CAPITULO 1

POSIBILIDADES

Todos parecían dormir mientras Inuyasha velaba por su seguridad, quizás sería la última noche que estarían todos juntos ya que ahora solo les faltaba un fragmento por conseguir y sabían perfectamente quien era el que lo poseía. Mañana quizás se desataría la gran batalla que todos habían esperado, todos estaban ahí porque tenían la obligación de matar a Naraku… excepto… Aome… Inuyasha sabía que era muy peligroso que se quedara ahí con ellos incluso llego a exigirle que se marchara y es que le preocupaba tanto que algo le pasara… no quería verla morir… pero la respuesta de Aome había sido clara, tan clara que ahora dormía junto a el…

Inuyasha…

Pensé que estabas dormida –Dijo mirando la figura de Aome incorporándose

Yo…

Aome mañana lo más posible es que tengamos un día difícil y debes descansar –Inuyasha tenía ese tono de vos tan paternal que hacia que ella se sonrojara

Lo que pasa… -Aome no sabía como expresarse –

¿Qué pasa Aome? –Inuyasha no comprendía su actitud, nunca había visto esa mirada en ella

Sé… yo se que solo nos falta recuperar el fragmento que tiene Naraku… y pues… que mañana lo más probable es que tendremos por fin nos enfrentaremos cara a cara con el y…

Aome… -Interrumpió Inuyasha un poco incrédulo –Acaso tu… ¿Tienes miedo a morir?

Yo…

¿Es eso? ¿Tienes miedo a morir? –Dijo Inuyasha acercándose a ella –Aome te lo dije… no, no te lo dije, te lo pedí… te pedí que te marcharas, te dije que esto era demasiado peligroso para ti

No es eso Inuyasha –Dijo Aome elevando la vos

¿Entonces que es? –Preguntó Inuyasha levantando aun más la vos –Aome no logro entenderte

Es curioso… -Dijo Aome volviendo al mismo tono suave de antes –porque… yo tampoco logro entenderme

¿Qué es lo que pasa Aome? –dijo enérgicamente Inuyasha

Yo… yo sé que no es miedo a morir… sabes ese creo que lo perdí el día que te conocí

Aome…

Siempre que estoy contigo me siento segura, es como si estuviera segura de que nada me ocurrirá

Aome sabes que siempre haré todo para protegerte –Dijo Inuyasha mirando asía el suelo

Sí –Dijo Aome con una sonrisa en el rostro pero sin perder la mirada melancólica –Pero ahora no puedo dejar de pensar que pase lo que pase te perderé…

¿Qué quieres decir con eso?

Si recuperas el fragmento todo habrá terminado para mi, no tendré ningún motivo para quedarme ya que la perla de Shikon desaparecerá cuando te conviertas en humano y podrás quedarte a lado de Kikyo

Aome yo…

Y si mueres… -a Aome se le llenaron los ojos de lágrimas de solo pensarlo –desde que estoy en este mundo morir o perder nunca fueron una posibilidad en cambio ahora… Naraku es muy fuerte y ahora las posibilidades de perder o ganar no dejan de rondar mi mente…

Aome no moriré, acaso no confías en mí –Dijo Inuyasha volviendo a mirarla

No es eso… es solo que… no lo sé… -Ahora Aome era la que desviaba la mirada al suelo -no entiendo porque me siento así… todo es tan confuso…

Aome…

Perdón… tu eres el que debería de estar descansando, mañana… -Aome se levanto del suelo y trató de contener las lagrimas escondidas debajo de su tupe –Yo no debería de estar diciendo estas tonterías, perdóname

Aome salio corriendo lo más rápido que pudo

Aome –Inuyasha se levantó del suelo dispuesto a seguirla pero una mano lo detuvo fuertemente del pie -¿Qué haces Miroku?

-No la sigas Inuyasha –Dijo el monje con ese tono de sabiduría que siempre usa –Lo mejor en estos momento es dejarla pensar apartada de ti…

¿Pero por que?

Hay Inuyasha se nota que tu no sabes nada de mujeres –Dijo Shippo

Tu que sabes Shippo –Dijo Inuyasha molesto

Comprende Inuyasha la has herido –Dijo Sango

¿Pero yo por que? Si yo no hice nada

Ese es el problema…

Explícate Sango

Pues que cuando ella te dijo que te quedarías con Kikyo tu solo guardaste silencio en cambio cuando te dijo que morirías te apresuraste a decir que se equivocaba

Si Inuyasha era lógico que se molestara –Dijo el monje Miroku

Se equivoca su excelencia –interrumpió Sango –No creo que Aome este molesta… más bien ella se siente triste… ya que ella esta apunto de perder a quien ama

