Capítulo 21: "El amor es ciego... Y homicida"

Ranma recorría su ruta habitual por el parque. Era la última tarde libre antes de regresar a la escuela, esta se abriría al día siguiente a pesar de que aun faltaban algunos "detallitos" para terminar el auditorio.

Akane... El nombre de ella volvió a saltar en su mente y sintió un agradable calor en su pecho, aquella chica había logrado llegar a donde nadie antes, a pesar de todas las locuras y extrañas circunstancias que trajo consigo. Rivales, peleas, persecuciones. Y hablando de persecuciones...

Desde un rato atrás había sentido que alguien lo estaba siguiendo, alguien que sabía su trabajo, era apenas una ligera respiración entre los árboles, cualquier otra persona jamás lo hubiera notado. En un movimiento brusco se desvió y acelero el paso hasta una zona despejada, giró en redondo y permaneció en actitud desafiante, con los brazos cruzados.

No esperó mucho tiempo, escuchó como alguien aplaudía con parsimonia y de entre los árboles apareció Mousse con una sonrisa de falsa satisfacción.

-Y tengo que reconocer que no eres tan malo –El muchacho chino se detuvo a una distancia prudente- Solo te tomó un instante darte cuenta de mi presencia –Miró a su alrededor- ¿Alguna razón para detenernos aquí?

-¿Qué quieres, Mousse? –Ranma recalcó el nombre, sabía que el odiaba que lo llamaran así.

La sonrisa de Mousse se congeló por un instante.

-Cuanta agresividad –Pronto recuperó el aplomo- Solo vengo a proponerte un trato.

-¿Y que podría ser?

-Renuncia a Akane y vivirás para conseguirte una novia.

-En primer lugar. –Ranma se puso rojo, en parte por la idea de que Akane era su novia- El compromiso entre ella y yo fue planeado por nuestros padres. Nada tengo que ver con eso. Y en segundo... el simple hecho de que tu me lo pongas de esa manera ya es suficiente para que te mande al demonio.

-Parece que olvidas que la última vez casi te mato. –Mousse proyectó todas sus intenciones asesinas en una sola mirada.

-Me tomaste por sorpresa una vez. Y eso no va a pasar de nuevo.

Ambos se miraron fijamente, mientras tensaban sus músculos, listos para saltar al primer movimiento en falso, un ave alzó el vuelo en ese instante y fue la señal para que ambos se lanzaran a la lucha.

Mousse corrió en diagonal sin dejar de ver a su enemigo, un leve movimiento en el brazo derecho fue la única señal que tuvo Ranma antes de que una decena de filosas cuchillas salieran despedidas en su dirección, se detuvo con el tiempo suficiente para que los letales proyectiles apenas le rozaran, en ese momento se dio cuenta de que Mousse tenía una ventaja al usar armas arrojadizas y el no; aunque el mutsabeto kakuto de los Saotome tenía algunas armas en su disciplina nunca fueron de su agrado, pero su arte era la improvisación así que podía equilibrar las cosas.

El joven chino vio que Ranma tomaba una guijarro de buen tamaño, hizo un giro rápido de muñeca y se lo lanzó con la fuerza de un balazo que estuvo a dos milímetros de hacerle una rinoplastia, el menor de los Saotome aprovechó una brecha en la defensa de su rival acercándose lo suficiente para asestarle un puñetazo en el pecho, que lo lanzó a varios metros de distancia, dando algunos tumbos en el camino.

"Es un lugar donde no puedo esconderme, me tiene a vista todo el tiempo" Pensó Mousse "Y hay mucho espacio para maniobrar, maldito bastardo, es mas listo de lo que anticipé" Con un movimiento rápido de piernas se incorporó mientras sacaba dos filosas espadas de las mangas de su túnica, Ranma levantó una roca de mayor tamaño y la arrojó contra su rival, Mousse salto con facilidad el misil, solo para descubrir que ranma también había saltado para recibirlo con una patada voladora que lo sembró en el suelo, dejándolo en calidad de margarita. El menor de los Saotome aterrizó cerca de su oponente, listo para rematarlo, cuando sintió un piquete, instintivamente se llevó la mano al cuello y descubrió un pequeño dardo clavado ahí, trató de quitárselo pero los músculos de su cuerpo se relajaron y cayó al suelo como un muñeco de trapo.

