Disclaimer estándard aplica.
Notas de la autora:
Un regalo especial para los que gustan de esta pareja. Espero les guste, y aunque este un día atrasada¡feliz San Valentín¡Reviews por favor!


Noches
14.02.2005

Todas las noches la mira. Su mente registra cada detalla de su rostro dormido, la pequeña curva que toman sus labios, los cabellos negros que caen sobre sus ojos cerrados, y su pálida piel en la luz nocturna.

La muerte jamás había sido tan bella y tangible como ahora.

Y la tiene ahí, tan cerca que podría tocarla con tan solo quererlo. Pero sus dedos, siempre temerosos, jamás se acercan lo suficiente, jamás tocan un solo cabello. Se conforma con mirarla; así, mientras duerme, y mientras su rostro solo refleja tranquilidad.

A veces le escucha murmurar cosas en sus sueños, palabras que en ocasiones no entiende o no encuentra sentido. A veces incluso cree que entre los murmullos escucha su nombre, aunque más tarde concluye que seguramente su mente le esta haciendo oír cosas.

Cuando ella tiene pesadillas, él la mira, afligido, sin saber que hacer por ayudarla. Entonces le dice una o dos palabras de alivio, y dice su nombre, que se le resbala de los labios con naturalidad tal que casi lo asusta. Es suficiente para que ella se calme y vuelva a dormir plácidamente, apretando las sabanas quizá un poco más contra su pecho.

No sabe cuanto tiempo más les queda, y por eso, no hay noche que él no cumpla su rutina. Finge dormir, espera a que ella caiga en su propio sueño, y cuando finalmente lo hace, él se levante sigiloso de la cama. Procura no hacer ruido, pero siempre hay más de un objeto tirado en el piso o una ventana a medio abrir que no deje de hacer un ruido extraño que haga que se le salga el corazón por instantes. Y así, se encuentra finalmente observándola por horas.

No sabe... cuanto tiempo le queda a ella en este lugar.

Él sabe que ella se irá, a un sitio muy lejos de él, lejos de su alcance; y cada día ese momento se acerca inevitablemente. El corazón se le aprieta con tan sólo pensarlo. Es una pena que nunca pensó sentir, y mucho menos por ella. Pero, es así, de algún modo la joven que ahora duerme tranquila se ha vuelto indispensable en su vida.

Ella cambió su vida.

No sabe cuanto tiempo les queda.

Y por eso la mira todas las noches.