CAPITULO IX: REUNIONES TRAS LA BATALLA

Harry Potter caminaba impaciente de un lado al otro de la habitación, mientras sus amigos observaban el vació ante sus ojos. Ninguno tenia idea de lo que estaba sucediendo en esos momentos en el callejón Diagon frente al banco de los magos, hacia ya un buen tiempo que Dumbledore se había marchado hacia allí pero todavía no regresaba.

- Harry cariño quieres hacer le favor de tranquilizarte un poco, me estas mareando - se quejo Ginny que observaba a su novio desde un sillón frente al fuego - Anda ven aquí a sentarte - dijo haciéndole sitio en el sillón y dándole unas palmaditas al hueco.

- Es solo que estoy nervioso - dijo acercándose hasta la posición de su novia.

- Es normal que estés nervioso, todos lo estamos - razono Hermione.

- Debería haber ido con Dumbledore - dijo Harry dejándose caer en el sillón.

- Todavía no es la hora de ir a la batalla - le dijo Ginny abrazándose a él.

- ¿Cuándo va a ser la hora? - pregunto retóricamente.

- Cuando estemos mas preparados compañero, de momento mis hermanos y el resto de la orden se encarga de proteger lo importante - dijo Ron con solemnidad.

- Además Dumbledore esta con ellos que podría pasar, estoy seguro de que todo saldrá bien - dijo Hermione.

- No lo entendéis, hace mas de tres horas que he dejado de sentirme agobiado como antes - se trato de explicar Harry - La batalla ha terminado, pero algo importante a tenido que suceder - dijo Harry.

- Tal vez tengas razón pero no tenemos forma de saberlo hasta que el Director regrese - dijo Ginny frotándole los brazos a Harry.


Unas tres horas antes en el callejón Diagon la batalla acaba de concluir con excelentes resultados, dos cabecillas y del circulo privado de el-que-no-debe-ser-nombrado habían sido capturados. Una pequeña multitud empezó a darse cita alrededor de un hombre tirado en el suelo y con visibles marcas de haber recibido varias maldiciones de los Aurores, junto a el se encontraban un medimago y un sorprendido Remus Lupin.

- ¿Remus, cariño te encuentras bien? - pregunto Patrice agarrándole del brazo.

- Si - respondió este escuetamente.

- ¿Quién es? - pregunto nuevamente Patrice señalando al hombre del suelo.

- Es… Peter… Peter Pettigrew - dijo simplemente Remus dedicándole una mirada de odio a su antiguo compañero de travesuras.

- El que… - dijo Patrice llevándose las manos a la boca.

- Tengan cuidado con el es un Animago Ilegal - dijo Remus - Puede convertirse en rata, será mejor que se lo lleven con un hechizo anti-animagos - aconsejo Remus a los Aurores que estaban al lado del malherido colagusano.

- Creo que esto será un buen revés para mi viejo amigo Tom - dijo Dumbledore con una sonrisa en la cara.

- ¿Cómo se lo vamos a decir? - pregunto Remus a Dumbledore.

- ¿Por qué no se lo dices tu Remus? - dijo Albus.

- Bien, creo que será lo mejor - razono Lupin.

- Pero primero vamos a hablar con Arthur, creo que no estaría de mas informar a nuestro señor Ministro - dijo el anciano Director.

Tomando un trozo de piedra de la fachada del banco Dumbledore creo un traslador para el Ministerio de Magia, puesto que ya no se podían aparecer puesto que las barreras habían sido alzadas de nuevo. Remus, Patrice, Bill y Dumbledore tocaron el traslador para llegar en un abrir y cerrar de ojos a la recepción del Ministerio de Magia.

Caminaron a prisa por los largos pasillos del Ministerio de Magia, tomaron el ascensor, cuando llegaron hasta la oficina del Ministro de Magia la secretaria les salio al paso.

- Buenos Días¿Qué desean? - dijo la mujer con respeto pero sumamente seria.

- Necesitamos ver al Sr. Ministro - dijo Dumbledore a la señora que lo miro de mala manera.

