Confianza

Por Nina Davis

Disclaimer: Hellsing es propiedad de Kouta Hirano y Gonzo Animation.

Están equivocados. Todos lo están.

Soy Integra Wingrates Hellsing y no necesito a nadie. No a Seras, no a Walter y especialmente no a Alucard.

Si hay algo que he aprendido en todos estos años de dirigir a la institución Hellsing es que sólo puedo contar con una persona.

Yo

Confío en Walter como en nadie en el mundo, pero sé que está envejeciendo; un día habrá un nuevo ataque a la mansión o caeremos en una emboscada, una bala perdida o diablos, un ataque al corazón y tendré que despedirme para siempre de él. Doler�, pero tendré que salir adelante.

La chica policía ha demostrado ser muy leal, pero a la vez muy insegura. Aún no entiende que algunos humanos pueden ser tan perversos como los monstruos y deben ser destruidos también. Además cualquier día puede sucumbir al clamor de la sangre. Muy dulce será pero al final es un vampiro.

Y Alucard. Al contrarío de lo que puedan pensar los miembros de la mesa redonda e incluso la reina no confío en él. Ni en lo más mínimo. Tal vez algunas veces he olvidado que es un vampiro, pero nunca he olvidado lo más importante, que no puedo confiar en el porque es una bestia perversa. Sedienta de sangre y violencia que ha hecho de la matanza su deporte preferido. Sólo está limitado a mis órdenes por los sellos, sé que si quedara libre no dudaría ni por un segundo en matarnos a todos de las maneras más horribles. O tal vez nos haría cosas peores que la muerte. Por venganza y para su propia diversión. No puedo con fiar en él por todo lo sagrado de este mundo.

Puede suceder todo.

Que Walter muera, Seras se vuelva en nuestra contra, que Alucard se libere de sus sellos y convierta a toda Inglaterra en su patio de juegos. Incluso sin la institución saldría a cazar vampiros a la antigua, como lo hizo Abraham Van Hellsing. Esperando el día para encontrarlos dormidos en sus ataúdes y enterrarles una estaca en el corazón.

Por que cazar vampiros es mi herencia.

Es mi deber a mis antepasados, a la Reina y a Dios.

Y a mi misma.