DISCLAIMER: AKIRA PERTENECE A KATSUSHIRO OTOMO Y "A CHRISTMAS CAROL" PERTENECE AL ESCRITOR CHARLES DICKENS.

Akira
(versión remasterizada)

Capítulo XII: Una parodia de Navidad

Era una noche de invierno o verano, otoño, primavera, dependiendo de qué lado del Ecuador te encuentres estimado lector, en una de las muchas habitaciones acondicionadas en el edificio-laboratorio en el centro de Neo-Tokyo, el rebelde motociclista Tetsuo Shima, miembro de la conocidísima banda de matones Capsule, "descansaba" tranquilamente luego de una extrema operación que casi le cuesta la vida llevada a cabo con el propósito de acabar con su vida.

-Ay... ay...

El "bello durmiente" gemía de dolor en su cama, frotándose el abultado cráneo, el cual tenía marcas como si hubiera recibido un yunque sobre esta. Y la verdad era que sí había recibido un yunque en la cabeza.

-Ay...

Como si no fuera suficiente con tener un dolor de cabeza que ni un buen calmante podría aliviar ahora también el impulso de aliviar su boca seca le comenzaba a fastidiar. Tal vez un buen vaso de agua aliviara su sufrimiento pensaba, al fin y al cabo también debía aliviar la sed después de tanta radiación.

Estiró entonces su mano hacia la mesita armario que estaba al lado de su cama, tanteando el mueble a ciegas en busca que algo de beber. De repente un objeto metálico se "acercó" a su mano. Tetsuo se lo llevó a la boca y bebió el líquido que había ahí.

Pero al abrir los ojos descubrió con horror y astronómico asco que lo que tenía en los labios no era un vaso sino la bacinica de hospital.

-PUAGGGGGGGGG... –vomitaba y escupía el chico- ¿A qué clase de idiota le ocurre poner esto en la mesa.

-Perdón, no encontraba que pasarte.

-Créeme, das un pésimo servicio... ¿Quién dijo eso?

Tetsuo, quien hasta ese momento se hallaba distraído y más concentrado en el palpitante dolor de su cabeza, comenzó a darse cuenta que no se hallaba solo en la habitación.

Frente a él se hallaba una extraña persona de color gris azulada, cuya estatura era como la de un niño de 12 años, pero las facciones de su rostro lo mostraban como si fuera un anciano de muy avanzada edad.

-¿Quién eres tú?

-Soy el fantasma de la navidad pasada –se presentó el extraño visitante muy tímidamente.

-¿Navidad? ¡Navidad! –decía muy confundido el chico de cabeza grande- Oye, pitufo –le dijo refiriéndose a su piel pálida azul-, te equivocaste de fecha, estamos en abril –señaló entonces a un calendario colgado en la pared en que se veía a Misato Katsuragi posando en bikini (a los que hayan visto Evangelion tomen de referencia el primer episodio de la serie).

-Me temo que en realidad tú te equivocas, estamos en diciembre –dijo tímidamente el fantasma y volvió a señalar al mismo calendario esta vez mostrando que efectivamente estaban en enero.

-¿Qué diantres? –exclamó Tetsuo al notar que el fantasma tenía razón-, podía jurar que ese calendario no estaba en ese mes –miró al fantasma y luego al calendario otra vez, sólo que ahora se volvía a sorprender al encontrar que el calendario mostraba que estaban en enero- ¿cómo?

-Cosas extrañas suceden en este lugar, el otro día descubrí que estaban armando un set con temática de Halloween y eso que estabamos en agosto –explicó el fantasma.

-No me digas, je bueno, fue un placer para nada sexual hablar contigo, así que buenas noches, Gasparín –y luego Tetsuo regresó a su cama a volver a dormir.

-No espera, no te duermas, ¿acaso no quieres saber por qué estoy aquí?

-Pues a venir a darme mis medicinas no creo, ya me las acabé todas –le señaló a un tacho de basura del cual sobresalía varios frascos de pastillas vacías.

-Pues no es por eso –trató de hablar el fantasma, aunque de una forma un tanto tímida-. Verás he venido aquí enviado por mis ami... digo Dios, quien ha visto la forma en que estás pasando la víspera de navidad.

-Te repito que Navidad ya pasó, ahora déjame dormir o te estampo un cabezazo –le amenazó.

El fantasma ante aquella obvia amenaza trató de mostrarse valiente-: E... escucha... –por desgracia por el tono de su voz se le notaba que estaba temeroso-, no te gustaría ver televisión.