- ¿Tiene ustedes cita? - pregunto muy seria.

- No, pero es urgente - dijo Bill - Venga Rose, ya se que mi padre esta muy ocupado pero estoy seguro de que esto será lo mas importante que haga hoy o en toda la semana - señalo Bill para ablandar a la mujer.

- Esta bien pasen - cedió la mujer.

- Tienes buena mano con las mujeres, eh! - le comento Patrice en bajito.

- Uno no puede evitar ser guapo - dijo descaradamente - Pero será mejor que esto no se lo digas a Fleur o me mata - dijo haciendo una mueca de dolor.

- Tranquilo será nuestro secreto - dijo tranquilizadoramente.

- Gracias - dijo Bill.

- ¡Profesor Dumbledore¡Remus¡Patrice¡Hijo¿Qué os trae por aquí? - dijo Arthur sorprendido de ver a tanta gente en su despacho - Creí que estaríais en el campo de batalla ocupándoos de la seguridad.

- Eso hacíamos, pero ya esta todo bajo control así que hemos venido a darte una inesperada noticia - dijo Dumbledore sentándose en un sillón frente al escritorio de Arthur.

- Ya se lo de la captura de Lucius Malfoy y de Rodolphus Lestrange, sin duda es un duro golpe contra el-que-no-debe-ser-nombrado - dijo Arthur con una sonrisa.

- Sin duda un duro golpe, pero no es por eso por lo que hemos venido - dijo Remus.

- ¿Entonces cual es el motivo? - pregunto intrigado el Ministro.

- Peter Pettigrew - dijo escuetamente Remus Lupin.

- ¡No! - dijo Arthur - ¿Lo han atrapado?

- Si se le ha encontrado gravemente herido - contesto Patrice ante la visible incomodidad de Remus para hablar del tema.

- En estos momentos le deben haber llevado a San Mungo - dijo Dumbledore.

- Esto demostrara la inocencia de Sirius, y también será un duro golpe para el enemigo - dijo Bill Weasley.

- Según mis ultimas informaciones Peter hacia de espía para Voldemort - dijo Dumbledore mientras un estremecimiento recorría a algunas personas de la sala.

- Seguro que por su condición de Animago le era muy útil - comento Remus - El ser una rata traidora tiene que tener sus ventajas - dijo con odio.

- El caso es que ya esta atrapado - dijo Patrice agarrando suavemente el brazo de Remus para calmarle - Ya no podrá causar mas daño.

- Eso espero - dijo Remus.

- ¿Qué vamos a hacer con él? - pregunto Bill Weasley, todos en la sala miraron al anciano Director de Hogwarts.

- Creo que lo mejor seria que el Wizengamot decidiese su suerte y absolviese a Sirius por los actos que se le atribuían - dijo Dumbledore.

- Es lo justo - dijo Arthur - Convocare al tribunal a una reunión extraordinaria el Viernes - dijo mientras comenzaba a escribir en su agenda.

- Será mejor que nos marchemos para Hogwarts, los chicos estarán impacientes por saber que ha pasado - dijo Dumbledore sonriendo.

- Nosotros volveremos al Callejón Diagon para ayudar en lo que podamos - dijo Patrice.

Dumbledore y Remus salieron de la oficina del Ministro por la chimenea por medio de polvos Flú, hasta el despacho del Director en Hogwarts. Por otro lado Patrice y Bill se marcharon hasta el vestíbulo para ir por Flú ya que la chimenea de Arthur solo podía ir a lugares concretos, todo por la seguridad.


Mientras tanto en la habitación de un oscuro castillo abandonado un siniestro ser descargaba su ira con su seguidora, la mujer con vestimentas negras y su mascara movida por las convulsiones. En repetidas ocasiones su amo le había aplicado la maldición Cruciatus, y como consecuencia sus músculos estaban agarrotados por el dolor.

- M…mi…señor…por…por…favor - clamaba Bellatrix desde el suelo.

- No implores el perdón que no te mereces - decía Voldemort con desprecio - CRUCIO - grito apuntando nuevamente al objetivo de su ira, mientras mantenía la maldición otro Mortífago entraba en la estancia y se arrodillaba sin mirar a su compañera - ¿Qué es lo que sucede Macnair?

