Último capítulo de El Blanco Invierno. Aquí acaba esta larga historia de amor, que me ha llevado meses y meses desarrollar. Espero que os haya gustado y que os haya emocionado leerla tanto como a mí escribirla.

No me gusta mucho el heavy, pero he de reconocer que la banda sonora de este capítulo es una canción increíble de Helloween llamada "In the middle of a heartbeat" Os la recomiendo, sobre todo si tenéis "uno de esos días".

Y ahora, arriba el telón :)


Llovía, como había llovido aquel día. Sakura lo recordaba muy bien: tenía doce años, apenas faltaban unos meses para que cumpliera trece. La villa también había estado destrozada por una invasión, la del Sonido, y las madres aún no habían tenido ni dos días para buscar a sus hijos entre los cadáveres; las novias, a sus novios muertos, los hermanos a las hermanas. En aquel día tan lejano, también se habían reunido todos para darle el último adiós al Sandaime. Sakura recordaba a un Naruto mucho más joven, mucho más ruidoso, ahogar su llanto contra la ropa de Iruka. Tal día como hoy, todos habían vestido de negro y habían colocado una última flor blanca junto a la tumba del tercer gran guerrero de Konoha.

Hacía cinco años de aquello. Pero la situación volvía a repetirse. Sobre sus cabezas, el cielo de luto volvía a llorar; esta vez, sobre el cadáver del último patriarca del clan más antiguo de la villa: Hyuuga, Hiashi. Las gotas caían finas y suaves, como si no osaran mojarle, y se confundían con las lágrimas en las mejillas de Hinata. Hacía frío; enero apenas había comenzado y aún humeaban los rescoldos de la batalla. Desde el tejado del templo donde estaban todos reunidos en silencio, se extendía el panorama desolador de una Konoha saqueada y destrozada por la guerra.

Apenas hacía tres días que habían conseguido expulsar a las tropas enemigas. La muerte de Itachi a manos de su hermano Sasuke había hecho que la Akatsuki perdiera todo interés en la contienda y abandonara a sus socios. Estos, presas del pánico, intentaron huir, pero sus aliados no se lo permitieron. Huir, aun cuando no tenían ninguna posibilidad de ganar, habría sido un duro golpe a su orgullo. Así que la Roca y el Relámpago persistieron en su ataque, con el único resultado de la derrota. Tsunade había roto inmediatamente relaciones diplomáticas con ambas: tendría que pasar mucho tiempo antes de que Konoha olvidara su rastrera y oportunista traición a la villa.

Había sido una guerra estúpida, gratuita, si es que hay alguna guerra que no lo sea. Ni los enemigos habían conseguido lo que querían, ni Konoha había ganado nada con ello. Entre los asistentes al funeral de Hiashi faltaban muchas personas, viejos amigos, que, al igual que él, nunca más volverían a ver florecer el cerezo en primavera.

Se levantaría Konoha después de aquel duro golpe? Sakura bajó la vista, entristecida, y contempló su borroso reflejo en un charco a sus pies. Volverían las cosas a ser como antes alguna vez?

Desde su derecha le llegaba el quieto llanto de Hinata, abrazada a Naruto. El rubio jounin le acariciaba la espalda para infundirle calidez y apoyo frente a la muerte de su padre. Hana bi no lloraba. Estaba muy seria junto a su madre, quien de tanto en cuanto se secaba los ojos con la mano. Todo cuanto quedaba del clan Hyuuga estaba presente, con la expresión grave y desolada: todas las mujeres, los niños, los ancianos, y los pocos jóvenes que habían sobrevivido a la batalla. En una esquina apartada, de espaldas a Sakura, estaba Neji, enteramente vestido de negro.

Los labios de Sakura pronunciaron su nombre en silencio, como si aquello bastara para hacerle saber que estaba allí, a su espalda, junto a todos los que amaban a su tío. Pero Neji no se volvió ni una sola vez; permanecía rígidamente en pie, sin moverse un milímetro, sin que variara la gravedad de su rostro. Ni siquiera cuando todo el mundo comenzó a desfilar calladamente para depositar un crisantemo blanco junto al cadáver de Hiashi. Al acercarse a dejar el suyo, Sakura le miró de refilón y se dio cuenta de que Neji tenía los ojos cerrados y la cabeza ligeramente echada hacia atrás, como si quisiera diluirse en la suave lluvia. Nadie se le acercaba, ni le decían nada. No siquiera su propia familia, que aguardaba un paso por detrás. De alguna manera, el dolor era de Neji, el de perder al hombre que más había odiado y amado, la viva imagen de su padre y al tiempo, el símbolo de la tradición que le esclavizaba.

"Vámonos, cariño" oyó que le murmuraba su padre dándole un toquecito en el brazo.

Sakura asintió. El funeral había acabado y la lluvia amenazaba con arreciar; la gente se marchaba a lo que quedaba de sus hogares.

"Id hacia casa- dijo suavemente, sin apartar la mirada de la solitaria figura de Neji- Yo iré en un minuto."

No quería marcharse, no quería dejar a Neji allí, solo en la lluvia como un estandarte abandonado en el campo de batalla, contemplando sin apenas parpadear el cadáver de su tío.

Neji...

