EPILOGO

La felicidad de un comienzo…

-¡Mamá ya me voy! –Gritó Aome al momento que salía de su casa para dirigirse a la escuela preparatoria por primera vez

-¡Suerte Aome!

Al salir del templo una joven alta delgada de cabellera larga amarrada en una cola de caballo, con un uniforme de falda gris y camisa blanca que indicaba que al igual que Aome también era estudiante de preparatoria

-Buenos días Aome –Saludo la joven

-Buenos Días Sango –Saludo la joven con una amplia sonrisa –Perdón por haberme retrasado

-No te preocupes, a mi también se me hizo un poquito tarde

-Entonces nos vamos –Dijo Aome

-Las mujeres no tienen remedio –Dijo un hombre de cabellos negros y tez blanca –Me temo que llegarán tarde el primer día de clases

-Pues parece que usted no llegará muy temprano su excelencia –Dijo Sango sonriendo

-Sango ya no debes llamarme su excelencia –Dijo Miroku Acercándose sobre manera a la apenada joven –Además se oye mal que llames así a tu prometido

¡Paz!

La mano inquieta del monje se había pasado a la parte trasera de una mujer que ningún hombre debe tocar sin consentimiento, recibiendo como respuesta una fuerte bofetada

-Tú nunca cambiaras verdad monje libidinoso

-Buenos días Inuyasha –Saludo Aome sonriendo

-Deberían apresurarse –Dijo una vos fría que paso entre ellos como ignorándolos y pocos pasos mas adelante se recargo en una barda

-Buenos días Sesshomaru –Saludaron Sango y Aome, al parecer a Inuyasha y a Miroku aun no les terminaba de agradar

-Sesshomaru tiene razón, si no se apresuran llegaran tarde… muy tarde

-Abuela Kaede yo quiero ir con ellos –Insistió el pequeño Shippo

-Ya te dijeron que no puedes ir con nosotros –Dijo Inuyasha con afán de molestar –Así que te tendrás que quedar aquí… solito… aburriéndote…

-¡Wa! Yo quiero ir… ¡Quiero ir!

-No seas latoso zorrito –Dijo Inuyasha mientras los dos se peleaban como era su

Costumbre

-Inuyasha ya déjalo en paz –Dijo Aome tomando en sus brazos al pequeño salvándolo de un ultimo golpe –Shippo no puedes venir con nosotros, pero cuando regresemos prometo traerte muchos dulces

-¡SI!

-Hermana aquí está tú almuerzo –Dijo un niño de unos 12 años mientras le ofrecía un pequeño traste envuelto en un pañuelo

-Gracias Kohaku –Dijo la joven agradecida

Ya estando todo en paz los 4 jóvenes se pusieron en marcha con Sesshomaru llevando unos diez pasos de ventaja… siempre era así, o más bien… Siempre sería así…

-¡Sesshomaru! –Aome se había apresurado unos cuantos pasos para alcanzarlo

Por respuesta tuvo una fugaz mirada que se perdió en el piso que caminaban

-Yo… -La mejillas de Aome se habían encendido un poco –Gracias…

Sessh se detuvo de pronto, miro a la joven… Aome estaba segura de que le contestaría un "No lo hice por ayudarte" ó "Lo hice por Rin" pero cuando su mirada se encontró con los profundos ojos del joven este solo sonrió dulcemente (O.o) y siguió caminando, mientras tanto un joven detrás de ellos los miraba con recelo pero en su mente solo cabía algo…

"Tengo una oportunidad más… no pienso desaprovecharla"

Hola! Mi nombre es Aome Higurashi, tengo 16 años y curso el primer grado de Preparatoria. Imagino que buscas una explicación a todo esto, y la verdad quisiera dártela pero ni siquiera sé yo que fue lo que exactamente paso… Solo me quede dormida debajo del árbol sagrado y al despertar me encontraba en está nueva vida… Aun me preguntó cada vez que despierto si en verdad es esto la realidad o si es solo un sueño que algún día terminará…

Sango cursa el ultimo año de preparatoria y junto con Kohaku vive en una pequeña casa a las afueras de nuestro templo junto con la anciana Kaede y el pequeño Shippo. Inuyasha comparte un departamento con el monje Miroku ya que al morir su padre abandonó la mansión donde vivía dejándosela así a su medio hermano… la rivalidad entre ellos ni siquiera en esta vida desaparece aun… comienzo a dudar si algún día desaparecerá.

Lo que dijo la anciana Kaede el día en que sus cuerpos fueron quemados se hizo realidad, creo que solo bastara decir que cada vez que tenemos un examen sobre la leyenda de la perla de Shikon y de aquellos que se encargaron de purificarla todos tenemos una gran 100! incluso se han hecho películas y asta una serie sobre nosotros pero claro con nombres diferentes ya que nadie conoce el verdadero nombre de esos sorprendentes personajes…

La perla nos a dado una nueva oportunidad… Aun recordamos todo lo que pasamos en aquella mágica época, y las palabras "Quédate conmigo" aun resuenan en mi mente… quizás algún día le diga lo que siento… aun no lo se…

Nuevas aventuras nos esperan… ¿Quién dijo que la adolescencia normal no era por si sola una aventura?

¿¿Que tal? ¿¿Sorprendidos? Se que todos pensaron que el capitulo anterior fue fruto de mi pequeño problemita del corazón… pero la verdad es que me estoy recuperando y pues así como hay un final siempre hay un nuevo comienzo…

Mil gracias a todos los que siguieron esta historia y por todos sus comentarios espero que haya sido de su agrado… espero estar de vuelta pronto con alguna nueva loca idea :P

Los quiere la linda

Usagui Kou