-¿Televisión? –se preguntó Tetsuo sentándose al borde de la cama y dándose cuenta que había un televisor plasma de alta definición de 24 pulgadas en frente de su cama- ¿Desde cuándo está eso ahí?

-Te dije que aquí suceden cosas extrañas –le explicó el fantasma de la navidad pasada-, y una de esas cosas extrañas es que este televisor no sólo muestra los canales de la programación regular.

-¿Qué, quieres decir que también hay cable? Pon el canal para adultos.

-Pues, sí tiene cable pero hay canal para adultos –le dijo el ser pálido-, ya lo busqué. En lugar de eso también te muestra lo que sucede en la vida de otras personas.

-¿Qué? ¿Sólo muestra realitys de MTV? Entonces no quiero –y se vuelve a acostar.

-No, no muestra eso –le dijo el fantasma-, esta máquina te mostrará cómo fue tu vida antes de convertirte en un adolescente rebelde.

El joven de la cabezota volvía a ponerle atención.

-Observa con atención la pantalla.

Al momento de decir esto, el televisor se prendía sin necesidad de ningún control remoto y luego de mostrar sólo estática apareció en pantalla la imagen de un jardín de niños.

-"Ese lugar me parece conocido" –pensaba Tetsuo.

Efectivamente la imagen era la de un jardín de niños, para ser más exactos, era el patio de recreo donde en un rincón se encontraba un niño de cabeza prominente de más o menos 5 años jugando con un muñeco de Megatron (el de los Transformers).

-Mueran, mueran, estúpidos humanos JAJAJAJAJA...

El niño estaba jugando a que atacaba un hormiguero con su muñeco.

-¡Ey! Ese de ahí soy yo –decía Tetsuo muy alegre-. ¡Ah qué tiempos aquellos! –decía el muchacho ante la mirada de asombro del fantasma.

-¡TETSUO SHIMA! –se escuchó la voz de una mujer de 30 años, que obviamente era la maestra de ese turno- Ya deja de maltratar a esas pobres hormigas, mira el daño que les haces.

-No friegues –le respondió no muy amablemente y continuando con su "juego".

-Suficiente, dame eso –y le quitó al niño el muñeco.

-¡Oye!

-Te lo confiscaré –y luego de eso lo tomó del brazo llevándolo a otra parte del patio de recreo-, debes dejar de maltratar a otras criaturas, de lo contrario acabarás convertido en un delincuente.

-Mejor –le retó a la maestra-, así me temerán.

-Ya no digas eso –y le arrastró hasta llegar a la zona en donde estaba el columpio-, mejor juega con tu amiguito Shotaro, él se ve muy solito.

La maestra señaló a un niño que estaba en sentado en uno de los asientos del sube y baja, tratando de levantar el asiento para jugar, el único problema era que no entendía que para ese juego se requerían dos personas.

-Arriba (pum) arriba (pum) arriba (pum)

Era obvio que a cada intento de subir el asiento bajaba y por consiguiente el niñito sufría un golpe en el trasero.

-Shotaro, pequeño, ya deja hacerte daño –le pidió la maestra-, mira que tu amiguito Tetsuo vendrá a hacerte compañía.

-Yo ni siquiera lo conozco –le dijo el pequeño Tetsuo.

-Ya sean buenos niños y jueguen –le dijo sin prestar atención a las demandas del niñito cabezón, alzándolo para que se sentara en el otro asiento y luego yéndose para otro lado del área.

-¡Qué bien! Ya funciona este aparato –decía alegremente el pequeño Shotaro cuando su asiento se elevó.

-Idiota –dijo Tetsuo entredientes saltando y elevando con él la silla.

Pasaron unos minutos y Tetsuo ya se aburría de estar en ese aparato.

-¡Qué aburrido!

-YEEEEEE...

Pero al contrario de él, el pequeño Shotaro se mostraba más entretenido por este pasatiempo.

-Oye no te aburres de estar aquí.

-Nop.

-Pues yo sí y me voy a bajar –dijo pero el sube y baja no dejaba de moverse a causa de la energía motriz que le otorgaba su compañero- ¡Rayos! –exclamó cuando el asiento estaba elevándose a no mucha altura, casi 1.50 metros, pero eso era suficiente para que un niño de su edad sintiese vértigo.

Pasaron después unos minutos, y Tetsuo no veía la oportunidad de poder bajarse del juego.

-AAAHHH... ¡Qué aburrición! Odio este lugar, odio esa profesora, odio este juego, te odio a ti también y odio además tu nombre –le decía Tetsuo-, no te cansas de tener un nombre tan sonso.