- Traigo nuevas no muy agradables mi señor - dijo con la voz insegura - Colagusano ha sido atrapado, mi señor - dijo encogiéndose un poco sabiendo lo que venia a continuación.

- CRUCIO - grito con rabia y levantándose de su impresionante sillón - Será mejor que no me volváis a fallar o la próxima vez no seré tan indulgente ni misericordioso - dijo Voldemort - Nott - llamo volviendo a sentarse.

- Si, mi amo - dijo una figura saliendo de las sombras y arrodillándose frente a Voldemort.

- Lleváoslos de aquí y curadles, no quiero que tengan ninguna excusa para no servirme - dijo Voldemort.

- Si, mi amo - respondió Nott, quien se levanto y con la ayuda de otros tres Mortífagos que se encontraban en las sombras condujeron fuera a un adolorido Macnair y una demolida Bellatrix.

- ¿Bella, que tal te encuentras? - pregunto Nott cuando habían salido de la habitación en la que estaba su amo.

- He… estado… mejor - dijo entre ahogadas respiraciones.

- Nuestro amo es muy severo, no deberías haberle fallado - dijo Nott con una nota de amargura.

- Que capturasen a tu esposo y a Lucius nos complica las cosas - dijo otro de los enmascarados.

- Pero que también tengan a Colagusano las empeora todavía mas - dijo Macnair ya un poco recuperado de la maldición Cruciatus.

- ¿Por qué dices eso? - pregunto Nott mientras empujaba la puerta de lo que tenían montado como una enfermería.

- Por que Colagusano conocía mucho mas las intenciones futuras de nuestro amo que ellos o que nosotros - respondió Macnair mientras se subía en una camilla.

- Tie…ne… razón... esa… asquerosa… rata… sabe… muchas… cosas - decía bellatrix siendo tumbada en la camilla contigua a la de Macnair.

- Algo habría que hacer para que no háblese - dijo Nott cerrando los puños con fuerza.

- Eso lo decidirá nuestro amo - dijo una voz seria desde la puerta de la habitación.

- ¿Quién eres tu? - pregunto uno de los Mortífagos.

- Pronto lo descubriréis, mi señor ha solicitado la presencia de todos lo que no estéis heridos - dijo antes de darse la vuelta y abandonar la habitación.

- ¿Quién demonios se cree ese para hablarnos así? - dijo Nott enfadado.

- No lo se pero será mejor que os deis prisa, parece que posee el favor de nuestro señor - dijo Macnair.

- De acuerdo vayámonos, pero antes tomaos estas pociones para paliar los efectos de la maldición Cruciatus - dijo sacando unas botellitas de color verdoso de un armario - Bellatrix tu toma también esta otra para tus heridas - dijo dándole otra botella ha beber - Luego pasare a controlaros - dijo el Mortífago que hacia las veces de medimago.

Los Mortífagos de más alto rango se estaban reuniendo en la habitación en la que se encontraba el sillón de Voldemort, no serian mas de treinta y todos estaban en silencio observando como la figura que antes les había hablado se encontraba esperando al lado de Voldemort.

- Mis queridos siervos - hizo una pausa para dejar que se inclinasen ante él - Hoy ha sido un día terrible para mis planes, algunos de vosotros me habéis defraudado - hizo otra pausa para regodearse en su miedo - Pero Hoy también a llegado a mi un nuevo y fiel vasallo, pero no ha venido solo, ha viajado por todo el continente reclutando y buscando seguidores para mi causa. A partir de ahora mi mano derecha en la conquista del mundo será William Gargoth, todos le deberéis obediencia tal y como me la tenéis a mi¿Entendido?

- Si, mi amo - gritaron todos al unísono repitiendo la inclinación inicial.

- A partir de ahora la torpeza y los fallos serán castigados con extrema dureza… - comenzó Gargoth alto y serio.