Mousse se levantó del suelo, adolorido, dio un vistazo al chico y sonrió al notar que estaba inconciente; de entre los arbustos cercanos apareció Tatewaki Kuno, llevaba en sus manos un rifle de dardos.

-Tardaste demasiado-Dijo Mousse.

-Solo esperaba el momento apropiado para actuar –Tatewaki sonrió con beneplácito- No creí que fueran necesarios mis servicios. Usted "casi" lo tenía en control.

Mousse le lanzó una fea mirada al tiempo que le arrojaba un fajo de billetes, Tatewaki los tomó en el aire y los contó rápidamente antes de guardarlos en el interior de su hakama.

-Espero que entienda –Dijo tatewaki llevándose el rifle al hombro- Que mi nombre no debe de ser mencionado en este incidente.

-No te preocupes, a mi tampoco, me conviene que se sepa que recibí ayuda –Mousse levantó a Ranma como si fuera un saco de papas- Y me parece que tienes el potencial para ser un asesino entrenado.

-Prefiero el área administrativa –Dijo Kuno mientras se daba la vuelta y se aljaba del lugar.

"Solo espero que el maestro no se moleste por mi iniciativa" Pensó Mousse mientras hacía lo mismo.


Ukyo Kounji dio un gemido de frustración y se dejó caer exhausta al suelo; el viejo maestro Han Po san la miraba con una expresión de satisfacción.

-Muy bien, otra persona ya se hubiera dado por vencida.

-No soy "cualquier otra persona" –Espetó Ukyo sin aliento: entonces notó que el anciano estaba parado sobre una coqueta sombrilla rosa-¿No es un poco femenino para su estilo, Happosai Sensei?

El vejete rió al escuchar como la chica seguía pronunciando mal su nombre.

-De hecho, niña –Se bajó de la sombrilla y la balanceó con una mano- Este va a ser tu regalo de "graduación"

La hizo girar y después se la arrojó, Ukyo trató de sujetarla con una mano y se fue de espaldas, dando un grito de sorpresa.

-¡Pesa una tonelada! –Exclamó mientras trataba de quitársela de encima.

-Tan solo son setenta kilos –Happosai se regodeó con la sorpresa de la chica- Un arma que algunas de nuestras adeptas suelen usar, no te preocupes, cuando acabe contigo podrás manejar esa cosa como si estuviera hecha de bambú.

"Cuando acabe contigo" Pensó Ukyo tragando saliva "No me gusta nada como suena eso"


Akane se dejó caer en la alfombra del cuarto de Nabiki, se sentía agotada, durante horas le habían enseñado a sentarse, hablar, sonreír, caminar y la disposición de utensilios para comer, saludar correctamente a cada familiar por su rango y edad y otro montón de lindezas similares.

-Prefiero pelear contra un ejército… Es menos cansado

-Nadie dijo que ser una dama era algo sencillo Akane-chan –Le contestó Kasumi tranquilamente- Tómalo como un entrenamiento de artes marciales.

-Mi hermosa primita tiene razón –Ranko le guiño un ojo y Kasumi se puso roja- Es cosa de sacar a flote a tu lado femenino.

-Mi lado femenino murió el día en que entre a ver el vestidor de un dojo de sumo ¿Te imaginas a una veintena de enormes y obesos tipos desnudos, con pelo creciendo en partes donde no deberían de tener?

Nabiki y Kasumi se pusieron verdes ante la imagen mental, Ranko simplemente se llevó la mano a la boca y salió corriendo para tratar de vomitar en el baño.

"Eso fue por lo que me hiciste en el baño" Pensó Akane mientras le sacaba la lengua.

-Ya fue suficiente descanso –Dijo Kasumi mientras recuperaba el color de su rostro- Ahora sigue la manera correcta de ponerse el kimono de fiestas.

Akane se levantó en un movimiento brusco y la empujó lejos de ella; Kasumi trastabilló sorprendida mientras veía una flecha clavándose en la pared donde segundos antes estaba ella.