-Mi mami dijo que ella me puso ese nombre tan bonito, ¿por qué habría de no gustarme?

-Shotaro, Shotaro, Shotaro –decía burlonamente el cabezón-, hasta pronunciarlo me aburre, mejor te llamo por tu apellido, ¿cuál es?

-Ka... ne... da –le dijo el niño luego de revisarse el calzoncillo en donde tenía escrito su nombre completo.

-Bien, Kaneda, déjame decirte que te odio.

-No hay de qué –dijo el pequeño ahora llamado Kaneda, quien era muy pequeño para entender el significado de la palabra 'odio'.

-A parte de aburrido, eres estúpido –dijo.

En ese instante Tetsuo se dio cuenta que la luz del sol había cambiado de color a anaranjado y que en el lugar no se escuchaba ningún ruido.

-¿Por qué siento que estamos solos?

-Es porque de verdad estamos solos –le dijo Kaneda sonriente-, los chicos y los maestros se fueron hace mucho.

-¿Qué? ¿Y recién te das cuenta? –preguntó muy enojado.

-Es que la estaba pasando tan bien jugando contigo –le contestó sin dejar de sonreír.

-NOOOOOOOOOOOOO... –gritó el niño mientras subía y bajaba del juego- Espera, nuestros padres se darán cuenta que no llegamos a casa y vendrán a recogernos –decía con algo de esperanza, pero luego cambió a un tono más pesimista-. Pero mis padres ni me prestan atención, se la pasan todo el día en el casino –luego miró a su compañerito-. Kaneda, eres mi única esperanza, tu mamá vendrá a recogerte, ¿verdad?

-Claro.

-Bien.

-Cuando termine su castigo que le pusieron esos policías ayer por robar motocicletas...

-¿Qué?

-Lo que tardará 3 meses.

-¿Ah?

-Pero descuida –le dijo tratando de calmarlo-, la maestra es amiga suya y como es tan buen me dejó quedarme a dormir aquí en el jardín de niños.

-¡No puede ser!

-Nos divertiremos toda la noche, será como hacer una pijamada como hacen los gringos.

-NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO...

-Y así fue cómo te hiciste amigo de Kaneda –decía el fantasma de la navidad pasada en la habitación- y desde ese momento viviste grandes aventuras con él.

-Ándate al cuerno –le gritó Tetsuo-, fue por culpa de él que mi vida se cagó.

Luego de eso, hastiado de ver esas imágenes, se volvió a recostar en la cama y luego cubrirse con las frazadas.

-Oye, espera que todavía no termina, falta ver tu vida en la primaria, cómo llegaste a la pubertad, cómo Kaneda y tú formaron la pandilla de los Capsule... ¿me estás escuchando?

No recibió respuesta alguna de parte de Tetsuo, quien ahora se encontraba roncando a mandíbula abierta.

-¡Oh bueno! Hice lo que pude, espero que los demás tengan suerte.

Viendo que su trabajo fue en vano, el fantasma desaparecía de la escena lentamente, primero se hacía transparente y luego de él no se vio nada.

Por mientras, Tetsuo volvía a estar profundamente dormido, esta vez su sueño fue más tranquilo, pues ya no tenía tanto dolor de cabeza.

Pero al poco rato, sin darse cuenta al haber ya quedado profundamente dormido, la cama comenzaba a flotar y luego se volteó haciendo caer a Tetsuo desde tres metros contra el suelo.

-¡¿Pero qué carajos? –exclamó el chico enojado y con el mentón adolorido.

Se llevó una ingrata sorpresa al ver que no volvía a estar solo en la habitación. Frente a él se hallaba un ser verdeazulado del tamaño de un niño de 10 años pero con la cara de un anciano de 70 años. Pero lo que más le llamó la atención fue ver a ese ser sentado en una silla voladora.

-Disculpa mis modales –habló el niño anciano-, pero no veía otra forma de despertarte, ya había tratado hablándote y golpeándote con la bacinica.

-¿Qué? Así que fuiste tú el que me echó de mi cama –dijo Tetsuo-, ahora vas a ver viejo decrépito.

Y justo cuando el muchacho cabezón se iba con los puños contra el visitante, la cama se le vino encima, quedando él besando el suelo otra vez.

-Disculpa por eso también, fue sin querer.

-Sí... claro... –decía Tetsuo desde su 'tumba' mostrando que en su voz se oía un dejo de sarcasmo.

-Ahora seguro te estarás preguntando quién soy yo, ¿verdad?