Dio un paso hacia él, pero se detuvo. Había algo extraño en todo aquello; era como si no se sintiese capaz de acercarse a él, como si no tuviera derecho a hacerlo. Allí seguía él, con los ojos cerrados, los puños en tensión, y la lluvia acariciando su oscuro cabello, y sin embargo, sentía que acercarse estaba fuera de lugar.

Sakura parpadeó, extrañada y dolida. Por qué no se acercaba Hinata? Por qué su familia no le decía nada? Veían su sufrimiento y sin embargo no eran capaces de salvar la distancia abierta entre ellos.

Entonces Sakura reparó en sus rostros. Con sorpresa, advirtió que no estaban mirando a Hiashi; estaban mirando a Neji. Tenían la vista fija en su espalda, las manos cogidas en el regazo, el cuerpo levemente inclinado, como mecido en una una secreta reverencia. Sakura frunció el ceño, confusa. Aquello no parecía una muestra de desdén hacia Neji, como había pensado. De algún modo, parecía...respeto. Una especie de mudo homenaje, pero...¿por qué?

De pronto, todo parecía diferente, como si alrededor de Neji y su familia se hubiera edificado un muro invisible que la disuadía de aproximarse. Sakura se miró los pies, como preguntándose por qué no podían avanzar hacia el hombre al que amaba; por qué se sentía tan ajena de repente, como si ante ella se estuviera desarrollando un ritual íntimo que no podía ver.

Desconcertada, apartó la mirada y echó a caminar lentamente hacia casa, dejando que la lluvia la empapara mientras se alejaba de él.

Lo único que podía hacer era esperar a que amainara.


Pasaron dos largas semanas hasta que por fin el sol se dignó a regalar algo de su luz a la sombría Konoha. Sakura, de rodillas sobre el asfalto que estaba arreglando junto a otros chuunin, elevó la vista al cielo y sonrió.

"Ya era hora de que saliera el maldito sol- oyó que bufaba Ino a su lado- Me sentía estúpida asfaltando algo que nunca se secaría con la lluvia."

"Acaba de contármelo, por favor" pidió Sakura, ignorando la observación de su amiga.

Ino se puso roja y removió el cemento de la cesta como si estuviera batiendo huevos.

"No haynada más que contar."

"Vamos, Ino- Sakura puso los ojos en blanco- No pretenderás que me crea que fuiste a ver a Shikamaru al hospital, te declaraste, y no pasó nada."

"Tú tampoco me quieres contar qué pasó con Neji en el templo" replicó Ino, molesta.

Ahora le llegó el turno a Sakura de sonrojarse. Le lanzó una mirada suspicaz .

"Tú qué crees?

Ino se detuvo, con la paleta de cemento en la mano y los ojos abiertos como platos. Se había quedado lívida.

"Me estás diciendo que...?- la agarró por los hombros, apenas dando crédito a lo que oía- CERDA! Cómo has podido adelantarte a mi! Siempre creí que yo sería quien tuviera que contártelo a ti!- prorrumpió en una sonora carcajada- No puedo creerlo!- bajó la vista y redujo el tono- Y te dolió?"

Sakura apartó la mirada.

"Un poco, al principio. Creí que me iba a partir en dos" admitió.

Ino sorbía sus palabras como si fueran néctar. No cabía en sí de emoción.

"Y... como la tiene?"-espetó, entornando los ojos.

"No creerás que voy a a responder a eso, pervertida!" gritó Sakura, escandalizada.

"Siempre ocultándome cosas- gruñó Ino, fingiendo ser la indignación personificada. Sin embargo, sus ojos azules lanzaban chispas- Tú crees que eso es sano en una amistad como la nuestra? Qué cerda. No puedo creer que un tío tan bueno como Neji se fije en alguien con esa frente. Supongo que es uno de esos enigmas de la vida."

Sakura se echó a reír. Pese a lo cargante y procaz que podía resultar a veces, Ino era una bendición contra el aburrimiemto, sobre todo cuando se trataba de colaborar en algo tan apasionante como reparar paredes y carreteras dañadas por la guerra. Aunque era una tarea muy pesada, era mejor que estar en casa, volviéndose loca pensando en Neji. Hacía dos semanas que no tenía noticia suya.

"Y te dijo que te quería?" preguntó Ino, a punto de estallar de curiosidad.

Sakura negó suavemente con la cabeza. Había estado haciéndose esa misma pregunta esos días, intentando buscar en alguno de sus recuerdos la seguridad de que lo que había entre ella y Neji era real. Sin embargo, habían pasado dos semanas sin que supiera nada de él. En algún lugar de su mente, el desánimo amenazaba con desbordarse.

"No- respondió, súbitamente entristecida- Pero he dado por supuesto que así es."

Ino soltó una risita, ajena a la desazón de Sakura.

"Hay muchas maneras de expresar el amor-chisporroteó- Algunos lo dicen con palabras y otros con su..."

"Ino, te veo muy dicharachera- resonó una voz masculina sobre sus cabezas-A ver si trabajas con la misma energía con la que hablas"

Ambas levantaron la vista y se sonrojaron al ver a Asuma con los brazos en jarras. Sakura se preguntó si tenía de qué avergonzarse. Al fin y al cabo, era Ino la que estaba diciendo tonterías.

"Sí, sensei- oyó que respondía la rubia, batiendo las pestañas con afectación- Sólo estaba dándole un par de consejos a Sakura"

"Espero que por su bien no los escuche- repuso Asuma, cambiándose el cigarrillo de lado- Cuando acabes lo que estás haciendo, ve a visitar a Shikamaru. Ha preguntado por ti."