Todos los Mortífagos reunidos escucharon durante casi media hora todas las nuevas instrucciones que Voldemort y el habían preparado para el asalto al mundo mágico, los nuevos Mortífagos que había traído Gargoth entraron la habitación y recibieron ordenes como los demás en la sala.


- Veras como el Profesor Dumbledore llega de un momento a otro - decía Ginny para calmar a Harry.

- Eso mismo llevas diciendo la ultima media hora - se quejo Harry.

- Venga cariño relájate un poco y luego tendremos sesión de besos - le susurro al oído con sonrisa picara.

- Eso es trampa - le susurro de vuelta acercándola más.

- Buenas tardes muchachos - dijo Albus Dumbledore entrando en la habitación y seguido de el Remus Lupin.

- Buenas tardes, Profesores - dijeron los chicos.

- Buenas tardes - respondió Remus.

- ¿Qué ha pasado¿Por qué habéis tardado tanto¿Ha sido… - preguntaba Harry intentando levantarse pero siendo retenido por su novia.

- Calma muchacho todo a su debido tiempo - dijo Albus sentándose en un sillón que creo con un movimiento ligero de varita.

- ¿Bueno van a contarnos que ha pasado, estamos en ascuas? - pregunto Ron intrigado.

- Como Harry había sentido estaban atacando Gringotts, cuando llegamos al ministerio los Aurores todavía no sabían nada, no habían recibido ningún informe. Salimos hacia el callejón Diagon, y allí notamos que las barretas anti-aparición estaban destruidas. La batalla ya estaba empezada y los Duendes de Gringotts y los Aurores habían evitado que los Mortífagos entrasen al banco, también pudimos ver a clientes normales ayudando, cosa bastante extraña pues normalmente la gente se limita a esconderse - contaba Dumbledore.

- ¿Pero eso es bueno, no? - pregunto Ron.

- Si, claro que es bueno que la gente empiece a dejar de esconder tras los Aurores, pero creo que esto a sido una situación especial - comento Remus.

- Desgraciadamente la gente tiene demasiado miedo para luchar - dijo Dumbledore - Cuando llegamos a la batalla acorralamos a los Mortífagos por dos frentes, desde atrás donde estábamos nosotros y desde el banco donde estaban los demás. Rápidamente la balanza se inclino a nuestro favor y cuando todo se veía mas claro atacamos a los cabecillas del ataque, logramos atrapar a dos de los lideres sin embargo el tercero escapo. Después de eso la mayoría de Mortífagos que estaban todavía en pie logro escapar, pero capturamos a todos los caídos - les informaba Dumbledore.

- ¿A quienes atrapasteis? - pregunto Harry muy serio.

- Eran Lucius Malfoy y Rodolphus Lestrange - contesto Remus.

- Genial, ardo en deseos de poder decírselo a Malfoy - dijo Ron sonriendo.

- ¡Ron! - exclamo Hermione enfadada.

- ¿Qué? - pregunto extrañado.

- ¡Eso no se hace! - le respondió la morena.

- Vale, vale ya se enterara - dijo Ron quitándole importancia.

- ¿Ha sucedido algo más? - pregunto Harry ya mas tranquilo.

- En realidad si, también hemos capturado a Peter Pettigrew - dijo Remus.

- ¡Colagusano! - exclamo Harry a la vez que Ginny le apretaba la mano que tenia cogida.

- Si hemos hablado con Arthur y va a convocar una sesión extraordinaria del Wizengamot para decidir que hacer con él - explico Dumbledore.

- Genial, espero que le metan en Azkaban y se lo den de comer a un dragón - dijo Ron con enfado.

- No creo que eso suceda, Ron - dijo Ginny que acariciaba el pelo de Harry pues este se había quedado en shock.

- Tienes razón Ginny, creemos que Peter hacia de espía para Voldemort - dijo Dumbledore.

- ¿Harry, estas bien¿Quieres que hablemos? - pregunta Remus.

- Eh, si estoy bien, pero no me vendría mal una charla - respondió Harry - ¿Me sueltas cariño, que enseguida vuelvo? - le susurro.

- Claro pero no tardes - dijo soltándole y dándole un beso en la mejilla.