-Como si eso me importara –respondió de muy mala gana el muchacho, lo que motivó al visitante a usar sus poderes para levantar la cama y hacerla caer nuevamente sobre el insolente- Arg...

-Bueno, como insistes en saber quién soy, te lo diré –habló el ser, más para él mismo que para el otro-: Soy el fantasma de la navidad presente y he venido a mostrarte lo que está sucediendo ahora mientras hablamos.

Pero lamentablemente los ronquidos provenientes debajo de la cama evidenciaban que al muchacho poco o nada parecía importarle su conversación.

Y otra vez la cama volvía a levitar y caer con más fuerza sobre el chico, despertándose más adolorido que antes.

-Cuando la cama me da vueltas... –canturreaba Testuo con los ojos dándole vueltas como en espiral.

-Si crees que tu presente es tan terrible, deberías ver cómo lo están pasando tus amigos Yamagata y Kaisuke.

-¿Quiénes? –preguntó Tetsuo.

-Tus amigos de la pandilla.

-¡Ah ya recuerdo! Perdón, es que me cuesta recordar los nombres de las personas no importantes.

-No más observa, ellos están tristes porque no tienen ni un yen para celebrar la navidad, sólo obsérvalos.

Fue cuando el ser gris encendía el televisor igual que lo hizo el fantasma de la navidad pasada. Tetsuo lentamente se levantaba del suelo y se sentaba en el borde de la cama, para luego poner atención al aparato, no porque le importará las actividades de sus amigos de correrías sino más bien para esperar si ya estaba disponible el canal para adultos.

La pantalla del televisor mostró el interior de una discoteca muy movida, en ella un grupo de personas bastante alegres moviéndose al ritmo de la música estridente.

Y de entre este tumulto de personas, Tetsuo logró identificar a dos individuos que se alejaban para ir a la barra de bebidas. Tetsuo recordó que se llamaban Yamagata y Kaisuke.

-Esto sí es vida –dijo el pequeño Kaisuke, así se celebra el Año Nuevo.

-Sí, compa' –corroboró Yamagata-, ¡Espera! ¿Año Nuevo? ¿No que estábamos en Navidad?

-¿Navidad? –se sorprendió el miembro más bajito de los Capsule- Oye, ahora que lo pienso no sabía que ya habíamos pasado Navidad, es más, recuerdo que dejamos el hilo de la historia más o menos en semana santa del 2009.

-Es como una alteración en la secuencia tiempo-espacial provocada por la fuerza gravitatoria de una estrella de neutrones –dijo Yamagata presumiendo de un talento científico que no poseía.

Ambos se miraron con preocupación.

-¡Qué importa! –exclamó Kaisuke- Semana Santa, Navidad, Halloween, cualquier día del año es suficiente para parrandear.

-Sí que sí –aprobó Yamagata.

-Oye, pásame la tarjeta de crédito que le robaste a Light Yagami, quiero un trago –le pidió su amigo.

-Aquí está, guardada en esta libreta, sólo sácala –le dijo Yamagata a Kaisuke, mostrándole un cuaderno color negro con un título en inglés que ellos no podía entender porque no sabían inglés.

-Gracias –Kaisuke tomó la libreta y la abrió sacando de entre sus páginas la tarjeta de crédito para luego llamar al barman y pedir su bebida, pero entonces se fijó en algo o mejor dicho en alguien-, ¿y este quién es? –señaló a un tipo bastante alto de piel pálida vestido enteramente de negro y con cadenas y piercing colgando de él y una sonrisa amplia en la boca.

-Hola –saludó el ser.

-Ah, allí estás –dijo Yamagata al recién aparecido, es mi nuevo amigo Ryuk, me lo encontré después que robé esa tarjeta de crédito junto con esa libreta negra. No puedo creer que no lo hayas notado si siempre justito a mi lado.

-Ah disculpa, brother –le dijo Kaisuke, quien no mostró mucho asombro ni temor por la apariencia del extraño sujeto, tal vez debido a los tragos.

-No hay problema –dijo Ryuk con tranquilidad-, mejor sigamos celebramos que el próximo año se acaba el mundo.

Ambos amigos humanos se miraron un rato con interrogación a lo que dijo.

Pero después cambiaron su semblante a uno más alegre.

-Sí, a seguir la juerga.

Y fueron de vuelta al grupo de gente con sus tragos a seguir celebrando.

De vuelta en la habitación médica.

-Con esos amigos, quién quiere enemigos –decía muy enojado Tetsuo-, no decías tú que ellos no tenían ni un yen –preguntó al fantasma.