Sakura se tapó la boca con la mano para no reírse al ver el súbito enmudecimiento de su amiga.

"Iré enseguida- murmuró esta, clavando la vista en la paleta de cemento. Esperó a que Asuma se marchara para lanzarle una indignada mirada de soslayo a Sakura- Y tú no te rías. No tiene gracia."

"Pues yo sí creo que la tiene que estés tan callada de repente- replicó Sakura, con la sonrisa bailándole en los labios-Y ahora déjate de historias y cuéntame lo que pasó. Vamos" urgió, dándole golpecitos con la paleta de cemento en el brazo.

Ino suspiró ostensiblemente.

"Está bien. Pero luego tienes que contarme tú lo del templo" advirtió.

"Sólo lo que se pueda contar- repuso Sakura- Los detalles no"

"Traidora- bufó Ino. Extendió el cemento y comenzó- Bueno...ya sabes que llevaba mucho tiempo queriendo decirle lo que sentía. Pero no encontraba el momento adecuado nunca."

"Ni el valor" apostilló Sakura.

"Gracias por recordármelo. Pues no, tampoco encontraba el valor. Y a decir verdad, si no le hubieran herido en la batalla, la verdad es que no me habría decidido nunca. El miedo a que muriera sin conocer mis sentimientos por él hizo que me armara del valor y fuera al hospital al visitarle. Cuando llegué allí, estaba tan nerviosa que tardé quince minutos en decidirme a entrar a la habitación. En realidad, me habría marchado sin verle si no fuera porque la enfermera me aseguró que Shikamaru estaba sedado. Pensé que así, si las cosas no salían bien, él estaría tan atontado que al día siguiente no recordaría lo que había sucedido y las cosas al menos seguirían igual que antes entre nosotros"

"Eres una cobarde, Ino" acusó Sakura, arqueando una ceja.

Ino hizo un gesto con la mano.

"Ya, bueno. Tú no puedes entender el mal trago que estaba pasando. Shikamaru es mi mejor amigo. Declararme y fracasar habría significado el fin de nuestra amistad, y encima, me habría roto el corazón. Así que me alegré de saber que él estaría atontado por las medicinas y posiblemente, demasiado débil como para moverse. Cuando entré, estaba dormido; tuve que sacudirlo un poco para que se despertara. Tenía el pelo suelto. Estaba TAN guapo. Un poco pálido, y con su cara de siempre de "Qué quieres ahora". Yo estaba tan nerviosa que me puse a hablar por los codos, diciéndole todo lo que se me venía a la cabeza"

"Bueno, eso no es raro"

"Cállate - gruñó Ino, fulminándola con la mirada- Yo le había llevado flores y para ganar algo de tiempo me puse a llenar de agua un jarrón. Pero entonces él me preguntó que cómo es que le llevaba rosas. Ya sabes, la rosa es la flor del amor, pero no esperaba que él estuviera al tanto de su significado, y me puse tan nerviosa que sin querer, le derramé el agua fría encima. Él pegó un grito y yo me puse a secarle como pude, demasiado histérica como para saber qué estaba haciendo. Las enfermeras vinieron corriendo a ver qué pasaba y una se puso a cambiarle la sábana. Era un caos. Y no sé por qué, decidí aprovechar todo aquello para decirle rápidamente "Shikamaru, estoy enamorada de ti"

"Y..y qué pasó? Se lo dijiste con la enfermera allí delante y mitad del griterío?"

"Sí - suspiró Ino-Y él no se enteró de nada, evidentemente. No me oyó. O eso es lo que yo creía. Porque una vez la enfermera se marchó, quise irme yo también, pero él me dijo que esperara. Me preguntó que qué le había dicho antes, con el barullo. Yo le respondí que nada, que habría oído mal, que sólo le había dicho que me iba a preparar la cena y que ya le vería al día siguiente. Entonces él arqueó una ceja y me dijo sonriendo que a él no le había parecido oír eso. Yo le respondí que si estaba sordo era su problema, y me dispuse a salir de la habitación, sabiendo que él no podría seguirme. Pero no podía moverme. ¡Era como si me hubieran anclado al suelo! Bajé la vista y me di cuenta de que el muy bastardo me había hecho el kage mane no jutsu, y que por tanto, estaba totalmente a su merced"

"Te hizosu técnica de sombras? Dios, Shikamaru es increíble. Sólo él podría idear algo así" comentó Sakura, admirada.

"Sí - concedió Ino, agitada- Él movió la mano en el aire y, evidentemente, como yo estaba bajo el influjo de su sombra, moví la mía, cerrando la puerta. El corazón me iba tan rápido que no podía pensar en nada coherente. Entonces comenzó a tirar de mi sombra, obligándome a acercarme a la cama hasta que me tuvo delante. Yo no quería mirarle, no podía. Lo único que quería es que me tragara la tierra. Entonces, él me dijo que no pensaba soltarme hasta que le repitiera lo que él había oído. Yo no despegaba los labios. Estaba tan roja como tu vestido. Viendo que yo no pensaba soltar prenda, él entonces me preguntó si siempre sería tan problemático besarme o por el contrario, si alguna vez me portaría bien y le pondría las cosas más fáciles. Yo entonces le murmuré que pensaba portarme bien"

"Y.. y entonces?"