- No podría - le susurro tras darle un beso en la cabeza - Vamos a mi cuarto, Remus - dijo Harry mientras señalaba el cuarto.

Remus y Harry entraron a la habitación de éste mientras en el exterior Dumbledore les contaba los que había sucedido con mas detalle, dentro los dos estaban en silencio mirando al vació, Harry fue el primero en romper el silencio tras casi diez minutos.

- ¿Van a declarar a Sirius inocente? - pregunto Harry con un nudo en la garganta.

- Esa es la idea - respondió Remus con un nudo similar - No veo el momento en que mi amigo quede liberado de tan pesada carga - dijo mientras unas rebeldes lagrimas brotaban de sus ojos.

- Sirius habría sido muy feliz estando en libertad - dijo Harry imitando a Remus.

- Si, pero desgraciadamente llega tarde - dijo el licántropo dándole un golpe a la pared.

- Solo espero que ese maldito gusano cante todo lo que sabe de los planes de Voldemort - comento Harry - Quiero acabar con esto cuanto antes, me estoy cansando de estar siempre mirando hacia los lados por si a algún Mortífago idiota se le ocurre atacarme a mi o a los míos - dijo Harry con rabia.

- ¿Quieres que hagamos un funeral a Sirius? - pregunto Remus.

- ¿Podemos? - pregunto Harry - Quiero decir, me encantaría darle una despedida digna a Sirius - dijo Harry intentando sonreír pero solo consiguió una mueca.

- Claro que podemos Harry - respondió Sirius - ¿Qué te parece si la preparamos para las vacaciones de Pascua? - pregunto el merodeador.

- Me parece bien¿Pero por que no en las vacaciones de navidad? - pregunto Harry.

- Estos meses voy a estar muy ocupado con un asunto de la Orden y no podré organizar nada, pero no te preocupes que en las vacaciones de Pascua todo estará listo - explico Remus.

- ¿Eso significa que no te voy a ver estas navidades? - pregunto Harry.

- No, llegaremos unos días antes de Navidad, pero luego tendremos que volver a marcharnos - respondió el licántropo.

- ¿"Llegaremos, Marcharemos"? - pregunto Harry con picardía.

- Si, Patrice y yo estaremos fuera un tiempo - dijo Remus escondiendo una sonrisa.

- Por tu cara diría que te alegras de estar de misión, "Solos" - dijo Harry sonriendo

- Harry por favor estábamos hablando de cosas serias¿No puedes dejar de fastidiarme un rato? - inquirió Remus a Harry.

- No - respondió Harry - Sirius no habría perdido una oportunidad así para fastidiarte ni por todo su oro de Gringotts - dijo sonriendo - Hace tiempo que decidí hacerle sentir orgulloso tomándome las situaciones con el humor que el siempre tenia, le echo de menos - explico Harry.

- Yo también - dijo Remus antes de que el silencio volviese a invadir la habitación.

- TOC, TOC ,TOC - llamaron a la puerta.

- Pasa - pregunto harry

- Harry, Remus - dijo Ginny apareciendo por la puerta - Si habéis terminado Dobby ha traído la cena, y el Profesor Dumbledore se ha marchado para cenar en el gran comedor.

- ¿Te quedas a cenar Remus? - pregunto Harry.

- Si, pero no puedo quédame mucho tiempo - respondió Remus.

- Claro¿Alguien te necesita verdad? - pregunto Harry sonriendo.

- Se puede decir que si - dijo Remus.

Cuando salieron de la habitación se encontraron con una mesa alargada repleta de comida muy apetitosa, Dobby había trasformado los muebles de la sala convirtiéndolos en un gran comedor en miniatura. Tras una animada cena Remus se marcho mucho mas contento de lo que había llegado, estar en el colegio donde vivió sus mejores años le había ayudado mucho en su animo.

Estaba ya avanzada la madrugada mientras Harry dormía placidamente en su cama de Hogwarts, la noticia de la detención de Lucius Malfoy, Rodolphus Lestrange le había alegrado sin embargo lo que mejor le había sentado había sido la de noticia de la captura de Peter Pettigrew alias "Colagusano".