-... Eh... ¿mejor no quieres ver otra cosa? –preguntó nervioso el fantasma-, ¿por qué no vemos cómo la está pasando tu novia Kaori?

-Querrás decir EX NOVIA –le corrigió- La muy zorra me dejó por un payaso.

De repente el fantasma se echó a reír burlonamente, hasta se podría decir que la mandíbula se le abrió ampliamente como en los dibujos animados.

-Disculpa –le dijo el fantasma, ya recuperando su semblante calmado antes de que Tetsuo comenzará a enojarse, lo cual no sería muy recomendable.

-Ya apaga esa mierda de máquina –refiriéndose al televisor.

-¿Por qué? ¿Acaso no quieres saber qué le pasa en este momento a tu buen amigo Kaneda?

Con sólo escuchar el nombre de la persona que más envidiaba, Tetsuo volvía a prestar atención al visitante.

-De acuerdo, veamos.

El fantasma entonces cambió de canal. Y ahí en pantalla Testuo y el fantasma de la navidad presente pudieron ver lo que era mundo de las alcantarillas de Neo-Tokyo. Y también vieron a un grupo de personas, los encargados del Servicio Sanitario, caminando entre las aguas servidas.

Pero luego con un poco más de atención, Tetsuo descubrió que uno de esos hombres, el que andaba casi al frente del grupo y caminando animadamente, le resultaba parecido a Kaneda.

-Andando por la cloaca/ mirando las ratas pasar/ las ratas pasar/ el lagarto de pelo largo/ sin complicaciones va...

Sí, era efectivamente Kaneda el que estaba ahí cantando.

-¿Quieres dejar de cantar? –pedía uno del grupo, cuya voz resultaba muy femenina, porque efectivamente era una mujer, era Kei- Llevas así horas y para colmo no pasas del mismo coro.

-No puedo evitarlo amor, estoy con el espíritu en alto, casi como si hubiese despertado de un letargo de años –decía el chico-, pero para ser más exactos serían dos años, un mes y unos nueve días.

-Tranquila Kei, su optimismo es muy contagioso, muy útil para nuestro trabajo –solicitaba el jefe del grupo, Ryu.

-Gracias, mi buen amigo –dijo Kaneda dirigiéndose luego al resto del equipo- Vamos, chicos, todos juntos.

-Andando por la cloaca/ mirando las ratas pasar...

Y así todo el grupo llenaba el canal de desagüe con esa canción tan alegre.

Mientras en el cuarto de hospital, Tetsuo y el fantasma seguían observando la escena.

-JAJAJAJAJAJAJAJA... –reía Tetsuo causando sorpresa al fantasma- Sabía que Kaneda acabaría en esa clase de agujeros, ahora sólo falta cobrarle la apuesta a Yamagata.

-Por favor Tetsuo, ¿acaso no te das cuenta de lo que sucede? –preguntaba el fantasma.

-¿Qué?

-Tú amigo Kaneda, quien no casi no toma responsabilidad alguna, se puso a trabajar en el peor lugar del mundo, sólo para obtener ingreso extra para la navidad.

Lo que le dijo el fantasma llegó hasta la conciencia del chico.

-Oh perdón... yo no sabía... –decía avergonzado.

Volvía a mirar la televisión.

-¡Uf! Ya espero llegar a esa Agencia Científica del Gobierno, yo no haría esta clase de trabajo si no fuera por tener la oportunidad de causar destrozos y estar cerca de mi linda Kei –decía Kaneda.

Con esto quedaron reveladas sus verdaderas intensiones a los dos televidentes.

-¿Qué me decías tú? –preguntaba Tetsuo con una mirada inquisidora al fantasma.

-Eh… bueno yo... –trataba de hablar el ser verdeazul-, mejor sigamos viendo.

De esa forma el fantasma logró evadir la mirada de Tetsuo, continuaron viendo la televisión.

-¿No tienes otra razón mejor que fastidiarme? –le decía Kei a Kaneda, quien se había acercado bastante a ella para rodearle en un abrazo.

-Bueno, sí hay otra razón más para ir allá –respondió.

Esto llamó la atención de los demás incluyendo Testuo y el fantasma.

-Estoy seguro que allá en ese lugar, se encuentra mi amigo Tetsuo.

El chico en la cama de hospital prestó más atención cuando escuchó mencionar su nombre.

-Él... –continuó hablando Kaneda- fue capturado por el gobierno para usarlo como conejillo de indias, justo hoy...

Tetsuo sintió un calor en su pecho al escuchar sus palabras.

-... por eso decidí ir por él.