Ino se llevó las manos al rostro sonrojado y soltó un gritito de emoción.

"Entonces él deshizo la técnica y me acarició la mejilla con la mano, diciéndome que me ponía muy graciosa cuando estaba asustada. Yo estaba paralizada. Entonces subió la cabeza y me besó. Sentí como si me metiera en agua hirviendo, como si me quemara. Le eché los brazos al cuello y seguí besándole. Él se movía, lo hacía muy bien, pero entonces se le soltaron los puntos de la herida y pegó un alarido. Vino otra vez la enferma, me echó de allí y eso es todo" concluyó.

"Debo decir que eres deprimentemente escueta cuando llega lo interesante, Ino" comentó Sakura.

Ino se encogió de hombros.

"Hoy iré a verle, cuando acabe esto. Estoy bastante inquieta" confesó.

Sakura sonrió.

"No deberías. Lo más difícil ya ha pasado. Ahora sólo queda consagrarlo"

"Y tú y Neji?" preguntó Ino entonces.

Ino y su habilidad para dar en el clavo.

"No lo sé- musitó Sakura, frotándose un brazo pensativamente. Había querido relegar esa cuestión al fondo de su alma, pero parecía imposible darle esquinazo.- La verdad es que últimamente no he sabido nada de él, y tras la muerte de su tío no me atrevo a ir a buscarle. Estaba muy afectado en el entierro, y no me parecía bienmolestar a su familia. Era como si hubiera entre ellos algo secreto de lo cual estaba excluida. Pero creí que él vendría a verme.- añadió con tristeza- Han pasado ya dos semanas"

"No te preocupes- la consoló Ino, abandonando el tono jocoso por un momento- No creo equivocarme al pensar que la muerte de Hiashi supone un profundo cambio en la estructura de su familia. Piensa que ahora Hinata será la cabeza del clan, y estarán haciendo preparativos y modificando normativas. Además...yo no conozco a Neji, pero no me parece el tipo de persona que se acuesta con alguien por simple capricho. Me equivoco?"

Sakura meneó la cabeza suavemente y suspiró.

"Ojalá tengas razón"

Ino cogió su mano y la estrechó con cariño. Su rostro transmitía una calma inusual en él.

"Dale tiempo, Sakura. Sólo eso"


Los días pasaban, fríos y vacíos, entre las labores de reconstrucción y los ratos muertos con la mirada perdida a través de la ventana de su cuarto. Sakura se había propuesto seguir el sabio consejo de Ino y mantener a raya el desánimo. Confiaba en Neji. Confiaba en lo que había visto en sus ojos, en la caricia de sus manos. Recordarlo la hacía feliz, la hacía sentir esperanzada. Pero entonces contaba con los dedos los días que llevaba sin saber nada de él, y volvía a sentir ese frío en las entrañas, como si el desespero royera lentamente sus defensas.

Sin embargo, las noticias que le trajo Naruto el domingo por la mañana hicieron que perdiera la poca fe que le quedaba. Sakura volvía de ayudar a tapiar una de las murallas y ya se dirigía hacia casa cuando el ruidoso ninja la asaltó para contarle las buenas nuevas.

"Qué? Pero...Hinata...Hinata no puede renunciar a su status! o sí que puede hacerlo?- preguntó, boquiabierta. No podía creer lo que estaba oyendo.

Naruto se frotó las manos, inmensamente feliz.

"Claro que puede. Ahora ya nada se interpone entre nosotros! Al haber abdicado de su cargo, ya no existe ninguna presión acerca del hombre que tenga que casarse con ella - Naruto zarandeó a Sakura, exultante- Eso quiere decir que ya no tengo que temer el rechazo de su familia!"

Sakura sintió que la felicidad la invadía. Naruto se merecía de veras estar con Hinata, más que ninguna otra persona en el mundo. Su amor, que tantos golpes había sufrido, merecía ahora su recompensa. Abrazó a su amigo con fuerza y le besó en la mejilla.

"Me alegro muchísimo, Naruto! De veras. En cuanto vea a Hinata le daré un gran abrazo- se apartó de él y le cogió la mano- Pero dime, Hana bi no es demasiado joven para ser cabeza de familia?"

"Hana bi?-Naruto parpadeó, extrañado, y se apresuró a aclarar el malentendido- No, no. Hinata ha nombrado a Neji cabeza de familia"

La sonrisa de Sakura se heló en sus labios. Parpadeó, desconcertada.

"Cómo?"

Naruto se rascó la cabeza, sorprendido.

"Creí que lo sabías- dijo- Hinata ha abdicado en su favor. Dentro de tres días, en el templo de la familia Hyuuga, Neji será investido patriarca del clan oficialmente. Tsunade me lo ha dicho. Ella está invitada a la ceremonia."

Sakura abrió y cerró la boca un par de veces, intentando asimilar aquello. Por un lado,se sentía enormemente felizpor Hinata y por Naruto, y por el hecho de que Neji llegara más lejos de lo que nunca hubiera soñado. Él, un miembro del Bouke, convertido en jefe del clan! Era un gran honor concedido a la persona adecuada. Con todo, algo empañaba su alegría.

"Naruto...- murmuró, con una nota de aprensión- Antes has dicho que quien ostenta el patriarcado tiene sobre sus hombros una gran presión acerca de elegir cónyuge, verdad?"