- Harry, cariño despierta - decía la voz de una muchacha con voz algo alterada.

- ¿Qué? - pregunto adormilado Harry - ¿Qué haces aquí¿ Creí que te habías ido con Ron y Hermione?

- He tenido un sueño, creo que es importante - dijo Ginny metiéndose en la cama con su novio.

- ¿Y no podía esperar a mañana? - pregunto receloso.

- Por poder, podía, pero ha sido la excusa perfecta para venir a dormir aquí - dijo sonriendo - Así Ron no me podrá decir nada - dijo sonriendo aun mas.

- Bueno pues ya que estas aquí, cuéntamelo - dijo Harry sentándose en la cama.

- Empecé a soñar normal como siempre, luego el sueño cambio de golpe y me encontré en un desierto callejón Diagon justo frente al banco de Gringotts - explicaba Ginny concentrándose en su sueño.

- ¿No soñarías con el banco por lo que ha pasado hoy? - cuestiono Harry.

- Eso es lo que pensé al principio pero luego entre en el banco, y pude observar todo con mas detalle, no era el banco que nosotros conocemos, todo parecía mucho mas desfasado como si fuese en otra época - contaba Ginny - Luego me adentre por los pasadizos y a toda velocidad, casi no podía ver lo que tenia alrededor. Llegue a una cámara muy grande y allí había montones de Galeones, más de los que había visto en mi vida, buff - resoplo Ginny.

- ¿Es eso todo, muchos galeones? - pregunto Harry intrigado.

- No, tonto, déjame terminar - respondió Ginny dándole una palmada en el brazo.

- Vale, vale no hay por que ponerse agresiva - dijo Harry frotándose el lugar en el que ella le había dado.

- No te he dado fuerte, idiota - dijo Ginny simulando enfado - El caso es que estuve mucho tiempo dando vueltas por la inmensa cámara, era como un laberinto, si no la conoces te pierdes. Tras largo rato girando entre montañas de galeones, vi un cofre grande. Cuando me acerque se abrió y dentro entre otras cosas había una caja muy extraña - contaba Ginny.

- ¿Extraña en que sentido? - pregunto Harry.

- Pues, extraña - dijo alzando los hombros y recibiendo una mirada inquisitiva de Harry - Supongo que por que estaba en desacuerdo con todo lo que le rodeaba, no encajaba por ningún lado. Parecía como de piedra pero estoy segura de que no lo era, y tenia multitud de inscripciones extrañas que no entendía - contaba Ginny muy concentrada - Y parecía tener un leve resplandor que salía de su interior, pero lo mas extraño de todo es que sentía como si me llamase.

- ¿Cómo si te llamase? - pregunto Harry mas para si mismo que para Ginny - Hay una cosa que me tiene intrigado¿Cómo te guiaste hasta esa cámara por todos los pasadizos y luego dentro de la cámara?

- Eh, pues no lo se, creo que era por instinto - respondió Ginny mientras los parpados se le cerraban.

- Si supongo que será por instinto, tal vez la caja te atrajo hasta ella - comento Harry.

- Si tal vez - dijo Ginny con mucho sueño.

- Será mejor que nos vayamos a dormir, estas que te caes - dijo Harry tumbándose.

- Si es lo mejor… - dijo bostezando.

- Vamos ven que mañana hay que ir a clase, y no te preocupes por los sueños - le dijo Harry abriendo los brazos para recibirla.

- Vale - dijo abrazándose ha él.

Cinco minutos mas tarde dos jóvenes estaban profundamente dormidos, durmieron de un tirón toda la noche hasta que la claridad de la mañana les despertó. Como de costumbre Harry y Ginny fueron al Gran Comedor a desayunar, poca gente se encontraba todavía en las mesas y pudieron charlar tranquilamente. Mas tarde cuando llegaron Ron y Hermione les contaron toda la historia del sueño.

