Kaoru-chan, ha vuelto, con un nuevo fic, "I hate you love"

Disclaimer: Rurouni Kenshin no me pertenece, este fic es por mero entretenimiento.

Capitulo 1:

Ascenso

Tokyo es una ciudad muy famosa y de suma importancia para los que desean un futuro, seria como Hollywood pero en vez de actores, hay personas con sed de competencia, determinación y compromiso. Es en la ciudad de Tokyo donde miles de pequeñas tiendas de ropa, comida, artefactos electrónicos, en un lado de la vereda compiten por la venta, pero esto no se le compara a las empresas multinacionales que habitan allí.

Es en la ciudad de Tokyo, en la cuarta avenida exactamente, donde podes encontrar las dos grandes, lujosas e imponentes edificios con excelentes obras arquitectónicas, demostrando su gran poderío, Shinomori's Company y Himura's Company, ambas empresas dedicadas a diferentes rubros pero las mas codiciadas fuentes de trabajo.

Shinomori's Company una empresa de ropa de vestir de primera marca, reconocida por todos los países del primer mundo, liderado por Aoshi Shinomori, un hombre frío, calculador y muy estratégico en el momento de comerciar; y es la principal fuente de aporte en el mundo de las modelos. Claro esta, Himura's Company.

Himura's Company, reconocida por todo el mundo por tener las mujeres más bellas equivalentes a una mina de oro liderado por Kenshin Himura, un hombre amable, atento y con su característica sonrisa que derrite a cualquier mujer, también conocido como Battousai Himura, por su destreza en situaciones criticas y por su manejo con la espada, se había escuchado que nadie pudo ganarle en toda competencia en la que había participado, pero bueno, su padre es el gran Seijuro Hiko, el maestro del Hitten Mitsurugi, aunque últimamente se decía que había dejado las competencias.

Shinomori's Company y Himura's Company, el mayor reto para aquellos que desean probar que ya son capaces de afrontar un ámbito laboral más avanzado.

Es en la cuidad de Tokyo, más específicamente la cuarta avenida, donde transcurre nuestra historia.


"Le digo que no es necesario Misao-dono" – dice el pelirrojo amablemente a su consultora, una pequeña jovencita de grandes ojos verdes y una larga trenza característica de Misao.

"¡Claro que lo es Himura!" replicaba Misao "¡Solo obsérvate!"

"... mhm… ¿Qué quieres decir con eso?" pregunta con una gota de sudor en la frente

"Hace días que no duermes bien y sé que es por el amontonamiento de trabajo que te olvidas de hacer"

"Aa..." tenía razón, hacía días que no dormía bien y muchas veces no dormía, pero esos detalles los pasaba por alto cuando Misao le preguntaba señalándolo con el dedo índice, acusadoramente sobre eso. Aunque muchas veces lo encontraba durmiendo sobre una fila de carpetas amarillas un lunes por la noche y siempre era el primero en llegar al trabajo el día siguiente.

"¡Vamos Himura! Lo que necesitas es una secretaria"

"Pero no me hace falta Misao-dono"

"¡Claro que si! Alguien tiene que programarte el día, así comes, dormís y te presentas a las reuniones con anticipación sin esa cara de sonámbulo que tienes ahora!"

"ORO"

"Déjame conseguirte una secretaria, estoy seguro de que te caerá bien"

"Demo…" empezó a decir el pelirrojo

"No acepto negativas Himura" agrega Misao

"… De acuerdo" dice suspirando nuestro querido Kenshin admitiendo su derrota.

"¡Perfecto!" dice Misao saltando de alegría "Para esta tarde tendrás una"

"¿Esta tarde?" Pregunta Kenshin sorprendido

"Hai, Hai. Ayer al ver que no te fuiste a tu casa, después de que termino la reunión, me imagine que te ibas a quedar trabajando, así que llamé a Katsu y le pedí poner un aviso para esta mañana; esta tarde estará tu secretaria Himura!" dice satisfecha de si misma.


