Secretos

Sumary: Dicen que a una persona no se la conoce hasta que esta quiera que se la conozcan. Este, es el caso de Kaoru Kamiya

Los personajes le pertenecen a Nobuhiro Watsuki. Yo solo creo con ellos una historia aparte sin ánimo de lucro para diversión propia y del lector.

Antes de leer ten en cuenta que:

Texto == narración normal

Texto == Pensamientos

Texto == Recuerdos

Texto == Pensamiento dentro de recuerdos


Capítulo 1

Extraños Comportamientos


Todo era normal en el dojo Kamiya. Nuestro adorado pelirrojo lavaba la ropa, Yahiko práctica con la boken y Sano, sentado en el porche, observaba todo sin moverse. Sin embargo, la única fémina del lugar aun no se levantaba, seguía durmiendo, cosa extraña teniendo en cuenta lo tarde que era. Pronto sería la hora de almuerzo. Razón por la cual Sanosuke estaba en el dojo.

- Es extraño que la bruja no se haya levantado…

- Tienes razón es extraño. Jo-chan siempre es la primera en levantarse… ¿verdad Kenshin?

Pero Kenshin no le respondió y solo siguió con la ropa.

- ¡KENSHIN!_ gritó sin paciencia el luchador.

- ¿Oro? ¿Qué quieres Sanosuke?

- ¿Has escuchado algo de la conversación Kenshin?

- ¿eh? No ¿de que hablaban?_ preguntó el samurái con una sonrisa.

- De Jo-chan ¿no crees que es extraño que aun no haya despertado?

- Sí, tal vez es porque ayer regreso muy tarde al dojo. Iba a buscarla cuando apareció…_ susurró preocupado Kenshin

- ¿Por qué llego tan tarde? _ preguntó el ex luchador.

- No lo sé Sanosuke

Y Kenshin guardó silencio mientras continuaba lavando la ropa, aunque, su mente volaba constantemente a la noche anterior y al extraño comportamiento de Kamiya Kaoru.


Era muy entrada la noche y Kenshin sentía que su paciencia se agotaba. No era de extrañar pues Kaoru había salido a dar clases a primera hora y aun no había regresado. El joven samurái apretaba constantemente los puños y sus ojos violetas contaban con un brillo dorado de preocupación.

- ¿dónde estas Kaoru-dono? ¿Dónde? ¿Y si ha ocurrido algo? ¿Tal vez estás en problemas? Debería haberte acompañado… maldita sea… ¿dónde estás? Ya no aguanto más…

Tras meditarlo unos segundos más Kenshin se levantó del porche dispuesto a salir en la búsqueda de Kaoru, la espada de filo invertido en su cintura y los cabellos rojos cubriendo su rostro.

Sin embargo, antes de llegar a la puerta del dojo observó una figura rodeada por la oscuridad que se acercaba. Un suave aroma a jazmines llenó el lugar y Kenshin dejó escapar el suspiro que no tenía previsto contener, la Luna, juguetona, no dejaba que sus rayos alumbraran a la joven que se acercaba.

Sin embargo Kenshin observó con asombro el empapado kimono de la kendoka y los pasos desanimados de la joven, el rostro pálido y los ojos opacados.

Rápidamente llegó junto a ella y la examinó detalladamente, aun sin tocarla.

- ¿Kaoru-dono se encuentra bien?

- …

- Por favor Kaoru-dono respóndame… si alguien se atrevió a hacerle daño yo… yo… Kaoru-dono por favor… míreme…

- …

- Está empapada ¿qué le ocurrió? Iré por una toalla, no, mejor le prepararé un baño caliente para que recobre el calor, esta helada Kaoru-dono…

Mientras proponía esto último los dedos del samurái tocaron la pálida mejilla de la joven kendoka que, en un acto reflejo se alejó de él.

- ¿Kaoru-dono?

- Lo-lo siento… lo siento Kenshin… solo me caí al rio… y me empapé… no te preocupes yo me seco… estoy cansada Kenshin, buenas noches.

Kaoru puso rumbo a su habitación dejando al samurái asombrado y con los labios entreabiertos.


Kenshin volvió a la realidad gracias a la risa maléfica de Sanosuke que con un cubo de agua iba de puntillas hacia la habitación de Kaoru seguido de Yahiko. Rápidamente fue tras ellos para intentar detenerlos.


Abrió los ojos lentamente y dio la espalda a la puerta de la habitación, estaba cansada, no había podido dormir, no, no podía. Cerró los ojos intentando contener los recuerdos, sin conseguirlo y Kaoru Kamiya quedó encerrada en los recuerdos de la noche anterior.


Caminaba tranquilamente de regreso al dojo y en su rostro se mostraba una pequeña sonrisa de satisfacción, ¡Llegaba temprano con Kenshin y los demás!

De sus labios salía una pequeña melodía y sus ojos zafiros brillaban con el sol que se marchaba en el horizonte dando paso a la Luna plateada.

Desgraciadamente un grupo de sujetos le cortó el camino.