Esa misma mañana las noticias y comentarios sobre el ataque a Gringotts eran la conversación principal en todos los rincones del gran comedor, cuando el diario "El Profeta" apareció por los ventanales siendo portado por lechuzas. El ejemplar del periódico de los magos traía en portada una foto del Banco tras el ataque, donde se veía a los Aurores y Sanadores atendiendo a los heridos y arrestando a los Mortífagos que quedaban. En la noticia informaban de que algunos de los cabecillas del ataque habían sido arrestados, sin embargo no comentaba ni sus nombre ni lo cercanos que eran a Voldemort. También explicaba que algunos de los clientes del banco habían decidido ayudar a los Aurores y Duendes a defender el banco, arriesgando sus vidas en un acto de valor. Tampoco habían informado nada relacionado con la captura de el supuestamente muerto Peter Pettigrew, al parecer el Ministerio de Magia había escondido muy bien la información valiosa.

A lo largo de la semana Ginny fue teniendo mas sueños como el de la primera noche, pero cada vez podía fijarse en más detalles, el jueves por la tarde ya en la sala privada de Harry estuvieron conversando hasta llegar a la conclusión de que tal vez la caja se encontrase en una de las múltiples cámaras de Harry. Así que decidieron hacer una pequeña excursión en las próximas vacaciones de navidad, ahora el problema seria decírselo a la señora Weasley y al resto de la Orden.


Hola a todos de nuevo, esta vez me he dado un poquito mas de prisa en escribir este capitulo y es que ya he terminado de retocare el índice de la historia, espero que si nada me lo impide poder actualizar una vez por semana, dos como mucho. Teniendo en cuenta lo que han tardado mis ultimas actualizaciones este no es un mal margen.

Ahí vamos con las respuestas de los Review.

SerenitaKou: Hola, si desvelase la información valiosa no tendría gracia. Espero que te gustase la identidad del malherido.

Veruka: Hola Ver, estoy mas que sorprendido, como demonios te has enterado de que era mi cumpleaños? Ya me contaras su secreto por que no recuerdo en donde lo pude haber puesto para que te enteraras. Bueno supongo que este te habrá gustado un poquito menos ya que no tenia apenas acción, pero era necesario para presentar ha algunos personajes. Ha sido quien creías que era? O por otro lado te he sorprendido, Besos.

Sirenita: Hola, pues como has supuesto me costo muchísimo encontrar la forma de enfocar la batalla ya que es muy difícil escribir una batalla con muchos hechizos y que tenga coherencia, para que el lector no se pierda entre tanto rayo. Bye.

Celina: Hola, como has podido comprobar esta vez no he tardado la eternidad que tarde la vez anterior. Bueno creo que lo de la apuesta voy a tener que igualar por que esto se esta yendo de las manos y al final no se que va a pasar, por que mira que Bilbao es grande, eh? Bueno un besazo para hasta "tu" isla.

Randy: Muchas gracias por tus comentarios, me halaga mucho que te guste mi fic, seguiré esforzándome para no decepcionaros.

Marc: Hola, igual te he decepcionado al no encontrarte con ningún monstruo pero tiempo al tiempo. Es normal que me perdieses de vista ya que he estado mas que desaparecido, jeje. Bye.

Amsp14: Hola amiga, yo estoy bien ¿y tu, bueno yo también tengo trabajo en abundancia en la oficina pero nada como antes, ahora puedo respirar y todo. Que siguas bien y espero que Marcela9 se recupere pronto que ya se que es muy molesto lo de la varicela.

Menlor Griffindor: Hola de nuevo, bueno primero que nada siento no haberte mandado el mensaje pero no me ha dado tiempo, en cuanto pueda buscare tu mensaje y te lo respondo. Bueno ya ves que tu pregunta ha sido respondida en el capitulo¿Qué te ha parecido, Siento decirte que tengo tiempo apenas para leer y no creo que pueda leer tu fic de momento, ya que todo el tiempo libre que tengo para leer lo utilizo para escribir mi historia.

Dany-kanuto-Link: Gracias por tu review, como ves esta vez me di algo de prisa.

Bueno esto ha sido todo por ahora, espero seguir con este ritmo.