Naruto asintió, sonriente, sin percatarse del velo de tristeza que oscurecía la mirada de su amiga.

"Claro. El patriarca es el cargo más importante de la familia, y su mujer es quien engendrará al heredero. No puede ser cualquiera! La familia evalúa con lupa la elección del patriarca, y si no les gusta, no le permiten casarse con ella. Por eso yo no hubiera tenido ninguna posibilidad, pero ahora que Hinata no tiene que someterme a la aprobación de su familia, desaparece el problema"

"Ya veo" musitó Sakura, intentando ignorar el amargo nudo que atenazaba su garganta.

"Te invitaremos a la boda, por supuesto- le aseguró Naruto, estrechando sus hombros. Sin embargo, su sonrisa se transformó en desconcierto al ver la expresión de Sakura- Pero...Sakura... por qué lloras? Qué te ocurre?"

La chuunin se abrazó a él impulsivamente y ocultó su rostro en el hueco de su cuello, sin poder contener las lágrimas que manaban copiosamente de sus ojos cerrados.

"Estás bien?-insistió Naruto, totalmente sorprendido por su reacción.

"Sí- gimió Sakura, sintiendo que el corazón se le partía en dos- Es sólo que estoy muy feliz por ti y por Hinata-sus hombros se convulsionaron, acusando aquella descarga de dolor directa a lo más íntimo de su ser.- Me alegro mucho, Naruto- susurró- Espero que seáis muy felices después de todo lo que os ha pasado"

Naruto sonrió y estrechó su abrazo, satisfecho.

"Yo también, yo también- le aseguró- Ahora sólo queda que tú me des la misma alegría"

Sakura se separó de él y esbozó una mustia sonrisa que pretendía parecer alegre.

"Seguro que sí, Naruto- musitó, con un hilo de voz. Se secó los ojos con manos temblorosas y dijo,procurando sonar convicente-Discúlpame, pero acabo de recordar que tengo que ir a casa a echarle una mano a mi madre. Dale un beso a Hinata de mi parte y dile que espero verla muy pronto"

Dicho esto,y sin darle tiempo a Naruto a responder,se marchó apresuradamente hacia su casa, acelerando progresivamente el paso hasta que se convirtió en unadesbocada carrera de huida sin rumbo concreto. Sólo quería huir; huir de las palabras de Naruto resonando en su cabeza.

"No puede ser cualquiera. La familia evalúa con lupa la elección del patriarca, y si no les gusta, no puede casarse con ella"

Se detuvo, jadeante, incapaz de seguir corriendo. Su espalda encontró la pared y se escurrió hacia abajo, hasta quedar sentada en el suelo, con la cabeza oculta en el hueco de las rodillas y los brazos protegiéndola.

Qué cruel ironía la del destino. Ella, que se había entregado a Itachi para que Naruto y Hinata pudieran estar juntos, ahora veía cómo el amor que había ayudado a consagrar le cerraba para siempre el paso hacia el suyo.

Allí acababa todo: en la felicidad de sus dos mejores amigos.


Sakura murmuró una incoherencia y tanteó con la mano desesperadamente, en busca de la manta que se le había caído. No quería abrir los ojos; quería seguir durmiendo plácidamente, envuelta en su cálida y suave mantita. Sin embargo, la manta no quería cooperar. Sakura abrió un ojo con fastidio y enfocó lentamente la habitación, asumiendo que ahora ya no podría volver a dormirse. Nunca había sido capaz de hacerlo una vez se había despertado.

Con un suspiro, se puso trabajosamente en pie y pasó por encima de la manta traidora para subir la persiana. Se sentía abatida y triste por algo que en aquellos momentos no podía rescatar de su memoria, como si hubiera tenido una pesadilla. Ni siquiera el radiante sol matutino de enero le hizo reconsiderar su borrascoso estado de ánimo.

Y para qué, se gruñó a sí misma mientras bajaba pesadamente las escaleras tirándose del cuello del pijama. No entiendo a la gente que se despierta con una sonrisa y están deseosos por empezar el día. Sus pies desnudos se arrastraron lánguidamente hasta la cocina y abrió la puerta de un manotazo.

Y se quedó atónita. Apoyó una mano en el marco de la puerta, como si no pudiera dar crédito a sus ojos, y movió la boca sin articular sonido, como si se le resistieran las palabras. Aquello NO podía estar pasando.

"Qué...qué...haces...hacéis..aquí?" balbució, al verles allí. Nunca se había sentido tan confusa y ridícula en toda su vida.

Frente a ella, sentados a la mesa, estaban su padre y Neji, y era evidente que su llegada había interrumpido una importante conversación. Sintió que el corazón se le disparaba como un resorte automático.

Su padre se volvió hacia ella con la expresión melosa de siempre pero por algún motivo, parecía extrañamente exultante.

"Buenos días, pastelito mío. Has dormido mucho, eh?"

Pastelito.

Sakura miró confundida a Neji, cuya expresión apenas si había cambiado des de su brusca irrupción. Observó que lucía muy distinto de lo habitual. Vestía un pesado kimono negro, liso y ceñido a la cintura por un obi de idéntico color. Su melena de ébano, cuidadosamente peinada, le caía suelta por la espalda. Ni siquiera llevaba la bandana. Sobre la blancura de su frente resaltaba el sello del Bouke.