– ¡Oh por Dios!

Akane arrancó la flecha al ver que esta tenía una nota atada en un extremo, la leyó con cuidado y después salía por la ventana del cuarto mientras le gritaba a las hermanas Saotome.

– ¡Regreso en una hora!

Rango entró al cuarto, verde y ligeramente tambaleante pero se recuperó de inmediato al ver a sus dos primas con cara de preocupación.

– ¡Salió por la ventana! –Dijo Nabiki mientras la jalaba de un brazo- ¡tienes que ir tras ella!

– ¿Pero porqué yo? –En realidad no quería preguntar, pero aún estaba algo mareada después de ir al baño.

–No creo que Nabiki o yo podamos saltar de techo en techo, Ranko-chan –Dijo Kasumi mientras recuperaba la compostura.

Ranko pareció pensarlo un instante y después de asentir con la cabeza, saltó a través de la ventana, cayó al suelo y sin perder impulso salió por encima de la barda. Kasumi y nabiki miraron hasta que ella desapareció entre los techos de las casas vecinas.

–Si Akane se gana un ojo morado… Vamos a necesitar kilos de maquillaje –Dijo Nabiki un poco preocupada.

–Mejor voy preparando el botiquín –Kasumi se dio la vuelta- No creo que Ranko termine muy bien parada tampoco.


"Tengo a Ranma en una bodega en las afueras de Nerima. Tú sabes donde. Ven pronto."

Y la firmaba Mouse…

Honestamente estaba enfurecida ¿Cómo se atrevía ese loco a meter a otras personas en su pelea, especialmente a Ranma. Se suponía que…

La iluminación le llego a medio salto y casi pierde el equilibrio al tocar el tejado. Estaba muy preocupada por Ranma, más de lo que le gustaría admitir, más de lo que quisiera sentir.

–Me gusta… me gusta mucho –Dijo en voz baja, un poco apenada- Y si Mouse lo lastima. Yo no se que hacer.

Iba a suspirar cuando sintió otra presencia cerca de ella, demasiado tarde se giró para enfrentar al recién llegado. Una chica que virtualmente salió de la nada la apretó en un salvaje y excesivamente cariñoso abrazo.

– ¡Ahiya! ¡Wo ai ni airen! –Gritó la desconocida.

Akane pataleó para tratar de soltarse. La chica tenía la fuerza de una apisonadora de cemento y que los pechos de ella se aplastaran contra los suyos resultaba incomodo. Entonces la liberó, la desconocida también sintió lo mismo.

Akane pudo ver que se trataba de una chica bajita de pelo color lavanda y enormes ojos violetas, vestida con un tradicional traje chino y unos lentes con cristales gruesos como fondo de botella descansando en su cabeza. La muchacha se coloco los lentes en la cara y sus ojos parecían los de una enorme mosca.

– ¡Tú no fuerte y guapo Airen! –Protestó la chica- ¡Tú gran trasvesti con bubis!

– ¡Soy una chica! –Rezongó Akane cubriéndose el pecho con una mano- ¿Y tú quien se supone que eres?

– Yo gran guerrera amazona Xian-Po –Dijo la chica poniéndose de pie- Estoy en busca de mi airen, que vino a estas tierras.

– ¿Shampoo? –Akane se preguntó porque tenían que escoger nombres tan extraños- ¿Y quien es ese fabuloso "airen" del que hablas?

–Mi airen miembro de la secta del pato dorado. El se llama Mou Tsu.

La hija de Soun Tendo sonrió lentamente, algo parecido a los celos le estaba empezando a picar en el orgullo ¿El idiota de Mousse la estaba buscando y hacía todo eso teniendo una novia?

–Pero mira que coincidencia –Dijo poniéndose de pie- Precisamente iba a buscarlo… por unos asuntillos sin importancia ¿Por qué no vienes conmigo?

–Shampoo encantada de ir.

–Y yo encantada de llevarte –le respondió con una sonrisa bastante maligna en los labios.