"¡MOU¡¡Es tarde¡Es tarde¡¡Es tardee!" exclama una hermosa jovencita, bajando precipitadamente las escaleras de la casa, amarrándose sus largos cabellos con una especie de coleta azul. Esta joven se llama Kaoru Kamiya, de 22 años, recién graduada y aparentemente llegando tarde a una entrevista de trabajo; estaba vestida con un conjunto de pollera y saco azul oscuro, con una camisa blanca y zapatos de taco alto.

Rápidamente, salió de la casa, rezando de que su hermano ya haya vuelto de la fiesta de anoche con su auto.

"Solo será por una noche Jou-chan, no te pongas tan histérica" le decía sano

"Eso fue lo que me dijiste la otra vez y te tuve que ir a buscar ¡a la comisaría!" le reprochaba Kaoru ¡"Aprende a manejar Sano!"

"Yo sé manejar Jou-chan" le contesta ofendido "¡Pero es todos los autos pasaban y no los alcanzaba!"

Bueno, su hermano nunca fue un genio, 'Kami! Que el auto vuelva completo' fue lo único que dijo, al ver salir a Sano como un demonio por la quinta avenida.

Y ahora, maldecía al idiota del cabeza de gallo que tenía como hermano, que no era capaz de llegar al menos UNA vez en toda su vida, a tiempo, no tenía caso… se tomaría un taxi. '¡Mou!'

"¿A donde la llevo señorita?"

"A la cuarta avenida" fue lo único que dijo.


"¿A donde vas Himura?" le pregunta Misao cuando ve a Kenshin juntar sus cosas.

"Tengo que cancelar algunas cosas… sobre la boda"

"ah…hu…bueno…." dice Misao algo incomoda "si necesitas ayuda, sabes que puedes contar conmigo Himura"

"No te preocupes Misao-dono" la tranquiliza sonriendo "No pasa nada. Nos vemos"

"Ja ne!"

Misao observa a Kenshin salir del edificio 'es una pena que eso le haya pasado a Himura, es un buen hombre, no se lo merecía' no muchos saben la verdadera versión de los hechos que provocaron la cancelación de la boda, ni siquiera la pequeña Misao, algunos pensaron que él se dio cuenta de que ella era demasiado vieja para él, otros que ella era su pariente lejana por parte de la hermana de la prima segunda que se había casado con el hermano de la cuñada de su abuela o algo así, otros decían que la había dejado de amar, y muchos otros se dejaron llevar por lo que decían los programas y revistas de chimentos sobre las tendencias sexuales de Kenshin, pero ninguno de ellos sabía la verdad.

Misao recordaba la sonrisa verdadera y sincera que adornaba la cara de Kenshin, por lo cual no podía creer que él dejase de amarla, la decisión la había tomado ella. 'Nunca creí que Tomoe haría algo así…'

Pero de ese asunto solo había pasado dos semanas, dos semanas saliendo en los titulares de la TV, de la radio, hasta habían ido a entrevistar a Kenshin para confirmar que había pasado, pero en vez de eso, Misao les había respondido agresivamente. 'Metete es tus propios asuntos¡pedazo de alcornoque!' fue lo que les había dicho, pero claro, al poco tiempo tuvo que pagar las consecuencias, en el titular de la revista Nihon no ai, apareció una nota declarando que Misao era la otra y que por ella, habían cancelado el casamiento, claro que a Misao poco le importaba lo que los demás pudiesen llegar a pensar.

Por lo menos ya no perseguían a Kenshin por todos lados, aunque siempre hablaban de la relación dos veces al día en cualquier transmisión '¡Es que no pueden dejarlo en paz!' era lo que pensaba Misao cada vez que alguien hablaba del tema.

Misao suspiro, no podía hacer nada, 'ahora todo depende de Himura…'


"Mou¿¡Por que diablos se metió en esta calle?" pregunta Kaoru enojada al taxista.

"oiga señorita, este es el camino más corto para ir a la cuarta avenida" contesta simplemente el taxista.