Sakura retrocedió involuntariamente un paso. Neji ya no parecía el jounin de hacía semanas; el jounin hiératico, estirado, pero adolescente al fin y al cabo. Ahora tenía el aspecto regio del cargo que ocupaba: el de patriarca del clan Hyuuga. Con aquella ropa de corte impecable, austero, Neji se veía mayor...y elegante. Sus esbeltos dedos repiqueteaban suavemente sobre el mantel floreado de la mesa; muestra sin duda de cierto nerviosismo secreto.

Sakura se mordió el labio, muerta de vergüenza. Allí estaba Neji, con su aspecto regio y su porte señorial, y allí estaba ella, hecha un auténtico desastre: su melena rosada estaba profundamente despeinada y enredada, vestía el mismo pijama rosa con hojas verdes que tenía desde los doce años, y estaba descalza.

Pero lo peor de todo debe ser la cara de estúpida que debo tener ahora mismo, se reconcomió sombríamente.

Su padre carraspeó para romper el silencio.

"Sakura, Neji-sama ha venido para hacerme una proposición que me ha sorprendido enormemente...y debo decir que gratamente también- se frotó las manos con deleite y se volvió hacia el Hyuuga, quien asintió en silencio- ¡Ha venido a pedir tu mano!

Sakura no reaccionó. Ni siquiera pestañeó. Se había quedado congelada.

Por supuesto, le he dicho que aún eres demasiado joven para casarte- continuaba su padre, moviendo la mano- al menos tendréis que esperar a que cumplas la mayoría de edad, claro está...

Sakura pestañeó, por puro acto reflejo. Lentamente, volvió en si.

"Qué?-se volvió hacia Neji, que seguía sin pronunciar palabra, y luego hacia su padre- Qué?"

"Que quiere casarse contigo! No es maravilloso?- su padre estalló en una feliz carcajada y dio una palmada a la mesa- No estás contenta, Sakura?"

Contenta? Sakura miró de hito en hito a su padre, y luego a Neji. Habían pasado cuatro semanas sin que tuviera más noticia de él que su investidura como patriarca del clan y sucesor de Hiashi. Cuatro largas semanas temiendo que todo su amor hubiera sido un sueño. Cuatro semanas en las que no se había dignado a hacerle llegar ninguna señal de que seguía pensando en ella...y ahora se presentaba para pedirle a su padre su mano sin ni siquiera comentárselo previamente? No, no estaba contenta. Estaba enfadada. Muy enfadada.

"Bueno, Sakura, qué respondes?- su padre se volvió hacia Neji y le dirigió una nerviosa sonrisa- Es un poco lenta reaccionando pero es buena chica"

Eso es, arréglalo, papá, pensó Sakura para sus adentros. Aún no me sentía suficientemente humillada.

"Y bien?"

"Sinceramente, no lo sé- mintió Sakura, y observó satisfecha cómo la perfectísima compostura de Neji se venía abajo en un segundo, para mirarla con desconcierto- Esto es muy repentino"

Su padre se llevó las manos a la cabeza, atónito.

"Pe...pero...Sakura! Has perdido la cabeza? Qué estás diciendo?"

"Que tengo que pensármelo porque no estoy segura!" restalló ella, indignada y salió de la cocina, no sin antes dirigir una colérica mirada al atónito Neji.

Se había creído que eraestúpida o qué? Presentarse de sopetón una buena mañana para casarse con ella cuando ni siquiera habían hablado en cuatro semanas. ¡ Un maldito mes de angustia, dándolo todo por perdido¡Y pretendía que aceptara tranquilamente! Sakura maldijo en todos los idiomas que conocía mientras subía airadamente la escalera. Se imaginaba que en la cocina los dos estarían demasiado conmocionados como para entender su reacción.

Pues que alguien se lo explique, si es que pueden sumar dos y dos. No sabía quién la ponía más furiosa: si su padre y sus pastelito, o Neji y su insufrible suficiencia.

Imbéciles. Cerró la puerta de su habitación de una patada y se quitó la parte de arriba del pijama para estamparla con rabia contra la puerta. Sin embargo, en aquel momento, la puerta de su habitación se abrió para dejar paso a Neji. Con un ágil gesto que le honraba como ninja, Neji ladeó la cabeza y esquivó el pijama-proyectil.

Sakura dejó escapar un grito ahogado y se cubrió el torso desnudo tirando de una sábana de su cama.

"No sabes llamar antes de entrar?" le espetó, indignada.

Neji sonrió ligeramente y se agachó para coger la prenda que ella le había tirado inconscientemente, sosteniéndola ante ella con dos dedos.

"Precisamente quiero casarme contigo para no tener que hacerlo" replicó burlonamente.

Sakura le lanzó una mirada fulminante y le arrancó de un tirón la prenda de las manos.

"Al menos te agradezco que te hayas dignado a decírmelo antes de la boda" siseó ella, corrosiva.

Neji arqueó una ceja.

"Sí, consideré que era más oportuno. No soy partidario de esperar, pero las mujeres funcionáis de manera distinta" comentó, enfatizando su insufrible suficiencia, aquel tono que hacía que Sakura se pusiera lívida de indignación.

"Oh, muchísimas gracias" concedió ella con sarcasmo.

"De nada" correspondió él con exquisita cortesía.

