo, solitude
I can't stay away from you
Solitude
Forever me and forever you
Ooo, Solitude
Only you, Only true

-

Los aplausos resonaron por el lugar mientras que una chica en el centro del escenario daba una reverencia grande, cabellos cafés oscuros y ojos azules falsos, ya que el contorno mostraba que eran pupilentes de color azul clarísimo (o lentillas) con sombra negra y remarcada perfectamente natural, por dentro y por fuera remarcados con delineador negro y pestañas largas negras, un conjunto de una blusa estilo corsé color negro, con una falda extraña y negra también, botas negras y mirada profunda.

Sonrió a tal grado que las personas le vinieron aplaudiendo por su manera de cantar... Sanae dio una reverencia una vez más en lo que Ishizaki dejaba su guitarra eléctrica, Matsuyama dejaba el bajo y Ken (un chico nuevo) dejaba las baquetas de la batería a un lado para retirarse del lugar, Misugi dejó el piano para reunirse con los demás.

- ¡¡¡LO LOGRAMOS!!!- dijo Ishizaki abrazando a su amiga.

- Sí, lo sé...Sanae, cantas muy bien...¿les parece volver a cantar otro día?- preguntó Misugi felicitando a su amiga.

- Gracias, pero de todas maneras no lo hubiese logrado sin ustedes chicos...gracias.- dijo Sanae mostrándose muy rebelde con esa ropa.

- Te ves bien ¿lo sabías?- dijo Matsuyama de manera pícara y esta le dio un ligero golpe.

- � mmmmmm.-

- Es sólo la vdd.- dijo Matsuyama fingiendo inocencia.

- Ok, creo que es hora de irnos chicos, ha sido un día largo.- dijo Sanae retirándose y despidiéndose de todos y los chicos quedaron cerca.

- ¿Entonces qué? ¿hablaste con él?- preguntó Matsuyama a Misugi.

- Hablé con él esta mañana, sólo me informó que vendría este próximo viernes con Misaki y Wakabayashi para ver la presentación de todas las canciones y a ver qué resulta.- dijo Misugi en voz baja.

- un momento, ¿cómo es que van a venir? ¿Sanae lo sabe?- preguntó Ishizaki.

- ¡¡¡No tonto!!! Se supone que es sor-pre-sa, ¿en qué parte no captaste?- preguntó Matsuyama.

- � mmmmmm, en fin, pero no creo que a Sanae le agrade mucho la idea, le preguntaré a Kumi a ver si nos ayuda.-

- De acuerdo, mientras tanto tenemos que hablar también con Tsubasa sobre muchas cosas, como por ejemplo: reclamarle lo que sucedió ayer con el periódico y con 'Paulette'...¿por qué los diarios no aclaran de una vez que es una prima lejana que para empezar, ni es brasileña?- se quejó Matsuyama con Misugi.

- Sí, no me parece que no lo aclaren, sin embargo, Tsubasa parece que ni le importa, ya que ni lo ha afirmado, tal vez es por algo, mas no sé de qué o qué.- dijo Misugi.

- ¿Ya vámonos no? Es estúpido estar aquí.- dijo Ishizaki divertido.

- Sip, nos vemos, sopas se cuidan!!!!- dijo Matsuyama corriendo hacia un lado y Misugi se fue junto con Ishizaki.

- Es una buena idea.- dijo Misugi

- Eso espero, Sanae me ha dicho que ya no le importa tanto Tsubasa como antes.- dijo Ishizaki.

- Lo dudo, Sanae se quejó con Kumi sobre eso ¿no? lo del diario...Tsubasa vendrá para afirmarle y decirle una que otras cosas.- dijo Misugi.

- Si tú lo dices.-

CONTINUARÁ.

Notas de la autora: ok, sé que no debo poner canciones de Evanescense, pero espero que no me golpeen por eso jejeje, sólo que me pareció una buena idea, ya pronto vendrá más drama, lo prometo.

Bueno, sopas se cuidan, dejen comentarios o quejas lo que sea jajaja no importa, con tal de que me dejen 'algo' nn

VAAAAAAAAAAAAAAAAAI.