"¡Corto?" Kaoru lo mira incrédula "Es el más largo! Y a estas horas siempre hay embotellamiento"

"¿a si?" dice el taxista relajado, echando una mirada a la tarifa, iba subiendo

Kaoru sigue su mirada y entiende. "Ladrón" dice antes de que el taxista pudiera darse cuenta de que Kaoru salía y corría en dirección a la vuelta de la esquina.


"Arigato Tsubame-san" dice Kenshin, saliendo de la cafetería Akabeco, con un suculento café negro y un pequeño paquete de medialunas. No había comido en todo el día, y cuando pasó por la cafetería no pudo evitar que se le hiciera agua la boca al ver la bandeja de medialunas, así que entro, pero al salir y al doblar la esquina, ya no tenía más el café y el paquete, debido a que en un estruendo se vio tirado en la vereda, y a continuación algo lo golpeo en la cabeza, pero eso no le preocupó tanto, lo que sí llamó su atención fue aquel cuerpo que cayó sobre él.

"¡Kyaaaa!" exclama la voz de la jovencitaque había caído sobre Kenshin.

"ororoo…" fue lo único que podía decir el pelirrojo

Muy bien, lo que cayó sobre Kenshin no era más que la joven Kamiya, que al doblar la esquina un 'idiota' se le había atravesado en el camino y bueno, dos mas dos es cuatro; Kenshin termino en el suelo y arriba de él Kaoru, aunque en la caída Kenshin soltó el café y el paquete de medialunas. Aunque, ese algo que había golpeado a Kenshin en la cabeza no era más que ¡el paquete de medialunas!… lastima que el café no corrió tanta suerte…

"¡BAKA!" dijo Kaoru muy malhumorada al reincorporarse, todavía sobre Kenshin, (aunque ella no se había dado cuenta)

Kenshin todavía no podía entender la razón por la cual esa 'niña' estaba tan enojada, '¡si la culpa la tenía ella¿¡Quién corre de esa manera y no se fija a quien choca?'.

"Creo…" dice lentamente Kenshin sin dejarse intimidar por su mirada helada de 'esos hermosos ojos azules no me afecta… ¡oro¿Acaso dije hermosos?' "que yo no fui el que cayó sobre ti"

Ahora Kaoru estaba ruborizada 'pero como se atreve a hablarme asi?' "neh!" exclama enojada "esto no lo hice yo sola!" y se señala la camisa blanca que ya no estaba tan blanca, sino como mojada y manchada.

Y ahora Kenshin entendía todo, '… el café… el café que tenía cayó sobre su camisa… con razón esta tan enojada' Kenshin se la quedo mirando algo avergonzado pero sin embargo al levantar la vista para pedir disculpas, se encontró con una mirada de autosuficiencia, que decía claramente 'esta vez la razón la tengo yo'

Kaoru miraba atentamente el comportamiento, y se sentía satisfecha consigo mismo al ver la cara de culpabilidad del pelirrojo 'ves que tengo razón? Fue tu culpa'

Ante esta mirada, Kenshin que su mente formulaba la palabra perdón, y boca se abría para formularla, lo único que salió de ella, fue todo lo contrario "demo… esto no hubiera pasado si se hubiera fijado por donde caminaba"

Kaoru no aguanto más, se sentía insultada. '¡baka! Lo único que tenías que hacer era pedir perdón¡¡¡idiota!' se levantó y cuando estaba a punto de seguir discutiendo, sonaban las campanas de la iglesia anunciando la hora. Kaoru reaccionó y miró instintivamente su reloj '¡mou¡¡¡¡¡Ya es muy tarde!'

El pelirrojo que la miraba desde abajo, pudo apreciar como la jovencita que lo había tirado, golpeado y arruinado su desayuno miraba sorprendida la hora, pero no pudo seguir observándola más, ya que desde esa posición tenía una visión nada molesta. 'esa pollera… le queda muy bien…'

Kaoru iba a salir corriendo pero quería verle la cara por última vez al hombre causante de su retraso, pero por desgracia aquel hombre, no la estaba mirando precisamente en la cara. Mientras seguía la línea de su mirada, abrió sus ojos enormemente y se separó de él. "HENTAI!" y sin decir nada más salió corriendo.