¿¿¿¿¿A quien ama? –Dijo Inuyasha más desconcertado que apenado

Ves Inuyasha eres un insensible –Dijo Shippo

Si Inuyasha –Prosiguió Sango –Para ti es o te conviertes en humano o no para mi es salvo a Kohaku o no, para Miroku es librarse de su maldición o no, en cambio para ella es o te pierde por Kikyo o te pierde porque mueres… ella es la única que sale perdiendo pase lo que pase, por eso es lógico que se sienta mal, debes comprenderla

Tengo que ir a buscarla –Dijo Inuyasha decidido

No lo hagas Inuyasha –Dijo Sango –Entiende Aome lo que ahora necesita es soledad y tu necesitas descansar… conociendo a Aome mañana vendrá como nueva no te preocupes, además no importa lo que quieras ir a decirle no lograras hacerla sentir mejor

A menos que vallas a confesarle que la amas –Dijo Miroku -Por qué la amas ¿no es verdad?

¿Inuyasha amas a Aome o amas a Kikyo? –Interrogo Shippo con vos molesta

Yo…

Si Inuyasha contesta

-Ya dejen de molestar –Dijo Inuyasha molesto

Su excelencia, Shippo lo mejor es que dejemos en paz a Inuyasha y tratemos de dormir… recuerden que mañana nos espera un día largo

Inuyasha solo se sentó de golpe dándole la espalda a sus amigos con una mirada al principió molesta pero luego sus ojos solo mostraban preocupación por Aome y sobre todo muchas dudas…

Aome corría lo más que podía, parecía que escapaba de algo… en realidad si escapaba de algo… escapaba de ese gran amor que había crecido en su corazón en contra de su voluntad… no quería aceptarlo… los últimos días había tratado de convencerse a si misma de que ese sentimiento no existía y no era más que una confusión de una típica adolescente… pero ahora era inútil negarlo… Aome se detuvo frente a una barranca y esas palabras se escaparon de su boca con todas sus fuerzas

¡TE AMO INUYASHA! ¡TE AMO! –La vos de Aome parecía quebrarse junto con sus fuerzas haciéndola caer de rodillas con las lágrimas que no paraban de caer de sus ojos humedeciendo sus manos –Te amo… ¿Por qué no puedo decírtelo? ¿¿Por qué? Inuyasha no puedo con esto… no puedo… no quiero dejarte… yo... –Una sensación extraña se apodero de Aome… volteo precipitadamente hacía los arbustos y dijo con vos potente -¡Naraku! ¡Sal de donde estés!

Valla en verdad eres valiente –Dijo la vos fría de Naraku –en estos tiempos es difícil hablar con un humano que no salga huyendo al percibir mi presencia

Yo no te tengo miedo –Dijo Aome con seguridad –Además déjame te informo que yo no tengo los fragmentos de la perla, así que no se que es lo que haces aquí

Esa mirada fría… -Naraku la miro fijamente –Sabes tu y Kikyo son tan iguales

¿Tan iguales? –Aome no sabía como reaccionar a eso

Las dos perdiendo su mirada calida por una mirada fría y todo por culpa de ese híbrido… dime humana… debe dolerte mucho el saber que a ese a quien gritas tu amor ama a otra y solo te ve a ti como el medio para conseguir la perla…

Tu…

Es tan gracioso el ver como el corazón de los tontos humanos se rompe tan fácilmente… Ahora tu corazón esta lleno de dudas… si fueras un demonio como yo no sentirías ninguna clase de dolor, deberías ser una chica inteligente y decirme donde esta la perla y quizá perdone la vida de Inuyasha y te daré el placer de matar a tu rival para que puedas quedarte con el híbrido

¿Mi rival?

Vamos humana, podrás matar a la sacerdotisa Kikyo

No gracias –Dijo Aome recuperando su valor –Estas perdiendo tu tiempo, yo no quiero matar a Kikyo y menos sabiendo que quizá Inuyasha la ama, y si solo a eso viniste puedes irte regresando, que mañana me dará mucho gusto ver como Inuyasha se desase de ti

Humana insolente… Lástima que quizás no puedas ver la muerte de tu amado híbrido ya que morirás aquí y ahora

Naraku se preparaba para atacar, Aome no sabía como reaccionar ni para donde correr el único camino libre era el que daba hacia el despeñadero y creo que saltar al vació no era una muy buena opción

Adiós humana –Dijo Naraku desprendiendo de su cuerpo una fuerte Luz…

El cuerpo de Aome se sintió debilitado, era muy extraño no sentía dolor sino un extraño cansancio, su cuerpo se desvaneció y poco antes de que se desvaneciera sus ojos vieron la silueta de un joven alto y de cabellos blancos y otra silueta más pequeña acompañándolo… "Inuyasha vino a buscarme" momentos después Aome cayo inconsciente por completo