Las palabras conmovieron a todos los que los escucharon, Tetsuo, el fantasma, los demás miembros del equipo y por último Kei, quien ya tenía lágrimas en los ojos.

-Oh Kaneda –decía la chica-, eso es muy noble de tu parte.

-Sí muchacho –habló Ryu, también con los ojos brillando de la emoción-, ir a rescatar a tu mejor amigo a pesar de los riesgos.

-Sí, Kaneda es un buen amigo BUAAAAAAAAAA... –lloriqueaba la banda de terroristas.

El momento era tan sublime como una hermosa escena de algún cuento de caballería en donde el héroe revela cuan humano puede llegar a ser, incluso con música sentimental de fondo.

-"Kaneda, después de todas las mentadas de madre que le dije y aún así te preocupas por mí" –pensaba Testuo emocionado- "Gracias, pedazo de idiota"

Tan conmovedora escena continuaba por un rato más hasta que Kei preguntó.

-Dime... –tomó un tiempo para secarse las lagrimillas- ¿cómo fue que esos malditos capturaron a tu amigo?

-Bueno, no fue una captura que digamos –explicó Kaneda-, yo se los vendí.

Y de repente todo el ambiente emotivo se quebró y se podía hasta escuchar el ruido de un disco rayándose.

-¡¿... –gritó Tetsuo.

-¡Oh cielos! –exclamó el fantasma con preocupación.

-Ese maldito me vendió...

-Cálmate, Tetsuo, por favor, debe haber una explicación –le pedía el fantasma.

A sugerencia del fantasma continuaron viendo la televisión, ahora mismo se mostraba a Kaneda siendo golpeado en la cabeza por Kei.

-Maldito $"#%&"#$&, ¿cómo pudiste haberle hecho eso a tu amigo?

-Tranquila... –golpe- querida... –otro golpe- lo admito fue un error... –más golpe- que no debí cometer.

Para suerte del "noble" líder de los Capsule, Ryu y un par de sus camaradas tomaron a Kei lo suficiente para que Kaneda pudiera levantarse del agua contaminada, recuérdese que todavía andaban por la alcantarilla.

-Por favor, Kei –le pedía Ryu, su líder-, mírale, para que el debe estar muy arrepentido de lo que hizo.

La chica miró la cara del motociclista, a pesar de estar empapado de agua contaminada y parecer una rata ahogada, sus ojitos se veían tan grandes y suplicantes como el Gato con Botas.

-De acuerdo –dijo ya más calma-, al menos puedo entender que el propósito que te motiva a ir allá es para enmendar tu error, ¿no?

-Sí, es cierto, comprendo que estuve mal en lo que hice.

Los dos televidentes escucharon lo que dijo.

-Ya lo ves, él está arrepentido –le dijo el fantasma a Tetsuo.

-De acuerdo.

Kaneda continuó hablando-: Si me dieran la oportunidad de retroceder en el tiempo, jamás lo hubiera vendido por 100 dólares y esos Stickers de Naruto...

Todos hicieron un gesto de afirmación, asumiendo que Kaneda entendía que la amistad no se vende.

-...lo hubiera vendido por 200 dólares y que incluyeran además stickers de Dragonball Z, se verían muy bacán en mi moto.

De pronto todos sintieron un impulso de caer de espaldas al suelo.

-MALDITO IMBÉCIL –gritaba Tetsuo, ya repuesto de la impresión dada- Ojalá que te atrapen y te vuelen los sesos.

-Ten cuidado con lo que deseas Tetsuo –advirtió el fantasma.

Pero ya era tarde para las palabras del fantasma, porque en ese momento la zona de la alcantarilla en donde estaban Kaneda y el resto del grupo de rebeldes quedó iluminado por las luces de guardias a bordo de motocicletas voladoras.

-¡ALTO AHÍ! –gritó uno de los agentes de seguridad- ESTÁN EN ÁREA RESTRINGIDA.

-Oh no, nos descubrieron –dijo Ryu lo evidente.

-Eso es imposible –dijo Kei, quien sujetaba a Kaneda del cuello de la camisa y comenzaba a correr con él.

-SOY SOBRINO DEL ALCALDE –gritaba Kaneda huyendo con el resto del equipo.

Su huida fue tan rápida que salió fuera del rango de visión de la pantalla, quedándose luego con la clásica señal de prueba de colores.

-JAJAJAJAJAJAJA Te la merece por pendejo –se burlaba Tetsuo del infortunio de su amigo.

-Esto ya se salió de control –decía el fantasma de la navidad presente.