Esta vez, Kenshin iba a disculparse, pero la chica fue más rápida y lo dejó con un sentimiento amargo, al ver que la dulce muchachita de ojos azules se había ido con una muy equivocada imagen de él.

Como si se hubiese despertado de un sueño, para no decir de una pesadilla, notó la cantidad de personas que se había reunido frente a ellos, claro, la situación en la que se encontraban, y los gritos, habían llamado la atención de unas cuantas ancianas chismosas y de un par de viejos verdes. En consecuencia, ahora todo el mundo sabría que el gran empresario Himura Kenshin, había perdido su caballerosidad frente a una jovencita, y esto era novedad! Nunca antes se había visto al joven Himura haber perdido su tranquilidad, ni siquiera en los tratos más sucios que había tenido, sin lugar a duda esa niña era especial y por supuesto, en pocas horas será novedad.


A pesar de que algunos hombres, muy particulares, la veían correr a toda prisa con una camisa mojada, dejando apreciar la sensualidad de la mujer; Kaoru no podía detenerse a matar a golpes a aquellos que tuvieran esa mirada depravada, aunque lo deseaba, ya llevada 10 minutos de retraso y no quería perder esa oportunidad 'mou! Porque ese pelirrojo pervertido tuvo que aparecerse en el camino si lo llego a ver otra vez, no voy a dudar en…'

"OI JOU-CHAN"

Kaoru se detuvo ante aquel apodo, 'solo una persona me llama así' "¿Sano?" sigue la voz del hermano, quien la miraba desde la ventanilla de su auto, o al menos parte de él. Su auto estaba todo sucio con arena, los neumáticos estaban todos gastados y Sano estaba casi igual o peor que el auto, parecía que hubiera estado en un pelea.

"oye Sano ¿Qué te pasó?" le preguntó Kaoru preocupada entrando al auto

"nada, nada" se apresuró a decir,

"parece como si hubieras estado en una pelea de gallos"

"eyyyy! Mas respeto que soy tu hermano!" bufa enojado "a donde vas?"

"tengo una entrevista de trabajo, así que llévame a la cuarta avenida y apúrate!"

"Esa es mi especialidad jou-chan" y antes de que pudiera agregar algo, sale andando como si la misma muerte lo persiguiera.


Kenshin se encaminaba hacía la iglesia a hablar con el padre que se tendría que haber encargado de la ceremonia, para explicarle lo que había pasado, pero mientras caminaba, no se daba cuenta de que en su mente no estaba exactamente pensado en el camino que debía seguir, sino en cierta muchachita que momentos antes había estado compartiendo el mismo protagonismo que el en la calle.

'esa niña¿Cómo se atreve a echarme la culpa? Si yo no tuve la culpa de que ella se haya caído sobre mi!... aunque tenía pensado disculparme, no se porque salieron de mi boca otras palabras… es solo que al ver esa mirada de autosuficiencia… nadie me miraba de esa forma… tal vez mi padre… el sensei era el único que me miraba de esa manera… sin embargo, a pesar de esa mirada, era inevitable ver lo bien formadas que estaban sus… BAKA ¿en que estas pensando? Ves? Ahí si tienes la culpa, no tendrías que haber visto nada… con razón estaba enojada… pero ya estaba enojada desde el comienzo, no la puedo culpar, parecía llegar tarde a algún lugar, se notaba que era importante por la manera en la que estaba vestida… fue tu culpa baka deshi eso siempre le había dicho su padre… no, su sensei, sin embargo… si ella no se hubiera interpuesto… además ella empezó a pelear… pero yo lo continué… no, no, la culpa la tuvo ella, esa joven fue una maleducada y no quiero volver a saber nada de ella'

Lo que Kenshin no sabía, que durante su pequeña exhibición, alguien se encontraba sacando fotos, 'por esto me van a ascender…' decía el joven periodista.


"Otra vez, lamento mucho la tardanza" repetía constantemente Kaoru.