Indecisa entre gritarle o ignorarle, Sakura, sólidamente aferrada a la sábana, se dirigió hacia el armario y le dio la espalda, optando por lo segundo.Le dolía que Neji no entendiera lo duro que era para ella verle después de tanto tiempo tratando de ahogar sus sueños.No pudo evitar sonrojarse por el desorden reinante en el interior del armario. Todo parecía estar confabulado para hacerla sentir lo más estúpida posible. Incluso sus razonables motivos para estar enfadada le parecían infantiles comparados con la sólida madurez de Neji. Comenzó a revolver en el armario sin buscar nada en particular; sólo un tiempo muerto para rearmarse antes de volver al ataque.

"No crees que es un poco tarde para ponerte pudorosa?- su voz, tan viril y serena, resonó a su espalda. Sakura dio un respingo al notar que Neji tiraba maliciosamente de una punta de la sábana. Sintió sus labios acercarse a su oído y susurrar - Porque sinceramente creo que no queda mucho que no haya visto ya"

"Precisamente por eso no debería suponerte ningún enigma lo que no ves ahora- respondió ella, pero su cercanía la hacía estremecerse, hacía que le doliera el cuerpo, y deseó que no le resultara tan difícil mostrarse dura.

"Ciertamente, pero me encantaría verlo todo de nuevo- respondió él, y no pudo evitar reírse cuando vio el profundo rubor cuajar en las mejillas de Sakura. Deslizó el dedo índice lentamente por su espalda desnuda y murmuró- No puedes hacerte una idea cabal de lo mucho que te he deseado todas estas noches"

Sakura sintió que se le ponía la piel de gallina y se apartó. Su respiración se había alterado y el corazón le martilleaba dentro del pecho como un tambor de batalla.

"Eso no hace que me parezca mejor que te presentes aquí después de semanas sin saber absolutamente nada de ti, sin saber siquiera si te acordabas de mi, y encima le pidas a mi padre la mano sin dignarte a consultármelo antes" repuso ella, intentando no echarse a llorar. Todo el nerviosismo acumulado durante semanas amenazaba con pasarle factura en ese preciso instante.

La caricia de la mano de Neji en su espalda se detuvo.

"Significa eso que me rechazas?"

Sakura sintió que el corazón le daba un doloroso vuelco al oír la súbita ansiedad en la voz de Neji. Se apresuró a volverse y le miró a los ojos, sorprendida. La boca del Hyuuga se había tensado en una línea prieta y sus ojos, aunque aparentemente impertérritos, traslucían su inquietud. Podía estar vestido como un señor feudal y tener la apostura y elegancia de un samurai, pero en su voz había atisbado auténtico pavor a que le rechazara, y eso la conmovió profundamente.

"No" susurró ella, y por primera vez en toda la mañana, una leve sonrisa amaneció en sus labios.

La sensación de alivio que recorrió el cuerpo de Neji fue evidente: sus hombros, que se habían quedado rígidos por la aprensión, ahora volvían a su habitual estado relajado. Su mano derecha emergió de la oscuridad del kimono y trepó por la sábana hasta hallar la de Sakura. La estrechó fuertemente, acariciándola con el pulgar.

"Cuando oí que te...que te habían nombrado jefe del clan..yo...yo pensé que todo estaba perdido" confesó ella, temblando ligeramente.

"Lo sé- murmuró Neji, acariciándola con la mirada- Elegir libremente a mi esposa fue la única condición que impuse si querían que aceptara el cargo. No habría permitido imposiciones de ningún tipo en ese sentido"

Sakura sonrió, sintiendo cómo la felicidad comenzaba a escalar lentamente por todo su ser.

"Cuando pensaste en...esto?" preguntó, mirándole a los ojos.

La expresión seria de Neji se recompuso ligeramente para entornar la mirada con recelo.

"No me digas que vas a empezar otra vez con el interrogatorio- suspiró al ver que efectivamente era así- Te refieres a la primera vez que consideré en serio la posibilidad, o el momento en que lo decidí?"

"Ah, pero hubo dos partes?" ahora era el turno de Sakura de tomarle el pelo. Quiso soltar su mano, pero él no se lo permitió.

"Por supuesto que las hubo. Casarse es algo serio- replicó él- Y, respondiendo a tu pregunta, consideré por primera vez casarme contigo cuando te vi poniéndote el kimono de boda de mi madrepara la fiesta de Hinata"

Los ojos de Sakura se abrieron de par en par.

"Qué? Hinata me dijo que era de su madre! Que era un kimono anticuado que ella ya no usaba...!"

Neji se rió entre dientes.

"Parece que mi prima es más avispada de lo que pensaba- entrelazó los dedos de su mano con los de ella- No, Sakura, el kimono no era anticuado. Era blanco y tenía ese diseño porque era un kimono nupcial"

Sakura sintió que se avergonzaba hasta la médula.

"Lo...lo siento mucho, Neji- musitó, bajando la vista- Yo no pretendía ponerme algo tan...de tu madre. Yo creía que era de la madre de Hinata"

"No te preocupes- la tranquilizó Neji- Tú le diste buen uso. No creo que a mí me hubiera quedado bien. Y además, la treta de Hinata dio resultado"

"Verme de novia antes de ser tu novia, para así darte ideas" murmuró Sakura, entendiéndolo todo.

"Me lo puso en bandeja, ciertamente" asintió el Hyuuga.

"Y cuando te decidiste?" le encantaban esas cosas. No podía negarlo.