-Sí, tienes razón –se escuchó una voz a su espalda.

Entonces el fantasma y Tetsuo, quien también había escuchado la voz, voltearon en la dirección de donde provenía esta.

Lo que vieron fue otra cama en un rincón de la habitación, justo en un lugar en donde Tetsuo aseguraba que estaba vacío. Y sobre esta cama yacía el cuerpo de una persona conectado por electrodos a una máquina de monitoreo médico y con una jeringa que le suministraba suero. El cuerpo era muy pequeño, quizás de un niño, pero iba cubierto por una túnica negra que le cubría el rostro impidiendo ver de quién se trataba.

-Es hora de que yo intervenga –hablaba la figura y por el tono de voz se podía notar que era una mujer.

-¿Quién carajos eres tú? –preguntó no muy amablemente el chico de cabeza prominente.

-Soy el fantasma de la navidad futura –respondió el ser.

Y al momento en que dijo esto, se escucharon unos tres truenos y se vislumbraron relámpagos salir de la cabecera de la cama.

-¡Bonitos efectos especiales! –comentó Tetsuo con obvio sarcasmo.

-SILENCIO INSOLENTE –ordenó la fantasma de la navidad futura, avanzando con toda su cama y los equipos médicos hasta quedar prácticamente haciendo contacto con la cama de Tetsuo- Estoy aquí para terminar el trabajo que los dos fantasmas no fueron capaces de cumplir.

-¿No me digas que vienes a asesinarme? –preguntó Tetsuo no con temor sino más bien con sorpresa a pesar que la fantasma aparecida tenía tanta similitud con la imagen de la Parca.

-No, estoy aquí para hacer que corrijas el rumbo de tu vida, tu comportamiento y tus malos hábitos –habló la fantasma con una voz solemne que hacía eco en las paredes de la habitación.

-¡No jodas, mujer! –le contestó muy malhablado Tetsuo, quien ahora estaba ocupado inyectándose la jeringa con suero.

-¿Desde cuando llevas con eso? –preguntó con una voz muy sorprendida la "Parca", quien no se había percatado del momento en que Tetsuo le desconectó el suero.

-Desde que comenzaste a hablar acerca del rumbo de su vida –respondió el otro fantasma, el de la navidad presente, quien pese a que su turno había terminado prefirió quedarse ahí mismo.

-Hasta que el cuerpo aguante,/ Hasta que quiera mi voz,/ Hasta que el cuerpo aguante /Seguiré viviendo tal como soy –canturreaba el muchacho ya dentro de un trance.

-Trae eso para acá –y el fantasma de la navidad futura le quitó la jeringa.

-¡Oye! ¿De verdad eso es sólo suero? –le preguntó su colega fantasma del presente.

-Eh... sí –mintió.

-¡Uy! ¿Qué pasó? –preguntaba Tetsuo ya recuperándose poco a poco de los efectos del "inocente" suero.

-TETSUO, CABEZÓN REBELDE, VAGO E INMORAL –gritaba muy enojada la fantasma, provocando que con cada palabra se escuchara un trueno- ES HORA DE QUE CAMBIES TU MODO DE SER...

-¿Eh? –exclamó el chico de frente grande, sorprendido por ese despliegue de efectos especiales.

-DE LO CONTRARIO –continuó hablando la fantasma- ESE CAMINO DE AUTODESTRUCCIÓN TE LLEVARÁ A ESTO.

Y señaló al televisor, el cual dejó de transmitir la señal de prueba de colores para volverse de fondo negro.

Segundos después una nueva imagen apareció, la cual era la siguiente: El estadio olímpico de la ciudad de Neo-Tokyo totalmente en ruinas, en una de las esquinas había una plataforma de piedra y en ella un trono igual de piedra, y sobre este trono se encontraba ni más ni menos que Tetsuo, vistiendo una capa roja que hacía ver como un emperador romano, soberbio y poderoso.

-Eh... ese... ese... ¿ese soy yo? –preguntó con asombro el muchacho.

-JAJAJAJAJAJAJAJA –reía como un lunático el Tetsuo de la televisión- GRACIAS A ESTOS PODERES ADQUIRIDOS AL FIN NO HAY NADIE QUE SE ME INTERPONGA, NI AKIRA, NI EL EJÉRCITO, NI EL BABOSO DE KANEDA... JAJAJAJAJAJAJA...

-Pues sí, ese eres tú –dijo la fantasma de la navidad futura-, estas son las consecuencias de tus actos, el resultado de tus malas obras, el fin de tu camino...

-¡ALUCINANTE!