"no hay nada que disculpar" le decía la voz de una mujer frente a ella "por lo que me contaste, tu no tuviste la culpa, además que clase de hombre no toma la responsabilidad de sus actos!"

"Muchas gracias, Misao-dono"

"nah, nah, Kaoru solo dime Misao, ahora eres parte de nuestra empresa, serás la encargada de la vida de mi amigo, así que tiene que haber confianza" le contesta Misao guiñándole el ojo.

"gracias Misao" dice Kaoru sonriéndole abiertamente

"ahora ven, que te daré algo para que te pongas, así te sacas esa ropa y te olvidas de este día neh?"

"de acuerdo"

Kaoru había llegado media hora tarde, Sanosuke no sabía donde quedaba la cuarta avenida, y con un ataque de nervios Kaoru había llegado a tierra prometida. Por suerte, se había encontrado con Misao, una jovencita más joven que ella, y muy simpática quien había escuchado su relato y se habían convertido en amigas en poco tiempo, por lo tanto Misao, no tuvo que pensarlo dos veces para elegir a Kaoru como secretaria de Himura, no le importaba todos los estudios que tenía, ni sus promedios, Misao sabía que lo que necesitaba su amigo era una secretaria simpática y ya la había encontrado: Kaoru Kamiya

"neh… Misao ¿Cuándo veré a tu amigo?"

"Tuvo que salir a… a arreglar unos asuntos, pero me imagino que estará aquí esta tarde… mañana tiene una reunión y sé que todavía no preparó nada"

"ahh… y como se llama?"

"Himura, Kenshin Himura" le contesta "ya verás que te caerá

muy bien, es muy simpático y caballeroso"

"que bueno, necesito recuperar la confianza de que todavía existen hombres caballerosos" le contesta riendo, Misao también se ríe y ambas se dirigen hacía el deposito de ropa.


"Kaoru te presento a Megumi, Megumi ella es Kaoru, la nueva secretaria de Himura"

"Encantada" dice Kaoru sonriendo. Pero Megumi parecía ocupada buscando algo desesperadamente, y no se molesto en contestarle, en cambio

"Misao¿Donde demonios se encuentra mi lápiz labial?"

"em… ¿Qué?" pregunta Misao desconcertada

"¡Mi lápiz labial!" exclama Megumi, como si no fuera obvio "esta noche tengo una pasarela y no pienso salir sin ¡mi lápiz labial rojo!"

Kaoru no podía articular ninguna palabra, Megumi Takani, era conocida como una de las modelos más lindas del país pero se comportaba como ¡una niña malcriada de 9 años! Desvió su mirada por un momento, para enfocarse en otra cosa que no sea la disputa que estaba teniendo Megumi con Misao. El deposito, estaba cubierto por millones de prendas, había muchas habitaciones, y estaba decorado como si fuera el living de reina de Inglaterra, aunque era un gusto muy modesto. Sobre la mesita de café, donde casualmente se encontraba una taza de café, ya fría, había, tapado por la ropa, una cajita, que a Kaoru le llamo visiblemente la atención.

"¡Ya te dije comadreja, yo quiero mi lápiz labial!"

"pero Megumi, es lo mismo que cualquier otro lápiz"

"iie! El mío es el mío"

"neeh… ¿no es este?" Misao y Megumi, se dan media vuelta quedando cara a cara con Kaoru quien estaba al lado de la mesita, sosteniendo lo que segundos antes era la cajita, pero bueno, ahora sabemos que es un lápiz labial.

"¡Mi lápiz labial!" Megumi corre en dirección a Kaoru y toma con sus manos el lápiz, ágilmente, saca la tapita y con una característica muy profesional se lo unta en sus labios. Satisfecha consigo misma, Megumi mira a Misao.

"Avisa que iré de shopping Misao" Megumi agarra su cartera "estaré de vuelta antes de que la pasarela empiece. Hasta luego comadreja, y gracias tanuki" refiriéndose a Kaoru.

Con una gran vena adornando su frente Kaoru da un paso adelante '¿Cómo se atreve a llamarme tanuki? Pero quien se cree que es!' "de nada Kitsune"

Megumi se dio media vuelta, nunca nadie antes se había atrevido a insultarla, ella era Megumi Takani, la reina de la pasarela. . . '¡quien demonios es esta chica?'