"Cuando me dijiste al oído que me querías, segundos antes de que yo me marchara tras Kakashi hacia el cuartel Anbu para defender la villa en la invasión. Una bonita manera de desconcentrarme. Casi me matan" le reprochó, atrayéndola hacia si.

Sakura hundió el rostro en el kimono de Neji y aspiró su fragancia, tan familiar, tan cálida.

"Y si te hubiera rechazado? " murmuró, con la boca contra su ropa.

"Me habrías hecho muy desgraciado-musitó él- Y probablemente me habría visto obligado a tomar medidas contra tu voluntad.

Atónita, Sakura se separó un momento para mirarle.

"Me habrías obligado a casarme contigo?" en su sorpresa había un punto de incredulidad.

Neji deslizó un brazo por su cintura y volvió a atraerla hacia si, estrechándola contra su pecho.

"No podía permitir que te escaparas sin acabar lo que habías comenzado" susurró con la boca contra su despeinado cabello.

"Y de qué se trata eso?" inquirió ella con curiosidad.

"De mi salvación. De la primavera- susurró él, contemplando su rostro a través de sus pálidas pupilas. Se inclinó sobre ella y la besó con ardiente devoción, con gratitud, con amor, hasta dejarla apenas sin respiración. Estrechó el abrazo posesivamente, cubriéndola con todo su cuerpo, y cerró los ojos- Este largo y blanco invierno ha durado demasiados años..."

En el exterior, la nieve se estremeció ante la llegada del deshielo.

FIN


No puedo evitar soltar una lagrimilla de emoción. Lo he acabado, lo he acabado!

Quiero agradeceros a todos vuestro interés y apoyo y muy especialmente, a mi nee chan Alicia (Anariel Snape), quien sabe cómo inocular entusiasmo incluso en las horas más bajas. Sin ella, este fic no habría sido posible. I love you :

También a 3j de Sevilla por su cariño y apoyo, a Neferet, Isa, Jocelyn, Yurira, Male-chan (yeaaah Bleach) Dark Raxiel, Yume, YunaAoki, SakuraCorazon, AnzuZoldick, HazminKleio, KateDeath, AskaIshida, Misatito, Aniadeldesierto, Kikyo, Waterflai, Usagi-hk, Elhyam, Luin Fanel, Anniky, Kaura-chan, Ayda merodeadora, a Novak (esos reviews sí que son buenos! ), KairiHikari, Yunny, TohruHonda, Mey (fiel desde el principio), a la buena de Uchiha Keiko, a Zhong Lung (porque los chicos también leen fanfics) Maya, Milerna, Ichisa, la fiel DarkHinata, Thrinkalis...y seguro que me dejo a alguien, pero que se dé también por aludido. Sinceramente, creí que nadie leería mi fic y gracias a vosotros he superado los 200 reviews, cosa que me hace inmensamente feliz. Muchas, muchas gracias a todos!

UN FANFIC CON REVIEWS ES UN FANFIC FELIZ, Y ÉSTE LO ES MUCHO!

Y ahora, la sección de próximos proyectoscortos:

Una secuela de 3 capítulos de El Blanco Invierno, centrada en la hija de Neji y Sakura . Más que nada, porque me apetecía hacer algo fluffy y así poder explorar la faceta de Neji como marido y padre .

Un minific de 3 capítulos de Orochimaru x Anko. Centrada en la tormentosa y seguramente sucia relación del sannin con su alumna, y en cómo se gestó su traición a la villa y a una Anko perdidamente enamorada de su cruel y frío maestro. Angsty y lemony, seguro.

Y ahora, la sección de proyectos largos:

Acabar el fic que estoy escribiendo con mi amiga Alicia sobre Peace Maker Kurogane, con el pairing Souji/Hijikata pero con un punto de vista muy especial :P. Ya llevamos 2 capis.

Un muy posible Gaara/Sakura cuyo argumento me tira bastante: Sakura se queda viuda de Neji y para intentar olvidar le pide a Tsunade que la envíe a alguna misión lejos de la villa. La Godaime la envía a la Villa de la Arena a que instruya al incipiente cuerpo médico de dicha villa. Sakura se encontrará allí con las condiciones inhóspitas del desierto, sus extrañas costumbres y una rebelión en ciernes: la de una parte del pueblo para derrocar a Gaara, el nuevo y joven Kazekage. Inspirada en los cuentos de las Mil y una noches y centrada en la electrizante relación de temor y deseo entre él y Sakura. También Shikamaru/Temari y ligero Kankuro/Sakura.

Un Itachi x Sakura. Este pairing me encanta y estoy decidida a escribir algo sobre ellos, aunque no sé muy bien cómo enfocar su historia. En cualquier caso, Sakura, ahora maestra de la academia,estaría casada con Sasuke y llevarían meses intentando que ella le diera un heredero, sin éxito. Un buen día en que ella está con los niños en el bosque, se aparece un extraño anbu y comienza a visitarla con regularidad...y el amor surge. Lo que Sakura no sabe es que está enamorándose del último hombre del que podría hacerlo: el asesino de la familia de su esposo.

Un fic de Bleach, probablemente Renji x Rukia, aunque me guste mucho el IchiRuki. Este es el proyecto más vago, de momento.

¡DEJADME UN REVIEW COMENTÁNDOME QUÉ HISTORIA OS GUSTARÍA MÁS QUE ESCRIBIERA!