-¡Guat da fack! –reaccionaron ambos fantasmas ante las palabras del joven.

-Yo me voy a convertir en amo y señor del mundo –dijo Tetsuo-, y tal como dice mi yo del video, ni Akira, ni el ejército, ni Kaneda podrán interponerse...

-Pero... pero... –tartamudeaba el fantasma de la navidad presente.

-¡Momento! ¿Quién es Akira? –se preguntaba- ¡Ah qué importa! Ya lo averiguaré y cuando lo haga, lo destruiré y haré realidad estas visiones.

-¿Pero acaso no te das cuenta que causarás ruina y dolor al mundo? Eso era lo que trataba de mostrarte, animal –le decía la fantasma de la navidad futura.

-Gracias fantasma, gracias por este mensaje –le dijo Tetsuo a la fantasma estrechándole ambas manos muy animadamente, podría decirse que no prestó atención a las palabras anteriores- Ahora sé el camino que debo elegir –dijo Tetsuo con decisión-: DESTRUIR A AKIRA Y DOMINAR EL MUNDO JAJAJAJAJAJAJA...

Luego saltó de la cama hacia el suelo, con acrobacia incluida, y fue directo a la puerta, la cual derribó sin siquiera tocarla o estar cerca de ésta.

-¡Vaya! Así que estos son mis poderes ¡Bacán! –se dijo Tetsuo comprendiendo al fin el uso de sus nuevos dones.

Y Tetsuo se alejó caminando por los pasillos de aquel laboratorio hasta perderse de vista.

Mientras tanto los dos fantasmas quedaron en la habitación aun en estado de shock. De repente otro individuo salió de atrás de la cama de la fantasma de la navidad futura.

-Creo que el plan no funcionó como pensábamos –dijo el ser, quien en realidad era el fantasma de la navidad pasada-, y pensar en el esfuerzo que puse para hacer los efectos especiales –dijo sacando un proyecto de imagen y una placa de metal desde su "escondrijo".

-La verdad, no esperábamos que él reaccionara de esta forma al ver la imagen –contestó el fantasma de la navidad presente-, no debiste haberlo hecho, Kiyoko –le dijo con un toque de regaño a la fantasma de la navidad futura.

-Y yo como iba saber que eso pasaría, Masaru –contestó la fantasma de la navidad futura quitándose la capucha negra de la Muerte y revelando que era Kiyoko, la niña-vieja que apareció en el capítulo 10 de esta historia.

-Pero ¿no habías dicho que tenías el poder de la precognición? –le preguntó inocentemente el fantasma del pasado- Debiste también presagiar que él reaccionaría de esta forma.

-Cállate Takashi –le gritó ella al fantasma chiquito haciéndolo temblar de miedo-, fue más bien tu culpa que casi descubres que eras tú el que le causó ese accidente.

-Ya tranquilos los dos –les ordenó Masaru, el de la silla levitante-, ahora lo que debemos hacer que encontrar la forma de detenerlo o de lo contrario este mundo se irá a la mierda antes del 2012.

-Pero ya pasamos del 2012 –comentó Takashi.

-No para nosotros, sino para el público lector –aclaró Masaru ya harto de lo despistado que era su compañero.

-Ah bien...

Y así los tres fantasmas, es decir, los tres Números, niños que pasaron por los mismos experimentos que pasaran alguna vez Akira y ahora mismo Tetsuo, estaban decididos a terminar con la amenaza que representaba Tetsuo para el mundo.

Continuará...


Sí, sé que deben estar odiándome por haber descontinuado esta historia, lamentablemente no pude continuar en dos años, debido más que todo al trabajo y la falta de inspiración, fíjense que hasta tuve que tomar prestado un clásico navideño para hacer este capítulo.

También se habrá dado cuenta que Yamagata y Kaisuke aparecieron en este capítulo, cuando había dicho que ellos no estarían sino en capítulos más adelante, bueno, es que no pude resistir la tentación de incluirlos aquí aunque sea sólo un cameo.

Ahora, para evitar problemas con los derechos de autor colocaré los títulos originales de cada una de las canciones aparecidas (y parodiadas) en este capítulo:

-Cuando la cama me da vueltas de Arena Hash (1987).
-El extraño del pelo largo de los Enanitos Verdes (1987), aunque en realidad es un cover de La Joven Guardia.
-Hasta que el cuerpo aguante de Mägo de Oz (2000)

Gracias por tomarse la molestia de leer este capítulo.

¡Feliz Navidad (atrasada) y Próximo Fin del Mundo, perdón, Año Nuevo!