Ranma lanzó un largo quejido mientras intentaba inútilmente mover sus adoloridos músculos ¿Por qué se sentía tan incomodo? Cuando abrió los ojos totalmente se dio cuenta de que estaba colgando de un gancho y amarrado como regalo navideño. Un par de metros más abajo podía apreciar a mousse dando vueltas como si esperara algo.

– ¡Bájame y enfréntame de hombre a hombre! –Gritó ranma pataleando.

–Veo que ya despertaste –Mousse le dedico una burlesca sonrisa- por lo menos estarás conciente para despedir a mi adorada novia.

–Si logro soltarme tu no estarás conciente para ver la luz de otro día –Gruño el muchacho.

Mousse simplemente se rió como si no tuviera importancia.

–En cuanto Akane cruce por esa puerta, la obligare a rendirse. Simplemente no podrá…

– ¡¡WO AI NI AIREN!!

– ¡¡WAAAAAAAH!!

¡¡GLOMP!!

Shampoo apareció en escena haciendo un enorme boquete en la pared y saltando con puntería sobre Mousse quien solo atinó a gritar mientras era atrapado en un feroz abrazo, ambos rodaron por el suelo.

– ¡Yo encontrar airen, airen regresar conmigo a aldea amazona!

– ¡Yo no soy tu marido, no voy a ir contigo a ningún ladooo!

Akane pasó caminando aun lado de la pareja que se debatía en una frenética lucha; le dedicó un leve saludo a Mousse que parecía estar asfixiándose entre los pechos de la chica y después con calma bajó a Ranma del techo.

–Pude haberme liberado yo solo –Dijo el muchacho un poco incomodo.

–Si quieres te puedo volver a subir –Le contestó ella con una sonrisa picara.

–Mejor regresemos a casa –Ranma le lanzó una mirada de molestia- ¿Y quien es tu amiga?

–Se llama Shampoo –respondió Akane- y si las cosas siguen así, creo que será mi mejor amiga de todos los tiempos

– ¡Yo amar tú!

– (¡Esto no va a funcionar Xian-po!) –Dijo Mousse en chino- (yo escogí a la guerrera Akane como mi compañera, no puedes cambiar eso)

– (¿La chica disfrazada de hombre es tu elección?) –Preguntó Shampoo

– (Así es)

Ranma y Akane vieron la escena sin entender una palabra; Shampoo soltó a Mousse y camino hasta ellos. Antes de que pudieran reaccionar la chica de los cabellos lavanda beso a Akane en los labios.

El tiempo se congeló por un instante mientras la chica tendo trataba de procesar lo ocurrido, igual que Ranma, Mousse parecía más bien… entretenido.

–Tu robar airen –dijo la chica en un tono frío y letal- Yo darte beso de la muerte, ahora no descansar hasta ver tu pellejo adornando mi lanza.

Las palabras "… de la muerte" y "Pellejo adornando mi lanza" hicieron reaccionar a Akane.

– ¡¡Espera un maldito momento!! –Exclamó- ¡¡Yo no te robe nada, el fue el que empezó a seguirme!!

Shampoo por toda respuesta saco (quien sabe de donde) una enorme maza de combate y golpeó el lugar donde akane estaba segundos antes. Ranma y ella saltaron a una vigas en lo alto, Shampoo lanzó un escalofriante gritó de batalla y saltó dando un golpe con su maza y destrozando la viga. Los dos chicos esquivaron el golpe y corrieron a la salida.

–Menudas amiguitas que tienes Akane –Dijo Ranma mientras escuchaba que la otra chica se acercaba peligrosamente.

– ¡¡De verdad que odio mi vida!! –Gritó Akane esquivando otro mazazo.

Y los dos muchachos se perdieron entre los techos de las casas mientras una chica los perseguía con una enorme maza de guerra.

Continuará…

Sigue: Capitulo 22: "El ensayo de una boda"


Notas del autor:

Sin computadora ni tiempo y además agreguen que mi memoria usb se formateó dos veces y perdí casi todo lo que había hecho de este fic. En fin. Milagrosamente ya tenemos el capítulo veintidós en preparación y este en línea.

Gracias a todos mis fieles lectores y espero verlos en prontas fechas.

Desde mi pequeño planeta en algún lugar del anime.