- ¿Eres Kaoru Kamiya?_ preguntó uno de ellos

- ¿Por qué quieres saberlo?_ respondió ella

- ¿Eres o no eres Kaoru Kamiya?

- Lo soy. ¿Qué deseas?

Por toda respuesta Kaoru se vio atacada por los cinco hombres al mismo tiempo. La joven sacó su boken y se defendió, sin embargo, el kimono no le daba mucha movilidad, maldijo la decisión de cambiarse la ropa de entrenamiento por el kimono.

No pudo defenderse mucho más. Estaba agotada. Cansada de las clases, cansada del largo día y cansada de la batalla que luchaba. Estaban cerca del rio, intentando esquivar uno de los ataques cayó al río. Podía sentir su cuerpo palpitando por el dolor y como una herida sangraba en su pierna derecha acompañada por otra igual de profunda en el brazo izquierdo.

A su alrededor todos los colores desaparecieron.

Cuando volvió a abrir los ojos la noche era su única compañera, el dinero de todo el mes empapado e inservible, el cuerpo casi helado y las heridas saturadas por el frío.

- Bien Kaoru, ahora ¿cómo explicas esto en el dojo?

La joven caminó con pesadez hacia el dojo solo para encontrar al llegar la avalancha de preguntas de un adorado samurái.


Kaoru suspiró agotada e intentó levantarse, inconscientemente se apoyó en brazo izquierdo y esto causó que la herida se abriera nuevamente. La joven gruñó mientras la mano derecha volaba para intentar contener el pequeño rio de sangre que comenzaba a fluir por su brazo izquierdo.

- Mierda…

Abrió los ojos con pánico cuando escuchó los pasos de los demás habitantes del dojo acercarse a su puerta, junto a unos leves susurros.

- Jo-chaaaaan hay que levantarse.

- Mira que es floja la bruja.

- Maa maa no creo que esto sea correcto.

- Shiiiii_ callaron Sano y Yahiko a Kenshin.

La joven tapó con la sábana su cara y se acurrucó en la cama, rogando por que esos tres no abrieran la puerta y tragó saliva contando los segundos que faltaban.

Y sucedió…

Sano abrió la puerta lentamente para no despertar a la joven, Kaoru cerró los ojos y apretó aun más la herida de su brazo izquierdo, Yahiko se situó a los pies de la cama y Kenshin comenzó a sudar frío mientras los segundos pasaban.

- Uno_ susurró Yahiko.

- Dos_ continuó Sano.

- ¡TRES!_ gritaron ambos al mismo tiempo.

La sábana que cubría a Kaoru la abandonó al mismo tiempo que un cubo de agua helada caía sobre el rostro de la joven que abrió los ojos de golpe y muy lentamente giró para mirar asesinamente a Sanosuke, a Yahiko y a un nervioso Kenshin.

- Vvo-vosotros…

Ríos de agua caían por el rostro de la joven y por sus cabellos negros empapando la almohada y la cama, la joven se sentó lentamente, Sano y Yahiko comenzaron a sudar e intentaron salir del cuarto pero chocaron entre si. Kaoru intentó levantarse pero cayó sobre la cama con la herida de la pierna derecha y la del brazo abiertas. Mordió su labio inferior para no gemir de dolor y sus ojos brillaron de rabia, vergüenza y enojo.

- Me… me las pagaréis… me… las… paga-

Kaoru cayó sobre la cama sin sentido, Sano y Yahiko se quedaron petrificados, los ojos de Kenshin se tornaron totalmente dorados y el tiempo se detuvo…


Continuará…


Notas de la Autora.

Tomando como base la idea de eliminar la mayor cantidad de errores ortográficos que pudiera encontrar he decidido comprobar cada uno de los capítulos de este fic.

Este fic fue eliminado de la página al cambiar las normas de la misma, primero pensé que fue acusado de plagio lo cual me enfureció bastante pues en la nota que enviaron los controladores no especificaron si era por plagio o por la forma de escritura.

Antes la página permitía la escritura tipo guión de obra de teatro, tal y como estaba escrita esta historia hace años, pero actualmente ese tipo de escritura no está permitida. Y puede que fuera una de las razones por la que se eliminó esta historia. Como muchas otras que desaparecieron dejando esta categoría casi sin fanfiction.

La verdad nunca sabré cual fue el motivo porque por aquella época no se especificaba y no sé si ahora lo hacen… ni quiero saberlo porqué significaría que algo anda mal con la historia.

He leído detalladamente cada una de las reglas para no volver a cometer ningún tipo de error. Me harían un gran favor si cuando leyesen la historia fueran críticos al respecto para poder corregir cualquier problema.

Recuerdo que esta historia llegó en su época a los 45-46 review gracias a los comentarios de todas las lectoras, me gustaría llegar al menos a aproximarme a esa cantidad. Pero todo dependerá de la acogida que tenga y de sus opiniones.

Muchísimas gracias por volver a leer esta historia.

Un saludo.

mer1