"¿Como te llamas?"

"Kaoru Kamiya"

"No te olvidare Kamiya" y sin más sale por la puerta principal.

'bueno Kaoru, no puedes negar que tu primer día de trabajo no fue emocionante'

Pero lo que Kaoru no sabía era que su día todavía no había terminado y se llevaría muchas sorpresas. . .


"Que tenga un buen día Himura-san" le despide el sacerdote.

"Hasta luego" el pelirrojo se limita a sonreír y sigue caminando

Eran cerca de las seis de la tarde ¿Dónde se había ido el día? Le resultaba todavía un poco extraño lo que le había pasado aquella mañana, él no era ese tipo de hombre. '¿Quién era?'

Aunque había visto la última mirada de odio de la jovencita antes de gritarle hentai e irse, Kenshin no podía creer su suerte '¿Quién era es mujer?' aun así, se sintió contento al no haber ido con el auto.


Kaoru estaba en el séptimo piso, donde su oficina y la del director se encontraban. ¿No era extraño? En aquel piso solo estaban ellos dos, nadie más, a menos de que le molestara los ruidos ajenos a los de su oficina, no veía otra razón que lo explicara, capaz era muy tímido, o era tan malo con los empleados que todos se fueron hacia otros pisos. 'ojala que no sea así. . . no quiero llevarme mal con él' Kaoru no podía dejar de pensar en como seria aquella persona que iba a tener que compartir el piso, para no decir el día.

Ya había terminado su trabajo, ahora el joven Himura iba a poder dormir, ya le había preparado sus papeles para la reunión de la mañana siguiente, así que por ese día ya estaba complacida.

"Muy bien Kaoru" le había dicho Misao al ver un montón de carpetas de diferentes colores ordenadas de manera alfabética en su escritorio. "veo que te pusiste al día"

"si Misao, ya ordene todas las mañanas de Himura-san, de esa manera no tendrá que quedarse hasta tarde. . . sin duda necesitaba una secretaria"

"no sabes cuanto Kaoru. . . no sabes cuanto"

El celular de Misao sono y ella se apresuró a contestarlo

"moshi-moshi. . . hai. . . hai hai. . . ja ne!" Misao mira a Kaoru "vamos… Me acaban de comunicar que Himura esta abajo, te lo presentare"

Kenshin estaba en la puerta del ascensor esperando la llegada de Misao y de su secretaria 'a quien habrá elegido. . .'

El ascensor empezó a descender lentamente…7…6…5…4…3…2…1… 'ya llegaron'

Misao y Kaoru llegaron finalmente a la plata baja, y Misao pudo notar el nerviosismo que tenía Kaoru en ese momento,

"tranquilízate Kaoru" le decía "ya veras que es muy simpático"

". . . hai. . . "

Pero una vez que las puertas se abrieron, Kaoru vio a la última persona que le hubiese gustado ver.

"Himura te presento a Kaoru Kamiya, tu secretaria" había dicho rápidamente.

Pero ni Kaoru y Kenshin dijeron nada, estaban muy sorprendidos, demasiado. . . '¿esto es una broma?' cuando por fin salieron de su asombro, salieron las palabras que ninguno de los dos pensaba decir

"¡Renuncio!"

"¡Estas despedida!"

Notas de la autora: 'I hate you love' se basa en muchas cosas que vi durante estos meses, no tengo idea de cómo va a terminar, ni cuantos personas más voy a poner, ni nada de nada, pero supongo que me inspirare en las cosas que vea este mes. Voy a intentar actualizar más rápido que en mi otro fic 'Like we were yesterday…' este es mi primer fic, espero que lo lean a ese también, ya que 'I hate you love' salió de la laguna que tengo por mi primer fic, pero no se preocupen, voy a terminar a los dos.

Espero dudas, comentario, críticas contractivas, destructivas, tomatazos… bueno ya saben. . .

Bai bai

Kaoru-chan